Hola (:
Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes nos pertenecen, son propiedad de Ryan Murphy y sus productores. La historia y la trama si son de nuestra propiedad, excepto la canción "firework" que es en la que nos basamos, esa es propiedad de Katy Perry.
Sin más preámbulos disfruten la historia (:
FIREWORK
Russell: ¡TE DIGO QUE ESA NIÑA ES UN PROBLEMA! – Gritó furioso a su esposa.-
Judy: -Llorando.- Lo sé, por eso te dije que la diéramos en adopción, cuando nació.
Detrás de una pared, la pequeña Quinn escuchando todo y llorando silenciosamente.
Russell: Ya le había advertido a esa estúpida niña que no se juntara con gente como Santana y Noah, que lo único que traen son problemas. –Dijo ya un poco más calmado.-
Judy: Tengo una solución. –Dice levantándose del sillón donde se encontraban.-
Russell: ¿Cuál es? –Le pregunto a su esposa.-
Judy: Hay que mandarla al internado donde mi hermana Susan, mando a la linda Brittany. –Dice Judy esperando la respuesta de su esposo.-
Russell: -Se levanta de golpe del sillón.- Si, es la mejor solución.
Cuando ambos rubios terminaron de hablar, Quinn ya no lo soporto más y se fue corriendo a su habitación, para así llorar sin que sus padres la escucharan.
Cuando al fin llego a su destino, abrió la ventana que daba al balcón de su mejor amigo Noah Puckerman; para poder desahogarse con él. En ese instante, Noah estaba en su habitación jugando videojuegos.
Noah escuchó su ventanal abrirse de golpe; sobresaltado por el estruendoso ruido volteo inmediatamente para ver qué había sucedido.
Noah: ¿Qué caraj… -Antes de que pudiera terminar su oración, la rubia de ojos verdes se abalanzó hacia él capturándolo en un fuerte abrazo.-
Quinn: -Llorando en el hombro de su amigo.- Noah no sabes de lo que me eh enterado…
De pronto se escuchó alguien tocando la puerta bruscamente.
Santana: ¡Noah, ábreme! –Gritó la hermana menor de Noah.-
Noah hace un quejido molesto, ya que su hermana había arruinado el momento que tenía con su amor platónico. Quinn viendo que su amigo no tenía planeado abrir la puerta, ella se separó de él, y la abrió.
Santana: ¿Quinnie, qué hace… -Antes de acabar su pregunta, se dio cuenta que su mejor amiga tenía los ojos rojos e hinchados como si hubiera estado un buen rato llorando.- ¿Qué tienes?, ¿Quién te hizo llorar?, ¿Debo matar a alguien?
Quinn: -Soltó una leve carcajada por las ocurrencias de su mejor amiga.- No San, es solo que…
En eso se escuchó un grito que provenía de la cocina.
Maribel: ¡BAJEN YA A CENAR! –Gritaba furiosa, ya que sus hijos no le hacían caso.-
Noah: Bueno Quinn… ¿Quieres quedarte a cenar? –Pregunto esperanzado.-
Quinn: Pues…
Santana: Anda quédate. –Haciendo un puchero, al cual su amiga no pudo resistirse.-
Quinn: De acuerdo San. –Sonriendo levemente.-
Antes de bajar Santana le grito a su mamá.
Santana: ¡MAMÁ, QUINN SE QUEDARA A CENAR! –Grito mientras bajaba apresuradamente las escaleras.-
Maribel: -Grito desde la cocina.- ESTA BIEN NIÑOS, BAJEN DE UNA BUENA VE… -Vio a Santana sentada en la mesa, lista para cenar.- ¿Dónde están Noah y Quinn?
Santana: son lentos en bajar, pero ya vienen mamá. –Respondió mientras empezaba a comer.-
Noah: Ya mamá ya bajamos, no hagas tanto drama.
Maribel: Hola Quinn, ¿Qué haces aquí tan tarde cielo?
Santana: Hey! Ami nunca me dices cielo. –Decía con la boca llena.-
Maribel: Santana! No hables con la boca llena!
Antes siquiera de que Quinn se sentara, escucharon como tocaron violentamente la puerta y alguien gritaba fuera de la casa claramente furioso.
