Hola aqui un nuevo proyecto, ya se debo acabar el otro -.-lll en fin espero que les guste, otro Hiei x Yoite y si quieren saber por que el titulo, tendran que leer todos los capitulos xD Bueno aqui el primer capitulo espero que les guste.

Advertencias: Puede que cambien las personalidades de algunos personajes, creo que es todo por ahora.

Capitulo 1: Limonada

-¡Hiei eres un idiota!

-¡Tu eres el idiota!

Si, lo se, este no es exactamente una buena forma de empezar…pero será mejor que regrese hacia el inicio…tal ves así entiendan por que le grito a este idiota.

Todo empezó hace un mes.

Ese día caminaba a lado de aquel que amaba y admiraba, el era perfecto, guapo y muy popular…su nombre era Yami Atemu el presidente de la clases, yo era el vicepresidente, en nuestro grupo éramos el y yo, aunque todos me llamaban "su sombra" y lo natural era recibir sus burlas, no me importaba yo era feliz mientras estuviera junto a Yami, o eso creí hasta ese día.

-Yugi…te amo.

Así como cualquiera historia de amor no correspondido, que inicio y dio paso a un amor enfermizo…y obsesivo…espera eso es muy estúpido. Fruncí el ceño y me quede un momento pensativo, luego pensé como continuar el relato, si, soy malo para esto, en fin continuo.

Como decía…fue un lunes por la mañana, parecía que todo sería tan normal como lo era hasta ahora; mi nombre es Yoite y voy en segundo de preparatoria, yo aconsejo al presidente de la clase y lo sigo con admiración aunque mi personalidad aparente otra cosa, no soy alguien que demuestre mucho sus emociones, solo voy por el mundo con un rostro serio y sin expresión alguna, incluso me dicen que doy miedo, los únicos que me conocen perfectamente son Miharu y…bueno no se si Yukimi el me confunde un poco y aquella mujer…Hanabusa también tengo mis dudas pero realmente les poseo respeto y mucho cariño. Yo fui abandonado de niño y Yukimi me recogió desde entonces a sido como un padre para mi aunque creo que lo molesto con mi forma de ser… pero una ves me dijo que era muy silencioso y luego cuando mantuve una conversación por mas de dos horas de no se que tonterías me grito "Como jodes mocoso cállate por un momento" la verdad no se que quiere aunque fue difícil hablar dos horas incluso mis ideas se acababan… en fin, enserio las personas me confunden, Miharu me entiende y yo a el…a veces por que suele hacer eso…lo llaman maldades creo que es un manipulador, un pequeño demonio según dicen bueno quizás se pregunten ¿Esto a donde nos lleva? Ni yo lo se pero es bueno hablar de uno mismo…supongo. Continuo ese lunes por la mañana parecía todo tan normal, seguía a Yami, con deseos de gritarle cuanto lo amaba, y decirle que unas zorras iban tras de nosotros ¡malditas me lo quieren quitar! Pensé mientras seguía mi camino actuando con indiferencia, tal vez si mostrara más mis sentimientos Yami vería quien era yo, eso pensé pero para alguien como yo era imposible.

-Yoite…puedo con esto, ¿Por qué no vas a comer algo?

Volteo y me miro suplicante, pose mi mirada y note al joven de primer año, Yugi Muto y la zorranzu esa, ambos estaban en el mismo año que Miharu, los había visto con el algunas veces, pero ahora mi pregunta era ¿Con quien quería ir Yami? Me dolió un poco el pecho.

-Si…

Solo eso dije y le entregue los documentos, luego me voltee, pero mire de reojo como Yami sonreía al acercarse a esos dos, Anzu Masaki puso unos ojos llenos de felicidad mientras Yugi sonrío algo sonrojado, y yo sentía un dolor extraño, y así me marche quizás debí gritar ¡Yami que le ves! No se con quien vas pero ¡que le ves! Si lo se los sentimientos son estúpidos, te idiotizan, pero vamos soy humano, aunque lo duden.

Así el día finalizo, Yami y yo terminábamos de revisar unos pendientes de la clase, Yami parecía desesperado por acabar y yo lo que quería era pasar mas tiempo con el, por desgracia el deseo de Yami fue el que se cumplió.

-Bien, te veo luego. Dijo con una sonrisa, no se si me sonreía o mas bien esa sonrisa era de felicidad por que por fin podría irse, suspire resignado.

-Adiós. Respondí, tome mis cosas y salí, al llegar a la entrada de la escuela me tope con Miharu, tan serio como siempre, me volteo a ver y me siguió.

-De nuevo tu "amado" te ignoro. Dijo de forma seria pero se que se burlaba de mi, desde que estaba en primero y el en finales de secundaria le contaba todo lo que me pasaba con Yami y al parecer me consideraba un tonto sin futuro, y hasta la fecha lo cree.

-Algo así…

-Yoite…bueno será mejor que te lo diga, olvídate de el, nunca te hará caso. Voltee un poco confundido, Miharu seguía serio y eso me preocupo.

-¿Por qué lo dices?

