Juego de gemelos.
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Sumary: Como gemelos eran tan intensos que siempre interpretaban a la perfección el papel del otro; más sin embargo, con el paso de los años olvidaron como jugar el juego más peligroso de todos; el ser ellos mismo.
Disclaimer: los personajes de Hetalia no me pertenecen sino a Himaruya Hidekaz, yo solo los tomo prestados para pasar el rato.
Advertencias: AU, Nyotalia!, Inutalia(?), malas palabras (auspiciadas por nuestra buena Nyo!), tríos amorosos(?) y al final reflexiones por parte de un perro.
Este fic está dedicado a Maki (muchas gracias por tus comentarios y mensajes) y no se me desesperen, que también tomare en cuenta los otros pedidos que me hicieron. Solo les pido un poco de paciencia.
Por si acaso, la traducción la pondré al final :D!
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¿Recuerdas la Toscana?
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La reuniones familiares durante esas épocas era un martirio, soportar los incesantes pellizcos de la abuela Petunia eran igual de insoportables que las tonterías estereotípicas de los demás familiares; comer pasta, tomar vino, hablar de cuan tan irresponsablemente alta era la velocidad al conducir. Típicas cosa de italianos.
Lo único bueno que sacaban a estar en esas fechas era el jugar; más sin embargo ellos no jugaban como los niños normales.
Siendo gemelos idénticos, su juego favorito desde temprana edad era la de intercambiarse; saberse quien personificaba mejor al otro. Siempre vestían igual y la familia era demasiado italiana como para percatarse del cambio.
― Perché è sconvolta signorina? una donna deve sempre ridere, non aggrottare le sopracciglia (1)
― Lovina, si dovrebbe essere più simile a tuo fratello, è sempre di buon umore(2)
Podrá sonar absurdo, pero esa era su diversión; Feliciano fruncía el rostro y se dejaba regañar mientras que Lovina chillaba y pataleaba feliz, comportamiento opuesto al que mostraban a diario. Las reglas eran simples, ninguno hablaba y perdía quién se hartara primero de interpretar al otro.
Por lo general, era Feliciano quien perdía siempre; su humor era risueño y conciliador, por lo que sucumbía ante los regaños de los mayores primero; siempre terminando bañado en llanto mientras pedía abrazos y besos. Lovina era lo contrario, ella se concitaba a todos ya de manera casi natural.
Las reuniones se hacían en el patio trasero de la casa Vargas en Venecia, los campos verdes contrastaban con lo blanco de la loza y el azul del cielo se enmarcaba por las flores coloridas y olorosas de los olivos y violetas. Las bancas, con suaves tocados de metalurgia eran encantadoras y daban un aire melancólico mientras que la parrilla y los fogones estaban repletos con sarteneros hasta el tope de pastas, carnes y cuantas más preparaciones tapa-arterias que se le ocurriera a la familia.
Siendo numerosos, se encontraban platillos con queso Mozzarella que podían alimentar a todo un batallón.
Laura, desde hacía ya seis años no disfrutaba las fiestas en aquel hermoso patio como antes; siempre terminaba cansada sobre el sofá reclinable de su suegro mientras los gemelos se paseaban y eran la sensación de la fiesta.
Los viajes a Roma eran agotadores, en especial cuando el giro no era de placer; sino para visitas médicas con oncólogos.
A Laura no le quedaban energías más que para suspirar fastidiada mientras prendía el televisor; al menos ese programa era bueno, se decía con pesar.
― come stai? (3)― preguntaba Rómulo después de un rato. Él era un hombre activo, y aguardar en la sala viendo loco novelas no era su actividad preferida. Pero siempre esperaba junto a Laura. Le mostraba el apoyo aguardando junto a ella.
