Hola mis queridos lectores ya estoy de nuevo aquí con una nueva historia sobre Draco y Hermione otra de mis parejas favoritas y el de muchas… bueno ya no sigo más y doy el Declaimer: Los personajes que aparecen en esta historia son exclusividad de J. K. Rowling, otros que identificaran enseguida pertenecen a mi autoría y se prohíbe estrictamente la copia o reproducción de este material escrito el cual está bajo todas las leyes que lo protegen de algún tipo de piratería, se les sugiere que se diviertan leyendo y que dejen Reviews para contribuir a que el próximo capitulo sea estrenado lo más antes posible y a hora los dejo con su respectiva lectura.
De una loca idea a algo enloquecedor
Capítulo I El desequilibrado Plan de Dumbledore.
Era un día normal en el colegio Hogwarts todos los estudiantes como era de esperarse se encontraban en el Gran Comedor comiendo para después dirigirse a sus últimas clases, pero ese día en particular el Director Albus Dumbledore había decidido que iba hacer un sorteo para juntar a los alumnos de cuarto, quinto, sexto y séptimo año en parejas para el baile de navidad que se aproximaba, en su cara se veía una sonrisa muy sospechosa que los alumnos pasaron por alto sin imaginarse la terrible noticia que les daría su querido profesor.
Albus vio que sus alumnos habían terminado de comer fue en ese momento que se puso de pie para evitar que empezaran a salir, tomó su copa y una cuchara y comenzó a tocarla emitiendo un sonido agudo muy perceptible, los jóvenes voltearon atentos para escuchar el discurso que diría su director.
–Mis queridos alumnos, hoy es un día muy especial como verán se acerca el día del baile y como se que muchos no han elegido a sus parejas, así que he tomado la decisión de formarlas yo mismo –ante esto los alumnos comenzaron a protestar y el ni se inmutó solo sonrió con complicidad, algo se tramaba el viejo eso lo sabían muy bien sus alumnos y el personal docente –¡ya! no es para tanto, además todos tendrán pareja y podrán relacionarse con otras casas, pero no solo ustedes sino que va para ustedes también mis estimados profesores –ante esto las risas no se hicieron esperar de las cuatro mesas mientras que los profesores miraban al director como si estuviese loco.
–Yo opino que es demasiado, ellos deben elegir a sus parejas al igual que nosotros Albus –dijo de repente la Profesora McGonagall.
–No te preocupes Minerva yo sé porque hago esto, así que quiero que pasen uno por uno a tomar un pequeño anillo de esta bolsa que tengo en la mano y una vez que lo saquen se lo deberán poner, cada uno es de un color distinto así que cuando otro joven saque uno del mismo color los anillos emitirán un brillo y en ese momento sabremos quien es su pareja, para ello quiero que formen dos filas una de hombres y otra de mujeres, la Profesora McGonagall me va ayudar con la fila de las damas ella también tendrá una bolsa con anillos, así que comencemos, pasen por favor y formen las dos filas.
Los chicos sin ganas se pusieron de pie y comenzaron a formar las dos filas, Dumbledore y McGonagall se acercaron a las dos hileras y les extendieron las bolsas a los dos chicos que estaban enfrente y así comenzó la selección.
Los Gryffindors rogaban porque sus parejas no fueran de Slytherin pero eso nadie se los aseguraba, así uno a uno iban pasando y cuando los anillos brillaban eso decía que ya se había formado una pareja.
Tocó el turno de algunos Gryffindors entre ellos Harry Potter que le había tocado un anillo de color azul, a Ron uno color escarlata, a Ginny uno Verde, a Hermione uno color plateado pero en ese instante él de Harry brilló con intensidad y al voltear hacia donde estaba la Profesora miró con terror que su pareja era nada más y nada menos que Pansy Parkinson, Ron le dio unas palmadas a su amigo conteniendo la risa que no duró mucho porque su anillo también había comenzado a brillar y para su temor era otra Slytherin le había tocado con Astoria Greengrass que lo miraba indiferentemente y con repugnancia, Harry se echó a reír de la suerte de los dos.
