La humedad del ambiente era sofocante, la mañana le pareció un poco pesada con esa sensación, pero cuando se despertó por completo, Peregrin Tuk sonrió de oreja a oreja, habían ganado la batalla en Isengard, tal vez era un pequeño grano de arena pero de todos modos se sentía feliz por ello (aunque no había participado directamente en la batalla).

Se levantó para estirarse un poco, junto a él dormía Merry, se veía tan tranquilo, tan joven, se le quedó mirando unos segundos hasta que sintió su rostro enrojecer, lo mejor sería caminar un rato, buscar comida y refrescarse.

Pippin caminó, fue a mojarse la cara y el cabello, se sintió mucho más animado así, entonces comenzó la búsqueda de provisiones, no tardó en encontrar buenas viandas y lo mejor de todo fueron los barriles con tabaco para pipa, tomó lo suficiente para un buen desayuno para dos hobbits (que de hecho era bastante como para cuatro humanos) y se dirigió de nuevo a donde había dejado a Merry, cerca de lo que antes había sido la entrada principal de Osgiliath.

Meriadoc ya se había despertado, estaba sentado en el suelo, estirando los brazos para desperezarse cundo vio regresar a su amigo Pippin, le sonrió ampliamente y le saludó.

-¡Hey, Pip!- dijo Merry, sin dejar de sonreír –Ya pensaba levantarme e ir a buscarte-

- Fui a buscar algo de comer- informó Pippin, sintiéndose extrañamente nervioso ante la sonrisa de Merry –Hay una bodega con buenos víveres, además había tabaco-

Pippin dejó las provisiones en el piso, Merry aplaudió de puro gusto.

-Muy bien, Pippin- elogió el mayor, mientras Pippin no podía ocultar un sonrojo.

Entre los dos dieron buena cuenta de la comida, estaba deliciosa, o así les supo a esos dos pues hacía mucho que no comían más que lembas; después de desayunar opíparamente echaron mano del tabaco, cada quien rellenó su pipa y la encendió con algo de yesca, pronto comenzaron disfrutar de su tabaco, haciendo aros con el humo.

Merry estaba recostado, mirando el cielo con expresión soñadora, Pippin, a su lado, guardaba silencio.

- ¿Crees que estén bien?- preguntó Merry, de repente.

Pippin sabía que la pregunta era por toda la Comunidad, ¿crees que estén bien Sam y Frodo?, ¿crees que estén bien Gimli, Aragorn y Legolas?.

- No lo sé- respondió Peregrin, con sinceridad, Merry lo miró así acostado como estaba, los ojos de ambos se conectaron –Pero quiero creer que sí, que nos volveremos a ver-

Merry volvió a sonreír y dirigió su vista al cielo de nuevo, comenzó a tararear una canción con aire despreocupado.

- Al menos estás tú aquí conmigo, al menos estamos bien- dijo Meriadoc.

Y si más ni más, Pippin inclinó su cuerpo sobre el de Merry y lo besó, fue apenas un roce de labios, se apartó y se dio cuenta de la sorpresa en el rostro de Merry.

- Me alegra estar contigo- dijo Pip.