NO... no es el muffing de los padrinos mágicos jajaja... es uno un poco más interesante. en fin los personajes de snk no son mios y todo eso :) lean diviertanse loooov no leemos abajo.


Los ojos se le hacían más pesados y sentía un leve cosquilleo en las comisuras de los labios. Sus pulmones y vías nasales estaban abiertos, expandidos y el aire entraba y salía casi completa experticia y facilidad. El bosque estaba silencioso y el cielo era completamente oscuro. Solo el sonido de sus respiraciones y la pequeña llamita de su fogata los acompañaban en esa noche fría.

Un hombre de cabello negro observó a sus subordinados con la mirada perdida. Estaba empezando a creer que había sido una muy mala idea. ¿Desde cuándo le hacía caso al viejo Pixis en sus "sugerencias"? en que estaba pesando cuando decidió experimentar. Si el estrés y la presión nunca había sido un problema para él! "idiota" pensó.

-Han estado bajo mucha presión últimamente Rivaille- dijo Pixis viendo las marcadas y oscuras ojeras bajo los ojos del sargento.

-cuál es la novedad?- pregunto Levi con cara de pocos amigos. El viejo siempre le había parecido un loco y alcohólico de mierda.

-solo digo que podrían tomarse un descanso ahora que el clima esta malo para las misiones- suspiró cansado- te aconsejo que hables con Hanji ella tiene unos muffins hechos con hierbas medicinales que te van a ayudar, a ti y a tu equipo-

-no gracias- respondió Levi- no las necesito-

-no olvides que tus subordinados son jóvenes, pueden colapsar si no se relajan un poco- el viejo desvió la mirada por el ventana con una leve sonrisa en el rostro- yo solo digo sargento.

Era el turno de Arlert. Un tembloroso y delgado brazo se estiró para dar alcance a uno de esos misteriosos muffins. Dudó.

-vamos Armin no seas cobarde!- gritó Jean desde el otro lado del grupo.

-yo ya lo hice y no me siento para nada raro- le animo con una sonrisa su mejor amigo.

Todos le animaron en conjunto excepto Rivaille y Mikasa. Ambos habían probado de los primeros. Rivaille como buen sargento y líder de escuadrón que era se ofreció a probar primero, pero Mikasa como buena enemiga y mujer resentida que era, se ofreció también. Solo para desafiarlo.

Luego de discutir y quitarse la famosa bandeja con muffins llevándola de una lado a otro provocando los gritos y la desesperación de sus compañeros. Decidieron hacerlo ambos al mismo tiempo. De eso ya unos 2 minutos. Por lo que la pequeña sustancia que se encontraba molida y bien mezclada con la masa del muffin ya había comenzado a surgir efectos más profundos.

Armin por fin se decidió y comió el quequito con cuidado. Era el turno de historia, que era la última. Pues Sasha no se había resistido a probar un "milagro culinario" y Connie, Jean y Eren, había competido por ver quién se lo comía primero.

Acercaron la bandeja con el ultimo muffin y al contrario de lo que todo esperaban. En un gesto muy veloz para los distorsionados sentidos de sus compañeros, historia se devoró el queque.

-¿ahora qué?- preguntó con voz inocente la rubia.

-esperar- respondió Armin.

Levi se sobresaltó al escuchar las voces de sus subordinados y tuvo la impresión de haber despertado de un sueño. Pero no. Todo seguía igual. Respiró profundo, se sentía la persona más imbécil del universo. Recién ahora había caído en la cuenta del tipo de "planta" con el que estaba hecho el muffin. Miró de reojo a los tres más idiotas de su escuadrón: Jean Connie y Eren. Ahora entendía porque se había mostrado tan entusiasmados a la idea que le había propuesto Pixis. Ellos si habían entendido. No le sorprendió, después de todo eran jóvenes, y entre los soldados jóvenes y los jóvenes en general las noticias de ese tipo iban y venían. Él también era joven aún pero no compartía con ellos más que en los entrenamientos y misiones.

-no siento lo dedos- dijo el chico de ojos verdes mirando absorto al resto de sus compañeros.

Jean y Connie comenzaron a reír descontroladamente y cayeron al suelo para buscar apoyo, ya que sentían que el mundo se movía bajo sus pies. Mikasa miraba la escena sin participar de ella y luego divisó a Armin, Sasha e Historia discutiendo de algún tema apasionante cosa que nunca hacían. Incluso Historia con su personalidad tan tímida opinaba con fuerza sobre algún punto.

