II (Saga De Los Dioses) Una rosa perfecta para el Sol

By: YuukoMidna

Recordar siempre: Que el Anime de Saint Seiya no me pertenece. Es obra del Señor Masami Kurumada(車田正美)y colegas.

Aquí comenzamos con otra historia de nuestros Dioses olímpicos. Esta vez es el turno de los mellizos Artemisa y Apolo. Veremos que les tienen preparado las moiras xD

Estas historias están basadas en lo sucedido a lo largo del anime, películas, manga, en el volumen de Lost Canvas y SS Omega Ω. Así como también algo de la historia griega. Algunas cosas cambiarán, yo solo me baso en los personajes y en algunos hechos. Pero mi historia será muy diferente a lo que realmente ocurrió, me concentro más en la vida diaria de los Caballeros que en las batallas. (Aunque puede que encuentren una que otra por ahí)

¡Disfrúten su lectura!


"Fiestas y más fiestas"

El sol salía temprano como todas las mañanas y con el mismo brillo de siempre, iluminando los techos de los templos ubicados en la magnífica tierra de los Dioses, El Olimpo. Nix se despedía para su merecido descanso antes de volver a traer la noche a la tierra.

La luz se filtró poco a poco por la ventana prometiendo un hermoso y soleado día. El joven de cabellos rojos abrió un ojo con pereza ¿Cómo era posible que fuera el Dios del Sol y odiara tanto que este saliera todas las mañanas, despertándolo de sus sueños? Helios madrugaba para obligarlo a trabajar.

-¡Tsh! ¡Ya desperté Helios! Ya puedes dirigir tu estúpida sonrisa a otro lado…- La luz parpadeo con un brillo divertido. Con toda la lentitud posible, Apolo se sacó las sabanas de encima, estiro cada una de sus extremidades y se rasco la cabeza -¿Qué día es hoy?- Estiro un brazo buscando el móvil.

-Uno muy importante- Canturreo una voz a su lado. Apolo sintió que los bellitos de su nuca se crisparon, provocándole un escalofrió en la espalda. Giro la cabeza para encontrarse con el rostro de su hermana y por reflejo, cubrió su pecho desnudo con las sabanas.

-¡Por todos nosotros Artemisa! ¿Qué no sabes tocar?- La Diosa rodo los ojos con diversión.

-Ay por favor Apolo no tienes nada que no haya visto antes ¿Quién crees que te cambio los pañales?-

-Somos mellizos…- La chica movió la mano restándole importancia.

-Detalles… ¿Estás listo?- Apolo se tallo los ojos con pereza y ahogo un bostezo.

-¿Para qué?- Ella le miro con ojos entornados e hizo una mueca de fastidio mientras le taladraba con la mirada. Apolo se escandalizo -¡¿Qué?!-

-¡Ay no puedo creerlo! Hoy es cumpleaños de Afrodita y tú dijiste que me ayudarías a organizar la fiesta sorpresa-

-¿Yo dije eso?... ¿Lo tienes por escrito?- Su hermana le lanzo una mirada furibunda – ¡De acuerdo! ¡De acuerdo! Al menos deja que me cambie- Artemisa sonrió mientras esperaba que el hombre estuviera listo. Apolo frunció el ceño -¿Me permites?- La rubia parpadeo varias veces, hasta que entendió que su hermano esperaba a que ella saliera. Soltó una carcajada y le miro con diversión.

-¡Apolo no te quieras hacer el gazmoño con migo!- Apolo rodo los ojos con fastidio y comenzó a hurgar en su armario.

-¿Podrías darme un poco de privacidad?…- Al ver que ella no se movía, camino hasta la entrada del baño –Sabes que ya no somos niños ¿Verdad? Puede que ya no durmamos juntos, ni tomemos baños como cuando éramos unos pequeños. Pero si quieres podemos empezar una aventura como nuestro padre. Después de todo no es raro en el Olimpo las relaciones entre hermanos y… - Apolo se interrumpió cuando la puerta de su habitación se cerró de un portazo, quedando completamente solo –Eso pensé- Dijo satisfecho de sí mismo mientras entraba a la ducha.

Templo principal…

-¡Por todos nosotros Hera! ¡No lo aguanto ni un minuto más! Estaba mejor en el inframundo con Hades. Desde que trajeron a ese anciano decrepito, mi sillón favorito se ha convertido en el trono real de ese bastardo-

-¡Ese bastardo es nuestro padre, Zeus! ¡Y solo lleva dos días con nosotros!- Al Dios de Dioses le dio un tic en el ojo.

-¡Sí! ¡Y si no fuera por mí, ustedes estarían pudriéndose en su estómago! Es solo cuestión de tiempo para que piense añadirnos de nuevo al menú-

-No seas dramático cariño, él está arrepentido y quiere vivir tranquilo entre nosotros- Hera sonrió y siguió preparando una ensalada para el desayuno. Zeus rodo los ojos con fastidio y uso un tono sarcástico mientras miraba el "desayuno".

