Capitulo I

"El comienzo"

Athena despierta casi ahogada a causa de la extraña pesadilla y su corazón palpitaba con mucha fuerza.

— Solo fue ¿Un sueño? Pero... parecía tan real. — se dijo la joven confusa asi misma mientras su respiración se normalizaba.

En ese mismo momento en otra parte de Osaka, también cierto pelirrojo despierta exaltado de su cama todo transpirado y agitado, tenía un sudor frio por todo el cuerpo, se sentía extraño, ese sueño tan irreal lo confundían, el tacto del irresistible y ese salado sabor de la sangre sobre su boca de esa joven a la que llamo en su sueño "Athena", le resultaba conocida... y se recuesta intentando conciliar el sueño nuevamente aunque le resultaba difícil.

Al día siguiente como es de costumbre Athena se alistaba para ir a la preparatoria, aun no lograba sacarse esas escenas de su mente y no supo porque había soñado con Kyo y con Yagami aunque en su sueño se hacía llamar Iori Yasakani, lo reconoció ya que no hay tantos jóvenes de cabello rojo y ojos carmesí esas características que lo hacían único, aunque el otro joven tenia los ojos azules, tampoco lograba recordar bien el sueño, de pronto escucha desde afuera que la llaman recordó que su amiga Yuki pasaría por ella para ir juntas al colegio, se hace ver desde su balcón.

— ¡Apúrate Athena!

— ¡Voy!

Iori había llegado a la mansión Yagami, estaba angustiado después de recibir la triste noticia de que su padre se encontraba en el final de su vida y que pidió de su presencia antes de partir al otro mundo, él nunca se llevó bien con su padre ya que este lo torturo con sus duros golpes, obligado a entrenar y aprender las técnicas mortales de su clan cuando era niño y gracias a ello es lo que es ahora, "un despreciable maldito asesino", se decía el mismo lleno de odio que de inmediato su odio desapareció al ver a su padre derrotado tirado sobre su cama, débil, pálido y sus labios morados demostraban que era el fin de su existencia, Iori se acercó lentamente sentándose al borde de la cama tomándolo de la mano sin palabras que decir o como expresarse después de tanto rencor hacia él, al fin al cabo era su padre y el su único hijo, el ultimo heredero del Clan Yagami.

— hijo... mi único heredero... — tosió levemente— como lo ves nadie se salva de la maldición que dejo Orochi...nos perseguirá hasta el final ya que nuestra vida es corta. —la voz entrecortada tratando de respirar

— lo se

— Iori... algo me dice... que tú si te liberaras... serás libre — sonríe

— acabare con Kyo, lo juro aunque sea lo último que haga —aseguro el

— De eso no hay dudas, eres fuerte porque eres mi hijo... un Yagami — Las palabras salían con dificultad de la garganta

— padre...

El pelirrojo no pudo contener sus lágrimas que cayeron sobre su rostro que el limpio rápidamente con la manga de su chaqueta, no quería mostrar debilidad ante los fieles hombres de su progenitor y los antiguos sirvientes de la mansión que no paraban de rezar junto con el sacerdote.

— sé que no he sido un buen padre como he debido ser... no merezco que estés aquí a mi lado, espero que algún día puedas perdonar a este maldito infeliz que desgracio tu vida

— Ya he perdonado... padre – le dijo sinceramente mirándolo a los ojos cristalizados

— Sabes... tu madre, la única mujer que he amado me está esperando — sonríe levemente— Te quiero hijo

Fue la última palabra que escucho decir de su padre y con un último y profundo aliento se despidió de este mundo y escucho los llantos de la servidumbre y el rezo del sacerdote dándole la sagrada oración... Iori lleno de dolor soltó la fría mano de su progenitor para cerrarle sus ojos.

— descansa en paz padre. — dijo mientras acariciaba su cabello que eran del mismo color rojo

Luego se levantó saliendo del cuarto dirigiéndose a la sala, aunque no lo demostraba estaba destrozado, aturdido y se sentía más solo que nunca, su única familia "su padre" se había ido y él era el único que quedaba, la última rama familiar ya que la mayoría de ellos habían muertos en manos de los Kusanagi..., esto alimento más su odio hacia Kyo y quería de cualquier modo desquitarse y salió de inmediato de su mansión para ir detrás de su eterno rival decidido acabar con el de una vez.

Luego de unas horas de búsqueda lo encuentra saliendo de un cine junto con su novia y lo sorprende con un fuerte golpe en la cara cayendo al suelo.

— ¡Kyo! —grito la pelo corto angustiada

— ¡No te acerques Yuki! — Le ordeno el castaño a su novia levantándose del suelo

— ¿nunca me vas a dejar en paz?

— voy matarte Kyo, prepárate

— eso ya lo veremos Yagami

— sí, ¡Con tu muerte!

Los rivales se colocan n posición de combate y el pelirrojo comienza atacarlo con todas sus fuerzas dándole numerosos golpes por todas partes del cuerpo del castaño desquitando todo su dolor en cada golpe sin darle tiempo a nada, disfrutaba ver la sangre del Kusanagi manchada en sus puños que lo alentaban a seguir interminablemente con más entusiasmo y de inmediato lo toma del cuello levantándolo acabando poco a poco con su respiración, el fin de Kyo Kusanagi estaba cerca, al fin su mas deseado deseo se haría realidad.

— ¡No por favor suéltalo! —suplicaba Yuki cayendo de rodillas comenzando a llorar

—despídete de este mundo Kyo Kusanagi

Dijo Iori con una sonrisa ganadora cuando la guerrera de traje rojo aparece por detrás de él lanzándole una poderosa ¡Psycho ball!, este ataque solo lo afecto un poco pero provoca que suelte a su rival de sus manos, Kyo cae al suelo inconsciente mientras que el pelirrojo se da vuelta para ver a su atacante y la ve parada a metros de él, era la misma niña de cabello purpura de su sueño, pero no le dio importancia alguna.

