Disclaimer: Los personajes que aquí menciono no me pertenecen, son propiedad de JKR.
¡Hola! Bueno este es mi segundo fic, un (otro) oneshot de mi pareja favorita (Draco/Hermione) Aunque en realidad sólo se trate de Hermione…
No quiero contar demasiado, mejor lean.
Espero que les guste.
¿Era perfecto?
Era perfecto.
No sólo porque era muy guapo. (De hecho, lo era sin duda) sino porque estaba al otro lado del mundo, aquel que ella no iba a cruzar nunca. Bueno, no era un mundo, eran tan solo unas mesas, unos pocos pasos. Pero podría decirse que pertenecían a mundos diferentes, y no se estaría exagerando en lo absoluto.
Sabía que tenía que odiarlo. ¿Odiarlo?
No, no podía hacer tal cosa. Porque muy en el fondo sabía que no todo era tan blanco o negro.
Además lo conocía, conocía sus razones. O por lo menos lo semi-entendía. Sabía que no era así.
Que tenía una buena razón para hacer aquello.
Que no podía culparlo realmente de haber sido criado de aquella forma, de tener miedo.
(¿De ser un cobarde?)
Ella siempre había sido una buena observadora, podía comprender más cosas que los demás, podía ver más allá de las máscaras de cada uno. Por eso podía comprender sus razones, por eso lo intentaba.
Nunca había sido ninguna superficial.
Y mientras más pensaba en sus razones, parecía achicarse más la distancia entre ellos dos, hasta casi quedar a metros, centímetros...
Milímetros...
Pero no.
Giró la cabeza hacia un lado y hacia el otro repetidas veces, y volvió a abrir los ojos, que no recordaba haber cerrado.
Aún estaba allí, lejos. Parecía mirarla, pero no se podía estar seguro. Y de todos modos si lo estaba haciendo era porque había sentido la mirada de ella sobre el, o alguien más le había avisado que aquella lo observaba.
Apartó la vista de aquel chico y la poso en sus manos, sus dedos tamborileando sobre la mesa. Pensando, siempre pensando.
¿Qué era perfecto?
Estaba tan lejos... realmente las situaciones no ayudaban si ella lo que quería era estar con el, pero tal vez no quisiera eso.
¡Qué estaba pensando, claro que no quería eso!
Era muy confuso. Jamás se había detenido a pensar en él como... ¿Como qué? Como nada. Como un enemigo. Eso era lo que era después de todo.
Volvió a mirar hacia aquella lejana mesa, casi sin querer, y luego miró a sus amigos. Ellos eran reales. Sabía que el otro solo era un sueño, breve y difuso, de esos que lo toman desprevenido a uno una noche y del que luego se recuerda (y se entiende) muy poco...
Pero, justamente por eso, jamás podría lastimarla.
Sí, era eso. Jamás la lastimaría. Por eso ahora ella podía sonreírle desde el otro lado del mundo. Porque debía odiarlo (y sin duda lo hacía) pero también porque podía amarlo y tenerlo a una prudente distancia.
Momento. Se escapó el pensamiento sin querer. ¿Amarlo?
Ja, eso no era amor. Sino hubiese sido una tragedia. O casi. Si lo estuviese amando sería todo mucho más complicado.
Y no lo era.
Volvió a sacudir la cabeza e intentó reprenderse mentalmente por la estupidez que había estado pensando.
Era sólo una confusión del momento.
Pero una sonrisa se le escapó.
Si, sólo era una confusión pasajera. No era nada de que preocuparse, no representaba nada para ella en lo absoluto.
Por eso era perfecto.
-¿Hermione? ¿Te pasa algo?
Ron se había movido en su asiento hasta quedar justo enfrente de ella, del otro lado de la mesa, tapándole la vista, y estaba sacudiendo una mano frente a su cara.
-¿Eh? No, no... Sólo estaba... No importa.