― Molto bene... ― sonriéndole a su marido, quitó las revistas sobre el antebrazo acolchonado para que él se acomodara ― ¿Rómulo? …si dovrebbe essere fuori a festeggiare, non qui (4)―
― Volevo passare del tempo da solo con te; Ti dà fastidio?... posso lasciare, se vi piace (5) ― de un pronto movimiento, Laura se le aferro de la cintura al tiempo de que negaba incesantemente entre pucheros. Divertido, Rómulo le regreso el gesto abrazándola para después besarle con cariño en la frente, con devoción en los ojos y para con profundo amor sobre los labios.
Ambos, entrelazados, disfrutaban de la música que provenía del patio y del programa de absurda comedia que la televisora proporcionaba.
― Amore... Ti ricordi quando siamo andati in Toscana? (6) ―
Casi cayéndose del asiento, Roma; como de cariño le decía su esposa, soltó tremenda carcajada la cual se le contagio también a ella― Come potrei dimenticare? ha detto che i turisti ai piedi della torre di Pisa sembrava ballare Thiller (7) ―
Esa tarde había sido en gran medida excepcional; había sido una de esas fugas que hicieron cuando novios. Habían terminado en el parque, comiendo sándwiches con extra queso que Laura había preparado enérgicamente, mientras observaban a todo el puñado de turistas tomándose fotos. Había americanos, latinos, otros europeos e incluso habían visto asiáticos.
Rómulo le estaba contando acerca de unas anécdotas a su novia cuando se dio cuenta que ella no le prestaba atención, contrariamente, no le quitaba los ojos a aquellos turistas; algo ofendido le pregunto si cual era el problema y ella como si nada le dijo "si los ves desde cierto ángulo, no están agarrando la torre, están bailando Thriller"
Terminaron revolcándose de la risa mientras ella hacía lo posible por cantar con un pésimo inglés. Claro está que se llevaron tremendo regaño por un policía debido a que reírse fue una falta de respeto hacia el transito turístico.
Después de ese día, aquella fue su canción, y durante la recepción de la boda fue el bale principal. Era un chiste que sólo ellos conocían.
Su chiste.
Por el ventanal se veía el bululú de los primos mientras presumían sus más recientes novias con gesticulaciones exageradas y fotografías recientes. Cerca del asador, el gordo Vargas ya se estaba sirviendo por tercera ocasión, mientras que al pie de las bancas, Donatella le pellizcaba los mofletes a Feliciano.
― Donatella continua a non riconoscere i gemelli (8)― se burlaba Roma.
― Lei è con Lovina (9)―
― lei è con Feliciano ― Roma encaro la ceja, e inclinándose sobre su asiento les diviso, sus hijos eran tan castaños y pecosos como su esposa, con un par de bellísimos ojos verde olivo los cuáles eran distintivos de la familia Vargas. Eran tan pequeños así como un par de gemelos a los cuatro años pueden ser. Lovina estaba con las mejillas rojas por los mimos de Dona, mientras Feliciano un poco mas retirado se reía. Sin entender miró hacia su Laura, la cual, pausada y traqnuila lecomentó― I gemelli si sono scambiati di posto. Voluto massimizzare il tempo con loro due, in modo da imparare i loro giochi ... sono diventata la tua migliore amica... ― Roma regreso a su postura― Romulo, promette di prendersi cura di entrambi (10)―
― Ho dato tutto, cibo, casa, denaro (11)―
― forse hanno solo bisogno di un padre. (12) ―
― Sembri essere agitando addio (13)―
Laura se rió de manera suave ― So che non sono mai stati buoni o per le dichiarazioni di chiusura o di arrivederci (14)―
Y se miraron de la misma forma como cuando recién se conocieron.
Enamorados perdidamente el uno del otro.
Penosamente, Laura tenía razón; nunca fue buena para despedirse, incluso, lo último que le dijo a su esposo cuatro meses después de aquella fiesta, cuando el cáncer ya la había exprimido como trapo viejo, cosa que quizás le hizo débil el cuerpo y le quito guapura, mas sin embargo nunca le hizo una mala persona, fue:
"ándate a vestir hombre, que yo iré al hospital, sólo procura arreglarte para pasar por mi después; se feliz mi amor y dale besos siempre a nuestros hijos, ya después se despedirán en el velorio"
Durante el entierro, ni Roma pudo distinguir a sus hijos.
