Segundo OneShot de Kuroshitsuji que subo! Bueno, es que me encanta la pareja ClaudexSebastian, y están muy infravalorados! Pobrecitos, con lo hots que son 3 xD Y hay que contribuir al pairing, que se quedan forever alones!
En lo personal, Claude no me cae demasiado bien, peeero... con Sebastian mola. Que pueñetas, todo el mundo con Sebastian mola xDDDD

Me ha salido muy porno, no sé si considerarlo lime o lemon (la de tiempo que hacía que no escribía yo cosas de estas xDDDD), o sencillamente, damn hot.

Sin más, el fic!

Fuego en todos lados.

No sabía cómo había acabado en esa situación.

Era malditamente bizarra.

Bizarra, incomprensible, diría que imposible si no la estuviese viviendo en ese mismo instante.

¿Cómo había acabado gimiendo en los brazos del que se suponía que era su enemigo? No lo sabía, pero, siéndose sincero, tampoco le importaba mucho. Todo lo importante ahora era besarle, acariciarle, instarle a que le tomara, todo lo que deseaba era simplemente más.

Si eso ya se matarían luego.

Así eran las cosas entre demonios: pasión destilando por cada poro de la piel, mordiscos, arañazos, cuellos surcados de chupetones, fuego en todos lados.

Caricias desinhibidas recorriendo sus cuerpos, labios experimentando los puntos erógenos del otro, buscando la manera de excitarse aún más. Dos demonios sedientos de placer, placer que en ese momento, solo deseaban del otro.

Sebastian moviéndose eróticamente encima suyo, gimiendo por más, Claude no podía resistirse, la unión entre ambos cuerpos se vió realizada.

Ambos demonios estaban convencidos: ni en el último círculo del infierno hacía más calor del que tenían ahora.

Besos húmedos, arañazos, lametones y ese vaivén que ejercía encima suyo y lo estaba matando. Un infierno de pasión, eso era Michaelis para Faustus.

Mordiscos en el cuello (su punto más débil), caricias incesantes, chupetones posesivos y esa forma apasionada de tomarlo que lo hacía gemir su nombre y suspirar por más, eso era Faustus para Michaelis.

Sus amos iban a matarles o algo. Sebastian estaba convencido de que se pasaría la semana siguiente fregando los baños de la mansión Phantomhive, y Claude estaba seguro de que ese rubio perverso inventaría algún castigo macabro para él. Les habían concedido diez minutos para acabar con todo (matarse y estas cosas), y llevaban ahí como mínimo una hora, pero no les importaba. El momento valía la pena.

Finalmente ambos demonios alcanzaron el éxtasis, quedando Sebastian respiando ajetreadamente encima de un jadeante Claude. Se miraron a los ojos, rojo contra un, de nuevo, dorado intenso.

Complicidad.

No había duda de que en adelante, a espaldas de sus amos, tendrían encuentros nocturnos (o no tan nocturnos), hasta que la inevitable órden de que el otro fuese finalmente eliminado llegara.

Hasta entonces, compartirían la desbordante pasión, arañazos, mordiscos, chupetones y un ardiente vínculo.

Y, sobre todo, compartirían el intenso fuego que los dominaba cuando se veían.

~OWARI~

Espero que os haya gustado y comentéis! 3