Hola… Bueno, acá vuelvo con un pequeño Drabble, espero que sea de su agrado, y gracias por leer! Que lo disfruten! )
Disclaimer: Todo lo que reconozcan en esta historia es propiedad de J.K. Rowling, escribo esto solo por diversión sin ningún fin de lucro, es simplemente la forma más inmediata de alejarme de mi agotadora realidad.
Orgullo
Caminando entre nubes, superior al resto de los mortales, intocable, inalcanzable, fue así como le enseñaron a comportarse, siempre arriba de los demás no importa cuantas cabezas debas pisotear, le enseñaron que por sobre todas las cosas debería mantener en alto el orgullo de la familia Malfoy "La pureza de la sangre" Honorable herencia de varios siglos de ascendencia.
Si es esa la primera cosa que memorizas cuando eres un Malfoy, como lo hizo Draco a tan solo los 5 años de edad de su padre Lucius, y como lo hizo Lucius del abuelo Abraxas y así sucesivamente en una cadena interminable de herederos; de generación en generación.
Es una norma que debe cumplirse, y no hay discusión "No debes caer, bajo ninguna circunstancia, nada te debe tentar, nadie vale tanto la pena hijo, nadie de ese nivel tan inferior al de un Malfoy puede doblegar nuestro orgullo". Esas fueron las palabras exactas, pronunciadas por su padre que quedaron grabadas a fuego en la mente de Draco.
Lo acato, cada palabra dicha, todo lo que implicaba, el odio a los impuros tenía su origen en un largo pasado y una indefinida razón, no cuestiono las normas que debía cumplir para ser todo un Malfoy, adoraba ser un Malfoy, todas las ventajas que su apellido concedía, beneficios que cualquiera anhelaría, desde el más extravagante deseo hasta tener sirvientes a su disposición las 24 horas del día, no fue como si lo planeara, nunca pensó, que lo que comenzó como un "simple capricho" terminaría por extinguirle su voluntad, y cuando reparó en lo que sentía ya era muy tarde para regresar al " honorable" camino de la digna familia Malfoy y mantener el orgullo intacto de su linaje.
Y lo sabía, lo sabía muy bien solo que todo… se fue a la mierda cuando no pudo renunciar al aroma de una piel tostada, ni a la profundidad de sus ojos color miel, ni a la aspereza de su cabello, ni a su pequeña cintura, ni al lunar en su hombro, ni a sus frágiles manos y suaves muslos, a pronunciar su nombre una y otra vez hasta desgastarlo en sus labios, no pudo renunciar a sentirse libre a su lado, ni a dejar de memorizar cada uno de sus gestos, a no ver más sus sonrisas, ni a sentir el calor de su cuerpo.
Y si a un lado de la balanza apostaba todas las enseñanzas de su honorable ascendencia y al otro lo que Hermione era para el en un mundo extenuado y acabado por la guerra, siempre pesaría más Hermione.
Porque había caído y ya no tenía retorno, porque la tentación fue superior a lo que jamás conoció, porque valía tanto la pena estar allí con ella como valía dejar todo su pasado atrás por un minuto más entre sus piernas, porque estaba dispuesto a bajar cuantos niveles fueran necesarios y quedarse allí hasta que la eternidad lo consumiera, porque el orgullo de la familia Malfoy se doblego y se destrozo, incluso antes de que Draco lo admitiera.
Espero que le haya gustado, por favor dejen cuantos comentarios les apetezca… y así contribuyen a hacerme una niña extremadamente felizzzz! ) Gracias por leer.
Oriana.
