La propuesta
Inazuma eleven no me pertenece, y hago esto sin fines de lucro
Ahora bien, si, estaba nervioso, bastante, es que a Fudou Akio nadie le había dicho como invitar a salir a chicas, tampoco es como si le llovieran las mismas, como a ese molesto portero ruidoso, al cual había empezado a odiar con especial atención, así es que ahí con las manos sudorosas, y el chicle siendo exprimido entre sus dientes, esperaba la salida de Raimon, en momentos como esos, y normalmente cuando jugaba el deporte, era consciente de todo su cuerpo, podía sentir el frío colándose por la chaqueta, y la dureza del muro en el que estaba apoyado, tenía en el bolsillo, el envoltorio con olor a menta de la golosina, y sus manos jugueteaban con el, el viento le mecía el cabello levemente, las piernas estaban estáticas, y el tiempo solo avanzaba, cuando el sonido que indicaba la salida de los jóvenes llegó a sus oídos, la relajada pose en la que estaba se endureció, las manos y la mandíbula detuvieron el movimiento, y en ese estado, estuvo rededor de 10 minutos, tampoco es como si los hubiese sentido, en su mente se repetía una y otra vez lo que debía hacer, divagaciones varías y distintos escenarios fue entonces que apareció una larga melena lila, a su nariz llegó el hermoso olor a lavanda, y el resonar de sus zapatos oscuros fue lo único que escucho, el chico, ante tal presencia solo pudo continuar con el masticar del chicle, la chica que conversaba con otras muchachas y de cosas que a Fudou le daban igual, tardo algo en notar a el castaño, cuando lo vio el chico la miro de frente a esos ojos celestes, y la joven se quedó estática, el se acerco, con un paso lento y confiado, la chica se aproximó lentamente sin despegar sus ojos de el. Una vez que ambos estaban enfrente del otro, el chico, aún masticando el dulce, pronunció con una voz cansada lenta y desvió los ojos mirando los autos pasar
-hey Kudou, vamos mañana por ahí, surgió algo y pensé en la chica loca de Raimon- sin siquiera mirarla se volteó, se removió el pelo, con una mano, y comenzó a caminar, la pelilila con la palabra sorpresa descrita en toda su cara, no reaccionó, y mientras el paso lento del muchacho continuaba la joven comenzó a sonreír, alcanzó los pocos metros, que el chico había recorrido , posicionándose a un lado de Fudou, lo miro, al rostro, y mientras el chico miraba hacia el frente ella dijo
-claro Akio Kun será divertido, nos vemos mañana- con una última sonrisa la chica se dio la vuelta y se marchó en la dirección contraria, hacía su casa, el castaño por su parte continuó su paso lento, en estado de shock puro, en los ojos celestes había visto algo de diversión, la sonrisa dulce y encantadora le dijo suficiente, ella había notado su nerviosismo, cuando formuló ese pensamiento fue suficiente y su rostro tomo posesión de una mueca feliz, una sonrisa distinta a cuando sakuma se cae en los entrenamientos, o a Kido lo humillan, con un último suspiro feliz llegó otro pensamiento
¡la cita! Ya podía sentir su pulso elevarse, el viento en su rostro, y algo molesto en el estómago
