Disclamer: Los personajes son propiedad de FOX y Kathy Reich. Yo solo transformo sus personajes a mi parecer sin conseguir nada lucrativo a cambio.
— Espera.
— Lo siento, Angie. Es tarde.
La puerta se cerró frente a los ojos morenos de la artista y suspiro mientras caminaba hacia la habitación. ¿Cómo podía el dejarla en ese momento? Estaban cumpliendo seis meses de casados, ¿No era eso lo suficientemente importante para Jack? Se recostó en la gran cama matrimonial mientras veía fijamente el techo. Se sentía tan sola en esa gran casa y no se supone debería sentirse sola en un día como ese.
¿Alguna vez seria ella lo más importante en su vida de nuevo? Los bichos, el trabajo y los constantes experimentos parecían quitarle a su marido desde que habían llegado de Paris. Cerró los ojos y pensó como seria todo si él estuviese ahí. Le diría que tenía dos meses de embarazo, él le sonreiría y ella lloraría un poco porque eso era todo lo que sabía hacer últimamente. Una lagrima resbalo su mejilla y no supo identificar si era por felicidad al imaginar lo que pasaría o tristeza por lo que estaba pasando. No es como si pudiera hablar con alguien sobre lo que estaba sintiendo.
Quizás el volvería pronto –al menos eso quería creer con todas sus fuerzas.- Cocino y comió, se mareo y se sentó a ver a observar programas tontos en el televisor, al menos eso quiso creer. Todo lo que hacía era revisar su teléfono, esperando recibir un mensaje al menos. Eso nunca paso. Camino por toda la casa, hizo ejercicio, deseo tener trabajo en el laboratorio, se acostó y durmió. Para cuando despertó habían pasado nueve horas y aun no sabía nada de él.
Vio su anillo y sonrió. Luego recordó como solía ser cuando ella era esencial en su vida y lloro. Luego de un rato, sonrió y trato de pensar que era una tontería lo que estaba sintiendo y pensando. Trato de pensar que era un día más y no debía preocuparse, Jack la amaba. Cocino, de nuevo, y comió, de nuevo, solo que esta vez lo vomito todo. Para cuando el reloj al lado de su cama dio las ocho en punto lo sintió llegar. Él se acercó a la cama y le sonrió, ella busco una caja de chocolates o algo pero no vio nada así que no le devolvió la sonrisa.
— Lo siento, Angie. No sabía que tardaría tanto. – Le acaricio la mejilla- Cam te manda saludos – la artista le sonrió un poco y se dio la vuelta, dándole la espalda, esperando poder dormir. Su mano se puso sin pensarlo sobre su vientre aun plano y mordió su labio mientras sentía una lagrima recorrer su mejilla. Era un día cualquiera, no tenía por qué sentirse así.
— No te preocupes. Está bien.
— No te molestes.
— No lo estoy. Buenas noches.
Y por más que quería creer que era solo un día mas y no era culpa de nadie que ella estuviese embarazada, hormonal y todo lo quisiera era sentir cariño a cada momento, no pudo evitar sentir el peso del anillo y sentirse como la segunda opción en su vida y el hecho de que él ni un mensaje en todo el día le paso preguntándole como estaba la hizo querer hundirse más en su gran cama en su gran casa.
Es la primera historia que subo en mucho, mucho tiempo. Y tal vez sea un poco dramática y corta. Pero al menos lo estoy intentando de nuevo. Feliz tarde!
