EL DESPERTAR DE UN ANTIGUO ENEMIGO

Prólogo

Desde tiempos remotos, Japón ha estado protegido por 4 grandes señores… cada uno guardián de uno de los puntos cardinales…

Ryukotsusei… el taiyoukai señor del Norte… el demonio dragón…

Minnamotetsu… el taiyoukai señor del Sur… el demonio tortuga…

Daisutaimaru… el taiyoukai señor del Este… el demonio tigre…

Inutaisho… el taiyoukai señor del Oeste… el demonio perro…

Durante muchos años vivieron en armonía, protegiendo a los habitantes de cada región…pero de repente un día… una catástrofe ocurrió…

Si tener una razón de peso aparente… Ryukotsusei abandonó sus dominios y se dirigió hacia las tierras del oeste con un gran ejército…Pretendía atacar a Inutaisho, pues a sus oídos habían llegado rumores, de que el taiyoukai del Oeste, era el soberano de los tres, y el más prestigioso… y eso él no lo soportaba, pues era muy envidioso… y allá que marchó con su ejército…

Pero nunca se pensó, que el que malograran sus pensamientos, le traería tantas repercusiones… Algunos de los habitantes de esas tierras, no queriendo ir al infierno una vez muertos, se mudaron a las tierras del oeste, y avisaron del ataque…

Inutaisho bajó de los cielos, y con su ejército reclutado con el fin de proteger sus tierras y volver a la cordura a quien por años el consideró su amigo, se plantó ante él…

La batalla fue encarnizada… dura… y larga… durante meses solo la pobreza asoló a Japón… la gente que no moría en la batalla, acababa sucumbiendo al hambre por el empobrecimiento de las tierras, o moría de enfermedades, por no poseer medicinas… hasta que un día… todo acabó…

Inutaisho, con sus últimos seguidores y con las fuerzas que aún le quedaban… utilizó su última técnica… y Ryukotsusei acabó sellado en la montaña más alta de sus tierras, muy malherido, y dormido por años…

Inutaisho ganó la batalla… pero a que precio… el país había quedado desolado… Luego de verse recuperado de sus heridas, se puso de acuerdo con los tres señores restantes, y juntos, sacando adelante a Japón… y finalmente, se retiró de nuevo a sus dominios, para llevar una vida tranquila, lo más que se le fuera permitido…

Pero algo falló en el conjuro… y después de muchos años… ya muerto aquel que salvó al Japón… Ryukotsusei rompió el sello que lo mantenía preso… y volvió… con más odio que nunca…

Reclutó un nuevo ejército, con el fin de vengarse de aquel que lo encerró, sin saber que Inutaisho ya había muerto… pero esta vez, su plan estaba más elaborado…

Primero conquistaría los otros dos dominios… las tierras del Este y del Sur… y una vez sublevados a su poder… se enzarzaría en otra encarnizada lucha… contra quien era víctima de todo su odio… su enemigo… Inutaisho…

Minnamotetsu era el más pacífico de los cuatro, y no quería meterse en batallas… así que se relajó, y dejó sus dominios a merced del villano… que obviamente, no desaprovechó tal regalo… y ahora solo le faltaban los dominios del Este… las tierras de Daisutaimaru…

Pero este, quien era muy amigo del demonio perro… no se dejó vencer, y luchó fieramente por proteger lo que le fue encomendado proteger… pero fracasó en ello… y murió… junto con su esposa… la sacerdotisa líder de la región…

Aunque lo que Ryukotsusei no se esperaba… era que su último rival… había tenido descendencia… y ahora esas tierras les pertenecían a ellos… Así que no podía apropiarse de ellas todavía… primero tenía que acabar con su molesta espina… los hijos de Daisutaimaru…