Oscuridad Incierta.
Cien años
de condena pesan sobre mis hombros,
un
siglo de desdicha, vagando completamente solo.
El mundo a mi alrededor cambia
marchitándose lentamente a mis ojos,
nada de lo que conocía permanece
tan solo mi cuerpo incorrupto vive para siempre.
Estoy maldito para toda la eternidad,
desde el momento en que cedí a la sed de
sangre.
Mis víctimas me
maldicen mirándome con odio,
mientras
saboreó de sus cuerpos el dulce néctar rojizo,
exultante de alegría al sentir como se
apagan sus vidas.
Noche tras noche,
vago por la ciudad,
mirando a mi alrededor sin mirar,
ansiando regresar atrás,
deseando poder descansar.
Un
tumba de fría piedra me espera,
como
única compañía las ratas y el silencio,
la muerte me rodea,
satisfecha ,
silenciosa,
inalcanzable.
Ya
nada me mueve,
nada me motiva,
tan solo salgo de mi tumba
para
saciar el hambre que me corroe.
Soy un
monstruo sin futuro,
una cáscara
vacía.
Caminando de vuelta
al cementerio,
para dormitar.
