Muy buenas a todos, hoy les vengo a presentar una idea, no es un proyecto como tal, sino más bien como una idea preliminar de lo que quiero. Si bien, ya tengo más o menos la trama o a donde giran los hechos…aun no tengo idea de que cosas hare para que tenga cierta relevancia con la historia original o en que va a cambiar con respecto al final.

He tardado aproximadamente dos semanas en terminarme las tres primeras sagas con respecto a la saga fate original. debo decir que Fate stay night fue malo, fate unlimited Works fue increíblemente mejor detallada que la anterior, pero quien se llevó el premio dorado fue Fate zero, era una obra de arte. En Fate zero, todos los personajes eran importantes, su historia personal era muy detallada y carismática, incluso los que eran antagonistas de esta, tenían razones para serlo. La lucha por el santo grial fue una masacre, donde en este caso, se usó mucho la parte de estrategias, planes de antemano, algo muy sólido con el cual ganar y mostraba la dura realidad que es una guerra, algo que en Fate stay night no se veía mucho o casi nada.

Kiritsugu emiya fue tal vez uno de los personajes más increíbles e interesantes de toda la historia, junto a irisviel, quien callo entre los personajes más carismáticos de esta. Sin duda alguna, Kirei kotomine fue, a pesar de ser antagonista, uno de mis personajes favoritos, pues es el único entre todos que no busca nada del grial, más lucha por esta porque quiere encontrar su propio ideal, incluso si él no lo sabe.

Algo que, si quiero recalcar, es que, en este, daba un duro golpe a todos los tipos de ideología incluso entre los más nobles que sería el de shirou, pues prácticamente quedo escrito que ninguno de estos era el correcto, incluso por más perfecto que se creía que fuese, demostraba más su imperfección, llevando al mundo en una crisis y caos.

Dicho esto, me gustaría que, aunque no les guste, le den un sincero comentario, pues ayudaría bastante a como se desarrollara la historia o si tengo que abandonarla, sin más, disfruten el capítulo :d


Prologo I: El comienzo


Era una noche muy azulada, la luna alumbraba el camino de todos quienes no podían conciliar el sueño, siendo la estrella guía que siempre ha sido. Mas entre las calles de este, había una figura caminando lentamente, casi como si cada pasa que diese, fuera el ultimo. Parecía llevar ropas muy antiguas para la época que se veía a su alrededor, su caminata era apoyada por los grandes muros que protegían a algo que pareciese ser un busque, aunque en realidad se trataba de un templo antiguo.

La mujer lleva un manto de color azul-púrpura encapuchado, y su aspecto permanece ocultado para la mayor parte de la historia. Sus ropas eran lo más parecido a que se tratase de una bruja de los cuentos de hadas, más lo forma en cómo se desplazaba parecía darle un aire triste y depresivo, incluso lo poco que se podía ver de su rostro, solo detonaba una gran cantidad de angustia y tristeza.

Sus piernas temblaron un momento, para luego rendirse cayendo al suelo, cerca a las puertas del gran templo. A pesar de su estado lamentable, logra arrastrarse y sentarse mientras apoyaba su espalda en los fríos muros. Se escucha la brisa del viento, una desgarradora música que hacia cuando surcaba las hojas de los árboles.

La mujer no era otra persona que la servant conocida como Caster, la bruja de la edad de los dioses. Caster solo veía como sus manos parecían volverse trasparentes conforme el tiempo avanzaba, sintiendo como aquella insensibilidad se extendía por todo su cuerpo, dudando de su propia existencia cuando la sensación de muerte empezó por consumirla.

Soltó unas pequeñas lágrimas, aun cuando su rostro solo mostraba inexpresividad. ¿Por qué? ¿Por qué a ella siempre les suceden estas cosas? Hace unos momentos, acaba de matar a su maestro, para poder ser libre de su control. Su maestro era sino uno de tantos que batallarían por el santo grial, quien también logro invocarla con la esperanza de que invoque al original dragón of colchis, mas su trato se volvió peor cuando se enteró de que no sabía cómo controlarlo, tachándola como inútil.

Ella no podía siquiera soportar, aquel lugar que él llamaba taller, que no era otra cosa que una carnicería humana. Ella no podía presenciar aquel trato hacia los niños, quienes parecían ser el objetivo principal por su maestro, llevándola en poco tiempo a su traición, sobre todo cuando le trataba peor que una prostituta.