-La última vez que me vi en un espejo seguía siendo carnívoro ¿Por qué insistes en darme esa basura de comer?-

-En la internet dice que es buena para tu salud-

-Soy inmortal, lo último que podría preocuparme es mi salud. Deja de perder el tiempo y prepárame algo digno de un Dios- Hera respiro hondo y siguió preparando la ensalada.

-No entiendo porque te quejas tanto de Cronos, tenerlo aquí no será tan diferente de tenerte a ti- Zeus dio un manotazo en la superficie del desayunador.

-¡No me compares con ese hijo de..!-

-¡Zeus!- La Diosa le reprendió con la mirada –Aunque seas el regente del olimpo, sigo siendo mayor que tú. Y si no quieres ser comparado con él, será mejor que cambies de actitud- Volvió a respirar hondo y siguió con su tarea -Todos acordamos que sería lo mejor, tratar de arreglar las cosas de manera civilizada, en vez de tenerlo en el tártaro dando vueltas acumulando rencor contra nosotros-

-¡A mí no me pidieron parecer!- Zeus recordó el día en que Hades y Perséfone llegaron en su carroza, dejaron que Cronos bajara de ella y su hermano mayor se dirigió a él "Ahora es problema tuyo" y sin decir más, partieron de regreso a sus tierras.

-Desde que Hades lo libero de su castigo en el tártaro, dice que no ha habido problemas-

-¿A si? ¿Entonces porque no le asigno un cuarto permanente en su enorme castillo? Seguro que tiene habitaciones de sobra- Hera frunció el ceño, con una mueca que no aceptaba negativas.

-Si Hades y Perséfone fueron capaces de convivir con él, estoy segura que nosotros también podremos- El Dios del rayo sintió que el rostro de ardía de coraje, levanto la mano y Hera le reto a una lucha de poderes –¡Anda! Atrévete y veamos cómo te va- El padre de los Dioses cerro el puño con fuerza, conteniendo sus ganas de ponerle una paliza a su mujer por obligarlo a ser un buen padre, un buen marido y ahora un buen hijo. Le dio la espalda y se alejó lanzando maldiciones.

-¡Esto me pasa por ser demasiado benevolente! ¡Malditos sean todos!- Hera miro la ensalada que estaba preparando, hizo una mueca de indiferencia y siguió agregando ingredientes.

-¿Mamá?- La Diosa pelirroja se giró.

-Hefestos, ¿Cómo estas? ¿Necesitas algo?- El joven Dios arrugo el ceño y dirigió una mirada al lugar por el que había salido Zeus.

-¿Está todo bien?- La Diosa volvió a lo que estaba preparando.

-Ay hijo no le des importancia, humores de tu padre. Ya se le pasara- El chico tomo una manzana y la paseo de un mano a otra para terminar dándole una mordida.

-Tal vez Zeus tenga un poco de razón- Un silencio incomodo se presentó durante unos minutos.

-Pues yo prefiero concederle el beneficio de la duda a tu abuelo- La mujer termino de preparar la ensalada y sirvió en dos platos, Hefestos tomo uno y se engullo varios trozos de lechuga.

-Bueno si, pero también tienes que entender la posición en la que se encuentra-

-No soy una persona cerrada Hefestos, pero tu padre tiene que aceptar que las cosas pueden cambiar y todos acordamos darle una oportunidad a Cronos. Sabemos lo que hizo y… bueno, todos cometemos errores ¿Pero de qué sirve el perdón si no podemos otorgarlo por orgullo? A mí se me dio una vez-

-¿Te refieres a cuando intentaste deshacerte de mí o cuando quisiste derrocar a Zeus o cuando intentaste matar a Heracles o…?- Hera le dirigió una mirada de reproche, sintiendo que sus ojos le ardían por las lágrimas que amenazaban con brotar. Hefestos trago con dificultad el pedazo de manzana que tenía en la boca, al parecer su madre no podía superar aquella situación. Y cada vez que alguien hacia un chiste de ello, bueno, digamos que Hera se encargaba de aguar la fiesta -Lo siento madre, no era mi intención…- La Diosa volvió su atención a lo que estaba preparando y respiro hondo para ahuyentar las lágrimas.

-Si queremos que las cosas funcionen en el Olimpo y sea un lugar de paz para nosotros, él también tiene que cambiar. Ha sido una tarea muy difícil lograr que esto parezca una familia. Antes de que hubiera paz entre nosotros, solo había pleitos y el olimpo parecía más un circo que el hogar de los Dioses. Tu padre era un joven muy perturbado cuando tomo el lugar de Cronos y todos hicimos cosas de las que no nos sentimos orgullosos. Pero los tiempos han cambiado y decidimos dejar eso en el pasado, para conseguir que el Olimpo resplandeciera con todo su gloria- El Dios herrero observo a su madre unos momentos y regreso su mirada al plato frente a él. La historia del Olimpo y sus habitantes tenía un comienzo bastante complicado y turbio. Aunque algunos lo recordaban como algo gracioso, lo cierto es que la mayoría lo habían pasado terrible y prefería hacer borrón y cuenta nueva, tratando de dejar el pasado en el pasado.

