Miro a su lado, encontrando a la chica ya despierta. No supo que decirle, pero creyó que no había nada que decir. El silencio ya se estaba volviendo incómodo. "Que te pasó? ¿Por qué tienes esas cicatrices?" La chica lo miró, sonrió de lado, pero no le respondió. "No vas a decir nada? No solías ser tan callada".
"Y tú, no eras tan hablador" La chica se puso de pie, sin vergüenza alguna y comenzó a vestirse. Rápidamente el se incorporó y se puso a su lado.
"Lo lamento" dijo tocándole las cicatrices de la cintura
"Lamentas que" la chica no se espantó al contacto, solo siguió abrigándose.
"Lamento haberte abandonado. Nunca dejé de pensar en ti, y en si estabas viva"- el mismo comenzó a vestirse. El lugar siguió en silencio, solo sus respiraciones se escuchaban.
"No lo lamentes. Si hubiésemos llegado a Invernalia, probablemente estaría casada, y hubiese corrido la misma suerte que Sansa" la chica lo miro, mientras se ponía su capa. "Además, no sería lo que soy ahora"
"Y quién eres ahora"
"Nadie" La chica tomó su arma nueva "Gracias por esto" dio media vuelta para salir del lugar.
"Lo que my lady ordene" La chica dio vuelta con una sonrisa y apunto su nueva arma al cuello del chico.
"No soy una lady" giró su arma y se acercó al chico "Procura no morir hoy" le dio un corto beso en los labios, separándose luego de él
"Supongo que pedirte que te quedes en las criptas es imposible" la chica sonrió de lado, nuevamente "Entonces, tampoco mueras hoy"
"Un viejo amigo, en desembarco, me dijo que a la muerte se le dice no hoy"
"¿Que eres ahora Arry?"
"Si es que mañana estamos vivos, quizás te lo cuente, Toro" El chico le tomo la cara, y la besó con violencia. Tres cornetas sonaron, se separaron "¿Que le decimos a la muerte, Gendry?"
"No hoy" le dijo el chico, mientras corría.
"¿Dónde estabas Arya?, te espere para cenar" Su hermana la miró mientras llegaba corriendo
"Lo siento, me dormí" La chica la miró extrañada
"¿Te dormiste el día en el que moriremos?, puedes ser una asesina increíble, pero eres una pésima mentirosa" Arya solo sonrió ante este comentario. Se encontraban en lo alto de una torre, observando al batallón. Sansa podía ver como su hermano lideraba desde la otra torre, y vió como desde la herrería Ser Davos se preparaba con su batallón. "Tengo miedo Arya" Arya la miro, y sonrío "Las perras como tú nunca mueren, no hoy" La vista de Arya se dirigió al batallón de Ser Davos, donde podían ver al chico con el mazo, y Sansa lo comprendió todo. "¿Te dormiste sola, o acompañada?" Sansa la miró, divertida. "Nunca imaginé que mi hermanita se iba a enredar con el herrero el día en que moriremos" Arya abrió sus ojos como platos.
"No se dé que me hablas"
"Las perras como yo, tenemos olfato" Miró al chico, quien a su vez se encontraba mirando hacia la torre "Es guapo. Pero tu siempre rompiendo los cánones, y haciendo lo que no se debe hacer" La miró "Si sobrevivimos a esto, me cuentas la historia"