Ese pensamiento solo le trajo recuerdos de su pasado con bruja en la edad antigua. Hace mucho tiempo, vivía con su padre y sus hermanos, era una buena vida…hasta que Jasón llego. Hechizada por la diosa de la belleza, afrodita, ella se enamoró perdidamente de él incluso cuando lo único que sabía era su nombre, haciendo que lo siguiera hasta los confines de la tierra, traicionando todo lo que ella amaba por él. Admite que, por un momento, tal vez el apreciaría todo lo que hiso por él, que le agradecería por todos aquellos sacrificios que había hecho, más lo único que gano fue la traición.

Eso le lleva a la siguiente pregunta ¿porque? ¿Por qué ella ha llevado una vida llena de miseria? Incluso cuando trato de rectificarse a sí misma, siempre terminaba de igual manera, siendo utilizada y desechada como un objeto ¡¿Por qué?! ¡¿porque el destino era tan cruel con ella? ¡¿Qué se supone que deba hacer?!

Trato de mantener su ira y desesperación, pero lo único que obtuvo fue que su máscara se rompiera, cayendo en un llanto repleto de agonía. Ocultando su rostro entre las rodillas, trato de esconder su estado tan lamentable del mundo mismo, un mundo que la llevo a tal cual es, que la encamino al mal.

Un ruido le llamo la atención, eran pasos calmados, que bajaban del templo. No se molestó siquiera en mirar, no tenía caso alguno, ya no le importaba nada. Aquellos pasos pronto se aproximaron a la puerta y se dirigieron hacia ella, para detenerse a un lado suyo. Escucho como este parecía caer sentado a su lado, sin decir palabra alguna. Paso un buen tiempo, pero el silencio era mortal entre ellos, lo único que se podía escuchar era la bella música de las hojas bailando al compás del viento.

"que hermosa noche ¿no lo crees?" escucho una voz a su lado, pero incluso cuando parecía dirigirse hacia ella, no le presto la mínima atención "el cielo está despejado, las estrellas brillan con mucha intensidad y la luna parece que quisiera imitar al sol" escucho como el hombre soltó una pequeña risa para luego suspirar, calmándose "¿sabes? La luna siempre se ha sentido muy envidiosa, siempre ha querido ser como el sol…brillante, alegre, pero sobre todo…que caliente el corazón de las personas a quienes alumbra" relataba el hombre, atrayendo un poco la atención de caster "irónicamente, el sol siempre ha querido seguir los pasos de la luna, quien la admira por caminar entre la noche sin miedo alguno a la oscuridad y alumbrar el camino de aquellas almas solitarias" fueron aquellas las palabras que hiso salir a caster de su caparazón y elevar la mirada a quien compartía algunos momentos finales con ella.

Vio a un hombre muy fornido, rubio y de ojos azules, el cual vestía un traje negro muy caro, pero a pesar de este detalle, no le importo en lo más mínimo sentarse en el suelo para acompañarla en su miseria. A ella no le gustaban los músculos, pues todos los hombres que han sido de esa manera, siempre la trataron de la peor forma posible, o tuvieron un impacto muy negativo en su vida. Sin embargo, había algo en su mirada que le decía que no era igual que ellos…de hecho, no parecía ser a nadie que hubiera conocido. El hombre tenía una sonrisa en su rostro, solo enfocándose en el cielo, disfrutando del paisaje que era la noche.

"es triste ver como ninguno parece darse cuenta que…no son tan diferentes del otro, pero ahí están…buscándose eternamente, siguiendo pasos que a pesar de no ser los suyos, guían indirectamente al otro, apoyándolo sin querer…" decía el hombre mientras levantaba uno de sus brazos apuntándolo a una de las estrellas, cosa que caster no dudo en mirar atentamente "¿ves allá? ¿esa estrella en el firmamento? Es igual que una pequeña fogata de alguna familia o alguna enorme ciudad ¿lo puedes ver? Ahí las personas ríen...lloran…se aman y se odian…se lastiman, pero…son felices" decía para luego bajar su brazo, su mirada nunca se despegó del cielo, mirándolo como si fuera un montón de cosas excepto el cielo mismo.

La atención de caster se lo llevo el sujeto extraño, quien parecía ahora ignorarla por completo, perdido en su mundo de ideas "¿sabes que es un ideal? ¿sabes que es un sueño? La gran mayoría de personas piensan que se tratan de lo mismo, mas eso es solo una equivocación, ambos son muy diferentes entre sí" decía el rubio mientras Caster veía como el cielo se reordenaba y las estrellas se enlazaban una con otras "la estrella más brillante…es un sueño, mientras que las constelaciones son un ideal, algo que tú crees que están ahí, pero es más que una forma de vista que tú tienes…otras personas no la verán y no podrán entenderte, porque ellos no son tu" decía el hombre mientras levantaba uno de sus dedos y para sorpresa de caster, el cielo empezó a cambiar.

