Prefacio

"Pero yo nunca había imaginado que podías pertenecer a un mundo completamente diferente, camuflado con el nuestro. Nunca había imaginado que mi pequeño hermano también podía pertenecer a un mundo que solo es para unos con ciertas capacidades especiales. Ello me llevó a pensar que lo mío fue solamente falta de suerte, sobre todo después de lo que me contaste junto a tu amiga, aquella que llamas Vicky. Sé que soy una persona muy celosa, pero no me impide seguirte queriendo como lo hice hace siete años.

No te quiero dejar de querer. Quiero que volvamos a tener una relación como la de antes, aunque pase el tiempo. Quiero que me apoyes en lo que quiero y deseo hacer, porque no quiero perderte de nuevo."

Sophia Andrews terminó de leer la carta que su amiga Marie le había enviado y no pudo evitar sonreír. Dobló la hoja, sacó un papel y un lápiz (agradeciendo no haber perdido la costumbre de usar uno de los segundos en todos aquellos años) y redactó una rápida respuesta, como sabía que a Marie le gustaba que le escribiera.

"Yo sé que el pequeño va a estar seguro cuando entre a Hogwarts. Están todos los primos de Victoire ahí, sé que lo van a cuidar a su manera. Pero vas a estar siempre en comunicación, los magos somos especiales, pero queremos a nuestras familias. Y nunca te dejé de querer, a pesar de estar separadas. Pero, quiero saber, ¿cómo podía escribirte con una lechuza sin que supieras que soy una bruja? Sophia."