Ninguno de los personajes me pertenecen son todos de J.K.R.
Cap. 1- Pasión Reprimida.
Se miro en el espejo, hermosa y perfecta.
Miro las sabanas arrugadas, después del encuentro pasional con el novio de toda su vida. Draco Malfoy.
Sonrió satisfecha, tenía todo lo que había deseado siempre:El dinero, la posición, el apellido; y aun mas importante al hombre.
Sabía que no debía repetir su pecado, y acabar con la autodestructiva relación física, que tenia con ese maldito pobretón que la volvía loca.
Weasley…
Arriesgaba demasiado con esa aventura. Era cuestión de tiempo para que Draco le pidiera ser su esposa.
Pero es que disfrutaba demasiado con ese hombre pelirrojo grande y fuerte. Adoraba que la poseyera por entero. Era obvio que la sangre sucia que tenia por novia no era lo suficiente mujer para satisfacerlo. Ella era la única capaz de satisfacerlo.
Seguramente la traga libros esa, era tan aburrida en la cama, como en la vida. Draco era un Dios, pero Weasly era el mismísimo demonio que la hacia arder en llamas y condenarla al mismo tiempo.
Es la ultima vez se dijo. Sin saber que su novio estaba al tanto de su traición y que ese día se vengaría del maldito bastardo con el que su novia se atrevió a traicionarlo. Lastimando a su muy amada Hermione Granger…
Esta será la ultima vez se dijo Ron Weasley, mientras esperaba a su bella amante.
No pudo evitar sentirse como escoria. Hace un par de horas el le había hecho el amor dulcemente a Hermione, después de que ella le haya dado el si. Justo despues de que alla aceptara ser la señora Weasley para toda la vida.
Hermione la dulce niña, a la que deseaba desde los once años muy pronto seria su esposa.
Estaba a punto de quitarse la blanca camisa cuando una voz conocida susurro.
"No te lo quites, que esa es mi tarea Ron"
No sabían como llegaron a ese punto, esa pasión que se profesaban era algo que siempre estuvo ahí. Tan intoxicarte como adictiva; maldita la hora en que slytherinse metió en su vida.
Pansy Parkinson era una belleza mimada que disfrutaba de la vida. A sus quince años era más hermosa y deseada de lo que cualquier otra chica desearía.
Ella lo tenía todo, pero no era suficiente, deseaba mas; Sin estar totlamente segura de que era lo que deseaba.
Acababa de iniciarse en los placeres carnales, junto a su mejor amigo Draco.
Para ser francos ese primer encuentro no fue lo que esperaba, pero se conformo, por que según le avían dicho la primera vez era dolorosa. Y amaba a Draco.
Camino sonriente por los pasillos de Hogwarts. Con el régimen de Umbrige era una diosa y los gryffindors patéticos, eran humillados a su antojo.
Cerró los ojos con fuerza, ya que esos pensamientos molestos que invadían su mente traicionera, debían ser exterminados por completo.
Weasley… Ron Weasley amigo de Potter y perro faldero de la sangre sucia…
Se rio bastante al ver su pobre desempeño en el primer partido de Gryffindor con todos sus conocidos. Más sin embargo, en el fondo de su corazón ella estaba fascinada.
La boca se le seco por completo, por que mientras ese pobretón hacia el ridículo; a ella se le oscurecieron los ojo.
Por que ese traidor a la sangre era y se odiaría por esto atractivo.
Se toco los labios que de repente quemaban por que con ese uniforme escarlata…
Ella era una mujer en todo el sentido de la palabra, y no era la única que pensaba que Weasley era atractivo.
Ese asqueroso era fuerte y alto, no excesivamente grande pero si se adivinaba un buen cuerpo debajo del ajustado ropaje.
Draco y Potter eran bastante flacuchos… Bueno sabía que Draco tenía un buen cuerpo pero como explicarlo, Weasley tenia una apariencia salvaje que le gustaba. Casi tanto como la apariencia fría arrogante de niño bonito que tenia Draco.
