Missa Overture

Capítulo 1

¿Fe?

«Sólo quisiera mirar,

Por una noche al cielo,

Y no ver estrellas y planetas iguales cada día….

Quisiera ver cada noche un firmamento nuevo…

Lleno de ilusiones que entregarme…

Lleno de vida para darme…

Porque sólo quiero vivir…

Vivir y existir para siempre…

En un mundo plagado de percepciones verdaderas…

Ya no quiero más…

Sentimientos falsos…

Ya no aguanto más….

Sentimientos ocultos»

"Por un final feliz"- Hermione y Ron


Desolación.

No podía encontrar nada más en aquel lugar.

Oculta, bajo una capa invisible y hechizos de silencio y camaleónicos, caminó sigilosamente por Hogsmeade.

No podía evitar las ganas de llorar… no podía evitar las ganas de gritar y querer morir en ese mismo momento… Habían sabido que era difícil, que era muy duro… pero en realidad nunca habían pensado que al final no sería como ellos esperaban… siempre habían atravesado problemas, accidentes… pero aunque no lo admitieran, sentían que la muerte de ellos mismos era algo demasiado lejano a su realidad, aunque fuera al contrario…

Estaban en los primeros puestos de la lista negra de Voldemort.

Y ahora… que podían hacer ahora realmente?

Esperar? Tener esperanzas?

Que gracioso era… lo único que podían esperar y de lo que podían tener alguna esperanza era de tener una muerte lo menos horrorosa y dolorosa posible.

Siguió caminando, mirando por el mismo lugar en que antes se encontraba Honeydukes, donde ahora sólo habían ruinas humeantes. Y donde un letrero que rezaba el nombre del local, tirado en medio de una polvorienta calle, le dejaba la sensación más grande de desasosiego que pudiera sentir…

Habían pasado tantos momentos bellos y felices en aquel lugar…

Y pensar que ahora no había nada…

Absolutamente nada…

Sintió como algo bajaba por su mejilla y pudo escuchar como un sollozo se escapaba de sus labios… habían creído que tendrían un futuro, que serían felices, que siempre estarían juntos…

Por qué el destino había jugado tan cruelmente con ellos?

Por qué…

Tenía tantas preguntas sin respuesta, impotentes… Vacías…

Y el fin para todos se encontraba tan abrumadoramente cerca…

Cuánto tiempo habían logrado vivir así? Cuánto tiempo podrían seguir viviendo así?

No valía la pena un mundo en el que ya no pudieras observar la belleza de un atardecer… no valía la pena un mundo sin sueños, sin esperanzas, sin un futuro que se pudiera vislumbrar.

Ya nada tenía sentido…

Zonko… Las Tres Escobas… La oficina de Correos… La Casa de los Gritos…

No quedaba nada…

—Hermione! Estás ahí?—preguntó una voz, por detrás de ella.

Hermione se volvió alerta, con la varita levantada y amenazante. Se echó unos pasos hacia atrás, aún bajo los hechizos de camuflaje y observó con desconfianza al pelirrojo que se asomaba por una ventana rota de Derbis y Banges, el edificio menos destruido del pueblo.

—Cuál es la carne que menos te gusta?—preguntó Hermione, quitando el hechizo de silencio que había sobre ella, hablando apenas en un susurro.

—Corned Beef—susurró Ron, nervioso, intentando ver algún indicio de su amiga en medio de los escombros.

Hermione apenas sonrió, aliviada. Se sacó la capa invisible que una vez fuera de Harry y quitó el hechizo desilusionador de ella.

—Cuál es el libro que más has leído?—preguntó Ron, apuntándole con la varita, tensamente.

—Historia de Hogwarts—respondió ella, en un susurro ahogado.

El pelirrojo bajó la varita respirando agitadamente. Sonrió apenas y salió a toda prisa de su escondite.

Hermione dio un par de pasos, vacilante, y se echó sobre Ron, abrazándolo con fuerza.

—Odio hacer esto—murmuró Ron, apretándola contra si—. Es horrible vivir así, Hermione…

Hermione escondió su cara en el pecho de Ron, sollozando silenciosamente. Ni siquiera podía gritar, ni siquiera podía expresar su dolor… Cualquier paso en falso y caerían…

—Es horroroso, Ron… todo destruido…todo!—sollozó Hermione, negando con la cabeza, intentando despertar de la pesadilla en que se había vuelto su vida—. Ya no aguanto más, Ron… Cualquier día volveré y no serás tu el que me reciba…

Se separó de él, mirándolo a los ojos.

