Gracias al tráiler de Iron Man 3, la música de fondo que tiene el video y otras cosas que tenía en mente: creé esto.
Y si, será Tony/Pepper.
¡Disfruten!
I. Empezando la Odisea.
—Alice, vete. ¡Ahora!
—No te dejaré. No puedo, por favor, papá, si morir me permitirá estar contigo siempre, en otra vida si la hay, que así sea.
— ¡No! ¡Debes vivir, hija!
—Sin ti…
—Escucha, Alice. Sé que has tenido una vida difícil, porque en muchas ocasiones no fui un buen padre. Tu madre no pudo… estar presente para ayudarme y realmente lo siento. Pero ahora quiero que prestes atención. Debes volver al pasado, un año antes de que nazcas para que te encuentres con mi yo del pasado y le ayudes a cambiar este futuro, ¿de acuerdo? Pero necesitarás mi reactor ARC.
— ¡No! ¡Morirás!
—Lo haré de todas formas. Me conozco y no te creeré ni una palabra de lo que me digas. Así tengas el tuyo. Llévate el reactor —y antes de que pudiese protestar de nuevo, se lo quitó —. Tómalo, hija, por favor. Tú puedes corregir mis errores.
—Pero dijiste que no debemos jugar con el tiempo.
—Lo sé. Pero, ¿cuántas cosas te prohíbo y a la final termino haciéndolas yo mismo?
Sonreí un poco y me aferré a él cuando el temblor aumentó.
—En este caso tu viaje al pasado es la clave para evitar este colapso global.
—Y mi…
—Sí. Ese viaje puede evitar el que tenga que cambiar toda tu vida para salvarte, cariño.
Eso fue un gran alivio para mí. Acarició mi rostro con lágrimas en los ojos.
—Y salvar a tu madre será posible.
Le abracé y lloré unos segundos sobre su pecho.
—Debes irte ahora, hija.
Me entregó el reactor ARC y lo sostuve con fuerza.
—Ahora, Alice —susurró, empezándose a palidecer.
—Te quiero, papá.
—Yo también, hija.
Lo dejé en el suelo, corrí a toda prisa hasta la vitrina y tomé la vara de metal. El Transtime. Me tuve que sostener del marco de la puerta porque el terremoto aumentaba sus grados.
Marqué la fecha. Un año exacto antes de mi nacimiento.
—Espera… ¡Tú puedes acompañarme! El Tony del pasado puede sanarte.
—No Alice. Debes ir sola.
Me intenté acercar a él, pero escuché que el piso se había terminado de quebrar y sentí que caía a un vacío profundo, frío y oscuro, además de aterrador.
— ¡Tony! —exclamé al ver que mientras caía, los restos del techo caían sobre él.
Me desperté abruptamente, como si fuese una pesadilla. ¿Y si lo era? Estaba mirando el cielo estrellado; podía estar en la cama, porque papá me había instalado un holograma en el techo de mi habitación cuando era niña. Aún lo usaba.
Pero no estaba acostada en una cama precisamente. Era demasiado dura y algo me cosquilleaba los brazos. Observé a mis ambos lados y me di cuenta de que estaba sobre el césped, justo al lado de una carretera.
Me levanté con dificultad; me dolía todo el cuerpo. Al estar de pie, sentí que todo me dio vueltas y vomité por un par de minutos.
Había olvidado que esa era una de las consecuencias del viaje al tiempo. Pero, ¿cómo olvidarlo? Una vez papá y yo fuimos a la época de la independencia americana. Incluso vi de cerca a George Washington.
Me limpié los labios con la manga de la camisa y gemí.
¿Dónde rayos estaba exactamente? ¿Coloqué correctamente los números en el Transtime?
Chequeé la varita de metal y los números eran correctos.
¡Ay, mierda! ¿Qué iba a hacer?
Escuché un sonido alarmante muy cerca. ¡Una cascabel!
Di unos pasos atrás. Dejé de pisar el césped para pisar el asfalto. Oh no…
Miré a mi derecha. Una luz me cegó. Me agaché lo más rápido que pude y sentí el impacto. O más bien, sentí como el auto se aboyó al chocar contra mí.
Gemí al escuchar el estruendo que hizo el auto al caer al suelo, ya que levitó al golpearme. Me levanté y saqué el reactor ARC de papá de mi bolsillo e intenté alumbrar el auto.
Varias partes del auto se desprendieron y se unieron entre sí para rodear un cuerpo. Éste cobró vida y me hizo sonreír: Iron Man.
Eso sí que era casualidad.
