No poseo a los x-men.
Aca va el prólogo de mi segundo fic.
Ocurre en un universo alterno. Así que si cambian algunas cosas ya saben la causa. No pensé el final de esta historia, la voy escribiendo a medida que se me ocurre algo. Que no se entere mi profesora de castellano de 1º año porque me mata. Espero que les guste y dejen reviews para ver si valió la pena escribirla.
Prólogo.
Hace tres meses…
- ¡Charles, nos disparan¡El Ave Negra no resistirá el impacto¡Son demasiados misiles!
- Me temo Ororo, que no podemos hacer nada más de lo que ya hemos hecho. Estamos muy lejos del suelo y no hay tiempo para bajar hacia una zona donde hacer que los misiles choquen contra alguna superficie. Están demasiado cerca.
- Quizás alguno de los estudiantes pueda utilizar sus poderes y…
- ¡Por dios Logan¿A ti te parece que los estudiantes están capacitados para detener una decena de misiles que nos pisan lo talones y que viajan a una velocidad tan grande? No se si el propio Magneto podría hacerlo.
- Profesor, talvez yo pueda ayudar.- Dijo una joven pelirroja desde los asientos de pasajeros.
- ¿Qué podrías hacer Jean? Tu poder no es tan fuerte. Apenas pudiste levantar a Juggernaut.
- No podré detenerlos, pero puedo crear un campo de energía telequinética para proteger al jet del impacto.
- No hay otra idea Charles.- Dijo la bruja del tiempo. Logan asintió con la cabeza. Xavier hizo un gesto de derrota y aprobó la decisión de su alumna.
La chica se sentó, puso las manos sus sienes y se concentró lo más que pudo en crear el campo. El esfuerzo era tremendo. El primer misil chocó contra la burbuja de energía. Jean sintió como su trabajo se debilitaba. No iba a resistir al resto. Demasiada presión. Sus poderes no estaban preparados para esto, pero era la única salvación del grupo.
Todos los estudiantes de la mansión y los profesores se encontraban en el avión. Habían ido a cumplir una misión en contra de un grupo antimutante muy poderoso, con tales armamentos, que se hacía llamar "Los Salvadores". El plan era demostrarles que los mutantes no eran una amenaza, sino la evolución del hombre. Pero la charla diplomática se había convertido en una batalla, culminando en la huída de los hombres x, seguidos por la fuerza aérea de Los Salvadores, quienes les habían disparado estos misiles tan potentes y veloces. Ahora, una de las estudiantes, Jean Grey, intentaba salvar con todas sus fuerzas a sus compañeros. Pero sus poderes mutantes no eran suficientes… ¿O si?
Un segundo y tercer misil chocaron contra el escudo. Todos estaban impresionados. Ninguno se hubiera imaginado que los poderes de la joven alcanzarían para protegerlos del primero, mucho menos de los otros dos. Aún quedaban siete, y sus fuerzas estaban casi agotadas. Pero su voluntad y su amor por sus compañeros seguían de pie. Se levantó y caminó algunos pasos lejos de su asiento. Su posición erguida no duro más de unos segundos. Cayó de rodillas al piso, exhausta. No podía seguir. Pensó en todos los que morirían si sus esfuerzos fallaban. Entre ellos, Scott. Su mejor amigo, su amor. Nunca se lo había confesado, pero desde el primer día en que lo vio, Jean sintió algo por ese chico que nunca antes había sentido por otro. Y cada vez esa sensación aumentaba, junto con su amistad.
Emitió un grito de dolor. Un cuarto misil impactó en el campo. Sintió una debilidad inmensa y se desvaneció. Todo estaba oscuro. Ella pensó lo peor. Todo había terminado. Pero una voz le dijo que nada había sucedido aún. Al escuchar esto, habló.
- Necesito ayuda. No puedo hacer nada más. Mis fuerzas se han agotado. No puedo mantenerme en pie siquiera. Necesito un milagro. Dios, dame la fuerza que necesito.- Una lágrima cayó por su mejilla. De pronto, una fuerza enorme e inigualable corría por su cuerpo.
Jean despertó. Estaba en el Ave Negra, en los brazos de su mejor amigo. Se levantó. No había pasado mucho tiempo. Se las habían ingeniado para esquivar los misiles mientras ella estaba inconsciente. Sus ojos y su cabello brillaban intensamente. Su cuerpo comenzó a flotar. Los misiles empezaron a sacudirse violentamente. Luego se desviaron y chocaron entre sí. La onda expansiva alcanzaría al jet. Pero un escudo telequinético de inmenso poder rodeó la nave y la protegió de todo daño. Luego de esto, la muchacha cayó inconsciente a los brazos del joven con gafas.
¿Qué les pareció?¿Les gustó o está para tirar al tacho? Díganme. No me dejen con la intriga. Dejen reviews!
