Te reto…
.
Bueno como regla que conocemos... Skip Beat! no me pertenece es de la genio-sádica Nakamura sensei.
Cualquier otro personaje fuera de esta serie antes mencionada son inventados, cualquier similitud con la vida real es mera coincidencia.
.
Este, aunque usted no lo crea, es el regalo de cumpleaños de la querida Mutemuia... si un poco (muchooooooo n/n) atrasado y de paso groseramente le pido que me ayude con las correcciones.
¡Muchas gracias!
¡Feliz cumpleaños muuyyyyy atrasado!
.
.
Capítulo 1.
Japón se encontraba en el furor con el nuevo programa de concursos, y claro era obvio que esto sucediera cuando el programa tenía la participación de las estrellas de Japón, desde las novatas hasta las más populares. Y es que el programa había tomado tal popularidad que incluso era mal visto que alguien se negara a participar, y con el incentivo de la recaudación financiera para alguna beneficencia, bueno, simplemente no podías negarte cuando tu nombre era dicho junto a "Te reto..."
Y justo por esta razón Tsuruga Ren se encontraba casi golpeando su rostro contra la mesa de té de su casa. Por causa de su agotadora agenda rara vez tenía tiempo de ver programas de televisión y su conocimiento del tema se basaba más en información que recopilaba su mánager Yashiro o bien en revisiones rápidas de internet. Sabía que tarde o temprano alguien lo nombraría, pero jamás esperó que fuera justamente "él", el que tanto le desagradaba.
—Te reto..., Tsuruga Ren, a que montes un concierto en el programa.
Ren suspiró mientras escuchaba la desagradable voz del arrogante cantante, y explicaba que le gustaría ver a Tsuruga Ren dar un espectáculo en vivo, ya que la actuación era algo que tenía diversos cortes de escenas y por tanto no había errores, es decir, resumiendo las palabras de ese sujeto, alegaba ser mejor debido a que hacía presentaciones en vivo.
Por supuesto, luego del reto, se habían comunicado a LME para expresar la situación y esperar una respuesta de parte del actor. Era obvio que los patrocinadores y productores del programa estaban comiendo ansias de la participación del actor, pero hasta el momento nadie se había atrevido a retarlo.
Semanas atrás cuando Kyoko fue invitada, pensó que lo retaría, por supuesto, ella lanzó el reto a su mejor amiga Kotonami Kanae. En aquel momento ante la perspectiva de ser retado por ella, él se habría divertido aunque hubiera terminado en alguna situación humillante.
Pero un reto de "ese sujeto" era más bien una guerra fría. Realmente odiaba cómo su sangre hervía cuando ese tipo estaba relacionado, pero no diría que no, Yashiro ya estaba reorganizando su agenda y tendría una entrevista con el presidente de LME para arreglar algunos detalles. Porque claro, el reto era un espectáculo completo, un concierto que al menos abarcara dos o tres canciones.
Lo detestaba.
.
—¿Te encuentras seguro de esto? —cuestionó Takarada Lory mientras observaba a su protegido, y aunque Ren mantenía su serio semblante, era obvia la tormenta en sus ojos.
Yashiro Yukihito se encontraba junto a él, había organizado en tiempo récord algunas entrevistas con diversas personas capaces de ayudar a crear un espectáculo de calidad en el corto tiempo que se tenía. Coreógrafo, director de música, escenografía, etc., etc. Todos talentos de LME, no se contrataría a nadie externo a la empresa, esa había sido una condición del propio presidente, quien desde la noche anterior había proporcionado al mánager una diversidad de contactos con quien podría trabajar. Sin embargo, había solicitado esta entrevista por algo en especial.
El hombre de gafas había notado que el malestar en su representado no era solo a causa de la persona que había lanzado el reto. Desde el comienzo de su trabajo con Ren, este había evitado cantar, había alegado no estar apegado a la música, y aunque en un programa había tenido que hacer una pequeñísima demostración que todo el mundo alabó, él no parecía cómodo con tal situación.
Sin embargo, eran los ojos divertidos del presiente, como si tuviera (como siempre) el conocimiento sobre algún detalle oscuro o morboso del pasado de Ren, lo que le hizo estar atento. En ocasiones la edad real de Ren aparecía, como aquel gesto infantil y petulante que hacía mientras el presidente daba aquella sonrisa de "sé algo que podría avergonzarte de aquí a tu próxima vida".
—Ren —llamó el hombre mayor—, tal vez debas explicar a Yashiro algunos detalles de tu molestia, para que pueda seleccionar mejor a la gente que te ayudará para el montaje.
Un bufido. Jamás esperó al caballero Tsuruga Ren hacer tal gesto; por un lado estaba sorprendido y por otro, de alguna manera halagado, pues eso significaba que Ren confiaba más en él que hace unos años, al menos lo suficiente para quitarse su máscara de profesionalidad unos instantes.
Ren observó a los dos hombres, descruzando sus brazos y tras un largo suspiro finalmente su postura dio un paso de relajación o al menos resignación. Y aquellas palabras sin duda no eran lo que Yashiro esperaba, pero sin duda le ayudaron para hacer mejor su trabajo.
Tras las palabras de Ren Yashiro parpadeó un poco procesando lo que su representado había confesado, realmente no había pensado que algo así podría suceder. No quiso juzgar a su amigo, no había razón de hacerlo, pero la mente del hombre de gafas se llenó de algunas posibilidades y planes de respaldo.
—Por cierto —llamó Lory la atención de los hombres jóvenes—, tengo una pequeña idea, solo es para que la tomen en cuenta.
Y la sonrisa de su jefe causó un escalofrío en el par, que conocían por experiencia esa mirada divertida, claro, lo divertido para el presidente, no necesariamente era algo que favoreciera a los demás.
.
.
.
