Título: Humo bajo las gradas
Fandom: Glee
Personaje: Kurt Hummel | Blaine Anderson | Sebastian Smythe
Rating: PG-13
Resumen: Lo que sí es cierto es que al parecer el ácido desoxirribonucleico de Blaine Anderson está configurado para amar a Kurt y Sebastian a partes iguales.
Advertencias: Relación poliamor. (Mi francés es horrible así que le pedí ayuda a los diccionarios y los traductores cuando no sabía cómo escribir algo y la idea es que no lo entiendan, pero las traducciones están al final).
Especial de Navidad: Prompt #2
—Si sabes que el "no fume" no es una sugerencia, ¿cierto?
Sebastian mira a la izquierda y se encuentra con que Kurt y Blaine están de pie junto a las gradas. Sabe que a su lado hay un cartel que explica que el tabaco está prohibido en McKinley. Sonríe, se traga las ganas de contestarle a Blaine que no es tabaco, es marihuana (porque no está muy seguro de que la noticia llegue a puerto amable estando Kurt ahí) y, en su lugar, decide imitarle—: Si sabes que no voy a hacerle caso a un estúpido cartel, ¿cierto?
Los tres se ríen y Sebastian le da una calada a su porro mientras Blaine se sienta a su izquierda y Kurt se sienta al otro lado y coloca las piernas sobre su regazo. Antes de que si quiera pueda recordar que a Blaine le molesta que lo haga, se le ha escapado por entre los labios una oración en francés.
—Sont seulement des affiches accrochées par des idiots avec les règles idiotes—ve cómo Blaine rueda los ojos y él no puede evitar sonreír. Las ventajas de saber conocer un idioma que otro no entiende a veces son hilarantes (no porque Blaine solo sepa un idioma, sino porque se matriculó en español, no francés).
—Totalment d'accord—suena la voz de Kurt y ambos comparten sonrisas cómplices mientras Blaine gruñe en su asiento.
Blaine les lanza a los dos una mirada que finge enojo y les dice—: El inglés es un idioma bonito también, saben. Dejen de ser tan idiotas.
Sebastian sabe que eso pretende dar por terminado la sección de idiomas desconocidos, sin embargo, Kurt, que nunca le hace mucho caso a los límites de las personas, se endereza, quedando más cerca de Sebastian y mira a Blaine con una sonrisa coqueta.
—Vous êtes beau—dice, arrastrando las palabras y haciéndolas sonar como una caricia. Como solo Kurt Hummel sabría hacer. Aun cuando no entiende ni una sola sílaba de lo que dice, Blaine se sonroja.
—Beau?—pregunta Sebastian, uniéndose a en un tono de mofa—. Vous êtes l'incarnation du la pute sexe.
Y es cierto que Blaine no sabe casi nada acerca del francés, pero sí sabe que sexo es sexe y habla el suficiente español como para inferir qué significa pute, lo que hace que vuelva a sonrojarse un poco y golpee levemente a Sebastian en el hombro para que deje de hablar. Kurt, por su parte, le sonríe y murmura un—: Les deux.
—Los odio a los dos, ¿lo sabían?—dice y los otros dos no se perturban en lo más mínimo por el comentario porque saben que no es cierto.
Lo que sí es cierto es que al parecer el ácido desoxirribonucleico de Blaine Anderson está configurado para amar a Kurt y Sebastian a partes iguales. Verdad que trajo más conflictos que cualquier otra cosa al inicio, pero se llevó la razón al final. Y es que Kurt, Blaine y Sebastian están juntos en todos los sentidos y no tienen el más mínimo problema, pero cuando eran solo Kurt y Blaine sentados en el viejo sillón bajo las gradas, saltando clases e ignorando profesores y Sebastian era el chico nuevo problemático que no dejaba de mirar a Blaine, esa verdad no hizo mucha gracia.
Pasaron dos largos meses en los que Blaine le aseguraba a Kurt que no había pasado absolutamente nada entre él y Sebastian y se preguntaba por qué sentía las cosas que sentía por el nuevo si quería a Kurt con un poco más que solo su alma entera. Pasaron dos largos meses en los que Kurt y Sebastian dejaron de intentar asesinarse cada vez que se veían y empezaron a tratarse como dos personas civilizadas (un poco porque Kurt sabía que Blaine podía robar y usar drogas, pero no engañar a una persona y otra parte porque Blaine le había hablado tan bien del infame Kurt Hummel a Sebastian que este terminó sintiendo curiosidad). Quizá es cierto que del odio al amor hay un largo camino, pero el camino del "te detesto porque sales con él/¿qué narices haces mirando a mi novio?" al amor es un poco más corto.
