Gravity falls: Un nuevo comienzo
Summary:
Su hermana y su cuñado había muerto, la noticia tomó completamente desprevenidos a ambos Pines, sobre todo cuando la imagen de sus dos pequeños sobrinos Dipper y Mabel vinieron a su mente "¿cómo estaban los niños?" Fue la primera pregunta que Stan logró pronunciar; la respuesta era simple, habían sobrevivido, apenas. "¿Quién se encargará de los pequeños?" esta vez fue Ford quien se aventuró a preguntar. El silencio tomó parte de la llamada. Fue en ese momento que ambos hombres se dieron cuenta que su vida iba a volver a cambiar significativamente.
Slash (contenido boyxboy), Drama, Stancest (Stanley x Stanford Pines), +18
Other pairs -mention- (Soos x Melody / Robbie x Tambry / Grenda x Marius von Fundshauser)
Other pairs -possible- (Varonil Dan x Tyler Ruedabueno/ Comisario Blubs x Oficial Durland)
Capítulo 1: California, la noticia
Todo había sido demasiado repentino. De un momento pasaron de resolver las anomalías de ese extraño lugar en medio del océano Ártico, hasta llegar hasta el momento en el que ellos se encontraban ahora: ambos, en un auto, con Stan manejando como loco, saltándose varias señales de tránsito y llevándose en el camino varios semáforos y postes de luz. ¿Por qué no lo detenía? Simple, él también estaba más que desesperado por poder llegar hasta California, que era donde Dipper y Mabel, sus pequeños sobrinos se encontraban.
El letrero de "Bienvenidos a Piedmont" les hizo saber que no se hallaban muy lejos de su destino y por primera vez en todo el camino Ford se permitió respirar con normalidad. Las innumerables casas y edificios que se reflejaban a través de la ventana le hicieron volver a perderse en sus pensamientos ¿cómo es que todo podía cambiar sólo en un minuto?
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Él se había despertado esa mañana en medio de un revoltijo de sábanas y junto a un cuerpo que le sostenía fuertemente de la cintura y que le impedía moverse con facilidad. Sintió su cara arder cuando percibió su diestra peligrosamente cerca de algo caliente y duro que comenzaba a crecer. Sus ojos bajaron un poco, lo suficiente como visualizar su mano apoyada en el vientre ajeno y también lo suficiente como para notar que a unos centímetros de su mano se alzaba una más que evidente erección. Cerró sus ojos un momento mientras sentía enrojecer su rostro aún más por la vergüenza y sobre todo porque su cuerpo, específicamente cierta parte baja de su anatomía, comenzaba a responder ante aquella visión que había tenido.
Abrió sus ojos cuando notó como su diestra era sostenida firmemente por otra mano y abrió aún más grande sus ojos cuando observó cómo esta mano comenzaba a guiar la propia hasta "eso" que se alzaba gloriosamente y que ahora hacía que su mano temblara por la vergüenza
-tienes que dejar de pensar tantas veces las cosas, hermanito- una voz ronca le hico levantar la mirada y encontrarse con un rostro igual al suyo, Standford jadeó sorprendido cuando sintió cómo la mano que antes sujetaba la suya ahora se encontraba sujetando su miembro sin ningún pudor -vamos Ford, hazlo- aquella voz ronca hablada tan cerca de su oído hizo que el cerrara los ojos sin pensarlo, comenzando así a perderse en aquel mar de sensaciones que el dueño que aquella voz ronca comenzaba a causar en todo su cuerpo. Arqueó su espalda cuando sintió uno de los dedos, de aquella mano que le masturbaba, centrarse en acariciar lentamente su glande para luego presionar y finalmente sobar con saña en aquel pequeño agujero en la punta de su miembro
-Stan- su gemido fue acompañado de un espasmo que le recorrió todo el cuerpo mientras que la sensación del miembro del contrario comenzar a crecer y a palpitar fuertemente le hizo saber que su gemelo no le era absolutamente indiferente a sus propios gemidos -Stan- volvió a gemir esta vez mientras sus dedos comenzaban a deslizarse de arriba abajo por aquel duro y caliente trozo de carne
-demonios- Ford sintió el cuerpo contrario posicionarse encima del propio mientras soltaba unos cortos y graves gemidos que más parecían gruñidos de placer -no te quejes si luego no puedes caminar, hermanito- antes de que él pudiese decir algo unos dedos se adentraron en él, lenta pero firmemente. El aire abandonó sus pulmones y sus manos, que antes habían estado moviéndose en torno a aquel duro falo, ahora tomaron lugar aferrándose en los hombros ajenos