La pelinegra respiró profundo y cerró los ojos, apoyada contra un árbol empezó a pensar y ser consciente de las sensaciones que estaba experimentando. Sentía una leve ondulación en el ambiente y los sonidos le parecían muchísimo más nítidos. Abrió los ojos lentamente, le costaba enfocar la mirada en un solo lugar. Muchos detalles llamaban su atención, que como podía se dividía entre uno y otro estimulo.

Entonces fue consciente de que dos puntos de su piel casi ardían por el contacto visual que alguien mantenía sobre ellos. Alzó la vista al frente y vio a Levi observarle ensimismado en sus pensamientos. Se sintió un poco incómoda. Pero rápidamente esa sensación devino en placer. Le gustaba sentirse observada por él. Le gustaba que él precisamente él al que ella odiaba le pusiera más atención que el resto.

Levi por otra parte había notado hacía largo rato la esbelta figura de Mikasa apoyada en el tronco frente a él. Y se había dedicado a analizarla y recorrerla un rato descubriendo lo bonita y bien proporcionada que era Ackerman. Luego se había quedado pensando e imaginando cosas no precisamente bonitas que podría hacer con la pelinegra, con la mirada puesta en un punto fijo el que observaba pero realmente no veía. El plano vientre de Mikasa.

Y precisamente ahí le ardía la vista de Levi a Mikasa. La pelinegra se percató del ensimismamiento de su sargento y quiso llamar su atención. Se movió un poco, cambiando de posición la forma en la que se apoyaba sobre el árbol y tapo su vientre con ambas manos. Levi pestaño dos veces y levantó la vista hasta el rostro de Mikasa. Ella le sostuvo la mirada mordiéndose el labio inferior levemente.

Después de un rato en que parecieron intercambiar pensamientos Levi comenzó a recorrer nuevamente el cuerpo de Mikasa con la mirada. Unas piernas largas y firmes, el vientre plano cubierto por la fina tela de la blusa a través de la cual se marcaban levemente sus trabajados abdominales. Sus pechos eran igual de dos perfectos montículos redondos. Sus hombros y clavículas marcados y delineados por la blusa parecían tan frágiles que podrían romperse en cualquier momento. Sus labios rojizos, sus ojos oscuros en marcado por unas largas y espesas pestañas, con su pequeña nariz respingada y el pelo corto y desenfadado. Era realmente muy bonita, fijó la mirada en los ojos de la chica nuevamente pero esa hermosa visión ya había surgido efecto en su cuerpo.

Era el turno de Mikasa, comenzó admirar su anguloso rostro, de ojos alauchados de color olivo, la delicada nariz de hombre y la boca convertida en una fina y apretada línea. Bajó por el cuello hasta alcanzar los fuertes hombros y luego los musculosos y firmes brazos del hombre más fuerte de la humanidad. Encontró más abajo los abdominales del sargento que se marcaban sin ninguna consideración bajo su camisa. Ese torso se veía capaz de soportar todo el peso que fue capaz de imaginar. Bajo otro poco y pudo notar el enorme bulto que empezaba a tomar forma en los pantalones de su superior. Se mordió él labio nuevamente y luego pasó la lengua suavemente relamiéndose en un extraño comportamiento de su parte.

Levi al ver esto avanzó a paso firme entre el resto de sus subordinados hasta alcanzar a Ackerman. Pasó su brazo por la cintura de la pelinegra y le estampó un beso lleno de pasión y deseo. Ella correspondió al instante ya que había estado deseándolo desde que comenzaron a observarse.

Los demás integrantes de la tropa reían, decían cosas incomprensibles y comentaban los efectos que iban surgiendo efecto sobre sus cuerpos y mentes, quedándose absortos en uno y otro momento para después explotar en sonoras carcajadas. Mientras Rivaille y Mikasa se devoraban los labios con desesperación. Se separaron un segundo. Mikasa respiraba agitadamente en busca de aire mientras Rivaille la miraba divertido sonriendo de medio lado. La pelinegra al ver esto se escondió tras su bufanda, disimulando su sonrojo y la sonrisa nerviosa que se había formado en su cara.

Su lengua se sentía rara. Y su boca tenía un frescor distinto, casi podía sentir la Saliva de Levi mezclándose con la suya.

