Dentro de las paredes de la escuela primaria de south Park se ve nacer y crecer muchas historias, como también algunas mueren en el camino, pero otras solo… se olvidarán.

Literalmente.

El oscuro techo de la habitación se decoraba blanquecino con las distintas figuras que se formaban por el humo del cigarrillo que descansaba inmóvil en la mano del rubio.

Llevaba horas recostado en su habitación tratando de recordar, nada en especial, solo recordar.

Kenneth McCo0rmick, quien vivió toda su infancia y parte de su inmadura adolescencia en el pueblo montañés, un día tomó la sabia decisión de largarse de su casa y de una vez por todas y dejar su miserable vida apenas cumplió los 16 años de edad; tomó un pequeño bolso con las pocas pertenencias que poseía y se subió a un bus camino a Denver dejando atrás amigos, familia, noviazgos 'en especial noviazgos' y a Craig Tucker, una promesa que se llevó consigo sin decir una palabra guardado en lo más oculto de su consciencia y corazón.

No al azar y de un día para otro se fue y ya, lo llevaba pensando desde hacía mucho tiempo, que al cumplir 16 y pudiera trabajar se largaría, el detalle es que no se lo comentó a nadie, solo lo hizo, dejando a cada quién con su propia opinión sin poder decirla pues para cuando se dieron cuenta de su ausencia, al llamarlo el chico ya se encontraba en Denver.

"¡Ho Kenny! Gracias a dios que contestas el móvil, ¡¿Dónde estás metido pendejo inútil?!"

Aquellas fueron las primeras palabras de Carol McCormick al escuchar a voz de su hijo después de cuatro días.

-Perdón Carol, olvidé decirte que me mudé a vivir a otra ciudad…-

"¡¿Qué?! ¡¿Estás loco?! Kenny sabes que te necesito, tu padre otra vez se gastó el diner…" bipbip…

Esa fue la última vez que decidió que le valía madres lo que hicieran o deshicieran sus padres con sus vidas, solo tenía una cosa clara y por lo que se esforzaría hasta el cansancio. Cuando cumpliera la mayoría de edad traería a Karen a vivir con él a Denver.

Para Kenneth no era un tabú su moderna sexualidad, todos sus amigos y familia sabían que al chico le iban bien tetas y pollas, para él caminar abrazado de la cintura de una chica o de un chico no hacía ninguna diferencia, para lo que a algunos como Stanley Marsh si lo hacía.

Una tarde en la escuela luego de la última clase de educación física como de costumbre se fueron atrás del gimnasio a fumar un cigarrillo con Craig Tucker, entre ellos se tejía una rara amistad desde hacía mucho tiempo, nadie sabía desde cuándo pues cuando Craig llegó de traslado de otro curso 'por problemas conductuales' él y Kenny ya se conocían y desde aquel tiempo fueron incubando de forma más pública una especie de relación de amistad/enemistad que no pasó desapercibida para nadie; un día fumando juntos y al día siguiente Kenneth con un ojo negro producto de una riña con Craig Tucker.

Era normal verlos fumando por esos lugares con más frecuencia de lo que se puede llamar "sana" dentro de lo mal que estaba dicha actividad.

Stan miró a Kenny para que lo acompañara a las duchas pero al verlo con Craig se le fueron los ánimos y decidió caminar solo.

¿Por qué debía buscar a Kenneth y no a Kyle? Ahá, muy ingenioso Kyle Broflovski, mejor amigo de Stan, como odiaba ese ramo había conseguido un papel médico que lo eximía de aquella clase por todo el año por problemas de diabetes. Así que no asistía a la clase y por lo tanto no iba a las duchas, y Stan que era un ser tan social y necesitaba de la constante presencia de sus amigos.

Se encaminó a las duchas sin embargo estaba casi vacío, había perdido el tiempo en vano buscando a Kenny que estaba ocupado con su mal afamado amigo y ahora quedaban dos o tres chicos que ya casi terminaban para irse.

-Qué hay maricas, me dejarán solo los cabrones…- les dijo a sus más cercanos mientras se quitaba la camiseta.

-Qué va, no querrás que esperemos mientras te bañas, ¿cierto?-

Se fueron riendo haciendo comentarios sobre lo gay que se vería que lo esperaran mientras se bañaba, entre que Stan acompañaba sus risas y comentarios con mofas similares.

Terminó de quitarse el bóxer y lo dejó sobre su demás ropa en una de las bancas y caminó hasta las regaderas.

Giró la llave desde afuera para evitar congelarse los huevos con el primer chorro de agua fría y tanteó con la mano para verificar la temperatura hasta que estuviera lista.

Entró en la ducha y comenzó mojándose el cabello revolviéndolo de un lado a otro, se puso shampó y fregó su cabello; gel de ducha en los lugares más necesarios y se enjuagó rápidamente; en eso estaba cuando sintió abrirse la puerta de los camarines.