-Stan- su gemido hizo eco junto al sonido de las olas rompiendo y se perdió en el sonido de la risa contraria
-vamos cerebrito, relájate- otra vez aquella voz que le nublaba completamente los sentidos y que lo dejaba absolutamente perdido en todas las sensaciones -mira- volvió a hablar la voz mientras empujaba y sacaba rápidamente los dedos de su interior haciendo que él comenzara a gemir el nombre del otro y que a la vez empezara a sentir cómo cierto líquido comenzaba a salir -aún tienes parte de mí en tu interior-
Eso fue lo último que soportó antes de que sus labios tomaran con rapidez los contrarios en un rápido y eficaz intento por acallar todas las palabras de su gemelo. Sintió a Stan sonreír entre el beso a la par que sintió una mano acariciar sus arreboladas mejillas -cállate- logro pronunciar con algo de esfuerzo luego del beso mientras miraba la sonrisa ladina del otro -cállate o…- sus palabras se vieron totalmente interrumpidas cuando en menos de un segundos los dedos fueron reemplazados por algo más grande, caliente y duro que hizo que su cuerpo convulsionara de puro placer y que su boca no pudiera evitar gemir el nombre de "Stan" a la par que su miembro lanzaba varios chorros de semen que bañaron no solo su abdomen sino también el contrario
-demonios- al siseo de su hermano le siguió un rápido movimiento de caderas para finalmente, y luego de unos minutos apenas, poder sentir en su interior un líquido caliente que le llenaba y que le hizo lanzar otro gemido de satisfacción -demonios- volvió escuchar gemir en un gruñido a el otro mientras sentía los pequeños espasmos post orgásmicos del cuerpo que aún se mantenía sobre el suyo
-Stanley- degustó el nombre en su boca al pronunciarlo. El nombrado tomó en sus manos su rostro, cuando por fin pudo salir del letargo en el que se había sumergido luego de aquel orgasmo, y llevó sus labios a los suyos comenzando así un beso tranquilo que junto con el sonido de las olas y el suave mecerse del barco hizo que sus ojos comenzaran a cerrarse
-duerme- había pronunciado Stan mientras se acostaba a su lado y depositaba suaves besos en sus labios. Lo último que sintió fue un brazo acercarlo al calor ajeno y luego la calma lo embargó en un profundo sueño
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Eso había sucedido apenas hoy en la mañana, recordó el científico medio sonrojado a la par que intentaba ignorar la incomodidad que comenzaba a sentir en la parte baja de su cuerpo ante los recuerdos. Cerró sus ojos mientras el sonido de aquel teléfono volvía a su mente…
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El irritante sonido hizo que él despertara algo asustado. Los suaves rayos del sol aún se dibujaban en la ventana por lo que supo que no había pasado mucho tiempo desde que él se había quedado dormido. Intentó levantarse para atender el teléfono que aún sonaba insistentemente pero sus piernas no funcionaron correctamente y el dolor en su espalda baja, el cual no era nada producto de su edad, hicieron que el no pudiera más que resignarse a que por el momento no se movería. La sonrisa de Stan hizo que sus mejillas adquirieran ciertos tonos rojizos, "rayos" se reprimió mentalmente "el ya no era ningún adolescente como para estarse sonrojando como jovencita por esas situaciones"
-te lo advertí, cerebrito- comentó en una sonrisa el otro hombre mientras se levantaba de la cama dejándole ver a él el tonificado cuerpo desnudo que poseía- el cual había adquirido en gran medida en los últimos meses luego de los trabajos de exterminar todos esos monstruos- y la media erección con la cual estaba. ¿Cómo rayos podía, a su edad, ese hombre verse de esa manera? Pensó fijando su mirada en el grueso miembro de su gemelo, mordió su labio inferior en un intento por no soltar un jadeo ante la vista -yo contestaré- había comentado Stan soltando una risa cuando lo atrapó mirando cierta parte de su anatomía que ahora comenzaba a endurecerse más; salió de la habitación no sin antes darle un beso en los labios que logró acentuar aún más el sonrojo que ya habían adquirido sus mejillas.
