Silent hill: lullaby of the sea
1 de October de 2010, Costa Azul, California.
Querido Dr. Francis, me encuentro en un viejo hoteluche situado en la carretera camino a costa azul, pero tuve la urgencia de escribirte, por los extraños sucesos que agobian mi viaje. Fue decisión mía venir a este lugar, por las extrañas pesadillas que me atormentan, pero, mientras más cerca me encuentro de mi destino más fuerte son mis premoniciones, y más reales se vuelven mis pesadillas.
Desde que abandone el orfanato del lago Toluca, he tenido estas visiones, y todas las medicinas que me recetabas me daban alivio pero este solo era momentáneo, me diste tratamientos, me mandaste a mil vacaciones, pero siento que mi lugar es aquí, el origen de mis pesadillas viene de este lugar, algo me llama, y yo responderé a mi llamado en busca de respuestas. Sé que es una locura, y más será una tortura, mientras no duerma mis pesadillas no me atormentaran, pero mientras lo haga algo me dirán.
Esta mañana mientras descansaba de mi viaje, me encontraba recostada en mi cama de este viejo hotel, escuchaba la escarcha y la gota de agua golpeando sobre esta en un sonido perturbante entre el silencio de mis pensamientos. Baje mis pies para apagar el sonido y mi habitación se encontraba inundada en un agua oscura y sucia que goteaba de las paredes, al clavar mi vista sobre esta las gotas dejaron de caer deteniéndose milésimas de segundo para retroceder y comenzar a subir por las paredes y el techo. Rápidamente hui de mi habitación y visite al gerente el cual se encontraba sin rostro buscándome con sus manos pegajosas y escamosas como si se tratan las de un lagarto las puertas del pasillo se abrían estruendosamente y en el momento en que manos esqueléticas sujetaban mis pies y me hundían en esa oscura agua desperté.
Asustada, sudando frio y temblando, mis pesadillas empeoran, no sé que son o de que se tratan, espero que me ayudes con tus sabios concejos, durante este viaje te mandare mis reportes, mis cartas pidiéndote ayuda y espero tu apoyo durante esta locura.
Lamentablemente debo despedirme, mi transporte se ira en un momento, pero espero poder tener noticias tuyas, saludos a Helen y a los niños y mis mejores deseos.
Atte:
Beatrice Barlowe
Continuara…