— ¿Qué o quién eres? ¿Qué haces con una copia del reactor ARC?
— ¿Copia? —no pude evitar preguntar.
Me sentía aliviada. No estaba tan perdida como pensaba. Y me sentía feliz porque tenía a mi futuro padre frente a mí.
—Soy Alice Stark. Tu hija y vengo del futuro para ayudarte a cambiar lo que ocurrirá en unos años.
— ¿Qué? —preguntó con incredulidad. Me reí entre dientes.
—Creo que deberías ver si Pepper está bien.
Me apuntó amenazadoramente con los propulsores.
—Te daré cinco segundos para que me digas la verdad.
En ese instante recordé que papá me había comentado que años atrás tuvo un accidente y que mamá tuvo una fractura en su brazo izquierdo y una herida corta-punzante en su pierna derecha. ¡Mierda por mi culpa!
—Ya lo hice. Y sin verla, te aseguro que tiene una cortada en su pierna derecha y su brazo izquierdo está roto.
Tony vaciló. Observó los restos del auto y gruñó.
—No te muevas de aquí.
Asentí. Él cortó el auto en varios trozos con su láser; las plantillas de metal salieron de sus manos y se acuclilló.
— ¿Estás bien? ¿Pepper? ¡Pepper!
—Está inconsciente. Despertará en un par de segundos.
— ¿Los suficientes como para que me expliques qué haces aquí y por qué tienes un reactor ARC?
Observé mi pecho y luego el otro reactor, que lo sujetaba con la mano.
— ¿Qué te pasó?
—Es una larga historia.
Se quitó el casco y me dio un escalofrío. Se veía igual a como lo recordaba de niña.
—Así que supuestamente eres mí… hija. ¿Quién es la madre?
—Pepper Potts, claro.
Él sonrió. Luego frunció el ceño.
—Si es posible viajar en el tiempo… ¿Por qué viniste hasta aquí, tan atrás en el tiempo?
— ¿Tengo que repetirlo de nuevo? Además, eres muy testarudo. Eso deberías saberlo.
Hizo una mueca y sonreí un poco.
—"Ayudarte a cambiar lo que ocurrirá en unos años". Bien, ¿y qué ocurrirá?
—Cosas muy malas.
— ¿Tony? —murmuró Pepper y luego gimió de dolor.
El aludido se dio la vuelta y mantuvo a Pepper en sus brazos.
— ¿Estará bien?
—Solo tendrá una pequeña cicatriz. Y la fractura sanará pronto.
Él asintió. Pepper me miró y sentí un nudo en la garganta.
Ese era nuestro primer encuentro.
— ¿Quién es ella?
—Ella es… Aún no le creo, pero aparentemente es nuestra hija.
A Pepper le brillaron los ojos y me sonrió.
— ¿Cómo te llamas?
—Alice.
Ella contuvo el aliento y le sonrió a Tony.
—Alice… Siempre me ha gustado ese nombre.
Segundos después se volvió a quejar y Tony le besó en la frente.
—Vamos a un hospital.
Tony me miró haciendo otra mueca que me dio gracia al ver mi simple camisa y pantalón.
—Descuida. Puedo correr y saltar.
Tony alzó una ceja y me reí.
Él activó los propulsores del traje y yo comencé a correr.
Sentí como dejaba huellas en el pavimento por las fuertes pisadas. Di un salto y luego un grito al sentir la gravedad cero por unos segundos. Tony me observó, creo yo, anonadado, pero realmente no sabía qué expresión tenía por el casco.
— ¿Cómo carrizo puedes hacer eso?
—Todo gracias a ti. Tuve un percance unos años atrás y me salvaste de una forma muy poco ortodoxa. Tengo una capa más de "piel", si se le puede llamar así. Y extrañamente… tengo más resistencia e… ¿inmortalidad? No lo sé aún.
—Todo lo que me dices es una locura…
—Por ahora, Tony.
— ¿Qué te ocurrió, cariño? —me preguntó Pepper. Ahora volaban a mi altura pero a una gran velocidad.
—Actualmente tienen problemas con Justin Hammer. ¿Cierto?
—Sí… Aunque no es tan actual. Fue hace cinco meses, más o menos. Pero ahora tiene más problemas en la cárcel que con nosotros —respondió Pepper.
—La historia de los Vanko y Los Stark se repetirá.
— ¿Hammer tiene un hijo? —preguntaron ambos.
—Debe estar por nacer… creo…
¡Bien! Espero que les haya gustado y pues, si les gusta, háganmelo saber. Tengo muchos fics que actualizar =P