Levi por su lado sentía la necesidad de arrancarle toda la ropa a Mikasa en ese mismo lugar y hacerla suya. Lo único capaz de detener sus impulsos y fantasías eróticas habría sido la misma Mikasa pero ella con la mirada y la forma en que sus manos recorrían y apretaban el cuerpo de Rivaille le hacía saber que deseaba lo mismo.

La tomó por el brazo, la llevo varios metros más allá, alejándose un poco del grupo aunque no demasiado. Por alguna extraña razón quería quedarse cerca de ellos.

En un gesto lo bastante rápido acorraló a Mikasa contra el tronco de un árbol, aplastándola con su propio cuerpo y comenzó a besar alternadamente el cuello y los labios de la pelinegra.

Mikasa tenía la piel tan sensible que sentía eso como si de plano Levi le estuviera haciendo el amor. Y quería más. La piel le quemaba dolorosamente cuando el sargento alejaba sus labios de ella. Las manos de hombre recorriendo su cuerpo se sentían como pequeñas agujas enterrándose levemente para luego dejarle la sensación de vacío cuando se alejaba. Se aferró al cuerpo de Rivaille con ambas manos, temía caerse pero también quería tocarlo, también quería saborearlo como él lo hacía con ella.

Se arrancaron la ropa a tirones, desesperados, sin ningún cuidado ni consideración. Menos pudor ni preocupación por que sus compañeros pudieran verles. El tronco de un árbol les cubría pero no era lo suficientemente ancho como para esconderlos por completo. A demás estaban lo bastante cerca como para que los demás pudieran escucharlos. Pero nada de eso importaba.

Levi atrapo entre sus dientes uno de los pequeños y sonrosados pezones que coronaban los senos de la chica, ella gimió en agradecimiento y enredo los dedos en el pelo del hombre. Al ver esto Rivaille llevo su mano hasta la intimidad de la chica. Presionó sobre su clítoris arrancándole un suspiro y luego otro al comenzar a mover sus dedos en círculos sobre aquella zona tan sensible. Estaba húmeda, tanto que su intimidad chorreaba un líquido que le permitió a Levi introducir su dedo de una sola vez dentro de ella.

Mikasa aguanto la respiración un segundo y se movió entre incomoda y complacida. Rivaille comenzó a mover el dedo y pronto introdujo otro, cosa que le arrancó un nuevo gemido a Mikasa y provocó un gruñido en el propio Levi. Aumentó el ritmo en que metía y sacaba los dedos hasta hacer que Mikasa explotara de placer. Luego la alzó y Mikasa enredo las piernas alrededor de Levi al prever lo que pasaría.

Rivaille clavó su miembro y lo introdujo dentro de la vagina de Mikasa. Ambos gimieron y se miraron agitando sus respiraciones y ritmo cardiaco. Levi sacó el pene provocando un leve estremecimiento en ambos y lo volvió a clavar de manera salvaje.

Mikasa respiraba sonoramente con la boca abierta y murmuraba el nombre del sargento en su oído.

-Levi- decía – mmm-

Las manos de Levi la sostenían firme por la cintura, con tanta fuerza que seguramente la estaba lastimando pero ella no lo sentía. Solo era consciente del enorme placer. Los ojos le pesaban pero estaba segura de querer pasar todo el tiempo que le fuera posible en esa situación tan placentera contra el cuerpo de su sargento.

-ahh…- Historia se dio vuelta al escuchar un quejido a lo lejos, Sasha también lo oyó por lo que también miró en esa dirección. Agudizó la vista y pudo ver dos cuerpos desnudos apoyados contra un árbol. La blancura de los cuerpos contrastaba con la oscuridad de la noche lo que hacía más evidente su desnudes y más nítida la visión. Abrió la boca por la sorpresa al notar de quienes se trataba.

-hey chicos, ¿escuchan eso?- preguntó mirando a sus compañeros traviesamente. Todos le miraron y guardaron silencio.

-mmm- se escuchó – más fuerte- decía una sexy voz de mujer.

Todos se miraron entre ellos y algunos reprimieron una risita o una expresión de espanto. Sasha indicó con un dedo la fuente de sus sonidos tan llamativos y todos vieron con una visible expresión de asombro la escena que estaban llevando a cabo los dos soldados más fuertes de la humanidad.

