Todos los personajes pertenecen a S. Meyer y al creador y propetario de los derechos de Rápidos y Furiosos. Algunos son de mi absoluta pertenencia.
Espero esto sea de su agrado.
1.- Un maldito tiroteo y mi descubrimiento.
Edward POV
- Vamos, no morirás por un día de compras - insistió el pequeño duende al que le digo hermana por enésima vez.
Mi Bella me dirigió una mirada de súplica, pero, aunque quisiera apoyarla, Alice había amenazado mi Aston Martin V12 Vanquish. Y los tres sabíamso que Bella no iba a morir por un día de compras.
Negué con la cabeza hacia mi novia, lo cual entendió al instante. con un suspiro resignado, dijo:
- De acuerdo, peor si me pasa algo ahí, juro que quemo tu ropa, Alice. Y en caso de que yo no viva para hacerlo, Edward lo puede hacer igualmente antes de suicidarse.
Su mirada me dijo muy claramente que no tenía opción. Así que sólo asentí solemnemente.
Bella POV
¡Con un demonio! De compras, otra vez. Y lo pero es que era a un centro comercial grande. Traducción: Peligro de que me descubran.
Anoche salió en las noticias el arresto de mi hermano, Dominic Toretto. Por lo mismo, estaban rastreando todo el país en mi busca, ya que los "crímenes" que yo había cometido eran al menos el doble de graves, hablando económicamente para los que hacen negocio con la gasolina.
Al parecer Mía y su novio estaban ilocalizables, lo cual era un alivio; aunque yo tenía una pequeña ventaja al estar con vampiros que, por supuesto, cometían actividades ilegales.
Habíamos visto las noticias juntos (los Cullen y yo), al parecer sólo Emmett había asociado el parecido entre Don y yo, pero en broma, con lo que estaba a salvo, teorícamente.
Los principales criterios por los que me buscaban eran: estar en autos de carreras o caros, veloces. Ventaja, teniendo en cuenta mi pick up. El aspecto adinerado, desventaja. Por lo mismo no aceptaba dinero de los Cullen, ni de nadie. Y lo principal, las carreras de autos clandestinas, me informaba periódicamente de ellas para alejarme.
Pero habían puesto vigilancia en cada centro comercial grande, por lo cual me mantenía en los de Forks, Tacoma, Hoquiam, etc., pero evitaba el de Seattle, justo en el que Alice me quería llevar para jugar a Barbie Bella.
Había convencido a Alice de ir de compras luego, no hoy, pero había tratado de que fuera lo más distanciado del arresto; nos reconocíamos por aparecer después de que arrestaban a un compañero "traficante".
- Ven, podemas hacer algo mientras Charlie no llega - me insistió Edward.
No me había podido concentrar en nada.
Primero no pude cocinar, por lo que pedimos una pizza; intentamos hacer la tarea (que yo resolví al cursar la primera vez, tenía la edad de Don, pero controlé mi cuerpo para no cmabiar casi nada con el paso de los años, ahora mismo parezco de 18 años), y no pude, por lo que Edward terminó haciéndola por mí. Intenté limpiar la casa y casi ma mato; por lo mismo, Edward no quería que hiciera nada.
Prendimos la TV y vimos el noticiero a mi petición, habían casi puras cosas cin importancia, o manipuladas, y la verdad me estaba durmiendo, cómoda y segura en los brazos de mi vampiro, cuando una noticia de último minuto llegó y fue transmitida:
"Dominic Toretto escapó del autobús de máxima seguridad en el que era transportado a la cárcel, ayudado por Mía Toretto y Brian O'Conell, el ex-agente federal. Lo curioso del incidente es que no hubo heridos y sólo un fugado: Dominic Toretto, pero la pregunta es: ¿Dónde están ahora Toretto y O'Conell?"
No sé qué pasó en mi cerebro, peor estaba segura de que pondrían una foto de los tres Toretto y O'Conell, por lo que apagué el TV en un tiempo récord, antes incluso de que Edward viera nuestra foto.
- Estoy muy cansada - dije para disimular.