Así continuó la selección los cuales quedaron de la siguiente forma como ya sabemos Harry Potter con Pansy Parkinson, Ronald Weasley con Astoria Greengrass, Ginevra Weasley con Blaise Zabinni, Luna Lovegood con Theodore Nott, Neville Longbotton se había emparejado con Dafne Greengrass solo faltaba Hermione que miraba a la cada vez más pequeña fila de hombres, solo faltaban 8 para que terminaran todos entre ellos estaban Crabbe y Goyle, Ernie Mcmillan, Zacharias Smith, tres chicos de Ravenclaw, otro de Hufflepuff y una rastrera serpiente que rogaba a Merlín no le tocara de pareja Draco Malfoy.
Para su suerte ni Crabbe ni Goyle habían tenido el color de su anillo a lo cual la castaña suspiró un poco más relajada ya solo temía de Ernie y Malfoy y seguía rogando porque él último no fuera, para su suerte Ernie y dos chicos de Ravenclaw no tan guapos ya habían sido emparejados ya solo faltaba el otro chico de Ravenclaw, el Hufflepuff y el idiota de Malfoy para muchas esos tres chicos eran demasiado guapos principalmente el Slytherin y rogaban a los dioses mágicos que fuera uno de ellos su pareja.
El Hufflepuff quedó emparejado con nada más ni nada menos que Lavender Brown, ya solo faltaba el chico Ravenclaw llamado Maximiliam Wallintong y Draco Malfoy para su mala suerte, Hermione estaba demasiado nerviosa y casi estaba a punto de sufrir un desmayo cuando vio hacia donde estaba el director era el turno de Malfoy esta comenzó a sudar y sin pestañar observaba con atención.
Draco sacó el anillo y el director le ordenó que se lo pusiera, éste con arrogancia se lo puso y no pasó nada, así que emprendió su marcha hacia su mesa, por otra mesa la castaña suspiraba y casi se ponía a gritar cuando de repente y antes que los últimos en la fila metieran su mano para sacar su anillo dos luces plateadas invadieron el lugar, Draco al notar que su anillo brillaba se dio la vuelta rápidamente y buscó con la mirada a la persona que también le brillara su anillo la buscó primero por la mesa de Ravenclaw, después por la de Hufflepuff y nada, así que ya sabiendo a donde debería buscar y con demasiada resignación echó un vistazo hacia la mesa de Gryffindor y lo que miró lo dejó helado.
Hermione ya estaba demasiado contenta y celebrando que no hubiera sido Malfoy al parecer el otro chico era muy guapo y estaba completamente segura que él sería su pareja pero de pronto dejó de celebrar ya que su anillo comenzó a brillar y en ese momento dirigió su vista hacia Maximiliam pero de este no había ninguna luz, fue entonces cuando volteó en dirección a la mesa de la serpientes y entendió que era el anillo de Malfoy el que brillaba en ese instante casi se desmaya de la impresión.
Los dos se miraron con profundo odio y si las miradas mataran simplemente ya no habría historia pero lo bueno es que no es así, estaban en tremendo shock que no se fijaron que el director había vuelto hablar pero ellos no hacían caso se asesinaban con la mirada y el ambiente en esa parte del castillo se había puesto tenso hasta que Draco rompió el silencio que habían formado Slytherins y Gryffindors.
–De verdad que tengo mala suerte haberme tocado con la inmunda Sangre Sucia es el colmo –lo dijo de la manera más arrogante que pudo articular.
–No me quedo atrás haberme tocado con una rastrera, sucia y despreciable cucaracha es lo peor que me ha pasado.
–Mira Granger, no quieras pasarte de lista y como advertencia ni te atrevas a asistir a ese baile porque no bailaré con un horrendo ratón de biblioteca, aunque sea expulsado del colegio.
–No te tengo miedo maldito hurón ni porque fueras el último hombre del planeta asistiría contigo a ese maldito baile.
Malfoy se dio la vuelta y dio por concluida la discusión, emprendió su marcha hacia su mesa maldiciendo por lo bajo sobre su gran suerte hubiera preferido que le hubiera tocado otra chica de pareja y no Granger, pero lo que no sabía es que ese baile iba a ser muy trascendental en su vida futura y ni él ni ella se imaginaban cuan equivocados estaban.
Dumbledore seguía hablando pero ya nadie le prestaba atención por la inconformidad que tenían sobre sus parejas de baile hasta que escucharon que se dirigía hacia los profesores y les pedía que al igual que ellos hicieran dos filas para hacer la selección, los profesores crearon un gran escándalo rezongando y tratando de intimidar al director pero este sencillamente solo les sonrió, sin querer y arrastrando los pies hicieron los que el viejo barbudo les indicaba uno a uno iban sacando sus respectivos anillos de las bolsas que tenían Dumbledore y McGonagall.
