Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer.


Prologo.

Era una fría noche de invierno, el día por fin había terminado. Me encontraba triste y desolado en un habitación de hotel. Consumido por el dolor y la pena, hacía menos de 4 horas que acababa de darle el último adiós a mi padre.

Ahora sí me encontraba completamente solo en el mundo, no tengo a nadie más a mi lado. Bueno existía una persona, sólo una que hacía cómo si hubiera muerto hace muchos años. Mi hermana, la única con la que yo tenía un lazo y la misma que lo ignoraba y todo por mi propia culpa, era tanto el odio que me tenía, qué ni siquiera se había presentado al funeral de nuestro padre.

Era el momento de tomar enserio y afrontar la vida, llego la hora de ser responsable y hacer lo que debí de haber hecho hace mucho tiempo. Tal vez, sí no hubiera sido ese chico rebelde y despreocupado que fui siempre, se habría podido evitar la angustia que le produje a mi padre, y en cierto sentido, ayudaría a prevenir el infarto fulminante que termino con su vida.

Pero ya no se podía hacer nada, mi arrepentimiento tardío no ayudaría a traerle de vuelta. Siempre fue un gran hombre, responsable, sencillo, un tanto estricto, pero a mi lado en todo momento y yo no supe valorarlo.

¡Basta ya de lamentaciones Jasper Whitlock! Me dije para mis adentros, tanta reproche no sirve ahora. Con eso no resolverás nada, será mejor que descanses y duermas lo más posible. Mañana es el inicio de tu nueva vida, hoy más que nunca tienes que ser un hombre de verdad.

Tome una ducha y me acosté de inmediato, tal vez durmiendo un poco lograría calmar esta ansiedad y pena que sentía por mi mismo. Mañana será otro día.


N/A: Está es mi primer historia sobre Jasper y Alice, este es sólo es prologo. Ahora dejo el primer capitulo.