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Chapter 1- Hot stuff
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Sittin' here eatin' my heart out waitin'
Waitin' for some lover to call
Dialed about a thousand numbers lately
Almost rang the ph-.-.-.-.-.-.-
one off the wall
Abrió los ojos perezosamente mientras se estiraba para volver a acurrucarse entre las cobijas al instante. Las verdes letras en el reloj análogo ya marcaban las seis y veinte, por lo que después de un rápido y desinteresado vistazo se giro sobre la cama para volver a taparse.
El grito que soltó, estaba segura, se había escuchado hasta la glorieta, sino es que más allá de ella― ¡merda! ¡MERDA! ― Entre tropezones y aún enredada entre las sabanas se levantó de golpe mientras que del suelo tomaba las primeras ropas que se le ponían en el camino.
Olfateó rápidamente el pantalón color crema antes de colocárselo, tenía un tufo agrio a pimienta, la última vez que recordaba haberle lavado había sido el domingo… algún domingo de hace dos semanas quizás; sin importarle se lo calzó junto a una blusa botonera la cual no estaba muy segura siquiera de que estuviese limpia.
― ¡MERDA! ― se puso un abrigo mientras pasaba como bólido por entre la sala tomando las llaves y el móvil aventándole dentro de la mariconera.
― Lovina mi niña, ya te hacía con tu padre―
Empalmándose a la motoneta despavorida mientras se apretaba el casco, saludó a la viejilla que barría la calle, era la encargada del caserío donde vivía ― pues ya ve, la jodida alarma no sonó a tiempo―
No era muy educado maldecir a los ancianillos, pero ver a la vieja burlarse de su infortunio le hacía hervir la sangre; era tarde y aquella se reía...que desgraciada.
―vete con cuidado Lovina, y me saludas a Roma ―
Ni se molestó en contestarle, sólo arranco la motoneta y salió disparada una no muy segura velocidad. Pero claro, se le había hecho muy fácil independizarse y largarse lo más lejos posible del bastardo de Feli, su hermano y su padre, tanto así que terminó justo al otro lado de la ciudad.
Lookin' for some hot stuff baby this evenin'
I need some hot stuff baby tonight
I want some hot stuff baby this evenin'
Gotta have some hot stuff
Gotta have some lovin' tonight
Y para terminar de joderle la vida, su padre le había puesto condiciones para pagarle el alquiler y los servicios de la casa: llueva o truene, siempre, sin excepción deberás desayunar con nosotros , Lovina.
―maldito viejo, pero quería vivir cerca de una pasticceria, ¿o no, Lovina?, cazzo― la casa que Rómulo le había conseguido estaba a diez minutos en motoneta de la Parrocchia Cosma e Diamano. Justo a espaldas de una gran pasticceria.
Diario debía tomar toda la Strada Provinciale hasta la glorieta, para entrar por la Vìa Matteotti, todo el trayecto completo, tomaba como mínimo unos cincuenta minutos; debía ya estar lista antes de las siete si quería llegar a tiempo; Rómulo estaba loco y bajaba a comer más tardar las ocho- porque era inhumano eso de despertar temprano, a esa hora AÚN eran madrugada, mierda-
― ¡fíjate stronzo, que casi me atropellas! ―le dio un puntapié a la carrocería del coche que se le cerró en la glorieta. Claro que está, le contestaron con improperios dirigidos tanto a ella como a su madre ― estúpida densidad descomunal de automóviles―seguida diciendo Lovina sin que nadie la oyera. El tráfico era literalmente caótico a pesar de la hora, y el hecho de transportarse en motoneta y salir viva de ahí ya era una verdadera odisea; a esto sumándole la masiva presencia de calles de un solo sentido resultaba tener que dar una tremenda vuelta por las calles para llegar a casa.