- Estoy de acuerdo. ¿Te llevo a la cama o aquí? - me respondió.
- Aquí - y justo cuando me estaba durmiendo, edward dijo algo que me dejó anonadada.
- Malditos prófugos - sabía que se refería a los Toretto y O'Conell, peor me enfadó porque yo, sin que él lo supiera, era una Toretto.
- ¿Por qué dices eso? - le respondí, tomándolo desprevenido.
- Ellos han matado a mucha gente, Bella - dijo, totalmente confundido.
- ¿Te crees eso? ¿Creees todo lo que los medios dicen? - todos los medios nos acusaban de matar a medio mundo, sin contar que hablaban pestes de O'Conell y Mía; me enfurecía que se lo creyera, ya que ahora yo era una "maldita prófuga", como mi novio decía.
- Es la verdad, amor. Has visto las noticias, las pruebas, e incluso Rose llevó un caso en contra de Toretto - y ahí dejé de escuchar, tal vez Rosalie era quien pondría en peligro mi vida y la de mi familia.
Pero Rose no me había reconocido y estoy segura de que no había estado en mi caso...
- Estoy cansada - interrumpí lo que fuera que estuviera diciendo y subí a mi habitación.
Edward POV
Estaba, no sé cómo estaba. Primero recordaba con todo detalle cómo Rose había necontrado las pruebas que confirmaban lo horrible persona que era Toretto. Sabía que eran tres hermanos, dos mujeres y un hombre, los tres dedicados al tráfico y asesinato. Tan malditos que uan llegó a enamorar a una policía para que se pasara del otro lado. Y Bella los defendía.
Había visto la foto de O'Conell y dos de los tres Toretto, pero no conocía a la tercera, sabía que era gemela de Dominic, pero era un fuerte contraste, no era amedrentadora no alta, pero tenía tanta fuerza como su gemelo y manejaba el dolor mejor que nadie. Y era lista.
Al final, no supe qué dije, porque Bella estaba perdida en sus pensamientos en un segundo, y al siguiente se iba a su habitación echando humo. No sabía qué era lo que la había ofendido, si lo de "malditos prófugos" o lo del caso de Toretto; sólo sabía que se había ido, enojada, y que no podía dejarlo así, ella era mi novia, no la podía dejar toda enojada conmigo, por lo que me levnaté y subí las escaleras.
Bella POV
Me tumbé en mi cama, pensando en cómo mantener la farsa, mira que sólo ver cómo reaccioné cuando Edward se quejó, totalmente manipulado por los medios, de manera que de hecho no importaba lo que dijera hasta que estuviera bien informado.
Sentí unos brazos fríos rodearme, unos muy conocidos; pero se me encogió el corazón la darme cuenta de que, en teoría, estaba traicionando su confianza.
Ante este pensamiento, me tensé. Algo que él interpretó como una reacción a su abrazo, con lo que empezó a hablar:
- Bella, lo lamento. No quise ofenderte... - y me congelé. Él dijo "ofender", sin embargo, yo no me ofendí; me horroricé de mí misma.
- Espera, espera - le dije, interrumpiéndolo. Me miró con dolor, ya que me había volteado antes de que yo hablara - tú no me ofendiste, yo sólo me sentí mal - como ví que se comnzó a agitar, añadí: - emocionalmente.
- ¿Por qué, amor? - me dijo dulcemente.
- Por contradecirte por instinto y sin razón - si se pensaba bien, lo hice, con suerte, él lo tomaría como verdad y no sospecharía nada.
- Oh, mi amor. No pasa nada, sólo estás alterada. Duérmete, te tranquilizará; meñana tenemos que ir de compras y te podrías matar si están así - ¡Agghhhh! Maldita Alice, pero bueno.
Por la mañana, Edward se disculpó por no ayudarme con lo de Alice y me contó que la duendehabía amenazado el Aston Martin V12 Vanquish, la verdad, lo entendía. Alice conocía las debilidades de su hermano y, aunque no lo mostrara, yo también adoraba ese auto. Era deportivo, algo que yo no me podía permitir por el momento.
