Hola a todos los que se dispongan a leer esto. Me presento, soy María y normalmente escribo Ronmiones (odio ese nombre Xb) y AU, pero está vez me he salido un poco de lo común y he escrito un Snape/Lily canon.
Se trata de tres drabbles independientes pero unidos entre sí.
Deseo de veras que os guste, como ya dije no es AU, algo raro en mí, y está basado completamente en lo que escribió Rowling, por cierto ya dejo el disclaimer que todos conocéis. Pues que ni Lily, ni James, ni Lucius, ni ninguno de ellos me pertenece, ni siquiera Snape T.T, pero yo los uso... gracias JK.
Lo que debió ser…
Nuevamente allí estaba ella, sentada frente al lago negro. Dejando que la suave brisa que se colaba por entre los árboles acariciase cada uno de sus sedosos cabellos rojizos, hipnotizadores para cualquiera que los contemplara. Pero quién la contemplaba era él, y desde algún tiempo atrás lo hacía en la distancia, escondido en la sombra.
¿Cuánto habían cambiado las cosas?
Antes podía sentarse a su lado, preguntarle cómo iba todo, y escucharla sabiendo que cualquier cosa que dijese aquella joven se quedaría para siempre grabado a fuego en su memoria. Ahora ni siquiera se permitían un cruce de miradas por los pasillos milenarios de Hogwarts.
En realidad todo había cambiado entre ellos de la noche a la mañana, y él conocía la razón de que su amistad con Lily Evans hubiese llegado a su fin. Fue un desliz, un estúpido y desafortunado desliz, llamarla 'Sangre sucia' era lo menos acertado que había hecho en la vida, y únicamente porque no soportaba la relación de amistad o tal vez de algo más que Lily comenzaba a tener con el siempre odioso James Potter. Ella lo defendió aquella vez en que James le dejó en ropa interior delante de todos sus compañeros de Hogwarts, y él se lo agradeció insultándola. Él, únicamente él, y su enfermizo odio hacia Potter lograron destruir lo más hermoso que había encontrado en la vida.
Ahora ya no quedaba nada de lo que antaño fue una bonita amistad, únicamente los recuerdos y cada uno de ellos era doloroso porque en todos estaba ella; su mirada esmeralda, el fuego de su cabello y su contagiosa sonrisa. Ella, la que siempre fue, y tenía el triste presentimiento que siempre sería.
Miró un instante más la silueta que dibujaba el bello perfil de Lily y percibió como le estallaba el corazón en mil pedazos. Llegaron de un mismo mundo y aquel colegio los hizo de mundos distintos. Sus ideales, sus convicciones los separaban para siempre. Él lo sabía, ella también y debían aceptarlo.
Oyó a lo lejos la voz estridente de Lucius llamándolo, suspiró… Comenzaba el último año en Hogwarts, su última oportunidad de sentirla cerca desde la distancia. Tragó saliva con mucha dificultad, porque su garganta parecía estar taponada por un angustioso nudo desde hacía casi dos años, y resignado, comenzó a caminar hacia un muchacho rubio que lo censuraba con su gris y aturdidora mirada.
Lily cerró los ojos, era consciente de que había sido observaba y tenía pleno conocimiento de quien era él.
Una lágrima insolente, escurridiza y sentida, se asomó por entre sus finas pestañas rojizas y se deslizó por la piel tersa y nívea de la joven. Él lo había estropeado todo, él, únicamente él.
Desvió lentamente el rostro y pudo ver como se alejaba la figura lánguida y oscura de Severus. Con sus finos dedos recogió la lágrima antes de que terminase perdiéndose entre las puntas del césped del jardín, suspiró…
Si las cosas ahora no eran como debían ser, él era el culpable, únicamente él.
Publicaré el siguiente drabble en los próximos días, gracias por leer,
besotes.
María.