Ya estaba entrando por la Vía Capuccinni.
Tenía poco más de cuatro meces viviendo sola y diario era el mismo recorrido. La casa de papá Roma era un edificio viejo de tres pisos a la calle, con enrejado alto y un pequeño espacio para el jardín. Quedaba justo entre la intersección de tres vías importantes.
La Traversa Ruffo, Cappuccini y la Regina Marghetira.
Lo único bueno de vivir ahí era tener tres bares cerca (y claro está, la Pizzeria que quedaba a tres cuadras). Cuando eran niños y el teatro cercano estaba funcional, cada domingo Feli y ella se iban solos a la matiné; eso también había sido bueno.
En cuanto llegó, se bajó de un salto de la motoneta, dejándola mal estacionada en plena banqueta; el casco parecía endemoniado pues el broche no abría por mas jalones que le diera, o por mas groserías que le dedicara. Aun con casco puesto, abrió la reja lo más rápido que pudo.
Buscando las llaves con desesperación abrió la puerta principal, siendo recibida entonces por el Podenco Canario de Rómulo.
―ei bastardillo, ¿papá ya se despertó? ―meneándole el rabo, el perro, quién parecía tener tendencia hacia ella se le acercó feliz; con ese pelaje castaño y ojos verdes, y el cuerpo largo y delgado, en opinión personal de Lovina parecía más una rata gigante―ándate con él y entretenlo para qué no baje ―
El perro arrancó carrera escaleras arriba para complacer a su dueña.
―Sorella, esta vez creí que no alcanzarías a llegar ―Feliciano, su hermano gemelo la recibió en la cocina con espátula en mano―yo te quito el casco, tu cámbiate la blusa por una limpia. ¿A que huele? Hermanita…¿Cuándo fue la última vez que lavaste ropa?―
Sobre la mesa ya estaban colocados tres platos con sus respectivos utensilios al lado y sobre el respaldo de una silla, descansaba una blusa recién planchada. Lovina la tomó rápidamente mientras se quitaba la que estaba usando para cambiársela mientras que Feliciano intentaba por todas quitarle el casco.
―mandé al bastardillo para que entretuviera a Roma―
―Sorella, no le digas así a Toño―
― ¿sabes? debería demandarte por ponerle Antonio al perro, y a papá por estar de acuerdo en eso, che palle ―
― ¡pero sorella! si ese nombre le queda muy bien―
Lovina al fin se vio libre del casco, por lo que se sentó rápidamente a la mesa sirviéndose agua al tiempo que aventaba la camisa sucia por ahí. El imbécil de Feliciano no tenía remedio, por demás.
No pasaron diez segundos cuando Roma se presento en la cocina entre bostezos y risas.
―buenos días mis amores―
―buenos días papá― dijeron los gemelos al unisón.
― Toño amaneció muy cariñoso hoy hijos, llegó muy feliz al cuarto y no dejó de besarme hasta que le dije que si se quitaba le daría una prenda tuya Lovina―
Escupiendo el agua, está miro mal a su padre para después buscar al perro el cual ya llevaba despistadamente la camisa sucia en el hocico.
― ¡bastardo perro...humafilico! ―
―esa palabra no existe, sorella―
―cállate, fratello idiota, que yo le digo como quiero al bastardillo ese―
I need hot stuff
I want some hot stuff
I need some hot stuff
Para Rómulo, esas pláticas durante el desayuno eran una fuente que parecía rejuvenecerlo y llenarlo de energía, sus hijos tenían ese efecto sobre él.
―Feli, creí que hoy te irías temprano― sirviéndose un poco de café, Roma tomó unas tostadas que su hijo menor ya tenía preparadas―también va para ti Lovina, ¿Qué no te toca abrir caja hoy? ―
Con satén en mano, Feliciano sirvió un poco de huevo con embutido en los platos.