Él aún escuchaba el insistente sonar de aquel aparato cuando Stan se dirigió a la pequeña sala-comedor de aquel barco; escuchó a su hermano hablar un momento con la persona de la otra línea pero luego de unos minutos el silencio se hizo presente, un silencio que hizo que el bajara de la cama e ignorar el dolor algo punzante en su espalda baja, todo para dirigirse hasta donde se encontraba un más que callado y pasmado Stan
-¿Stanley?- preguntó Ford cuando notó la espalda tensa y las manos hechas puño de su gemelo -Stan ¿Qué sucede?-
-los niños… ¿cómo están los niños?- aquello heló la sangre de Ford, fueron solo unas palabras, pero habían conseguido hacerlo temblar mucho más que cualquier encuentro con cualquier criatura desconocida o peligrosa.
Tomó la mano con la que Stan sujetaba el teléfono y acercó su oído lo más próximo al de Stan para escuchar la voz de una mujer pronunciar en un tono neutro -sobrevivieron, apenas. Ahora están en el hospital, saldrán en unos días- bien, eso había hecho que su cuerpo terminara completamente paralizado. Giró sus ojos para ver a Stan quien aún apretaba sus puños, la voz de la mujer hablando de nuevo hizo que su atención se desviara completamente a la apática voz que se escuchaba por el teléfono -escuche- la mujer soltó un suspiro, al parecer no todo había acabado ahí.
Antes de que la mujer siguiera, él se aventuró a preguntar -¿quién se encargará de los niños?- el silencio tomó parte de la llamada. Fue en ese momento que ambos hombres se dieron cuenta que su vida iba a volver a cambiar significativamente.
-por lo que sé ustedes son la única familia que esos niños tienen- Ford deseó tener a aquella mujer a su lado para propinarle unos buenos golpes y que se fundieran todas los normas de "no golpear a una mujer" porque eso era lo único en lo que podía pensar luego de aquel tono con el que aquella… mujer había pronunciado la frase de "esos niños" -si ustedes no aceptan o no pasan las pruebas requeridas, enviaremos a los niños a un orfanato- el golpe que Stan dio a la encimera hizo que la mujer parara de golpe
-nosotros nos haremos cargo de los niños- sentenció su hermano y él miró agradecido a Stan -no vamos a dejar que vayan a ninguna de esas estúpidas casas y pasaremos por todas las pruebas que sean necesarias ¿escuchó?- el teléfono fue colgado y fue entonces cuando él se permitió mirar con más detenimiento a Stan: los puños aún apretados, tanto que los nudillos estaban adquiriendo un color blando; los hombros caídos, casi como si el peso del mundo hubiese aterrizado sobre él; y sobre todo la mirada que resaltaba una clara mezcla de tristeza y furia, esa mirada esquiva. Con cuidado Ford guió sus manos al rostro de Stan esta vez logrando que los ojos enmarcados en aquellas gafas lo miraran a él
-Shermy… ellos… ellos murieron- había pronunciado Stan antes de que él formulara la pregunta - los niños apenas sobrevivieron-
Él solo pudo asentir mientras se dirigía hacia el cuarto y comenzaba a colocar varias prendas, tanto de él como de Stan, en la maleta que él tenía. Tan ensimismado estaba que no notó en lo absoluto la presencia de Stan hasta que los brazos de este rodearon su cintura, acercando su cuerpo al de su gemelo -todo estará bien- fue en ese momento en que él se dio cuenta de que en realidad había estado casi arrojando toda la ropa en la maleta en un intento desesperado por poder estar al lado de sus sobrinos. Se dio la vuelta quedando frente a frente a Stan, aunque tuvo que desviar la mirada de aquellos penetrantes ojos -Ellos estarán bien, cerebrito- aseguro su gemelo mientras lo acercaba a su cuerpo y fue sólo en ese momento en que él se permitió mostrar su debilidad mientras sentía algunas traicioneras lágrimas. Llevó su rostro a la curvatura del cuello de su hermano sintiendo el estómago hecho un revoltijo y a Stan intentando calmarlo pasando sus manos por su espalda -todo estará bien- había escuchado repetir a Stan
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Ford salió de sus pensamientos cuando el auto se detuvo frente al Hospital Infantil. Habían viajado casi dos días sin detenerse. Observó a Stan suspirar para luego verlo apretar fuertemente el volante.