- Oh, no te preocupes. Lo entiendo - fue mi genial respuesta, ya que no debía mostrar entusiasmo, al menos no más del que se siente por el auto de tu novio.
- Te amo - me susurró y me dió un beso tan cariñoso que me llenó de culpabilidad, ya que yo era jsuto la persona más opuesta a la que fingía ser. Se fue por la ventana y yo me comencé a vestir.
Alice me iba a hacer probarme lo más posible, por lo que no debía decidirme por nada que no fuera apto para ella, y a la vez cómoda.
Me puse una blusa holgada, pero sexy; no sabía si llevarme la pistola como precaución, pero "no decidí nada". Me la llevaría, pero Alice no se enteraría.
Edward pasó por mi en el Porsche, junto con la enana hiperactiva, era una desventaja, pero no me reconocerían.
Hicimos el trayacto sin más ruido de fondo que el parloteo incesante de Alice, sin prestarle atención. Al llegar fui arrastrada de tienda en tienda, pero yo hacía lo posible porque las cámaras no me vieran la cara.
Por suerte, me probé cosas holgadas o exteriores, con lo que la pistola no sería descubierta; al final llegamos las cosas en extremo pegadas y cortas, el tipo de cosas que sólo llevaría a las carreras o algún antro, pero varias me gustaron.
Escogí unas muchas con brillos y diseños, otras especiales que decían "La virginidad es un enfermedad. Vacúnate aquí", otra que decía en español (cosa que entendí con mi conocimiento de protugués): "YouTube con tu novio", y cosas por el estilo bajo los ojos atentos y sorprendidos de de mi novio y futura cuñada.
Cuando llegó el momento de probármelas, me excusé diciendo que estaba cansado y que si no me quedaban, Alice lo vería. Para mi fortuna, funcionó.
Ya íbamos saliendo con 20 bolsas, bolsitas y bolsotas en los brazas cada una, ya que Edward llevaba el doble.
Dejamos todo en el carro y fuí a tomar algo con dos vampiros detrás de mí. Alice vió algo que le gustó, por lo que salió del café, arrastrando a Edward con ella, dejándoma sola.
Con una risita, me terminé el café y pagué, para después salir del local. Pasé frente a unos cuantos policías, pero ninguno me reconoció. Ninguno hasta que ví a lo lejos a un agente, me sonaban sus 2 metros y tanto de estatura, su increíble musculatura, como mi hermano, podría con él, pero el asunto era que lo conocía y él a mí, era el agente... Jobbs. Ése mismo. Me congelé y rogué porque Edward y Alice se tradaran, lo más posible.
Comencé a asimilarlo todo ahí: la posición, al distancia y potencia de cada auto, la posición de cada policía, soldado, etc. La gente, la peligrosidad y velocidad de reaccionar. Las cámaras... TODO. Pero dentro de ese reconocimiento, hubo una persona que me sorprendió totalmente. A unos cien metros a mi derecha , mi hermano hacía lo mismo que yo, por lo que me reconoció de inmediato.
Comenzó a avanzar con prisa, pero moví una mano levemente para indicarle que no, ya que nos podrían descubrir.
Lamentablemente, éramos tres personas con el mismo método de ubicación en aquella plaza.
El agente Jobbs nos reconoció en lo que canta un gallo. Luego, todo fue en cámara lenta:
El agente gritó una orden.
Mi hermano y yo nos miramos antes de sacar las armas y prepararnos a disparar.
Edward y Alice salieron muy animados de la tienda, a quinientos metros a mi izquierda.
La lluvia de balas comenzó, todas hacia mi hermano y yo; los cuales nos protegieron detrás de autos viejos, por lo tanto resistentes.
Al ver y oír las balas, de forma humana, Edward protegió a Alice con su cuerpo, poniéndola detrás de un pilar de de la tienda de la que acababan de salir, no sin antes notarme protegida, sin ver a mi hermano, eso fue un alivio para él.
Don y yo comenzamos a disparar a los policías cercanos, hiriéndolos para llevarnos las armas, peor sin matarlos.