Los meses pasaron y de la nada Weasley es la estrella de quiditch de gryffindor.
Llego el sexto año. Ella estaba encantada, su familia se encontraba en la gloria. No sabia con certeza la situación de Draco pero seguramente ser un Malfoy aun tenia mucho peso.
Un incidente aquí, otro acá y su obsesión secreta, demostraba lo pasional que podía llegar a ser. Al lado de una don nadie de gryffindor.
Y un día del mes de marzo, ocurrió algo que no la dejaría vivir en paz nunca.
Era de noche y se encontraba haciendo su ronda de prefecta sola, por que Draco estaba ocupado.
Estaba a punto de largarse a su sala común cuando diviso en un aula vacía a Ron Weasley. Quien se encontraba recostado contra un escritorio, sin túnica y oh dulce Merlín la banca camisa con cuatro botones abiertos.
Todavía llevaba la corbata puesta ,lo que le pareció aun más excitante.
Ella adoraba a Draco y había decidido consagrarse en cuerpo y alma al amor de su vida pero…
Así que entro desafiante a burlarse de Weasley, quien gustoso respondió sus insultos. Impulsivo, salvaje y agresivo, todo lo que deseaba.
Y Entre Potter y tú son unos perdedores, mas Granger es una sangre sucia inmunda. Ella estaba acorralada en el escritorio, con la varita no tan vieja de Weasley en su cuello y por sobre todo con ese hombre casi encima suyo.
A ella no le gustaban los casis, dulce Merlín el tenia los ojos azules mas bonitos que había visto en su vida, y ese cabello lacio enmarcaba ese rostro varonil.
Poso su vista en el pecho del muchacho y no se decepciono. Así que con una sonrisa lasciva y ante la mirada incrédula del joven, empezó a acariciar con su rodilla la entrepierna de su enemigo.
Encantador pensó al ver deseo ojos azules oscurecerse.
"¿Que crees que haces Parkinson?" Eso era un sonrojo, adorable y sexy.
"¿Eso es obvio no? Creí que Lavender te había instruido en el arte del sexo. O eres demasiado cobarde para intentarlo"
"Déjame en paz"
"Apuesto a que Granger ya lo hizo con Krum, o Potter quien sabe"
No paso mucho tiempo para que estuvieran comiéndose a besos, Weasley se recostó por completo sobre ella mientras la acariciaba por completo.
Un jadeo involuntario se escapo de su garganta por que Weasley besaba muy bien, y Oh esas manos traviesa habían llegado a su entrepierna.
Al parecer la falda no fue un problema ya que Ron había logrado colarse en su ropa interior.
La humedad de la joven lo alago de cierto modo. En agradecimiento empezó a masturbarla deliciosamente mientras ella se retorcía de placer.
Para su desgracia el grito que lanzo ella al llegar al clímax alerto al Filch y les toco salir huyendo.
Encuentros parecidos sucedieron cuatro veces más, sin llegar a consumar el acto. Finalmente cuando ron termino con Lavender corto toda relación con la slytherin ya que el amaba a Hermione y no lo iba a arruinar por nada.
Además de que esa chica prohibida acababa con todas sus defensas y autocontrol, tan sexy, no se parecía a nada de lo que el hubiera conocido antes.
Mas sin embargo un par de años después, justo al final del primer juego con las arpías de su hermana, se encontró en los vestidores a una sensual y muy crecida Pansy desnuda esperando por el.
En esa ocasión fue débil y le fallo a Hermione. Esos encuentros llevaban cerca de un año y ahora las consecuencias serian nefastas.
Draco Malfoy y Hermione Granger se encontraban escondidos en un closet ampliado mágicamente.
Ella apretaba las manos mientras veía como el hombre con el que se había comprometido hace un par de horas se besuqueaba esa bella mujer.
Luchaba por contener las lágrimas, se detestaba por haber seguido el juego de Draco.
Debió creerle cuando le conto la situación de su pareja y no pedirle explicaciones por que en ese momento se le estaba rompiendo el corazón.