No saben si por el efecto del estupefaciente en sus cuerpos o simplemente por la situación que se sintieron atraídos por aquella escena y todo lo que ella implicaba. De pronto algunos reían y otros comentaban sobre ello. Sintiendo pequeños efectos sobre sus cuerpos.

-Sasha- dijo de pronto Jean que llevaba un buen rato observándola- deja de mirarlos.

La castaña enmudeció y con las mejillas rojas desvió la mirada de la pareja que cada vez hacía más y más sonoro y desinhibido su placer.

Los dos castaños se miraron en silencio.

-ustedes dos deberían besarse- dijo Connie poniéndose de pie. Eren le apoyó golpeando la manos. Y Armin e Historia rieron aprobando la idea. Los dos castaños se miraron de nuevo y de pronto Jean endureció su semblante.

-bien- dijo. Sorprendiendo a Sasha- solo si Armin e Historia lo hacen también.

Los dos rubios abrieron los ojos al oír sus nombres y se miraron espantados.

-e… pues… yo- dijo Armin tratando de excusarse. Eren se apresuró en llegar a su lado y ubicarse entre él e Historia.

-no es necesario- dijo serio. Todos le miraron.

-yo lo haré- dijo Connie saltando hacía adelante. El rostro de Historia se volvió de un roza intenso y todos rieron al ver su reacción.

-es por el bien de estos dos- dijo Connie- para que de una vez por todas acepten lo que sienten- la rubia asintió muy nerviosa.

Y vio como Connie se inclinaba para unir sus labios. Se besaron un buen rato. La tibia sensación de sus labios sumado lo distorsionados que se encontraban sus sentidos los hiso olvidar de inmediato la razón por la que se besaban y que eran observados muy de cerca por los ojos incrédulos de sus amigos.

Sin esperar más Jean devoró los labios de Sasha y luego calló de espaldas al suelo con Sasha sobre él. Rieron pero ninguno de los dos se quitó.

Historia y Connie se separaron avergonzados pero cuando se dispusieron a conversar con sus amigos vieron a Sasha y Jean besándose y prometiéndose amor eterno mientras que Eren y Armin parecían envueltos en su propia atmosfera sentados uno frente al otro discutiendo acalorada y apasionadamente un tema en el cual de seguro no había lugar para uno más.

Bajo las capas Eren alcanzó la mano de Armin quien le dedicó una mirada cómplice mientras lo escuchaba hablar.

Mientras tanto Levi no daba tregua a Mikasa con sus embestidas y chupetones. Ella presa del éxtasis enterraba sus uñas en la espalda del sargento con tanta fuerza que sentía pequeños hilos de sangre resbalando por sus manos.

Gemían y gruñían sin vergüenza, y sin poder evitarlo. –Mikasa- dijo Leví soltando todo lo que tenía dentro de la chica. Y cayendo sentado con Mikasa a horcajadas sobre el estremeciéndose y arqueando la espalda al alcanzar ella misma el orgasmo por tercera vez.

Comenzó a montar a Levi sin consideración. Con movimientos rápidos y certeros quejándose cada vez con mayor fuerza y sintiendo ardor en las pequeñas heridas que había dejado la dura corteza del árbol en su espalda. Loas cuales no eran nada comparado a lo que había dejado ella misma en la espalda del sargento.

El efecto de los muffins había menguado un poco ya solo les quedaba esa extraña pero agradable sensación de tranquilidad y los inevitables ojos achinados. Sus movimientos se volvieron más lentos y Levi disfrutaba ver a Mikasa temblar de placer cuando se hundía completamente en ella.

Se detuvieron y luego de besarse una vez más se vistieron tranquilos. Luego caminaron juntos devuelta al grupo. Mikasa caminaba por delante de Levi quien la tomaba posesivamente por la cintura.

Al llegar encontraron a Connie e Historia conversando a un costado de la fogata. Eren durmiendo con la cabeza apoyada en el regazo de Armin quien también dormía sentado con la espalda contra el árbol. Y más allá se podía divisar a Sasha y Jean besándose tiernamente.

-Nos vamos preciosa- dijo Levi en el oído a Mikasa- despierta a los idiotas-

La pelinegra se liberó de los brazos de Levi sin poder evitar que él la aprisionara más contra su cuerpo y le besara el cuello. Luego corrió hasta Eren y Armin para despertarlos cariñosamente.