― sí, pero no voy a irme sin comer, que Gio se joda―
― ¡sorella!, el primo Giovanni fue muy amable al darte empleo, deberías ser más amable con él―
―será muy mi primo, pero eso no lo hace más importante que la comida, cazzo― con las tostadas comenzó a desayunar, para al instante y con comida en boca dirigirse al perro― y tu bastardillo, mas te vale no estar haciendo porquerías con mi ropa. Feliciano, te encargo que se la quites después y la laves, es más, en casa tengo ya tengo todo un costal con ropa, así que saliendo del trabajo te vas por ella y ya que estas allá limpia también...como que están comenzando a salir ratas―
Roma se rió y Feliciano miró derrotado a su hermana para después suspirar resignado antes de servir más café.
― ¿Cómo puede haber ratas en tu casa, sorella? ―
― Quien sabe―dijo encogiéndose de hombros ― así que te recomiendo te vayas ahora para qué salgas temprano y no se te haga noche mientras lavas―
Retirándose el mandil, Feliciano le dobló y guardó en la encimera. Con un beso a su padre y un suave abrazo a su hermana se despidió para al fin salir de la cocina.
―te recuerdo que es tu hermano, no tu sirvienta―
― le gusta, así que no te mortifiques tanto hombre― dejando el tema por la paz, ambos continuaron comiendo un poco más antes de que volviera a hablar―oye papá, tengo que decirte algo―
Dejando el plato a un lado, Roma la miro con atención.
― ¿es algo importante, Sorella? ―
― ¿Qué tú no te habías largado ya? ―
Gotta have some hot stuff
Gotta have some love tonight
I need hot stuff, I want some hot stuff
I need hot stuff
Con esa sonrisa característica en él, Feliciano se sentó al lado de su padre sin despegarle la mirada a su hermana.
Se le veía emocionado y curioso. Típico de él.
― Olvide algo, pero eso no importa, ¿Qué lo que tienes que decir, sorella? ―
Los tres hombres en esa casa eran igual de cotillas, aunque técnicamente uno fuese hombre, el otro marica y el tercero un perro.
Hasta Toño estaba en la cocina pendiente.
― parecen porteras, che palle― dijo acusadoramente mirando al podenco y a su gemelo al tiempo que se cruzaba de brazos― es entre Roma y yo, así que ustedes dos, hermano y perro, pueden irse la mierda―
Un tremendo quejido de inconformidad se escuchó por parte del muchacho y del perro, lo que le causo tremenda carcajada al cabecilla de la casa―anda Lovi, que si no se lo cuentas se van a morir de curiosidad, eso y que te van a hacer la cusca todo el día―
―les rompo la cara si hacen eso―
―¡Papá! Dile que también me lo cuente― con puchero, el muchacho le comenzó a zarandear el brazo a su padre, gesto que se le antojaba a su hermana perfecto para vapulearlo hasta la inconsciencia.
― ¡está bien!, maldito llorón― Feliciano se repuso al instante con tremenda sonrisa en el rostro― bastardo bipolar, como sea... ― dándole un trago a su jugo, se recargo sobre la silla para después mirar al par―contrario a la creencia popular, SI tengo amigos― se irritó de sobremanera al ver encarar las ceja a su gemelo y padre después del comentario, con los ojos en blanco les dedico una mirada matadora, la cual captaron muy bien.
―me alegra, mi cielo... hem...¿y?―
― para no hacerles el cuento muy largo ya que algunos presentes son retrasados― dijo mirando a Feliciano y a Toño ―les resumiré: se llama Ophelia, y la muy puta se casa en seis meses; por lo que en Abril me largo a Grecia―
Con un tremendo chillido de alegría, Feli pegó un salto fuera de su silla y comenzó a bailar ― una boda Toño, ¿escuchaste? ¡Vamos a ir aun boda griega! ―
El perro comenzó a dar vueltas por toda la cocina mientras giraba y chillaba tan contento como el muchacho, Rómulo también tenía una pinta muy animada.