Quinn: Es mi papá, debo irme. –Decía mientras empezaba a temblar de miedo.-
Maribel: pero cielo, no has cenado nada, déjame a mi hablar con tu padre.
Quinn asintió levemente y Maribel salió de la casa, mientras Santana, Quinn y Noah hablaban. 20 minutos después entro Maribel con una amplia sonrisa.
Quinn: ¿Qué… Que le dijo? –pregunto nerviosa.-
Maribel: Que podías quedarte a dormir esta noche. –Sonrío.-
Santana: ¡Sí! ¡FIESTA! –grito eufóricamente.-
Maribel: Santana, no grites en la mesa! –Regaño a la pequeña morena.-
Noah que no había hablado en todo este tiempo por estar muy ocupado comiendo dijo.
Noah: ¡Genial, hagamos un maratón de películas esta noche!
Quinn: Por mi está bien, ¿qué dices San?
Santana: Si, como sea… mamá ¿hay postre? –Le pregunto a su mamá con ojos brillosos.-
Tiempo más tarde todos habían acabado su cena y Santana su postre.
Noah: Y… ¿Qué película quieres ver Quinn? –Le preguntaba tiernamente.-
Quinn: mm… La de la bella durmiente.
Santana: -Interrumpiendo el momento.- ¿Qué? NO, YO NO QUIERO VER ESO, QUIERO VER DE ACCION, DE SANGRE CON ZOMBIES.
Noah: La bella durmiente está bien. –Decía ignorando a Santana.-
Santana: Noah! Tú odias esa película…
Quinn: Es mi favorita. –Decía con un brillo en los ojos.-
Noah: Si, la mía igual, me gusta la parte donde los autos se transforman en monstros gigantes.
Santana: -Explotaba en carcajadas.- Idiota! Esa es la de Transformers, donde sale mi novia, Megan Fox.
Quinn: -Reía con Santana.- ¡Ami también me gusta esa película! Si quieres la podemos ver.
Santana: O mejor una de terror. –Decía con una sonrisa malévola.-
Quinn: Si, pero necesito a mi osito de peluche para ver una película de terror. –Decía mientras miraba con una amplia sonrisa a Noah.-
Noah: A tus ordenes mi querida Quinn. –Mencionaba con una sonrisa de orgullo.-
Santana: Déjense de cursilerías, escojamos una maldita película. –Decía rodando los ojos.-
Noah: -Miraba con enojo a su hermana menor, por haber roto otro momento hermoso con Quinn.- Esta bien. Veremos la de "La Maldición" –Volteo a ver a Quinn, para ver qué opinaba, la rubia solo asintió.-
Santana: Okay, pónganla, iré por palomitas.
Quinn: San, ¡solo piensas en comer! –Reía junto con Santana.-
Los tres niños se sentaron a ver la dichosa película; la rubia se sentó en medio de los dos morenos, para así poder abrazar a Noah o a Santana cuando tuviera miedo… Pero prácticamente estrangulo a los hermanos durante toda la película, y en el brazo de Noah dejo marca de sus uñas, que le durarían un buen tiempo.
Los hermanos decidieron dormir todos juntos en la sala, porque la pequeña rubia de ojos verdes; no quería dormir sin sus dos guardianes. Santana dormiría en un sillón, mientras que Quinn y Noah dormirían juntos en el piso.
Quinn: Gracias por dejarme dormir aquí esta noche. –Agarro la mano de Noah.-
Noah: -Cuando sintió la caricia de Quinn un pequeño sonrojo adorno sus mejillas, que no podía ser visto debido a la oscuridad.- No es nada, haría cualquier cosa por ti.
Ambos se quedaron viendo por un largo tiempo, perdiéndose en los ojos del otro; cuando de repente un ronquido por parte de Santana los sobresaltó a ambos, haciendo que miraran a otro lado.
Quinn: -Sentándose de golpe.- Noah, tengo que decirte algo. –Dijo con voz seria, que alarmo un poco al moreno.-
Noah: ¿Qué pasa Q? –Pregunto preocupado por la actitud de su amiga.-