—lárgate

—No

Este a esa negativa la toma del cuello con una sola mano pero sin presionar tanto y por primera vez haría algo que nunca hizo antes, hablar con ella.

—No es la primera vez que intervienes en mi pelea con Kyo ¿acaso buscas que te mate?

Ella lo niega con la cabeza colocando sus manos sobre las de el para que la soltara ya que no la dejaba respirar, este acerca su rostro al oído de la joven.

—si valoras tu vida, vete.

Luego la lanza hacia un costado, ella aliviada vuelve a tomar aire mientras que Iori vuelve acercarse a su rival castaño preparado enciende sus flamas purpuras y a punto de darle el golpe final.

— ¡No dejare que lo hagas!

Grito Athena apuntándolo con otra bola psíquica amenazándolo a lanzárselo si atacaba a Kyo.

—Te lo advertí. —Dijo sin siquiera mirarla y sin pensarlo sus inmensas flamas hacia ella

— ¡Athena! — grito Yuki entre lagrimas

El al escuchar ese nombre el pelirrojo sintió una especie de arrepentimiento y una punzada sobre su pecho, pero ya no había vuelta atrás, la guerrera estaba a punto de recibir el ataque a no ser por Shingo que la empujo hacia el otro extremo salvándole la vida.

—Athena ¿te encuentras bien? — pregunto preocupado

—Sí... yo... no te preocupes —contesta asustada

Yabuki se paró de inmediato y al ver a Kusanagi inconsciente y todo lastimado se llenó de rabia.

—Pagaras por cada golpe maldito

—No eres más que un principiante. —contesto el pelirrojo encendiendo sus llamas

Los dos dan comienzo a una pelea, dándose de patadas y piñas, mientras que Athena y Yuki aprovechaban su distracción para socorrer a Kyo y la psíquica utiliza sus poderes de curación hacia el castaño sanando todas sus heridas, Iori se percató de ello y descuido su guardia y recibe la patada de Shingo que lo empujan un poco hacia atrás causándole algunas quemaduras, el pelirrojo grita enfurecido y corre hacia Yabuki para darle un fuerte golpe pero su puño es detenido por la mano del castaño.

—Se terminó Yagami

Dijo Kyo al mismo tiempo dándole un golpe sobre el rostro, ahora era el Kusanagi quien le daba una paliza al pelirrojo devolviéndole cada uno de sus golpes terminando con uno de sus técnicas más poderosas "el puño de los Kusanagi" después de ese ataque Iori queda gravemente lastimado con quemaduras en algunas partes de su cuerpo y una herida profunda sobre su pecho, apenas lograba respirar y con sus desgarradoras uñas rascuñaba el suelo maldiciéndose de no haber cumplido el juramento que le hizo a su padre, de pronto el cielo oscurece repletos de nubes negras comenzó a llover con fuerza, este moribundo cerraba sus ojos sus lágrimas se mesclaban con las gotas de lluvia que caían del cielo dándole lugar a la muerte, ya nada le importaba, Athena a pesar de todo lo quiere ayudar pero fue detenida por la mano del castaño que la tomo del brazo cuando vio que se proponía.

—Vámonos

—pero... Kyo

— ¡Dije que nos vamos!

Ordeno en tono serio y autoritario que no tuvo más remedio que obedecer y los tres se retiraron del sitio. La idol pop llego a su casa y enseguida llamo a su chofer, minutos después llegaron al sitio donde aún se encontraba sobre el suelo, ella bajo de inmediato del auto y acude a él dándole vuelta dejando ver la horrible herida aun sentía levemente su pulso en la muñeca y sin dudarlo coloco sus manos sobre el pecho del moribundo descargando en el su poder de curación gracias a esa energía lila el vuelve a respirar con más facilidad y logra abrir apenas sus ojos y la mira ahí empapada arrodillada a su lado junto con su chofer que sostenía un paragua.

—Ayúdame Shin.

Le pide Athena a su chofer para levantarlo y juntos lo entran con cuidado a la parte trasera del coche.

—Rápido al hospital más cercano

—Si, Srita Athena. -contesta el chofer arrancando de inmediato

El pelirrojo comenzaba a transpirar y a temblar a la vez.

—"resiste". -pensaba la idol mientras acariciaba su cálido rostro teniéndolo recostado sobre su regazo

—padre... padre —decía el pelirrojo en su delirio a causa de la fiebre

Horas después Iori despierta observando a su alrededor, se encontraba acostado sobre una camilla con una venda atada en su pecho y una aguja del suero en sus muñecas y se lo saca de inmediato queriendo levantarse.

—oye ¿Qué haces muchacho? -le regaño la enfermera entrando y lo coloca nuevamente el suero en su brazo y controlándolo

— ¿Dónde me encuentro?-pregunto secamente el pelirrojo.

—En una clínica, tuviste suerte que esa joven te haya encontrado

— ¿Qué joven? -pregunto al mismo tiempo que la recordó junto a el bajo la lluvia.

—la Srita Athena Asamiya

— ¿Athena?

—Sí, ella se fue a su casa apenas le informe que estabas fuera de peligro... se veía tan preocupada por usted

— ¿Por qué ella me ayudo? -susurro extrañamente a si mismo

—Descansa, luego vendré para cambiarte la venda -dijo la enfermera, luego se retiro

Continuara...

Próximamente capitulo II... dejen rewies n_n*