―perdón, pero dije ME LARGO, o sea: no los invite―
Feliciano y Antonio frenaron en seco.
―si te invitan a ti es como si invitaran a todos los Vargas, sorella... ―
―hasta creen que irán conmigo―
―...ya sé a quién llevare de acompañante, ¡sí! y también lo que me pondré; debemos encontrar con quien dejar a Toño, papá... ―
― ¿Feli? Idiota, ¡no me ignores! ¡Papá! Feliciano no me hace caso, ¿papá? ―
―Tienes razón hijo, creo que podremos dejarlo con la señora de la pizzería, siempre me hace favores la pobre mujer―
Lookin' for a lover who needs another
Don't want another night on my own
Wanna share my love with a warm blooded lover
Wanna bring a wild man back home
Y esa era la historia en la vida de Lovina Vargas, cuando su hermano y su padre comenzaban sus estúpidas discusiones (más aún tratándose del perro bastardo) no había quién pudiese pararles. Haciéndoles una seña obscena se engullo el café de Roma mientras se llevaba una tostada extra.
― Raros, hasta creen que me los llevare― arreglándose el cortísimo cabello castaño, se dio una rápida mirada en el espejo cerca de la loza― ahí se ven, adiós a ti también bastardillo―
Los hombres Vargas ni se dieron por enterados cuando Lovina salió a su trabajo, ni como el pobre de Toño se deshacía por el llanto al ver partir a su dueña favorita.
Con un rápido vistazo, Toño encontró a sus otros dos dueños hablar acaloradamente, para después por la ventana, ver a Lovi-Love montar lo que a veces llamaba motoneta bastarda y partir, para perderse de vista por las calles.
Resignado, se fue a echar a su cómoda cama; en el nidito tenía una prenda impregnada con el olor a su Lovi-love, justo la prenda de esa mañana; vaya, como quería a su dueña.
Ni idea de que rayos es una boda griega, peso si eso hace felices a mis amos, entonces es bueno...y de seguro, sabe delicioso también...
Sin más, se dispuso entonces a dormir.
Gotta have some hot love, baby, this evenin'
I need some hot stuff, baby, tonight
I want some hot stuff, baby, this evenin'
Gonna have some lovin'
Got to have a love tonight
I need hot stuff, hot love
Lookin' for hot love
Hot, hot, hot, hot stuf
fHot, hot, hot
Hot, hot, hot, hot stuff
Hot, hot, hot
-.-.-.-.-.-.-
¡Banzai!
Pues aquí nuevamente con lo prometido que es deuda, Maki espero y te guste (si quieres create la cuenta, como quieras) :DD
Sin mas que agregar - y si llegaron hasta acá- !muchas gracias!
LOL, No tiene nada de malo usar nombres estilo Antonio con perros ¿verdad?, el mio se llama Brad Pitt.
En fin.
Kisuus 3
traducción:
-porque tan enojada señorita? Una dama siempre debe siempre sonreír, y no fruncir el seño que así se ve fea (1)
-Lovina, deberías ser mas como tu hermano, el siempre está de buen humor (2)
-como estas?(3)
-muy bien…¿Rómulo?, deberías estar afuera festejando, no aquí(4)
-quería pasar tiempo a solas contigo, te molesta? Porque puedo irme si gustas (5)
-amor, recuerdas cuando fuimos a la Toscana? (6)
-como podría olvidarlo?, todos los turistas al pie de la torre pissa parecían bailar thiller (7)
-Donatella continua sin reconocer a los gemelos (8)
-está con Lovina (9)
-está con Feliciano…los gemelos siempre cambian de lugares, quería pasar más tiempo con los dos, quería volverme su amiga…Rómulo, prométeme que siempre cuidaras de ambos (10)
-les he dado todo, comida, casa, dinero (11)
-quizás solo necesiten de un padre (12)
-pareciera que te estás despidiendo (13)
-sabes que siempre he sido malas para los discursos de clausura o para decir adiós. (14)