Caster veía con mucha sorpresa, como una estrella empezó a brillar más que las demás y pronto, las otras empezaron a seguir sus pasos, brillando con la misma intensidad. Vio también como, esa primera estrella, se separó de su grupo y fue a otra que no estaba tan brillante, haciendo lo mismo con ella al igual que las otras "en cambio, si tú tienes un sueño, incluso por pequeño que sea, si lo juntas con los sueños de los demás…veras como dejo de ser solo tuyo y pronto…será el sueño de todos" caster miraba con mucha fascinación, como todas las estrellas brillaban con mucha intensidad, tanta, que fue imposible pasar desapercibido " eso...es algo que todos podrán ver, algo que todos podrán entender… y nunca van a olvidar, no por lo grande que fue la hazaña, sino porque fue gracias al apoyo de todos, que esto fue posible"

Caster entonces, vio como la primera estrella, empezó a perder brillo, poco a poco para luego morir en la oscuridad. Ella soltó una pequeña lagrima cuando vio que, todas las demás, desaparecían también "pero nada es eterno, los héroes mueren…sus familiares mueren y al final…de aquel brillo no queda nada" su voz notaba que era muy triste, algo que ella no pudo pasar desapercibida.

Ella quería bajar la mirada, cuando una pequeña luz le llamo la atención. Frente a ella, había un pequeño y minúsculo punto, que apenas daba algo de luz, pero, aun así, ella lo tomo entre sus delicadas manos, mirando con mucha admiración como, incluso después de todo, aún quedaba un pequeño brillo, aquel pequeño punto, dejo sus manos para irse a la del hombre rubio, que miraba con una pequeña sonrisa aquel punto entre sus dedos.

"aun así, de aquellos sueños siempre habrá una pequeña semilla que sobrevive, que traspasa el tiempo y el espacio solo para querer imitar aquella hazaña, aun cuando parezca insignificante, como algo tan pequeño, es capaz de grandes cosas y sin querer…haciendo de este un ciclo interminable, de una lucha contante donde...a pesar de que todo este perdido, siempre habrá alguien que ilumine el cielo con su sueño insignificante" el hombre soplo entre sus manos, dispersando aquel pequeño punto, el cual se elevó ante la atenta mirada de Caster hacia los cielos, los cuales a pesar de estar completamente ennegrecidos, ahora había una pequeña estrella que intenta brillar, pareciendo que en cualquier momento se iba a apagar pero…seguía luchando, no se iba a rendir

"esa fuerza…ese poder que todos posen, que pocas personas pueden verlo…eso es lo que mantiene vivo aquel sueño…aquella pequeña luz en el firmamento" caster miro como todo parecía acabar, cuando aquella pequeña estrella empezó ganando cada vez más brillo " es fuerza se llama…" entonces, luego de un brillo que segó temporalmente a la mujer, vio con mucha sorpresa como el cielo estaba nuevamente iluminado por muchas estrellas " esperanza" termino el hombre mientras parecía que todo aquel espectáculo había caído a su fin.

La mujer y aquel desconocido se mantuvieron en silencio durante mucho tiempo, sin despegar la vista del cielo, como si no necesitaran palabras para entenderse. El sonido de una tos le llamo la atención a caster, viendo el rostro avergonzado del rubio quien parecía finalmente darse cuenta de su presencia "¡oh! ¡lo lamento mucho! No quise aburrirla o algo así, solo…" dijo el rubio mientras mira el cielo tratando de pensar las palabras correctas "quería hacerla sentir mejor…" decía en voz baja, pareciendo muy incómodo, algo que alzo la ceja de caster, pues su apariencia no parecía estar relacionada a su forma de ser "eso y…que me llamo un poco la atención que una bruja este llorando en la oscuridad frente a mi casa" la mujer parecía esta alerta ahora pues se alejó un poco del rubio "¡eh! ¡no soy un enemigo o algo así! Solo…me parece muy mal que nadie intento ayudarla, ya sabes…puedes estar corrompida por la oscuridad absoluta y todo eso…pero todos merecemos un poco de consuelo de vez en cuando…todos lo necesitamos alguna vez" Caster parpadeo un par de veces antes de dejar salir un suspiro cansado, no tenía idea de cómo responder a eso.

"eres un idiota ¿lo sabias?" fue lo único que le respondió la mujer, sin querer mirarle más de lo necesario. El rubio parpadeo un par de veces antes de soltar una carcajada, algo que seguía aumentando la curiosidad de la mujer.