Sintió como su dolor menguaba un poco al hundirse en la mirada azul de Ron. Mirada que también reflejaba dolor… mirada que, al igual que ella, reflejaba miedo.

El mismo miedo que reflejaban desde hacía tres años.


FLASH BACK

Había pasado un año aproximadamente desde que hubieran partido junto a Harry en la búsqueda de los horrocruxes de Voldemort… habían logrado destruir dos, y ni siquiera sabían hasta ahora como habían logrado hacerlo. Sin embargo… cuando volvían a Hogwarts, mientras terminaba su séptimo curso, Voldemort había caído con todo el peso de su poder sobre el colegio.

Había sido una verdadera matanza.

Apenas se había logrado sacar fuera del colegio a los alumnos más pequeños. Los de cursos más avanzados intentaron proteger el colegio tanto como pudieron, pero a pesar de sus esfuerzos, el poder de Voldemort se había hecho demasiado gigante para poder combatirlo… Recordaban a Harry luchando por horas, en un duelo interminable, con Voldemort…

Pero finalmente el maleficio mortal había atravesado los terrenos del colegio por última vez…

Aún recordaba a Harry diciendo "los quiero" con los labios, antes de que un rayo verde le impactara justo en el corazón. Podía recordar, como si hubiese sido ayer, la incredulidad que había sentido al ver el cuerpo de su mejor amigo de tantos años, cayendo sobre la hierba… podía sentir que todas las miradas, de alumnos, mortífagos, criaturas y aurors se fijaban en la caída de su última esperanza…

Podía recordar que había corrido desesperadamente hacia Harry, gritando su nombre. Recordaba que había caído sobre él y que había gritado su nombre una y otra vez, golpeándolo con ira… Pero no había reaccionado… Entonces unos brazos se habían cerrado en torno a él y de pronto había aparecido en Grimmauld Place.

Había abierto los ojos, mirando fieramente a su alrededor y había podido ver como Percy caía al suelo, doblado de dolor. Y había podido ver, antes de que muriera en sus propios brazos, unas profundas heridas por todo su pecho, brazos y Piernas.

Luego todo se había vuelto oscuro… y cuando había despertado, no sabía cuanto tiempo después, lo primero que había visto había sido la mirada de Hermione, que se encontraba en una especie de camilla, a su lado, mirándole con los ojos llenos de lágrimas.

—Estás vivo—había susurrado la chica, cubriéndose la cara con las manos, para que no la viera llorar.

—Si…—había susurrado él. Entonces, justo en ese momento, la verdad de aquel hecho había caído sobre él, atontándolo.

Estaba vivo… Hermione estaba viva… pero Harry había muerto… muchos habían muerto… Hogwarts había sido casi completamente destruido… ya no quedaba nada…nada…

—Qué haremos ahora?

Qué harían ahora? Ahora que no quedaba nada? Ahora que sólo tenían sus vidas, y nada más?

—Sobrevivir—le había respondido Hermione, entre sollozos.

FLASH END


Y habían sobrevivido.

Durante tres años no habían hecho más que sobrevivir en medio del caos y el infierno.

Ojalá pudiera ser todo distinto… ojalá pudiera todo ser como antes…

Ojalá pudieran tener siquiera un día de paz… un día en el que no tuvieran que preocuparse de nada, un solo día en el que pudieran caminar por el mundo sin temor, sin ocultarse, sin la latencia de la muerte a su alrededor…

Sólo un día de paz…

Pero era imposible. Y lo sabían.

La muerte los rondaba… y a pesar de todo, a pesar de que la misma muerte pareciera una alternativa mejor a lo que vivían, había en ellos un inexplicable instinto de sobrevivencia, algo que los obligaba a mantenerse firmes ante todo, estoicos ante todo, algo que les obligaba a escapar de cualquier ataque, a ganar en cualquier revuelta en la que se vieran metidos.

Sería que, a pesar de todo, a pesar de cualquier pronóstico, aún tenían, aunque fuera en el fondo del corazón y en lo más profundo de su mente, la inverosímil esperanza de poder vivir costara lo que costara en un mundo libre, en un mundo feliz?

En donde amar no fuera algo imposible e improbable…

—Debemos entrar…—susurró Ron, sacándola de sus pensamientos.

La castaña asintió y siguió a Ron por un confuso camino bajo Hogsmeade hasta llegar a un pequeño cuartel, en donde se encontraban unas pocas personas más.

—Al fin llegaron!—exclamó Luna, aliviada. Al verlos dio unos pasos hacia ellos, para abrazarlos, pero Ron y Hermione le apuntaron con la varita, antes de que se acercara a ellos por completo.

