Esta historia participa en el concurso Drabble de Halloween de la página Shingeki No Kyojin Yaoi 2.0
Pareja: Jean x Eren
Dedicado a Claudia por sus malos consejos y por obligarme a leer fics de ésta pareja.
Disclaimer. Los personajes de shingeki no kyojin no me pertenecen
Apariciones
La música estridente y el montón de personas bailando por toda la casa ya le habían cansado. Por eso le gustaban las fiestas de disfraces. Entre empujones y pisotones, logró salir al jardín ignorando a sus amigos Armin y Mikasa que pedían que se quedara.
—¿No te gusta la fiesta? —preguntó un chico detrás de él.
Iba a pedirle que lo dejara en paz, pero al voltear se topó frente a frente con los ojos más hermosos que había visto en su vida.
—Ah no yo... sólo buscaba un poco de aire.
—Está bien, a mí tampoco me gusta el alboroto. —Comentó sentándose a su lado— Soy Eren.
—Jean. —respondió tomando la mano que le ofrecía. Su piel estaba helada, pero pasó por alto ese detalle ahora que, gracias a la luz, podía distinguir sus facciones. Era un chico atractivo, para él fue lo que algunos llaman amor a primera visita.
—¿Eres de por aquí? No recuerdo haberte visto antes. —¡Vaya pregunta estúpida! Se reclamó mentalmente ante su tonto intento por entablar conversación. Le miró de reojo tratando de averiguar si había notado su repentino interés, pero sólo le vio sonreír melancólico.
—No, llegué hace poco. —Volteó hacia él para mirarlo a los ojos, lo que provocó que su pulso se disparara y sintiera sus mejillas arder. Por suerte estaba tan oscuro que seguramente no lo había notado.
—Ya veo… —no entendía por qué estaba tan nervioso.
Conversaron hasta los primeros rayos de sol, cuando la fiesta terminó.
—Debo irme ahora. —anunció Eren poniéndose de pie.
De un salto, Jean se levantó detrás de él y, sin decir nada, unió sus labios en un tímido beso que había anhelado toda la noche.
—¿Te volveré a ver?
El castaño le sonrió mirándolo a los ojos. Asintió. —Algún día.
—¡Jean! ¿Dónde te habías metido? —preguntó Armin. Iba a presentarles al castaño, pero cuando volteo ya no estaba.
—Lo siento, estuve hablando con Eren.
—¿Con quién? –preguntó el rubio sorprendido.
—Eren, un chico castaño, ojos verdes...
—Jean, —le interrumpió Mikasa —Eren vivía en esta casa...
—¿Lo conoces? –gritó emocionado.
—Él murió hace dos años...
Ahora fue su turno de mostrarse sorprendido. Entonces el chico con el que estuvo hablando era... maldición, había besado a un fantasma.