-Eren…- susurró moviéndolo suavemente por los hombros- Armin… despierten- Ambos chicos pestañearon pesadamente, con los ojos pequeños y algo rojos.

Eren se enderezó rápidamente y se limpió la cara pasándose la manga de la chaqueta y borrando de inmediato el hilo de saliva que le corría. Armin se puso de pie y comenzó a sacudir tranquilamente los rastros de hierba que había en ella con un leve sonrojo en el rostro.

-Andando- dijo Levi elevando la voz.

Todos asintieron y como pudieron caminaron devuelta con el sargento hasta el cuartel de la Legión.

….

Al siguiente día Levi despertó con los sonoros quejidos que emitía su estómago. Tenía hambre. Se levantó y ducho lo más rápido que pudo.

-esto debe ser efecto de esos malditos muffins de ayer- se dijo a sí mismo.

Pasó caminando rápidamente por los pasillos en dirección a la cocina, su cara de pocos amigos lograba ahuyentar a cualquiera que intentase acercársele. Y estaba dispuesto a matar a cualquier persona que se interpusiera entre él y su comida.

Llegó a la cocina y se quedó asombrado al encontrar a todo su escuadrón devorando cuanta comida les pusieran en enfrente. De Sasha no le sorprendía pero de los demás sí. Tomó un plato y se sentó a la mesa con ellos mirando de reojo a la pelinegra.

Ella se esforzaba en ignorarlo pero el sonrojo en sus mejillas la delataba. Volviéndola terriblemente obvia. No estaba ni un poco segura sobre lo que había pasado la noche anterior, hasta dudaba si había sido un sueño. Solo le quedaba la sensación de las manos de Levi recorriendo su cuerpo, como una estela que la rodeaba y que se hacía más intensa ahora que el culpable había decidido aparecerse.

Los demás integrantes del escuadrón recordaban vagamente lo sucedido la noche anterior. Tenían la sensación de haber reído sin parar durante horas por cosas a las que ahora no lograban encontrar sentido. Y retenían esa sensación de paz en sus interiores. Y por supuesto que recordaban-aunque no con mucha nitidez- el bonito espectáculo que les habían ofrecido los dos soldados más fuertes de la humanidad. Aunque por respeto a su sargento y a su amiga nadie hablaba sobre eso.

…..

-¿y bien enanin?- preguntó Hanji Zoe al encontrarse con Rivaille en la oficina de Erwin- que te pareció mi regalo, ¿el viejo Pixis tenía razón no es así?- añadió alzando un poco las cejas.

Levi le dedicó una mirada de odio.

-¿de que hablan?- preguntó el comandante al entrar en la oficina.

-¡los muffins que me dio está loca de mierda!- respondió Levi encolerizado- no he podido para de comer en toda la mañana!

Erwin rio relajado- a mí me parecieron relajantes- dijo. Sentándose tras el escritorio.

-que! Tu también comiste?!-

-si, fue una experiencia agradable pero debo ser responsable y no lo volvería a hacer…- respondió el comandante.

Levi frunció el ceño con fuerza y antes de perder los estribos se retiró de la oficina, murmurando maldiciones en contra de Hanji.

….

Más tarde los hombres del escuadrón de Levi –menos el mismo- se reunieron para conversar.

-creo que no debemos decir a nadie lo que vimos ayer- dijo Armin. Más preocupado de que alguien recordara su cercanía con Eren que el episodio de Levi y Mikasa.

-Armin tiene razón, el sargento podría enojarse- dijo Eren

-mm… "Armin tiene razón"- dijo Jean burlándose de Eren.

-Cállate "Sasha"- intervino Connie defendiendo a sus amigos.

-y tú que te metes "Historia"- contra atacó Jean.

Todos se miraron un momento y luego se acercaron para comentar secretamente lo que había pasado la noche anterior.

-entonces… Levi y Mikasa lo recuerdan?- preguntó Connie. Todos asintieron.

-pobre Mikasa- dijo Eren.

-no yo creo que haya estado sufriendo- respondió Jean- más bien parecía disfrutar bastante lo que hacían-

Eren cerró los puños enojado- el sargento la obligó!- dijo casi gritando.