Las parejas iban quedando de la siguiente manera: Argus Filch con la Señora Pince, Hagrid con la Profesora Sprout, Filius Flitwick con Madame Poppy, El nuevo Profesor de DCAO Armand Hamilton con la extravagante Profesora Trelawney que este la miraba burlonamente, en ese momento una voz fría y arrastrando las palabras irrumpió en el Gran comedor Severus Snape discutía con el Profesor Dumbledore sobre lo que estaba haciendo y es que estaba profundamente enojado por las ridiculeces del director, no iba a tolerar un minuto más que lo emparejaran con esa chiquilla, mejor evitaba el baile y no asistía prefería pasar ese día en su lúgubre despacho o que fuera su pareja la Profesora Sinistra que ya en otras ocasiones con ella había hecho un dúo.
Nymphadora Tonks solo escuchaba atentamente aquella riña que había entre esos dos hombres sin articular palabra alguna, ya que como suponía si habría su boca solo complicaría más las cosas por el simple motivo que Snape no la quería ni verla en pintura, la detestaba y rogaba al cielo que en lugar de ese hombre murciélago prefería al otro profesor, éste era nuevo al igual que ella e impartiría la asignatura de Historia de la Magia se llamaba William Torner y era un papazo y lo prefería mil veces antes que Severus Snape.
Pero su ruego no había sido escuchado y lamentablemente tenía que resignarse a ser la pareja del hombre menos atractivo y romántico del planeta o eso pensaba ella, pero bueno al final para la nada sorpresa de muchos el querido Profesor Albus Dumbledore tomó por pareja a su inseparable amiga y tal vez otra cosa más la Profesora Minerva McGonagall.
–Ya que he acabado la selección espero que se lleven muy bien con sus respectivas parejas ya que les tengo otra pequeña sorpresa, los anillos que tienen le he puesto un hechizo que yo mismo he inventado y por lo tanto no podrán quitárselos, además este cumple con la función de mantenerlos juntos al menos hasta un metro de distancia si se separan más de lo indicado emitirá un sonido muy fuerte que probablemente todos querremos evitar, así que desde hoy y para que tengan una buena sociabilidad entre ustedes irán a sus clases juntos, comerán juntos, harán sus tareas juntos y dormirán en la misma habitación, ya me he encargado de esto y para evitar otro tipo de situaciones los anillos reaccionaran y les provocará una quemadura muy dolorosa si perciben una actitud que esté fuera de la reglas del colegio, ustedes ya sabrán a que me refiero y es mejor evitar tal consecuencia, es preferible que vayan a sus respectivas habitaciones y busquen si sus nombres están allí sino ya se imaginaran que deberá dormir en el cuarto de su pareja a hora si ya pueden retirarse ¡ah! Se me olvidaba les queda aproximadamente un minuto para buscar y juntarse con su respectivo compañero sino de lo contrario sus anillos comenzarán a sonar, así que les sugiero que comiencen a buscarlo.
En ese momento y sin vacilar mucho de los alumnos se pararon de sus asientos buscando a sus parejas que serían por ese largo mes que se vendría, solo los de las mesas rojo escarlata y verde esmeralda se rehusaban a cumplir dicha orden, mientras en la mesa de maestros todos observaban el espectáculos que estaban dando sus educandos hasta que la voz de uno de los profesores nuevos irrumpió el silencio que habían formado todos los profesores.
–¿Qué pasará con nosotros Dumbledore, será igual que ellos? –dijo muy irritado Armand.
–En parte si, como dije estarán todo el día juntos y si preguntan respecto a sus clases ya he organizado sus horarios para que puedan estar dos clases seguidas con el mismo grupo, una hora la impartirá uno y la otra su compañero, en cuanto a sus dormitorios ya le he pedido a los elfos domésticos que arreglen sus habitaciones para que estén cómodos con su acompañante, así que de una vez les digo a donde van a dormir: mi querida Señora Pince usted y el Señor Argus dormirán en su habitación, Profesora Sprout usted se tendrá que cambiar a la cabaña de Hagrid, mi estimado Filius usted tendrá el honor de acompañar a Poppy en la enfermería, en cuando usted Armand se quedará en sus habitaciones Trelawney me haría el favor de pasarte a la habitación del Profesor Hamilton, mi querida Sinistra el Profesor Torner se quedará en su habitación, Severus no te vayas a enojar pero de una vez te advierto se pasará a la habitación de la Profesora Tonks, entendido.
