Disclaimer: Este fic ha sido creado para los "Desafíos" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".


Las risas retumbaban en sus oídos. Veía como todos a su alrededor se reían a carcajadas. Ella, sin embargo, se mantenía impasible a la alegría que todos sentían. Al contrario, Victoire trataba con todas sus fuerzas no estallar. Mantenía los ojos más que abiertos para evitar que lágrimas se derramaran, respiraba con dificultad. Ella lo veía a él, pero él a ella no.

Se levantó con brusquedad del sillón. Golpeó accidentalmente a Louis que le reprochó el golpe, pero no le hizo caso y salió de la sala en pasos precipitados. Louis al verla salir del lugar de una manera tan extraña decidió seguirla, pero el chiste que su tío estaba contando sobre Teddy lo mantuvo ocupado y ese pensamiento se desvaneció.

Ya en la cocina, se paseó de un lado a otro, frunciendo el ceño y maldiciendo por lo bajo. Desde que Ted Lupin había llegado a la Madriguera, todos y absolutamente todos querían saber quién era la chica misteriosa con la que tía Ginny lo había visto en el callejón Diagon. Victoire, que estaba evitando que Rose y Molly volvieran a pelearse por la escoba, se disculpó con sus primas y se sentó al lado de Louis, que se mofaba de Teddy por haber cambiado su usual cabello celeste chillón a un rojo ardiente que sobrepasaba al color natural de los Weasley.

No había dicho mucho sobre la chica, pero lo que Victoire pudo sacar de la conversación fue que era una antigua compañera de curso que se había encontrado al buscar nuevos ingredientes para sus pociones. Victoire no le creyó. Podía notar como sus mejillas se tornaban rosadas al mencionarla. Ni hablar del cambio de color en su cabello.

Se moría de celos. Le enfermaba. Podía imaginarse a sí misma ahorcando a Teddy Lupin, gritándole en la cara sus sentimientos inútiles.

¿De qué había servido el perfume francés que su madre le regaló? ¿De qué sirvió tanto arreglo, si él no la notó al llegar? Estaba ilusionada por venir a la reunión familiar. ¡Tenía tantas cosas que contarle a Teddy, su amigo más querido! Pero todo eso pasó a la historia en el momento que vio como Teddy, el chico de cabello extravagante que le hacía sentir mariposas en su estómago desde hacía dos años, admitió que podría estar interesado en alguien.

Mientras volvía a coger la taza de té, escuchó como Teddy negaba que hubiese alguna relación formal, pues la chica ni siquiera sabía de sus sentimientos todavía. Río por lo bajo, acompañada por las risas de los demás. Todos sabían que tarde o temprano la chica le haría caso a Teddy.

Su corazón se comprimió al pensar en eso. Se mordió el labio y cerró los ojos. La tristeza la invadía. Victoire no podía hacer nada más que volver a la sala y sonreír brevemente. Por alguna razón Teddy no había tenido una relación en su vida, así que ella todavía tenía esperanza. Solo esperaba el día en que Teddy la notara más que una amiga.