Stan cerró los ojos mientras intentaba hacer que su cabeza se adecuara a toda la información que había recibido hasta ahora y a toda la situación por la que se encontraban. Dejó salir un gruñido mientras su cabeza iba a dar en el claxon del auto, "se suponía que esto jamás pasaría" fue lo primero que su mente pudo hilar entre toda la maraña de pensamientos que tenía. Iba a volver a golpear su cabeza cuando sintió seis dedos enredarse en una de sus manos; abrió los ojos encontrándose con la mirada calmada de su gemelo y una pequeña sonrisa
-todo estará bien- esta vez fue Ford quien pronunció aquellas palabras mientras apretaba la mano que aún sostenía en un intento por darle fuerza a su gemelo y Stan sólo pudo sonreír apenas intentando así agradecer el gesto
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Ambos miraron a los pequeños volver a cerrar sus ojos, por momentos tanto Dipper como Mabel abrían sus ojos por unos segundos y luego volvían a sumergirse en ese estado de inconciencia. Ford tomó la mano de Dipper mientras Stan se permitió acariciar el cabello de Mabel, ambos adultos extrañaban mucho a esos dos gemelos, lo curiosos y alegres que esos dos podían llegar a ser, respectivamente.
Stan giró sus ojos hacia la mujer que se encontraba en el umbral de la puerta y que tenía algunos folios en su mano. Acarició una última vez los castaños cabellos de su sobrina antes de salir de la habitación con Ford siguiendo sus pasos. Salieron de la habitación para comenzar a seguir esta vez a la mujer que se había posicionado al lado de él hasta llegar a un pequeño cuarto que parecía ser una de las habitaciones anexas a la Sala de Espera. Observó a la mujer tomar asiento en la mesa que se hallaba en el centro de la habitación y el prosiguió a hacer lo mismo sólo que sentándose frente a la mujer, con Ford a su lado
Los ojos azules de la mujer siguieron a Ford hasta que él tomó asiento y le siguieron observando fijamente aún después de esto. Stan aclaró su garganta logrando así tener nuevamente la atención de aquella extraña mujer
-Señor Stanley, debo decir que tanto sus datos como los de su… hermano… están siendo ya procesados para los trámites necesarios para la custodia de sus sobrinos- Stan casi gruño con fastidio cuando la mujer usó ese todo despectivo con su hermano pero se detuvo y dibujó su más convincente sonrisa para la mujer -debo decir, señor Stan- tuteó la mujer sin despegar su vista de él -que la información que tengo de usted es bastante sorprendente, un buen trabajo como dueño de una tienda, candidato para la alcaldía, buenas referencias de sus conocidos… al parecer creo que podría ser un buen candidato para la custodia de sus sobrinos- comentó la mujer en una media sonrisa aunque esta fue borrada cuando Ford soltó una pequeña risa -¿algo que haya dicho le ha causado gracia, señor Stanford?-
Ford observó por un segundo a la mujer que parecía estar en sus treinta con algo de gracia, y cómo no hacerlo si al parecer había creído toda la información que hace unos días él manipuló de los registros gubernamentales para así no tener problema alguno con el papeleo de la custodia de Dipper y de Mabel, aunque pensándolo bien y observando detenidamente cómo la mirada de aquella mujer parecía querer desnudar a su hermano, tal vez esa no había sido la mejor idea. Sin embargo, haciendo acopio de toda su paciencia sonrió a la mujer quien ahora le fulminaba con la mirada -para nada señora Roddes- comentó poniendo cierto énfasis en lo de "señora". La mujer mostró una mueca de desagrado ante la palabra
-¿cuánto tardará todo el proceso?- las palabras de Stan hicieron que la mujer recompusiera su sonrisa y volviera su atención a un confundido Stan que observaba con algo de desconcierto las miradas y las actitudes tanto de su hermano como de la antipática mujer
-bueno, si las pruebas son positivas, lo que considero muy probable dado su historial- recalcó otra vez la mujer con una sonrisa en su rostro -sólo restarían unos meses de papeleo y luego sólo tendían que programarse las visitas-
-¿visitas?- bien, esta vez Stan no pudo ocultar la desazón en su voz y Ford no pudo, ni quiso, ocultar la media sonrisa que apareció en sus labios cuando vio el rostro totalmente pasmado de la mujer ante el tono de voz de su hermano; aunque esa media sonrisa se borró rápidamente cuando la mujer volvió a componer su sonrisa y de nuevo volvió a fijar sus azules ojos en su hermano dedicándole una predadora mirada
-había olvidado comentarle sobre las visitas, señor Stan… que tonta soy- se recriminó la mujer y Ford estaba a nada de darle la razón sobre el último comentario -bueno, sucede que parte de todo el proceso se programan algunas visitas en donde se monitorean el progreso de los niños- Roddes volvió a sonreír cuando observó la clara confusión pintada en el rostro de Stan -al principio las visitas pueden ser semanales, pero eso sólo será durante un par de meses; luego las visitas serán más esporádicas hasta que en un plazo de un año o un poco más, se haya verificado completamente que los familiares o las nuevas personas a cargo de los niños sean los más adecuados para su cuidado-
La boca de Ford se secó completamente cuando un único pensamiento cruzó por su mente mientras miraba a la odiosa mujer -¿quién estará a cargo de estas visitas?-
-bueno, eso puede depender de quien crea el estado conveniente para realizarlas… usted sabe, la seguridad de los niños es lo primero- bien, aquello no estaba agradando en lo absoluto al científico, mucho menos la manera en la cual la mujer parecía -de un momento a otro- haber adquirido un "desprendido" interés por sus sobrinos. Ford apretó sus manos en un puño bajo la mesa ¿en serio aquella mujer se estaba rebajando lo suficiente como para lograr meterse en los pantalones de su hermano?