Ante esto Severus puso la peor cara de arrogancia que jamás habían conocido muy aparte de la mirada asesina y frívola con que miraba tanto a Tonks como a Dumbledore, jamás de los jamases Albus Dumbledore se había intimidado ante una mirada así pero la que le dirigía Severus habían alcanzado estándares muy altos y hasta se le puso la piel de gallina pero no lo demostró ante los demás se recompuso instantáneamente y enfrentó a Severus Snape con una mirada inescrutable a lo cual el Profesor recapacitó y cambió su expresión resignándose ante la locuras que se le ocurrían a ese viejo chiflado.
Un extraño ruido irrumpió en el Gran Comedor al poco tiempo le siguieron otros era un verdadero caos el pitido había alcanzado niveles ensordecedores comparados al llanto de una mandrágora, la mayoría se tapaba los oídos presionándolos de sobremanera haciendo comprender las palabras del director sobre el efecto de sus anillos, los que todavía no se habían juntado rápidamente se buscaron para acallar ese monstruoso sonido y poco a poco la intensidad de la resonancia fue disminuyendo ya pasado unos cuantos segundos solo se escuchaba un leve sonido entre toda la multitud de estudiantes y era debido a que dos de ellos no tenían intensión de acercarse hasta que un rubio platinado no aguantó más ya que intentó e intentó quitarse el anillo con fuerza y hechizos y nada sucedió pero aun así el orgulloso Slytherin no quería encaminarse hacia donde estaba su futura compañera pero sin más el estruendo que emitía su anillo lo tenía con los nervios a flor de piel y sin más remedio se acercó a la orgullosa Gryffindor.
Al llegar hasta donde estaba ella sin querer se sentó justamente enfrente de la chica sin mirarla solo se dedicó a esperar a que ella se parara y emprendieran camino a su futuro suplicio de un mes todo gracias a las locas ideas del amable director de Hogwarts; al fin se había callado el ruido y muchos suspiraban por la tranquilidad que se había formado, la mayoría y sin muchas ganas comenzó a caminar hacia las puertas de Gran Comedor para dirigirse a sus nuevas habitaciones en el caso de la mitad de los chicos de cuarto, quinto, sexto y séptimo grado, otros sólo se miraban sin decirse ninguna palabra.
–Bueno Sangre sucia ya es hora que levantes tu horroroso trasero y nos marchemos a hacia la sala común de Slytherin o por lo que veo a ti no te importa dormir aquí porque yo si que me importa y prefiero descansar en mi cómoda cama y no te voy a dar el gusto de pasar la noche sentado en este lugar –dijo de pronto Malfoy con su típica arrogancia y arrastrando las palabras.
–Mejor cállate Malfoy y si vamos a convivir un mes por desgracia juntos prefiero que omitas al menos por este tiempo el de llamarme por algún sobrenombre y yo haré los mismo contigo –de repente volteó Hermione y lo miró sin una pizca de intimidación directo a los ojos demostrándole su orgullo Gryffindor.
–Crees que te voy hacer caso sangre su… –mencionó Malfoy pero antes de que terminara fue interrumpido por la joven.
–¡YA! Que no vez que quiero un instante de paz, YA me cansé de tu niñerías, haces o no el trato Malfoy, lo hago por el bien de los dos o no llegaremos ni a al final de este mes cuando ya nos hubiésemos matado –expresó Hermione muy alterada.
–Cálmate Granger, está bien acepto solo porque también quiero estar en paz no por ti sino porque no soporto tener a alguien gruñéndome a cada rato –dijo Draco con una mirada cargada de odio.
En eso llegaron Harry y Ron arrastrando a sus respectivas acompañantes para ver como se encontraba su amiga temían por su seguridad estando tan cerca de Malfoy.
–Hermione estas bien o ya te hizo algo este pedazo de idiota –expresó Ron con preocupación y rabia.
–Chicos no se preocupen entre Malfoy y yo ya hemos hecho un trato y trataremos que por lo menos este mes evitemos todo tipo de agresión ya sea verbal o física, verdad Malfoy –Hermione comenzó a hablar con su típica forma autoritaria pero mirando a Malfoy de reojo a lo que este solo asintió con la cabeza y se encogió de hombros.
–Estas segura Hermione –fue Harry el que habló.
