-¿Por qué tocaste esa cosa?- preguntó el Shane intentando limpiar el humo en la cara de su compañera.
-No lo sé. No pensé que fuera gran cosa.- respondió ella un tanto adolorida aún.
-Pues vaya que lo fue.- dijo Kord recostado a los barrotes de la celda que los contenía.
-Bueno, al menos no fue tan fuerte la descarga.- comentó Eli al pasar por última vez su pañuelo por su rostro.- ¿Cómo te sientes?
-Bastante mareada.- aceptó la pelirroja.
-Puedo verlo.- respondió él. Al pasar una mano por su cabello quedó impresionado.- También puedo ver que tus coletas por poco quedan calcinadas.
-Es explica el olor a tostadas aquí adentro.- rió la chica un poco adormecida. Eli no pudo evitar sonreir.- ¿Realmente crees que Pronto o Burpy puedan sacarnos de aquí?- preguntó algo preocupada.
-No.- dijo el chico simplemente, confundiendo a los otros dos.- Creo que Pronto y Burpy pueden sacarnos de aquí.- Kord y Trixie volvieron a verse entre sí, no muy convencidos se su comentario.- No lo creen, ¿cierto?
-Eli, no es eso. Es solo que...
-Es de Pronto de quien hablamos.- concluyó el troll la oración de la chica.
-Yo sé que podrán.- aseguró Eli.- Por ahora solo debemos evitar que Sábado nos convierta en zombies, y Trix, tú deberías descansar.- propuso a la lanzadora.
Aún no muy cómodos con su plan, ambos tan solo se resignaron a esperar. Si Eli creía en Pronto y su babosa infierno, algo debían poder hacer juntos, ¿no?
Uno...
¡Finalmente!
¿Qué hora es? ¡Hora del Cross!