No quería ver pero parecía que su cuerpo no respondía. Draco sostenía fuertemente de la cintura evitando que se le lanzara encima a esa zorra.
No quería seguir viendo pero había echo un trato con el estúpido hurón, ahora tendría que seguir presenciando su humillación hasta el final.
Tal vez no sucedió
Tal vez esto sea una ilusión
Tal vez sea una obra dramatúrgica
Con actores y tú eres la principal
Y este de abajo es tu secundario
Inició la función!
Tras vivir un infierno en vida Draco Malfoy al fin tenía paz y tranquilidad. Su familia estaba bien, y se habían salvado de ir a Azkaban, tenían dinero lo tenían todo.
La comunidad mágica aun los repudiaba pero poco a poco iban recuperando el respeto y su buen nombre.
Además era atractivo el hombre que todas deseaban pero solo una disfrutaba. Su Pansy, hermosa e incondicional estaba a su lado como siempre y muy pronto seria su esposa.
¿Qué pasará al final de este drama sexual?
¿Valdrá la pena esperar al final?
Me agrada sentir dolor
Ven a contármelo.
Pansy quien últimamente actuaba muy raro y de forma misteriosa. Quien ya no era tan pasional en la cama y hacia del acto sexual algo mecánico y no espontaneo.
Como buen Slytherin que era, empezó a desconfiar de su novia. Deseaba creer en ella con toda su alma por que esa chica había sido un constante en su vida y eso le importaba demasiado.
¡Que quiero escucharlo!
¡Quiero escucharlo!
Pones tu cara de querer decir lo siento.
El te dejó sin aliento.
¡Quiero escucharlo!
Tienes talento para dar placer
¡Pero sólo a terceros!
Asqueado observaba como la que consideraba su mujer desnudaba el asqueroso cuerpo de Weasley. Con una ira homicida miraba como se besaban, como esos labios sensuales que lo habían recorrido miles de veces besaban cada rincón del maldito pelirrojo.
Granger se estremecía en sus brazos intentando contener el llanto, había sido cruel llevarla a ese límite pero era necesario. La castaña no le había creído y el tuvo que presionarla. Al punto de hacer un juramento inquebrantable para que estuviera ahí.
Ella confiaba tanto en ese imbécil, que no dudo en hacer algo arriesgado y estúpido para esa mente brillante que al parecer tenia una debilidad.
¿Cómo se sintió, al tocar alguien que no era yo?
Al rozar las sábanas con alguien más
Sé que pensaste en mí
¡Espero que lo hayas gozado!
Sus hermosos ojos miel se encontraban brillantes por las lágrimas contenidas. Maldito Ron y maldito Malfoy como los odiaba, y como se odiaba ella por ser tan ciega y estúpida.
Apretaba su anillo inconscientemente, mientras observaba como una voyerista a esa mujer recostada en el improvisado lecho con sabanas negras. Totalmente desnuda siendo acariciada por su prometido, que le había jurado amor eterno. Hace tampoco tiempo.
Ella le había dado todo y no había sido suficiente. ¡Maldita sea! Ron, su amor de toda la vida besaba la intimidad de Pansy como si fuera un manjar de los dioses, cuando a ella jamás la había tocado así.
Ron jamás le había realizado sexo oral, tampoco la dejaba estar arriba y a esa zorra ofrecida si. Maldito el y ella. Maldita la cara de gusto que tenía el hombre que amaba y malditos los gritos de placer que le desgarraban el corazón.
Y aunque nunca te alejaste de mí
Siempre existió temor que cometas fraude mi amor
Y ahora comprendo que mi corazón
Merece una explicación
¡Ven a explicárselo!
Curiosamente no sentía el tipo de dolor que evidentemente sentía Granger. Una parte de el sabia que Pansy no era la mujer ideal.
Ella era un constante por eso la tenia a su lado, el no la amaba, de hecho dudaba que en algún momento lograría amar a alguien que no fueran sus padres y el mismo.
Sin embargo su ego estaba dolido y furioso.