El proceso fue lento, confuso y si le preguntas a Blaine no sabrá cómo explicártelo con otra cosa que no sea "pasó", pero, de alguna forma, Sebastian terminó añadiéndose al grupo, saltando clases con ellos y trayendo un sillón más grande y menos destrozado a su pequeño rincón. Lo demás fue un simple proceso de piezas cayendo en su lugar para dar lugar al resultado final.
(Si le preguntas a Sebastian él te dirá el punto de inflexión que hubo entre el no soportarse y el llevarse bien: sexo. Resulta que lo que empezó como un regalo de cumpleaños para Blaine terminó con el inicio del interés de Sebastian por Kurt y el final de la actitud mordaz por parte de Kurt.
Por otro lado, si le preguntas a Kurt, no te dirá que fue el sexo, sino lo que vino después, porque no había forma amable de patear a Sebastian y botarlo de la casa al terminar la tercera vez así que tuvo que hacerle caso a Blaine y aceptar que se quedara la noche y que lo llevarían a la escuela al otro día. Y una noche da para conocer a alguien como es debido).
El resultado final es un desastre a veces, especialmente cuando a Sebastian cae en sus fases insoportables y Kurt entra en la etapa de su ciclo en la que su paciencia es más corta que el espacio entre sus dedos o cuando la gente pregunta y Blaine no encuentra cómo contestar que sí, tiene dos novios. Pero, al fin y al cabo, el resultado no se rompe tan fácilmente y, luego de cinco segundos, no puede preocuparse menos por lo que piensen. Al fin y al cabo, dos piezas de ese todo son Kurt y Sebastian, dos personas que miran al mundo por encima de los hombros cada vez que les da la gana.
Al fin y al cabo, lo que importa no es cómo se ven para los demás, sino el hecho de que funcionan juntos.
Blaine se cruza de brazos y deja de mirarlos a los dos porque sabe que hay dos formas de ganar cuando se trata de Kurt y Sebastian, una) mirarlos con ojos de cachorro al que han pateado y dos) fingir que está molesto u ofendido. La primera porque Sebastian pierde la cabeza cuando actúa de forma adorable o tierna y la segunda porque Kurt desarrolló una reacción alérgica a que Blaine esté molesto o triste.
Su técnica da resultado cuando ninguno de los dos responde con una intraducible frase en francés, Blaine sonríe, más que nada, porque ama ganar. Mira a su lado y ve a Kurt rodar los ojos y empezar a admirar sus uñas y a Sebastian darle una calada a su porro y, en vez de exhalar el humo, se girarse en su dirección.
Blaine se inclina hacia adelante y deja que Sebastian tome su rostro con la mano libre y le roce los labios con los suyos para que los entreabra. Sebastian abre un poco la boca y exhala el humo. Los sentidos de Blaine se ven inundados por el humo de la marihuana, lo aspira un poco, acostumbrado a la sensación y le sonríe a Sebastian antes de acercar sus labios un poco más a los del otro. Sebastian ni siquiera lo piensa luego de notar que los ojos de Blaine se han oscurecido un poco, solo le besa de lleno, sin formalismos ni ternuras, porque si un Blaine adorable le enloquece, uno así le enloquece aun más.
—Ustedes, par de idiotas, son asquerosos—, escuchan decir a Kurt, quien le arrebata el porro de la mano a Sebastian y lo apaga dentro del cenicero que tuvo que traer luego de que Sebastian y Blaine fumaran como chimeneas y dejaran las colillas tiradas en la parte trasera de su lugar.
Blaine, el idiota infantil de Blaine, le saca la lengua y Sebastian se ríe. Kurt se acerca a Sebastian y le besa en los labios, despacio porque un Hummel nunca va con prisas, lo besa hasta que el otro le muerde el labio suavemente y él se separa para darle un golpe un el hombro aunque la sonrisa se le escapa. Blaine le toma la barbilla, le planta un beso corto y tierno en los labios y, cuando se separa, le dice—: Así nos quieres.
El humo restante del porro se cuela por entre las gradas y desaparece y Kurt piensa que sí, así los quiere y así ellos lo quieren a él. Sebastian puede tener una etiqueta en la cabeza que pide que lo manejes con cuidado porque empieza peleas cuando está aburrido, Blaine puede tener la mala costumbre de autodestruirse con las drogas y Kurt puede ser la persona más terca y orgullosa del mundo, pero, de alguna extraña forma, funcionan así.
Traducción (francés trillado por mí y ayuda de diccionarios y traductores para algunas palabras, puede haber errores):
Sont seulement des affiches accrochées par des idiots avec les règles idiotes.
Son solo carteles colgados por idiotas y sus reglas tontas.
Totalment d'accord.
Totalmente de acuerdo.
Vous êtes beau.
Tú eres bonito.
Beau?
¿Bonito?
Vous êtes l'incarnation du la pute sexe.
Eres la encarnación del puto sexo.
Les deux.
Las dos cosas.