Segundos más tarde escuchó un fuerte silbido de piropo proveniente de la entrada a las regaderas.

"Kenny, pensé que te irías a casa oliendo a muerto" le dijo el pelinegro al recién llegado mientras salía de la ducha.

"No cierres la llav… 'demasiado tarde'… umm, no, ¿estás loco? Uno nunca sabe cuándo tendrá que oler bien, ya sabes" le guiñó un ojo mientras lanzaba su camiseta raída y sudada a la banca.

Se percató que al lado estaban apiladas las ropas de Stanley, entre ellas un bóxer negro el cual agarró y lo llevó a su nariz inspirando hondo.

"huummmmohhhhhhMARRSHHHHH…"

"¡Eres un puto marica Kenny, deja mis boxers!..."

Stanley se lanzó a quitárselos y este los levantó en el aire evitando que su amigo los alcanzara, cosa estúpida pues Stanley le llevaba varios centímetros de ventaja en altura.

Estiró su mano hacia atrás lo que dejó al otro pegado a su cuerpo y casi de frente a su rostro.

"umm, haha, no te parece que esta situación está como para video porno, Marsh?" le dijo a Stan que aún estaba completamente desnudo y solo con una toalla colgada al cuello.

El otro siguió intentando mientras le decía palabrotas medio cabreado.

"Kenny, eres insoportable a veces ¿Sabes?..."

"¡Está bien,…está bien!" Tajó Kenneth, llamando la atención de Stan haciendo que este dejara de atacarlo.

"¿Qué?" Le exigió el pelinegro, irguiéndose en frente de él acentuando su diferencia de altura.

"Te los devolveré…pero" Le dijo Kenneth con aires de un trato.

"Tienes qué" le obligó el otro desafiante pero con una sonrisa divertida, un poco cómplice.

"Solo…. " Le miró de arriba abajo Kenneth con una sonrisa de medio lado.

"Sooloooo…?" Alargó la palabra de forma interrogativa instando al otro a hablar reprimiendo una carcajada, ¿Quién sabe con qué pendejada le iba a salir el rubio.

"Quiero un beso…"

En ese instante se oyó un sonido que llamó la atención a ambos y los hizo voltear.

"KYLE…" Dijeron al unísono.

Kenneth ahogó una carcajada y Stan rodó los ojos cabreado, miró a Kyle y negó con la cabeza.

"Quiere que lo bese para devolverme los boxers" le dijo a Kyle quien había observado toda la escena escondido tras un looker.

"Serás pendejo". Aun luchaba por su prenda.

"Kenny hazle un favor al mundo y devuélvele eso, no seas un crío…". Le ordenó el pelirrojo ofuscado por tener que ver con gloria y esplendor el regalo con que el parcial creador había dotado solo a Stanley Marsh.

¿Hacía cuántos años Stan y Kyle habían dejado la libertad de mostrarse desnudos frente al otro?. Fue el cuestionamiento inmediato que tuvo Kyle cuando reparó en los bultosos bíceps de su amigo pelinegro, o sus pectorales que si bien no eran los de un deportista consolidado con años de carrera, se veían bastante trabajados para ser solo un chico de secundaria.

O mejor sus abdominales que no daban cabida a un milimétrico espacio de materia grasa…

"No importa Kyle, que se los quede, no le daré un beso a este marica…" Stan sin sentirse incómodo por la nueva presencia comenzó a vestirse, se puso sus boxers limpios y luego un pantalón de buzo.

Era cierto, hacía ya algún tiempo Stan y Kyle dejaron actividades comunes que en su niñez los obligaron a tener ciertas confianzas, como ducharse o vestirse juntos. Y a pesar de que seguían siendo mejores amigos no compartían ya esas libertades, aunque para Stan no era ni mínimamente incómoda la presencia de Kyle ahí, a Kyle parecía perturbarle más de lo necesario estar con dos de sus amigos en bolas tratando uno de besar al otro.

"¡¡¿Yo marica?!!.. ¡¡Marica es el que se intimida con un beso, amigo!!" Le dio la última olisqueada a la prenda y se la arrojó al bolso medio abierto que tenía sobre la banca.

"¿Sabes Kenny? A veces puedes ser muy desagradable" Le dijo Kyle de forma reprobatoria.

Este se volteó a verlo y caminó hacia él mientras se quitaba su biker y lo arrojaba por ahí, hasta al fin llegar frente a su amigo pelirrojo.

"¿Sabes Kyle? Podrías echar un vistazo a…"

Kenny no alcanzó a terminar la frase y Kyle le dio un mangazo que resonó con eco en todo el interior de los vestidores.