-no lo creo!- respondió Jean en el mismo tono- yo la escuché claramente pedir más!-

Eren ensartó un puñetazo a Jean en el ojo y comenzaron a pelear ante la mirada horrorizada de Armin. Connie intervino separando a los dos compañeros. – Basta chicos-

Armin se levantó de golpe al recordar que debía ir a ayudar a la teniente Zoe con un experimento. Salió rápido de la habitación y al abrir la puerta se encontró con la mismísima Hanji.

-Teniente Hanji- dijo sorprendido cerrando la puerta tras de sí. Hanji tenía una expresión entre asombrada, macabra y divertida. – ¿cuándo tiempo lleva aquí?-

-em… acabo de llegar- respondió Zoe- acabo de llegar…

Comenzaron a caminar juntos por el pasillo con rumbo a la oficina de Zoe.

"con que Rivaille se folló bien duro a Mikasa a noche… talvez se me pasó la mano con los muffins, pero esto será de gran utilidad en el futuro" pensó.

-¿teniente?...- dijo Armin sacándola de sus pensamientos- puedo preguntar que planta fue la que utilizó en los muffins?

Hanji lo miró un segundo sorprendida de que aún no lo descubriera por sí solo.

-marihuana, Armin- dijo.

Armin asintió era justo lo que pensaba. Ahora se sentía más tranquilo sabía que era algo natural obviamente pero a la vez no tan peligroso como algunas otras opciones que había considerado.

…..

-Ackerman- llamó Levi al verla a lo lejos entrando en su habitación para acostarse cuando ya caía la noche nuevamente.

Mikasa se quedó de piedra, pero soltó el aire que tenía en los pulmones y se tranquilizó.

-señor- respondió poniendo un puño en el pecho y el otro en la espalda. Levi la miró a los ojos y luego observó los pequeños labios rosa de la chica. Sintió unos terribles deseos de besarla y poseerla de nuevo pero ahora completamente lucido y así guardar cada detalle del cuerpo de Mikasa en su memoria.

Ella al sentirse observada se ruborizó. -¿señor?- volvió a repetir.

-nada- dijo Levi por fin- olvídalo- y se marchó tranquilamente.

-Levi!- gritó Zoe quien para mala suerte del sargento lo había visto hablando con Mikasa- espera enano!

Rivaille se detuvo y la espero a regañadientes.

-a dónde vas?- preguntó la científica cuando estuvo a su lado.

-que te importa- respondió el sargento.

-bueeeno…- dijo Hanji- será mejor que me empieces a tratar mejor- le aconsejo maliciosamente.

-no tengo por qué hacerlo- le gruño Levi devuelta tomándola por la camisa.

Hanji se soltó del agarre de Rivaille con dificultad y se acomodó los lentes- bueno… yo podría contar cierta cosa… sobre cierta pelinegra.

-cállate- soltó Levi- eso fue solo por tus muffins de mierda. Estaba drogado.

-puede ser- dijo Hanji- pero ya vi como la mirabas, eres un sucio enano pervertido-

Levi le propino un golpe a Hanji antes de irse hecho una furia directo a su habitación pero lo cierto era que la extorción de Hanji estaba recién por comenzar.


Ese pixis y esa Hanji son unos loquillos... jajaja era solo un momento de relajo pero ya ven. no se ustedes pero yo les debo confesar que fumo bastante, bueno estudio ciencias sociales...tengo dreads... que más les digo, muchos me dices que soy rasta pero no comparto las creencias religiosas con el grupo asique pues no lo soy. y la verdad debo pedirles disculpas por si escribí demasiadas incoherencias... cuando lo hise bueno... digamos que me sentia bastante parecido a los personajes ajajajaj lástima que no estaba Levi cerca para que me ... Ups. tal vez les paresca que les duró demasiado el efecto pero en los queques ya dura varias horas y lo del día siguiente que les digo... les llegó el bajón o nose como se diga en su país. :D ¿o es muy drogadicto lo que estoy diciendo? nada en fin No me he olvidado de Ackermans solo no he temrimnado de ecribir soy una floja y esto ya lo tenía escrito y para no estar de baga decidí subirlo... depende de como les guste tendrá conti. y me causo un monton de gracia imaginar a Levi drogado bueno feliz día a todoooooooooos y todaaaaaaaaaas nos vemos Blesss :D cuenteme que les parece? han fumado alguna ves ? les aclaro que no soy una drogadicta enferma ni nada por el estilo bueno. legalización? jajaja naaa no me iré por esa rama solo les cuento un poco más de mi y de como surgio esta pequeña historia. :D