El no era un estúpido y después de una par de meses empezó a investigar a su encantadora novia. Decir que la infidelidad de ella era algo esperado.
Pero que se revolcara con un pobretón traidor a la sangre, era más de lo que podía soportar, y se aseguraría de hacerlos pagar.
¡Que quiere escucharlo!
¡Quiero escucharlo!
Pones tu cara de querer decir lo siento.
Él te dejó sin aliento
¡Quiero escucharlo!
Tienes talento para dar placer
¡Pero sólo a terceros!
Después del acto carnal Pansy Parkinson y Ron Weasley se encontraban recostados con la satisfacción dibujada en su rostro.
"Esta es la última vez Pansy" La observo sonreír de forma felina, en verdad que era una mujer atractiva.
"Si eso dijiste la semana pasada. Pero tienes razón, seguir con esto es demasiado riesgoso. Estoy segura que Draco esta a punto de comprometerse.
En este punto cualquier tipo de precaución es poca"
"Eso es cierto anoche le pedí matrimonio a Hermione"
"A que lindo" Contesto burlesca, sin embargo el la conocía lo bastante bien como para distinguir el dolor escondido en su voz. "Lo mejor es distanciarnos hasta después de nuestras respectivas bodas, una vez casados nos seguiremos divirtiendo"
"Pansy yo… Yo quiero a Hermione y creo que lo mejor es dejarlo para siempre"
No me arrepiento de siempre dudar
Cuestionar tu fidelidad
Y hasta tu forma de mirar
Y la amargura futura soy yo
El siempre presente yo
Pues no quiero perdérmelo
Levantaron sus rostros asustados, al mirar como de un closet salía Draco Malfoy aplaudiendo y a una llorosa Hermione; Que le tiro el anillo de compromiso a su novio.
"No seas ingenua Pansy, yo jamás me casaría con una zorra como tu"
"Draco…"
La joven empezó a llorar de forma desconsolada, cosa que no conmovió en nada al rubio.
"No llores preciosa, quédate con tu patético amante por que cuando se sepa la clase de zorra que eres nadie en nuestro círculo querrá relacionarse en serio con tigo.
La respetable Pansy Parkinson, no es nada más que una prostituta barata que se revuelca con un don nadie en los vestidores de un estadio"
"Draco no, por favor todo esto tiene una explicación"
"No sigas cariño rogar no te queda bien... Es obvio que terminamos y que no quiero verte jamás. Si sabes lo que te conviene no te atrevas a acercarte de nuevo a mí. O créeme tu vas a lamentarlo.
Iba a seguir pero el llanto de Granger era demasiado fuerte e incontrolable. El la detestaba pero al final la chica no tenia la culpa y sintió algo de remordimiento por verla en ese patético estado.
Con cuidado tomo su mano para llevársela de aquí, justo el momento en que Weasley salió de su trance para gritarle.
"No la toques Malfoy. ¡Hermione!"
"No te molestes Ron, solo no te molestes. Te odio y no quiero volver a ver jamás"
"Esto, esto no es lo que piensas…"
"¿A no? Hace cuanto que te burlabas de mí. Ya no más"
"Te amo Hermione. De verdad te amo"
¡Y quiero escucharlo!
¡Quiero escucharlo!
Pones tu cara de querer decir lo siento
Que ya caes en lo burlesco
¡Quiero escucharlo!
Tienes talento para dar placer
¡Pero sólo a terceros!
Y cuando Hermione le pidió que se la llevara, Draco se supo triunfador. Por que cuando esa comadreja le dijo que la amaba no mentía.
Su venganza estaba lista. Pansy seria menos que una puta ante el mundo; y Weasley término perdiendo lo que mas quería en el mundo: a su amada Granger.
Se llevo a la joven a su apartamento privado. Ella no le agradaba. De hecho ver a la siempre altiva gryffindor tan pequeña resultaba gratificante.
Sabia que ya le era inútil su propósito fue cumplido. Sin embargo no era tan cruel después de todo ella había testificado en su favor.
Permanecería a su lado hasta que se calmara, y luego se olvidaría de ella.
