Diclaimer: los personajes no son mío, son de Ryohgo Narita, ya que este creo las novelas que más tarde vinieron siendo un manga hecho por Akiyo Satorigo.
Alguna se sentía solo.
El tic tac del reloj mayormente no le parecía molesto, es más cuando hacía uno de sus juegos con una u otra persona, le encantaba ver el tiempo que tardaban estas al pensar que debían hacer. Le gustaba el tic tac que llegaba hasta relajarlo un poco, ese sonido no muy fuerte, persistente que solo puedes escuchar si guardas silencio o si te acercar al reloj. Pero esta vez no le parecía hermosa o tranquilizadora, le parecía aburrida.
Sus ojos de color marrón medio rojizo vieron por la ventana otra vez. No había nada que ver, nada con que divertirse, no había nadie. El cuarto en donde se encontraba estaba totalmente vacío, Namie no estaba, ya que era un temprano y era seguro que no vendría en un buen tiempo. Un pequeño suspiro salió de sus labios.
Estar solo siempre le encanto, cuando era más joven siempre se quedaba en la biblioteca y no tenía amigos, pero él no se sentía solo o triste, no, eso fue por elección propia. Nadie más que él podía entender el amor que sentía a la humanidad, nadie más disfrutaba sus juegos como él, nadie más podía entenderle, además él trabaja solo.
Con su silla giro hacia su escritorio y vio por un rato la pantalla, no, nadie estaba en el chat, puede que sea razonable, ya que era un poco temprano y nadie debe estar despierto o con ganas de hablar, volvió a ver la ventana. No había nada, era muy pasivo, él no quería lo pasivo, era tan aburrido.
Tal vez si iba a molestar a Shizuo iba a estar mejor, ah, no, espera, la bestia no debería estar despierta a esa hora. Puso su mano en su bolsillo buscando algo. No había nada y ahora comenzó a pensar que tal vez si estaba demasiado solo, tal vez… solo tal vez. Bueno si pensaba en su próximo movimiento en su tablero poco convencional haga que esta mañana sea menos aburrida.
Tic… tac.
Esto era aburrido de lo peor. Mientras veía la ventana vio a sus dos hermanas caminando por las calles, estaba tan aburrido que estaba por pensar en ir a hablar con sus hermanas, pero… no, no lo iba hacer. Pensó luego que tal vez llamar a alguien y así divertirse… pero no contesto nadie.
Estaba aburrido, tal vez en ese momento se arrepintió de no hablar con nadie, de no tener a nadie con quién si pueda hablar y… solo vio la ventana, pensó un breve rato el por qué estaba ahí, el por qué siendo que fácilmente podría conseguir a un amigo. ¿Por qué era así?
Ah, espera… él amaba a los humanos, cierto esa era su razón para sestar solo, para disfrutar a los hermosos humanos.
Bien… tengo dudas con todo esto, la verdad es que es mi primer fic de Durarara y no sé si lo use bien a los personajes, a Izaya sobre todo… espero que les haya gustado el fic, que es un prueba para saber si puedo con este fandom, además que este fic es… como un regalo, hoy se cumple dos años desde que escribí en fanfiction, así que por eso mismo quise poner esta historia en esta fecha.
Espero ver comentarios por aquí y si ven algo malo en la actitud, me lo dicen.
Hasta la otra.