-¿debo suponer…- habló el científico mientras miraba los ojos azules que ahora se habían centrado en él -… que es muy probable que el "estado" opine que usted es una de esas personas "calificadas" para asegurar la seguridad de mis sobrinos, señora Roddes?-
-Supone bien, señor Stanford y si me disculpa, aún tengo otros asuntos que resolver- comentó la mujer posando sus ojos azules en el científico mientras le lanzaba una mirada que probablemente lo hubiese matado si las miradas tuvieran ese poder -Podemos dejar nuestra charla para después, señor Stanley- esta vez la mujer dirigió su mirada al otro Pines mientras extendía una pequeña tarjeta de presentación -Tiene mi número y mis datos en la tarjeta así que si tiene alguna duda sólo llámeme- y diciendo eso desapareció
Ford se levantó también de la silla que ocupaba al lado de Stan, sinceramente el genio no tenía ni la más mínima intención de soportar estar un momento más al lado de su gemelo en ese momento; aunque al parecer Stan tenía otros planes
-¿qué rayos acaba de suceder?- preguntó un totalmente confundido y molesto Stan tomando de la mano a su gemelo, impidiendo así que este saliera de una vez por todas de su delante
-No lo sé, dímelo tú Stanley- Ford deshizo el agarre de la mano de su gemelo apartando en un rápido movimiento su mano, haciendo que Stan quedara totalmente anonadado por su reacción -porque al parecer tu entiendes mejor la situación-
-No, no entiendo nada Stanford-
-Entonces porque no le pides que te lo explique la "señora Roddes". Después de todo ella se veía bastante animada por esclarecer tus dudas- comentó el científico abriendo la puerta, más que dispuesto para irse de ese lugar rápidamente
-¿De eso se trata?- habló Stan cerrando en un rápido movimiento la puerta y acorralando al genio entre su cuerpo y la misma -¿De eso se trata todo? ¿De tus estúpidos celos?-
-no sé de qué estás hablando Stan- Ford giró su rostro cuando no pudo sostener más la mirada a aquellos ojos tan idénticos a los suyos que ahora le miraban con diversión. El rostro de Stan se acercó peligrosamente a la curvatura del cuello del genio y Ford se dio cuenta muy tarde de esto cuando los labios de su gemelo ya habían tomado posesión de su cuello y sus dientes ahora mordían fuertemente su piel haciendo que el apenas y lograra evitar un alto gemido que pugnaba por salir de su garganta
-terminaremos luego nuestra conversación, hermanito- comentó Stan al oído de su hermano para luego guiar su mano en dirección a la parte baja del pantalón de Ford donde comenzaba a notarse una más que creciente erección -también terminaremos el resto luego. Ahora vamos con los niños- habló Stan mientras salía de la habitación, no sin antes mirar con diversión cómo Ford comenzaba a respirar irregularmente -no te tomes mucho tiempo para salir, cerebrito-
Ford lanzó una mirada de disgusto a su hermano mientras lo veía irse con una sonrisa en su rostro. Cerró los ojos luego de escuchar la puerta cerrarse mientras intentaba respirar con normalidad y pensar en algunos monstruos de sus diarios que le ayudaran a bajar la dolorosa erección que ya se había formado en sus pantalones.
