Primer fic algo subido de tono que hago, espero que les guste.

El Callejón:

Había sido un día duro de trabajo, habían resuelto un caso difícil y necesitaban relajarse y aun así que después de todo el día de ir de un lado a otro, corrían para poder llegar al piso cuanto antes a liberar tensiones y eso significaba hacerlo, hacer lo que llevaban toda la semana ansiando, el sexo.

Corrían por las diferentes calles de la capital londinense, porque les era mucho más rápido que un taxi y más esa hora, no había muchos libres, era hora punta y sobre todo había tráfico en abundancia, eran las siete y media de la tarde.

La erección de John era fácilmente notable, sobre todo por Sherlock. Aunque la de Sherlock tampoco pasaba desapercibida.

Sherlock miraba su piso, quedaba toda una calle por recorrer, no aguantaba más, no podía correr más, necesitaba hacerlo en aquel preciso momento o iba a estallar.

El detective agarró a su amigo del brazo y lo arrastró al callejón de al lado de su piso. Sherlock no aguantaba las ganas y se notaba.

— John, no llego a casa – comentó el detective colocándose en el callejón – necesito hacerlo ya.

— Bueno… vale – John no quería hacerlo allí, pero al ver que Sherlock se bajaba la bragueta del pantalón aceptó.

John no hizo nada, todo lo hacía Sherlock, porque era quien tenía más ganas de llegar al clímax cuanto antes.

Desabrochó el cinturón de John mientras le besaba y le tocaba con su mano su miembro. El médico no estaba cómodo, podía verle alguien, pero Sherlock le acarició la cara y le besó para decirle que no pasaba nada, a esa hora el callejón era seguro.

El detective bajó la cremallera del pantalón y el botón de este de su amigo y los bajó hasta las rodillas.

Como le era incómodo meter su miembro en el cuerpo de John en la posición que estaba, le cogió por las piernas, más bien por las rodillas y las subió para dejarle a la altura de su cintura la cintura de él.

John miró a Sherlock y este le miro, luego poco a poco metió su miembro en el cuerpo de John dándole placer poco a poco y así poco a poco ambos se relajaban.

El menor de los Holmes fue aumentando poco a poco la intensidad de sus embestidas, pero cuando le faltaba poco para correrse, bajó el ritmo, para poder disfrutar algo más del momento.

El mayor de los hermanos Watson, pegó un pequeño gemido cuando su amigo se corrió dentro de él, había llegado al clímax a la vez que Sherlock.

Habían disfrutado, cuando Sherlock sacó su miembro del cuerpo de John, este lo cogió y lo chupó hasta que el detective gimió de placer. Luego se besaron, John se vistió y caminaron al piso.

Habían hecho una de las fantasías de Sherlock, el hacerlo en un callejón a plena luz del sol.

Espero que les haya gustado. Tanto si les ha gustado como si no, dejarme reviews.