"tal vez, pero creo que ver a una mujer llorar en medio de la calle y dejarla a la deriva es mucho más idiota" respondió el rubio mientras sacaba entre sus ropas, lo que parecía ser un chocolate, algo que partió a la mitad y se le entrego a la mujer, quien no dudo mucho y le dio una mordida.

"¿y si es un enemigo? ¿n si trata de matarte? No se puede confiar en nadie" respondió la mujer mientras le daba otra mordida a la barra de chocolate, algo que también hiso el rubio, quien pensaba sus palabras con algo de humor.

"creo que he pasado mucho tiempo entre batallas para poder reconocer a un enemigo de alguien que no lo es, si alguien logra engañarme, entonces creo que admirare sus habilidades de engaño, eso es mucho más sorprendente que una traición la verdad" respondió con honestidad el rubio mientras se imaginaba a alguien que realmente pudiera engañarlo.

"eres muy interesante para ser un humano…de hecho eres demasiado raro para ser un humano" respondió con una pequeña risa por su broma la mujer, algo que por un momento callo mal al rubio haciéndola reír por la expresión de su rostro.

"oh vamos ¿no puedo ser tan malo no? Creo que soy más humano que la gran mayoría, estaba muy orgulloso de eso" dijo el rubio mientras se recostaba completamente en la muralla, dando una mordida triste a su chocolate. Caster por otra parte solo se rio de él mientras le daba una mordida al suyo propio, seguido de una negación con su cabeza.

"no, estoy segura que eres la persona menos humana que haya visto" decía para mirar al suelo triste "solo los humanos pueden crear una gran cantidad de dolor en el corazón" termino su oración, enfriando el ambiente cómodo de golpe, volviéndolo depresivo nuevamente.

"bueno, si te pones a pensar seriamente ¿Qué es un humano?" preguntó el rubio al aire mientras daba otro mordisco a su dulce "quiero decir… ¿Qué rayos es en realidad? Yo no lo sé, nadie sabe en realidad que es un humano a ciencia cierta y sin embargo, nos hacemos llamar a si sin saber en el significado de aquellas palabras, usándolo como mejor nos plazca" decía el rubio mientras parecía un poco enojado al recordar "por ejemplo la iglesia o los demás grupos religiosos, claro que hay gente muy buena entre ellas, pero la gran mayoría no lo son ¡vamos que son unos hijos de-" se cortó de golpe mientras roseaba para recuperar la postura " decir tales palabras con una dama al lado es muy irrespetuoso" se dijo a si mismo ignorando la mirada divertida de la mujer "solo digamos que no son los mejores para decir que es un humano, ni la ciencia, ni la magia…nadie puede decir que es un humano ni para que esta hecho, pues nadie nos puede decir de que somos capases hasta que lo intentemos" termino el rubio mientras quiso morder su chocolate y noto que ya no traía uno "que pena…se me acabo" decía realmente triste al ver que su dulce se había terminado.

Caster noto que también se había terminado el suyo hace un tiempo. Escucho entonces sorprendida como el hombre se había levantado y se sacudía el polvo de su ropa, parecía tener una gran sonrisa en su rostro. Ella sabía que se iba a ir y que todo esto había terminado, que finalmente tenía que volver a su cruel realidad de que iba a desaparecer en unos momentos. Sonrió cuando se dio cuenta que por lo menos, durante algún tiempo…al final no fue tan malo que ella creía que fuese. Fue sorprendida cuando de pronto, sintió unos pequeños golpecitos en su hombro.

Mirando hacia aquel lugar, solo vio que se trataba del hombre que se había agachado hasta su tamaño, solo para mostrarle su enorme sonrisa y los ojos cerrados. Entonces este se levantó y le estiro una mano. ella miraba con mucha curiosidad aquella muestra de genuina solidaridad.

"vamos ¿Qué estas esperando? Tengo mucha comida y dulces en mi casa, necesito gastarlos en una gran cena antes de que se estropeen" dijo el rubio ignorando la mirada de sorpresa de la mujer "¿y bien? ¿vienes?" pregunto nuevamente mientras acercaba aún más la mano.

Caster solo miro por un momento, quería extender su mano, pero su mente le decía que iba a ser igual que todos los demás, que esto era solo una terrible ilusión…pero entonces recordó aquella pequeña estrella y extendió su mano para sujetarla. Sin más preámbulos, el rubio la ayuda a levantarse y para sorpresa de caster, siente como fue completamente restaurada, casi como si tuviera un Master, pero viendo mejor al sujeto, no noto algún Command Spells, ni siquiera una pisca de aquella magia extraña.