—Lo siento Luna—susurró Hermione. Odiaba hacer eso—. Cuál es el ejército que tiene en Ministerio contra Voldemort?

—Heliópatas—repuso Luna, con una media sonrisa. Amaba esa pregunta, ya que generalmente subía el ánimo de todos al escucharla tan inverosímilmente de sus labios.

La castaña bajó su varita, y sintió el abrazo confortante de la rubia contra ella.

—No vayáis más, por favor—imploró la chica, al separarse de Hermione, mirándola a ella y a Ron indistintamente—. No aguanto más esto!

—Sabes que no podemos permanecer aquí para siempre—repuso Ron, sentándose en una silla, con aspecto cansado—. Además… tarde o temprano todos mori…

—RON!

Todas las miradas se volvieron hacia ella, sorprendidos por su grito.

Hermione sintió que el pecho le subía y bajaba con violencia. Cómo podía Ron decir algo así?

—No te atrevas!—exclamó, entre dientes, con los ojos peligrosamente abiertos.

El pelirrojo la miró, cansado.

—Hermione…—musitó, suspirando—. Sabes que al final…

PAF!

Una sonora cachetada de escuchó en la pequeña habitación, atravesando en dos el silencio incómodo que se había hecho de pronto.

—No te atrevas a decirlo—murmuró Hermione, fríamente—. Cómo se te ocurre decir…! Eres un idiota!

Ron oyó como se daba vuelta, en dirección a su habitación. Sentía su mejilla caliente y palpitante y adolorida. Sabía que no debería haber dicho nada frente a su amiga… pero es que ya estaba harto de tener esperanzas… Prefería no esperar nada.

Al menos así no sufriría decepciones… al menos así el dolor cuando no obtuviera lo que esperaba sería menor.

Añoraba tanto su pasado…

Se levantó sin decir nada, haciendo caso omiso a las miradas de todos y se fue a su habitación. Necesitaba pensar… estar solo…

Y creer que hace unos años pensara en jugar quidditch profesional… pensara en construir una casa en el Valle de Godric, cerca de la casa de Harry, para vivir cerca de su mejor amigo cuando la guerra terminara… Pensar en que le había prometido a su mejo amigo que él sería el padrino de su primer hijo y el padrino de su boda, cuando fueran más grandes y decidieran casarse…

Lo recordaba todos los días… recuerdos y momentos sueltos, al azar… a veces se acordaba de cuando se habían hecho amigos, en el Expreso de Hogwarts… otras veces pensaba en todos las aventuras que habían tenido… en su desinteresada y genuina amistad… en todo lo que le había entregado, sin esperar nada a cambio más que su compañía y su confianza…

Por qué tantos momentos? Por qué tantos recuerdos, que ahora que su mejor amigo no estaba le hacían tanto daño, cuando hace meses (bastantes meses, a decir verdad) no habrían causado más que risa, si los estuvieran recordando ellos dos, juntos, como siempre habían estado.

Por qué tantas perdidas…

Ni siquiera sabía como podía seguir adelante, cuando había perdido a tantas personas que quería. Primero que nadie, Harry, su amigo, su hermano, Percy, su padre, Charlie… no quería recordar más nombres, pero eran muchos… demasiados.

Hermione había perdido a sus dos padres…

Uno a uno iban cayendo todos, y al parece los únicos que iban quedando eran ellos…

Ellos…

A pesar de todo, juntos.

Hermione había sido su gran apoyo siempre. Le impedía caer en los tiempo difíciles y él le ayudaba a resistir cuando se le agotaban las esperanzas… pero ya se estaba cansando de ser fuerte. Se estaba cansando de aguantar…

Sólo aguantaba por ella.

Por la mujer que amaba, pero a quien se impedía querer abiertamente.

Sabía que ella también lo quería.

Pero no podían estar juntos…

Amar a alguien era algo casi prohibido en esos tiempos.

Por que la muerte y las separaciones eran algo corriente, presente cada día…

Y si estaban juntos y se llegaban a separar, no podrían soportarlo.

Sólo se aguantaban, sólo podían mantenerse como amigos.

Aguardando…

Aguardando hasta que llegara el fin.

Porque Harry había muerto…

Sin embargo, Voldemort no.

Y con esto sólo quedaba esperar y esperar…

Hasta que llegara el fin.


Aquí estoy, con una nueva historia.

Se me ocurrió de pronto... y tuve que subirla.

Ojalá se dignen a mandarme algún comentario, el que sea .

Me embarco en algo nuevo...

Morgan Quid