–No te preocupes Potter no le haré nada a Granger no quiero que ustedes dos para rematar estén hostigándome ya bastante tengo con ella, la verdad no se como la aguantan –esta vez el que contestó fue Draco que los miraba fríamente y con una sonrisa burlona.
–Más te vale Malfoy porque si nos enteramos que le haces algo ya no las pagarás muy caro.
–Uhhhhhhhy no te exaltes Wasley y quédate tranquilo que a tu noviecita no le haré nada lo prometo –respondió sarcásticamente Draco.
–Ya no peleen y mejor nos vamos ya a nuestras habitaciones, mañana tendremos un día muy pesado recuerden que los profesores no estarán de tan buen humor en especial Snape que de por si es irritante imagínense ahora que tiene a Tonks como compañera mañana de seguro va a estar insoportable –comenzó a decir Hermione a lo que todos asintieron hasta los tres Slytherin que ya se imaginaban como iba a estar su jefe de casa.
Hermione, Harry y Ron se encaminaron rumbo a su torre dejando atrás a los Slytherin cuando de repente sus anillos comenzaron a sonar, eso los sobresaltó y los hizo girar para ver que sucedía y lo que vieron resolvió sus dudas las tres serpientes se habían rezagado y no tenían intensiones de seguirlos.
–Me pueden decir que rayos les pasa porque no nos siguen –dijo Hermione muy enojada.
–Ni piensen que vamos a ir a su sala común eso es horrible –contestó de mala gana Astoria.
–No has escuchado lo que ha dicho el Profesor Dumbledore debemos ir a ver si nuestra habitación está allí sino ya sabremos que tendremos que dormir en las mazmorras –contraatacó Ron de la misma manera mientras los otros los observaban atentamente.
–Dejen de pelear parecen niños Draco que decides –interrumpió Pansy.
–Hay que ir a la Torre de Gryffindor y de una vez por todo saber a donde rayos vamos a dormir –contestó de mala gana Malfoy.
Los seis jóvenes emprendieron su marcha hacia la Torres de Gryffindor nadie hablaba ni se miraba solo iban en silencio recorriendo los oscuros pasillos del castillo, después de unos cuantos minutos llegaron hasta el retrato de la Dama Gorda y observaron que había unos papeles de colores justo a un lado del cuadro se acercaron a obsérvalos, hubo caras de satisfacción y otras de desagrado.
–Fantástico Harry no hemos quedado en la torre, lo siento por ti Hermione tendrás que ir a la sala de las serpientes, nos cuentas todo mañana si te hace algo Malfoy ya se las verá con nosotros –empezó a decir Ron con una sonrisa pero cuando se volteó a ver a Hermione que estaba aterrorizada se borró de inmediato dejado una expresión de preocupación al igual que Harry.
–No se preocupen chicos yo voy a estar bien a hora ya me tengo que ir nos vemos mañana –dijo la ojimiel con tristeza.
Por otro lado o mejor dicho en el grupo de los Slytherin se mantenía una leve discusión.
–No puedo creer que nos vayamos a quedar aquí con estos idiotas –decía una Pansy muy molesta.
–No tienen otra opción y será mejor que dejen a un lado su orgullo y metasen a su nueva sala –dijo Draco ya cansado solo quería llegar y dormir no le importaba si él viera sido el afectado.
–Si Draco como tú digas ya que no eres tú el que va a estar aquí –esta vez fue Astoria la que habló.
–Saben que, ya déjense de estupideces y mejor ya me voy, no quiero seguirlas escuchando me están comenzando a desesperar –Volvió a hablar Draco pero esta vez de manera fría y cortante.
–Draquito no te enojes está bien nos vemos mañana –dijeron las chicas y se despidieron del rubio dándole un beso en la mejilla, después emprendieron su marcha hacia el retrato que ya había sido abierto por los Gryffindor para que sus respectivas compañeras entraran.
Draco y Hermione se quedaron solos en el pasillo de la entrada a la Torre de Gryffindor se miraron y Malfoy empezó a caminar en dirección hacia su Sala Común Hermione no tuvo más remedio que seguirlo para evitar que sus anillos volvieran a sonar, caminaron en silencio uno al lado del otro en unos cuantos minutos llegaron a las mazmorras y se dirigieron hacia un retrato en las profundidades de ésta, Draco se paró frente a la pintura de un hombre muy apuesto con ropa épica del siglo XVIII, el rubio dijo la contraseña de la sala en un idioma que Hermione reconoció en seguida era parsel, el retrato se abrió y el chico se adentró, la joven lo siguió introduciéndose por primera vez a la Sala Común de las Serpientes.