En esta operación, quedamos a escasos tres metros. Y, como caído del cielo, un BMW intacto estaba justo detrás. Y parece que pensamos lo mismo, porque ambos salimos de nuestros escondites y nos metimos en el deportivo, acelerando y marchándonos, juntos y a salvo.
Edward POV
Alice me arrastró hacia una tienda cercana, ya que vió algo lindo y quería presumir a su hermano, lo cual me produjo una fuerte carcajada.
- No te atrevas a reírte, Cullen - me dijo en tono mordaz.
Nos paseamos por algunos pasillos con una charla vana y agradable.
Habían muchos pensamientos, pero no le presté atención a ninguno. Ninguno hasta que que uno dijo:
"Ahí están, los dos Toretto prófugos. Golpe de suerte"
- Alice - le dije para llamar su atención - los Toretto están aquí. Vamos con Bella.
- Estoy de acuerdo - sonreí y salimos con paso humano, pero justo cuando pusimos un pie fuera del local, un tiroteo comenzó.
Moví mi cuerpo de manera que protegiera a Alice. A pesar de no ser humanos, me educaron para proteger a las mujeres, y esta era una situación para hacerlo, fuéramos o no humanos. Así que lo hice por instinto, tanto como para proteger a mi hermana como para la farsa.
Cuando giré mi cuerpo de nuevo, esta vez para meterla al local y ocultarnos, alcancé a ver de reojo a mi Bella, detrás de un auto. A salvo.
- ¡Qué tierno eres cuando proteges a tu hermanita! - me burló Alice.
- Fue instinto, lo juro - era verdad. Ella lo notó y me sonrió con complicidad.
Corrimos hasta un pilar desocupado desde el que podíamos ver a Bella pero los balazos no nos alcanzaban.
Pero nada me preparó para ver cómo mi novia devolvía balazos, mataba hombres y les quitaba las armas. Y se acercaba a Toretto.
Miró a un policía, disparó de nuevo, volteó y sus ojos se iluminaron al ver un BMW intacto.
Corrió hacia él, pero Dominic Toretto tuvo la misma idea, ya que se subió al lado del conductor. Creí que Bella le pegaría un tiro y se iría, pero subió al auto, le dijo algo y se fueron , sin problemas o ataques entre ellos.
- Es que no sé qué pudo haber pasado - le insistí a Carlisle por enésima vez.
Estábamos en casa, después del tiroteo nos tomaron declaración y nos dejaron ir.
Alice y yo discutíamos con la familia la explicación racional para esto.
- Pudo aprender a disparar gracias a Charlie, pero no me explico por qué se fue con Dominic Toretto - completó Alice.
- Pero... - comenzó Jasper, cuando Alice lo calló, prendió la TV y nos pidió silencio por el reportaje de lo de hoy.
"No hay víctimas del tiroteo ocurrido hoy en el centro comercial de Seattle, Washington, el cual fue provocado por los Toretto, ya que fueron descubiertos. Ana Toretto ha pasado inadvertida y oculta en un rincon del mundo, pero no sin interrumpir sus actividades ilícitas. Mía Toretto y el ex-agente federal Brian O'Conell siguen desaparecidos. Dominic Toretto y su gemela escaparon hoy. Si ve a alguno de los Toretto o a O'Conell, llame al 911, allí le tomaran informes y..."
Ahí me desconecté. En la pantalla se mostró la foto de los Toretto y O'Conell, por orden de edades los primeros.
La primera era Ana Karenina Toretto, seguida de Dominic y Mía Toretto. Terminaba con Brian O'Conell.
Mi familia se congeló, dí un repaso a las fotos... y noté que sobre el nombre de Ana Karenina Toretto estaba la foto de mi Bella.
- Eso lo explica todo - dijo Emmett.
¿Qué les pareció? No sé si sea del agrado de muchos, peor si cometo algún error, tengan toda la confienza para decírmelo. Los escucharé y corrgiré o explicaré lo necesario.
Nos leemos, Katniss.
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