"¡¡Kenny eres un pervertido, no vuelvas a hablarme pendejo!! No puedo creerlo, realm…"

Kenny estalló en una carcajada y Kyle salió del lugar echando humo por todos sus agujeros visibles, su voz de indignación se escuchó cada vez más baja hasta que se perdió, sí que se había cabreado.

Al voltear Stanley ya estaba vestido, un buzo deportivo color azul y una camiseta blanca de manga corta que por gracia de dios se ceñía justamente en los lugares que debía.

"Kyle tiene razón, eres un pendejo…" le dijo su amigo apoyando su espalda en una pared, mientras que el otro caminaba por el lugar completamente desnudo con tanta naturalidad como si vistiera el más fino smoking.

"¡Pero hey! Solo le iba a decir que le echara un vistazo a su rostro, estaba casi fucsia de la vergüenza haha, seguro era porque estebábamos sin ropa….'hizo una pausa' ¿Y tú qué?..¡Eres marica…!"

Le dijo Kenny entre risas en lo que se apresuraba por entrar a la regadera, pero no alcanzó a entrar, Stan le tomó del brazo pillándolo completamente desprevenido.

El pelinegro dijo nada, solo lo empujó delante de una de las dos paredes disponibles dentro de la regadera con la fuerza suficiente para no hacerle daño y suficiente también para someterlo.

"¿Hu...? …es en serio, Marsh no jodas haha no respondo si de casualidad de violo, si?…" Fue lo que alcanzó a decir Kenneth antes de que Stan se acercara a él lentamente a quitarle un beso, bueno, técnicamente el beso que Kenny le había pedido.

Stan lo miró de forma fija y sin pestañear aquellos segundos en que acortó la distancia entre ellos; Kenny solo lo miraba, no se sentía intimidado para nada pero incluso para Kenny la situación le resultaba inquietante, a decir verdad jamás pensó que Stan fuera a darle un beso, y si así hubiera sido le habría dicho que no, que solo lo estaba jorobando, pero en el extrañísimo caso que fuese a hacerlo, y esa regla aplicaba para cualquier amigo… bueno, tal vez con alguna amiga hubiera seguido el juego, pero de ser un chico le habría dicho que no en el último momento solo por tocarle las pelotas. Pero éste no era el caso, y tampoco uno que se le hubiera pasado por la cabeza. Era Stan quien lo tenía de los huevos ahora, aunque… tampoco era como si lo matara de desagrado la idea.

"Marsh… no jodas… solo bromeaba…" era lo último que diría para evitar la situación.

Sintió la respiración del otro en sus labios, se quedó ahí un segundo en el que Kenny se entregó al beso cerrando sus ojos, pero el lugar de eso sintió el cabello húmedo de Stan acercarse y rozar su mejilla, luego los dientes del chico clavándose en el lóbulo de su oreja mientras algunas gotitas frías del cabello cayeron en su pecho desnudo y le causaron un calosfrío que le erizó la piel de casi todo el cuerpo.

Luego de eso, una exhalación de aire de forma demasiado rápida para ser normal y demasiado lenta para presumir uno de los ataques de asma típicos de Stan, sin duda ese era casi un gemido, un recatado y silencioso gemido en su oído. Kenneth estaba en aquel punto donde no sabía si era verdad o era otra de sus fantasías.

De un momento a otro la fuerza ejercida en su pecho por el poderoso brazo de su amigo dejó de someterlo.

"¿Quién es el marica ahora, Kenny?" La voz de Stan sacó del trance a Kenneth, abrió los ojos justo en el momento en que los fríos cabellos de Stan se alejaron de sus mejillas.

Stan salió de la regadera rápidamente riendo de forma divertida sin dar la espalda a su amigo, no iba a arriesgarse a quedarse ahí más tiempo antes de que al rubio se le ocurriera hacer otra idiotez como abrir el grifo de agua por ejemplo. Una vez afuera lo miró y alzó ambas cejas de forma victoriosa- Touché, lo había hecho. Había jorobado al más épico troll de la escuela.

Kenny lo apuntó con el dedo índice negando con la cabeza y una de esas sonrisas de niño característica de él.

"…Me engañaste marica…"

Stan soltó al fin una carcajada que lo hizo doblarse de risa.

"Pues a él no…" le hizo alusión a la erección evidente del rubio que al parecer poco pudor le causaba.

Ambos se echaron a reír para luego despedirse dándose un pequeño golpe de puños.

"Ésta te la cobraré Marsh, sabes hace cuánto no me pajeaba en los camarines…?"

"¡Ah cállate maricón!, como si quisiera saber eso…."

Tomó su bolso y partió.

En la entrada del establecimiento estaba su amigo Kyle con tremenda cara de encabronado, Stan solo esperaba que no las agarrara con él.

"Kyle, me esperas…"

"No me digas nada Stan, solo caminemos, sí"

Ufff… demasiado pedir para alguien como Kyle.