Hermione vio la tétrica Sala de los Slytherin era muy diferente a la suya, la de Gryffindor era colorida y cálida y esta era sombría y fría sin ninguna ventana para observar el cielo si que iba a extrañar su torre.
Malfoy comenzó a caminar de nuevo sin decir palabra alguna, se dirigió hacia una puerta de caoba tallada delicadamente y en el centro destacaba el escudo de los Slytherin, el chico sacó su varita y pronunció una contraseña imperceptible para Hermione, posteriormente tomó el picaporte y la abrió e ingresó a la habitación pero inmediatamente se detuvo porque de reojo miró que su compañera y rival no pretendía moverse ni un solo milímetro para entrar.
–Que te pasa Granger porque no entras de una buena vez no te voy a comer –dijo sarcásticamente el rubio.
–Muy gracioso Malfoy.
La chica se adentró a la habitación y lo que vio la dejó con la boca abierta, la alcoba era demasiado hermosa estaba pintada de color blanco a diferencia de las de Gryffindor, era enorme con un piso de mármol negro muy brillante, tenía unos enormes ventanales que a pesar de estar bajo el castillo esa habitación estaba justo bajo el lago permitiendo una maravillosa vista del lago negro era una visión submarina, tenía varios estantes de madera fina y una diversidad de libros, poseía un pequeño recibidor adornado con unos hermosos muebles verde esmeralda Luís XV, los cuadros pictóricos que adornaban las paredes eran de reconocidos pintores reconocidos tanto muggles como del mundo mágico, miró hacia donde se encontraba la cama y lo que vio fue dos hermosas camas doble plaza con los edredones blancos decorados con la insignia de los Malfoy y el escudo de Slytherin con hilos de plata, los doseles eran igual que los edredones, Hermione simplemente estaba maravillada ante tanta elegancia que no podía moverse.
–Vaya Granger veo que te sorprendió mi humilde habitación no es así.
Hermione saliendo de su ensoñación al escuchar la voz de Malfoy contestó –simplemente no me la imaginaba así.
–Pensaste que mi habitación sería como la de ustedes ni lo sueñes los Malfoy no son iguales a los demás, cada generación puede disfrutar de esta alcoba hecha solo para la estirpe de mi familia tienes suerte que tengas el honor de estar aquí porque te voy a ser sincero nadie, escúchalo bien, nadie ha entrado a esta habitación ni siquiera los de mi casa.
–Eso quiere decir que duermes tú solo no tienes compañeros con los cuales compartas la recamara –mencionó la chica sorprendida antes las palabras del chico.
–Estás loca Granger aquí nadie comparte cuarto todos tienen su propia habitación, no me digas que los valientes Gryffindor comparten cuarto con los demás.
–Si, que tiene de raro las demás casas también comparten dormitorio.
–Eso es algo interesante por lo que vez solo los Slytherin no son así por lo general nuestras familias se preocupan porque estemos cómodos y a nuestra anchas y solo te voy a decir esto, mi habitación es la más grande y elegante de todas y la única a la que nadie tiene acceso, pero siento no seguir contando ya que como veras estoy demasiado cansado y quiero dormir de una buena vez sino te importaría te sugiero que hagas tu también lo mismo.
En eso Draco se acercó a su cama y comenzó a desabotonarse la camisa postrándola después en una silla dejando ver parte de su cuerpo desnudo Hermione que se encontraba justo enfrente de él miró como se quitaba su camisa y se deshacía de ella pero simplemente se había quedado clavada en el suelo sin intención de mover un músculo solo veía el bien formado cuerpo del chico, sus brazo, torso y abdomen bien formado hasta que notó que unos ojos grises la miraban de manera burlesca ésta inmediatamente se volteó hacia la pared muy sonrojada a lo que el chico solo se echó a reír a carcajadas.
–Por lo visto Granger nunca has visto a un hombre desnudo en tú vida, no cabe duda que eres una mojigata –dijo Malfoy todavía riéndose tratando de controlarse.
–Mira Malfoy a ti no te importa y además que puedes saber tú sino he visto a un hombre desnudo para tu información he visto a varios no solo a uno y con un mejor cuerpo que él tuyo –decía Hermione todavía de espaldas y con el sonrojo que no quería desaparecer.