-Por que es la verdad, desde hace un año sientes eso por el, pero bueno seré sincero tu no eres su gusto…el prefiere…chicos tiernos que con solo verlos a la cara sepas que piensan y tu…

-¿Yo no soy así?

Que pregunta más estúpida, claro que no soy así, hasta el más idiota como Bakura y su grupo lo saben, pero claro yo me hago el que no tengo ni idea.

-No…

Si lo se, es más divertido hablar con la pared que conmigo, estuve a punto de decir eso cuando sentí que aun cargaba un cuaderno que no era mío.

-Olvide darle esto a Yami…ahora vuelvo. Dije muy feliz…si como no la pared sonríe mejor que yo, bien debo dejar mi rencor hacia la pared.

-Yoite, espera no…

No escuche a Miharu, salí corriendo no se porque lo hice pero algo en mi me decía que tenía que ver rápido a Yami, y tal vez eso era lo que Miharu quería evitar.

Corrí por los pasillos que ahora estaban un poco solos, ya casi todos se habían ido, busque a Yami y algo me dijo detente y mira el laboratorio, yo como siempre haciendo caso, cuando me acerque escuche un ruido algo extraño un… ¿Gemido? Abri un poco la puerta y me quede en shock.

-Yugi…te amo.

Sí así es Yami se acerco de forma extraña a Yugi, la forma que todas las noches soñaba a Yami conmigo, luego lo peor, lo beso, Yugi estaba muy sonrojado y unas cuantas lagrimas caían de sus ojos, grandes y bellos, yo solo no se mi corazón me dolió, tanto incluso como cuando mi padre me abandono en esa iglesia aquella noche, ese mismo dolor en mi pecho.

-Yoite…

Voltee y mire a Miharu, este tenía una mirada triste, yo solo cerré la puerta con cuidado para que no notaran mi presencia, luego camine, aun sin creer lo que vi y me aleje solo quería llegar a casa y dormir, desparecer…si me fuera posible.

-Yoite llegaste…

Dijo Yukimi en cuanto me vio entrar a la casa, yo solo camine aun en estado de shock y con el cuaderno de Yami en brazos lo aferraba a mi pecho hasta el punto de doler, Yukimi dijo algo de nuevo vecinos o no se que, no le preste atención solo fui a mi cuarto y me acosté aun con el cuaderno en brazos y así ese horrible día termino.

La mañana siguiente llego me levante algo aturdido y deseando que aquello solo hubiera sido una pesadilla pero yo sabía que no era así. Me aliste rápido y puse el cuaderno de Yami en mi mochila, luego salí sin desayunar y me fui corriendo ni Yukimi noto mi retirada, corrí para llegar pronto a la escuela, muy en el fondo no deseaba ver a Yami pero quería actuar como si nada pasara y seguir con este amor tan doloroso, si soy masoquista o idiota. Cuando por fin llegue camine como siempre a mi salón, todos platicaban muy alegres y eso me agobiaba y justo atrás de mi llego Yami, paso de largo y fue directo con su amigo Joey, si me ignoro pero apenas que me doy cuenta siempre hace eso, es raro que me hable al menos que sea de trabajo ¿Por qué apenas me di cuenta? Por el momento lo ignore y me senté en mi lugar en el rincón, en el salón nadie me hablaba ni Yami, era algo de todos los día pero ¿Por qué ahora me dolía mucho? No lo comprendí.

Paso el día como todos los demás aunque para mi me resulto un infierno, ¿Por qué? No lo comprendí.

-Vamos Yami, la hora del almuerzo llego. Dijo ese rubio tan energético, el era así muy alegre y algo torpe, ambos salieron muy sonrientes y en ese momento recordé el cuaderno de Yami el cual busque y me apresure en alcanzar a Yami para dárselo, si pude esperar pero aunque no parezca soy un idiota, fui a la cafetería y Yami ya estaba con sus amigos yo suspire pues entre ellos estaba Bakura y Marik ellos siempre me insultaban aunque nunca les tome importancia pero hoy andaba muy sensible, aun así me acerque esperando pasar sin ser notado.

-Mira quien llego Yami, tu sombra. Para mi desgracia no fue así. Bakura en cuanto me miro se burlo, yo lo mire algo molesto pero luego pose mis ojos en Yami.

-¿Qué pasa Yoite?

Dijo sonriendo, pero me pareció que lo hacía con fastidió ¿Yo lo fastidiaba? No nunca lo note.

-Yo…

No podía hablar, las palabras se negaban a salir y más si todos me miraban.

Estaba Bakura con su novio Ryo; Bakura iba en segundo y Ryo en primero como Yugi, luego estaba Marik el también era de segundo y su novio Malik de primero, después Joey como ya saben esta en nuestro salón y su novio Kaiba un joven con talento este estaba en tercero. Era normal verlos a ellos juntos pero ¿Yugi?

-Hola chicos. Llamo su tierna voz, diablos lo invoque, voltee y lo mire de forma fría el solo sonrío, Yami inmediatamente me olvido y se acerco a Yugi muy feliz, diablos eso me partió y Bakura lo noto.