La mujer entonces, se elevó la capucha mostrando su rostro completo, dejándolo a la luz de la luna, quien la iluminaba aumentando su belleza. El hombre se quedó pasmado un momento, antes de notar las orejas puntiagudas y reírse para sí mismo, ignorando la mirada de la mujer "lo siento, lo siento" se disculpó el hombre para luego tomar respiraciones lentas "bueno, en marcha entonces" decía para que ambos caminaran, adentrándose al templo " " ah cierto, que falta de cortesía la mía, no he preguntado tu nombre" se golpeó el rostro mientras miraba con algo de pena a la mujer "mi nombre en Uzumaki Naruto" se presentó el hombre mientras se inclinaba ligeramente.

Caster tenía un problema ante esto, no sabía si decirle "caster" como tal o decirle algún nombre falso o algo parecido a eso. Fue sorprendida cuando de sus labios solo salieron la verdad "Me llamo Medea, un gusto conocerlo Naruto-san" a pesar de su sorpresa inicial, solo suspiro en rendición, no era como si podía mentirle.

El conocido como Naruto solo sonrió ligeramente mientras seguía subiendo los escalones "entonces apresurémonos, que necesito preparar la cena antes que se haga tarde" así ambos empezaron desapareciendo entre las escaleras del templo "bueno… ¿Qué te parece ser la linda secretaria de un hombre de negocios y profesor de la academia Hamuhara?" preguntó el hombre mientras caminaban entre la bruma " te pagare un poco más por las molestias de mi estúpido trabajo como jefe de una empresa, no sabes lo horroroso que es" termino el rubio mientras parecía lamentarse de serlo.

"suena tentador… ¿puede hacer pequeñas figuritas de acción de mujer?" pregunto Medea mientras le veía con cierta curiosidad. Naruto cerró los ojos un momento para luego alzar los hombros.

"realmente no importa, eres libre de hacer lo que quieras...mientras tengas conciencia de las consecuencias" su tono maduro hiso que Medea se encogiera un poco "ya sabes, tienes que pedir permiso a la persona de quienes aras esas figuras de acción" sentencio el rubio muy decidido, para luego abrir uno de sus ojos "o puedes acechar muy bien a la persona…si no lo nota, entonces no cuenta" respondió con una sonrisa "de pasada podría ayudarte a acechar, soy un muy buen observador del cuerpo de una mujer, podría ayudar a perfeccionar tu arte" Medea parecía tener los ojos como estrellas al escuchar esto.

"Naruto-san usted es increíble" dijo emocionada mientras caminaba aún más veloz "¡podríamos ser el dúo invencible si participáramos en la guerra por el santo grial!" Naruto sonrió ante esto y siguió caminando "pero…ahora ya no parece tan importante" termino Medea mientras le mostraba una enorme sonrisa, cosa que el también respondió

Su trabajo ya estaba hecho, por pequeño que sea, ella no merecía tener un final triste, incluso si el mismo mundo así lo decide ¡pero él era Uzumaki Naruto! Y si ella no se rendía aun ¡¿Por qué él debe de hacerlo?! ¡sería una gran vergüenza si una bruja maligna quiera cambiar su destino y no el! Ahora lo único que podía percibir era un camino distante, alejado de todo lo que él conocía, pero eso no le importa, pues finalmente había vuelto a ser el que era, porque podía ver a través de sus ojos e incluso reflejado en esos prismas tan hermosos por la felicidad que en ellos estaban. En ellos solo se reflejaba a él…siendo solo una sola cosa para ella.

"…un héroe…"


Muy bien, este es el capítulo de que les hablaba, muy corto lo sé, pero es una idea preliminar con lo que quiero empezar, para muchos, podria parecer una simple basura, pero…creo haberlo hecho bien, porque en ella plasme todo lo que yo creo, las palabras de Naruto son mías, pues esa es mi forma de pensar y eso es lo que caracteriza fate, tratar de encontrar la respuesta correcta...y no hay nadie más perfecto para hallarla que el ninja más impredecible de toda la historia.

Dicho esto, estoy muy agradecido por su apoyo y la buena fe que an tenido en leerlo, si les gusto, no olviden comentar y darle me gusta (:v). pueden también rebuscar entre mis trabajos ¡Oh! Y en mi perfil hay una ENCUESTA, podrían botar sobre los que les gusta, claro que, si son nuevos, no entenderán de que trata la ENCUESTA.

MUCHAS GRACIAS Y HASTA LUEGO :D