Draco quería divertirse un poco más con Granger así que se fue acercando poco a poco mientras ella echaba su discurso y una vez que ella terminó este le contestó hablándole muy cerca de su oído haciendo que la chica volteara instantáneamente hacia el rubio sin darse cuenta que estaba justo detrás de ella ocasionado que sus rostros quedaran muy juntos y sus respiraciones se mezclara, pero eso no duró mucho tiempo rápidamente Malfoy se apartó y se dirigió a su cama para disponerse a dormir.
–Así que has visto a muchos hombres no es así y con mejor cuerpo que el mío, no habrá sido el tonto de Weasley o Potter porque sinceramente considero que no están para competir conmi… go…
Hermione al darse la vuelta y ver lo cerca que estaban su corazón comenzó a latir rápidamente y se puso demasiado nerviosa por la cercanía del rubio, después vio como este se dirigía hacia su cama y se quitaba definitivamente su pantalón del uniforme sin pudor ante la chica dejándose solo en bóxer para después ponerse el pantalón de su pijama que era de color negro, hizo a un lado el sobrecama y se metió a la su tibia cama mientras tanto Hermione se encaminó rumbo al baño para ponerse su pijama.
Estuvo un largo rato en el baño sinceramente no quería salir de allí el motivo era la pena, si, le daba vergüenza salir y encontrarlo todavía despierto su pijama era muy diferente a como ella siempre vestía justo como una monja, pero no, su pijama tenía que ser diferente se maldecía interiormente el haber escogido esa ropa de dormir y es que consistía en unos bóxers azules muy pequeños y una blusa de algodón muy ajustada y de tirantes aparte de que no cubría todo su abdomen y dejaba al descubierto una parte de su cintura y cadera, sin embargo tenía que salir no se quedaría a dormir en el baño teniendo cerca esa cómoda y cálida cama, abrió la puerta y se dirigió en silencio hacia ella se metió entre los edredones notando que era mucho más reconfortable que su cama en la Torre de Gryffindor vio en dirección hacia Malfoy y lo miró tan tranquilo, tal vez no sería tan malo como suponía y quizás posiblemente hasta podría llevarse bien con el chico que dormía a un lado de ella.
Malfoy todavía no se había dormido y escuchó cuando la puerta del baño se habría se hizo el dormido pero claramente veía como Granger salía con mucho cuidado dirigiéndose a su respectiva cama la observó detenidamente lo cual lo dejó demasiado impresionado y estupefacto no entendía como Granger escondía tanta belleza en metros de telas que solo la afeaban ocultando tan bello cuerpo, la chica tenía un cuerpo de infarto a pesar de tan solo tener 16 años ya tenía su cuerpo muy bien proporcionado y eso no lo podía negar su busto no era exagerado y sus piernas eran largas y torneadas, su cintura era pequeña simplemente tenía un cuerpo hermosos incluso mucho mejor que el de sus compañeras de casa, incluso más bonito que el de Pansy o Astoria que eran la envidia y Sex Simbols del colegio.
La verdad y siendo razonable Granger no era fea a pesar que siempre andaba sin maquillaje su rostro estaba impecable y tenía facciones muy finas, había mejorado considerablemente todos estos años y tal vez la loca idea del Director no fuera tan loca, algo se traía entre manos el viejo y quizás no fuera algo desagradable aprovecharía al máximo este mes y posiblemente lograra hacer algo bueno con cierta persona que estaba justo a un lado de él, este mes será espectacular.
Con esa última frase el chico se durmió definitivamente al igual que su compañera de a lado, nadie sabía que después de ese día algo cambiaría en el rumbo de sus vidas y claro está en sus sentimientos.
Bueno hasta aquí dejo este capitulo y solo les pido una cosa dejen Reviews ya que ellos inspiran a que uno continué con la historia, ya saben denle clic al botón verde y listo quiero leer comentarios por que el segundo capitulo va a estar más bueno y divertido.
Nota: a los que han leído la historia "El Resurgimiento de los Antiguos Clanes de la Luz" solo les digo que esta misma tarde la he actualizado por si se dan una vuelta en los fins de Severus Snape y a los que no la han leído los invito a que la lean es un Severus & Oc. Espero que le agrade y deseo que opinen sobre la trama.
Nos vemos en el próximo capitulo y dejen comentario no maten de hambre a la pobre historia.