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Su cuerpo se sentía bastante pesado y dolorido, era casi como si una manada de hombres-tauro le hubiesen pasado encima, o tal vez había sido un multi-oso el que lo había hecho. La verdad no lo sabía muy bien. Él sólo podía procesar en ese momento el dolor que atravesaba cada una de sus extremidades y que le impedían moverse de la posición en la que se encontraba. Mientras intentaba tranquilizar su respiración en un intento de menguar el dolor, sus pensamientos lo guiaron hasta tratar de recordar que había podido hacer para sentir tanto dolor.
Lo último que recordaba era estar en el auto con sus padres y Mabel, ese día habían decidido salir de paseo. Mabel había insistido bastante para poder pasar un día en familia y sus padres habían accedido, aunque con algo de renuencia, ya que ese sería un día libre para ambos, una ocasión bastante rara en los últimos años.
Recordaba haber sido levantado muy temprano por su energética hermana quien tenía en la mano su "garfio-volador" y que acababa de romper otra lámpara en un intento de prenderla sin usar sus manos. Recordaba también haber estado en el auto junto a Mabel quien no paraba de hablar acerca de lo grandioso que sería poder pasar un día de campo con sus padres y lo extraño que sería no tener a ningún gnomo u otra criatura extraña cerca cuando llegaran al bosque. Él también recordaba perfectamente haber pasado un increíble día junto a sus padres y a su hermana quien había estado tomando varias fotos para añadir a su "álbum de recuerdos". Y cuando el sol se estaba ocultando, recuerda haber subido al auto para regresar a casa.
El auto… una serie de imágenes llenaron su mente, la oscuridad de la noche, la desierta carretera, el sonido de una bocina… ese sonido se repitió fuerte y prolongadamente en su mente… luego vinieron los gritos, el primero el de su madre y luego el de su hermana… luego la sensación que el auto había producido al girar y luego… luego vino un silencio para finalmente ser llenado por la oscuridad.
Abrió sus ojos rápidamente y sintió como el aire abandonaba sus pulmones cuando intentó llamar a Mabel y a sus padres. Unos rostros nada conocidos y completamente borrosos aparecieron instantáneamente y él quería gritar de miedo; escuchó voces entremezcladas y el sólo quería ser capaz de poder hablar y explicar que no entendía, que no entendía nada de lo que ellos decían y que necesitaba poder ver a Mabel y a sus padres y saber cómo ellos estaban… ¡Necesitaba hacerlo!
Movió su brazo y aunque el movimiento le causó un dolor lacerante intentó alejar a quienes fueran, o lo que fueran, que lo estaban reteniendo. Su garganta se cerró mientras sentía las lágrimas acumularse en sus ojos… sólo quería proteger a su hermana y cerciorarse de que estuviera bien.
Un pinchazo en su brazo y las voces comenzaron a dejar de taladrarle los oídos y ahora el sonido de un zumbido comenzaba a llenar todo.
El sonido de dos voces llamando su nombre hizo que él luchara con la inconsciencia que le estaba comenzando a embargar y que con las pocas fuerzas que le quedaban, tratara de enfocar su mirada. Cuando lo hizo el rostro de su tío Stan y de su tío Ford fue lo último que pudo distinguir. Antes de caer totalmente en la inconsciencia su mente se preguntó si aquello que había visto y oído era real o había sido algo causado por su mente. Lamentablemente ya no pudo pensar más cuando todo se volvió negro, otra vez
Notas Finales:
Bien, si han llegado hasta aquí agradezco le hayan tomado atención al fic... el primero que me animo a hacer de esta pareja (y es que con tanto slash entre ellos no me pude resistir x.x)
Muchas gracias de nuevo por su atención, espero que les haya entretenido las locuras que se le ocurren a esta autora a media noche xD Si alguno desea que lo continúe, por favor me lo hacen saber y estaré mas que encantada de hacerlo :)
Si no quieren hacerlo por aqui me pueden hablar a mi fc Yuko Yaoista ( . ?id=100005400855038) estaré mas que alegre de saber que piensan de este nuevo proyecto, la verdad es que estoy comenzando hace muy poco a subir cosas aqui, normalmente lo hago por AY asi que si alguno se anima también a seguir este fic en otro de los lugares donde lo publicaré, estaré también más que alegre :D
Un abrazo y hasta la proxima
Yuko Yaoista