-¡Oh pobre sombra! Yami que malo hazle caso, ya se que has dicho que te harta pero no seas grosero.

-¡Bakura!

Dijo Ryo molesto, yo no se si Bakura decía la verdad pero eso si me dolió mucho.

-Cállate Bakura…Yoite ¿Qué pasa?

-Vamos di algo mudo, hasta una pared habla más que tu. Oh la maldita pared de nuevo.

-Ya déjalo Bakura.

-¿Qué sombra, lloraras? Yami le rompiste el corazón, todos saben que este larguchon esta loco por ti, hasta tu, solo que te da tanto miedo que prefieres ignorarlo. Yami lo miro furioso y así lo vi todo, Yami ni siquiera me tomaba en cuenta, yo con mi estúpida esperanza soñaba que se enamorara de mí, pero al igual que todos el me temía, yo no soy atractivo, más bien soy terrorífico, ahora toda la verdad se presentaba ante mis ojos y eso me termino de romper.

-Yoite ignóralo. Dijo Yami sonriendo de forma falsa, para mi su sonrisa era falsa y ahora apenas lo note, sonreí y al parecer todos se asustaron.

-Mira la sombra sonrío, tu amor falso lo hace feliz.

-Ya cállate ladrón mediocre.

-¿Yo amar a Yami?

Todos me voltearon a ver algo serios. ¿Debes estar bromeando verdad?

-¿Lo niegas?

-¿Negarlo? No seas estúpido ¡Yo jamás amaría a un idiota como el!

Dije azotando el cuaderno contra la mesa, todos me miraron sorprendidos hasta el mismo Yami.- ¡No vuelvan a pensar algo tan estúpido! Yo no se que eso de "amor" es mas lo considero patético, yo no soy tan débil como ustedes bola de inútiles.

-¡Que dijiste!

Se levanto Joey como siempre a la defensiva, solo basto una mirada mía para hacerlo callar.

-Ya escuchaste…y si sigo a Yami no es porque quiera, trabajo es trabajo y punto, tratar con ustedes me da asco. Volví a sonreír de forma extraña ni yo sabía que era, mire a Yami con "desprecio". –Me lleve tu mugroso cuaderno. Dije para finalizar y me marche aun todos me miraban sorprendidos, hasta yo lo estaba, dije cosas que nunca imagine decirle a nadie, y sobretodo muchas de ellas no las sentía, cuando salí de la cafetería di unos pasos y me detuve, sentí húmedo mis ojos y de pronto mis mejillas, ¿Qué era? Trate de secar aquella lluvia que brotaba de mis ojos, si, estaba llorando, sentía un dolor espantoso provenir de mi pecho, las lagrimas no se detenían ahora que veía todo me sentía un idiota ¿Cómo paso esto? ¿Cómo me pude enamorar? Y lo peor de un imposible ¡Como paso! El dolor aumentaba y corrí aun llorando, las lagrimas no se detenían y no me dejaban ver por donde iba ni siquiera se porque corrí solo quería irme lejos, desaparecer para siempre y ya no sentir este maldito dolor en el pecho ¡Era un estúpido! Y cuando menos me di cuenta…

-¡Cuidado idiota!

Estaba en el suelo encima de alguien que nunca había visto, al parecer salio de la dirección y yo no lo note por ello choque contra el.

-Yo…

Solo eso salio de mi, aun continuaba llorando, al parecer mis mejillas se tornaron rojas, me sentía un idiota.

-Oyes ¿Qué tienes?

Pregunto ese joven, no se si para que me quitara rápido o realmente lo preocupaba, pero un impulso me hizo abrazarlo y aferrarme a el con fuerza, continúe llorando sin soltarlo, al principio el se quedo algo sorprendido, asustado y al final correspondió a aquello que aparentaba ser un abrazo, me acerco mas a su cuerpo y me apretó con fuerza solo logre sentir lo calido que era y eso me hizo no querer soltarlo por un rato.

-¡Porque, porque!

Grite con coraje aun sin detener mi mar de lagrimas, el solo comenzó a acariciar mi cabeza, fue un lindo gesto supongo, pero eso me hizo calmarme un poco, cuando volví en si fue al sonar el timbre, tuve que alejarme del calido muchacho y lo mire a los ojos, me tope con una mirada profunda y bella…sus ojos eran de un rojo intenso, parecidos a los de Yami…no los de este joven eran diferentes parecían mirar a através de mi…

-¿Ya estas…

No lo deje formular su pregunta, me levante rápido y me fui, creo que lo deje algo atontado, y quien no estaría así llegue de la nada y lo abrase, en fin me fui a mi clase olvidando todo, cuando entro Joey me miro furioso, Yami solo me ignoro, genial tenía enemigos y ahora si Yami jamás me vería, bueno supongo que no importa realmente. Pensé mientras miraba por la ventana y por alguna razón no podía olvidar esos ojos… ¿Es el comienzo de un nuevo amor? …¡JAMÁS!