-Lo siento madre, tienes razón-

-No te digo esto para que me des la razón hijo, solo quiero que entiendas que todos merecemos una segunda oportunidad- Hefestos sonrió y Hera le regreso el gesto dándole uno de sus postres favoritos.

-Hoy es cumpleaños de Afrodita- El chico dio un bocado a su budín –Artemisa está organizando todo en el templo de Iris, quiere que los chicos y yo estemos ahí para ayudarla, Hermes está furioso porque dice que es una pérdida de tiempo- La mujer movió la mano restándole importancia.

-Hermes piensa que todo lo que no tenga que ver con sus negocios, es una pérdida de tiempo- Hefestos sonrió bonachón.

-¿Vas a venir con nosotros?-

-Me encantaría pero tengo que calmar al neurótico de tu padre. Los alcanzare más tarde- La Diosa recogió los platos y los utensilios que utilizo para preparar el desayuno, dándole la espalda a su hijo que disfrutaba de su budín –Escuche que Alecto vendrá con Athena- El Dios herrero se atraganto con la última cucharada del postre y su rostro se encendió hasta las orejas. Hera lo observo de reojo –Creo que ella y Athena se quedaran unos días en el templo de Artemisa. Por cierto ¿Qué piensas regalarle a…?- Hera se giró solo para darse cuenta que Hefestos ya no estaba en el templo. Sonrió para sí, sabía que su hijo estaba enamorado de Alecto, la hija de Hades. Solo esperaba que sus sentimientos fueran correspondidos –Hablando de segundas oportunidades…-

-¿Quién te dio el derecho de usar mis cosas? ¡Esta es mi pantalla!- Hera frunció el ceño, los gritos provenían desde la sala donde estaba Cronos.

-¿¡Desde cuando es tuya muchacho egoista!?-

-¡Este es mi templo! ¡Todo lo que hay aquí me pertenece, incluido tu decrepito trasero! ¡Dame eso!- Zeus trato de quitarle el control, pero Cronos lo detuvo dándole un empujón.

-¡Cuida tus modales muchacho! ¡Sigo siendo tu padre!- Zeus bufo con sarcasmo.

- Hazme el favor ¡¿Desde cuándo los padres procrean hijos para servirlos como refrigerio?!-

-¡Pues al menos yo no me tiraba cualquier hoyo, para crear monstruos!-

-¡TE VOY A…!-

-¡ZEUS!- Hera llego justo a tiempo, antes de que el Dios del rayo descargara toda la ira de su puño.

-¡¿Qué?!- La Diosa le miro con seriedad. Necesitaría de toda la paciencia posible para poder aguantar los berrinches de su marido y su padre.

Templo de Iris…

-Creo que debimos utilizar una bomba de aire, estoy exhausta- Artemisa inflo un globo rosa y lo dejo caer junto al montón de globos que tapaban el suelo del salón principal.

-No te quejes, solo falta una bolsa más- Iris, la Diosa mensajera y mano derecha de Hera le arrojo al regazo una bolsa de bombas moradas. Se giró para revolver en el cartón de cosas festivas y su cabellera lacia multicolor como el arcoíris, cayo alrededor de su rostro como cascada. Artemisa se recargo contra el respaldo del sillón, sintiéndose diminuta.

-Ya no quiero inflar más globos. Tal vez no fue tan buena idea hacerlo de la manera tradicional. No sé cómo Athena puede hacer estas cosas sin poderes- Iris sonrió.

-Porque tiene muchos hombres a sus pies…literal y obligadamente jajaja- Artemisa frunció el ceño molesta y empezó a hacer gestos con los brazos

-Esto es trabajo de los chicos ¡¿Dónde demonios están?! ¡Hace más de dos horas que fui a despertar al idiota de Apolo y…!-

-Mi señora-

-¡AH!- La Diosa de la luna se sobresaltó en su asiento, llevándose una mano al pecho. Giro para ver a su guardián, de pie justo a su espalda.

-Icarus…anúnciate ¿Quieres?- El joven ángel de cabellos naranjas clavo una rodilla en el suelo.

-Perdone la estupidez de su humilde servidor mi señora, no fue con intención el perturbar su hermoso rostro- Las mejillas de Artemisa se encendieron, provocando que Iris emitiera una risita. La joven Diosa de la luna se ventilo el rostro con la mano y le paso la bolsa de bombas al joven.

-No exageres Icarus. Mejor ayúdame con esto- Icarus tomo asiento en el suelo mientras abría la bolsa y comenzaba la tarea de inflar los globos. Iris le examino con descaro y Artemisa hizo una mueca.

-¿Qué?-

-Tu ángel es muy guapo y todo un caballero-

-¿A si?- Miro de soslayo al hombre. Touma levanto la vista y sus ojos se encontraron. Artemisa sintió que su rostro volvía a encenderse y le dio la espalda, mientras revolvía con nerviosismo las cosas dentro del cartón -No lo había notado-

-Pues tienes que admitir que para ser un mortal, no pasa desapercibido, aunque según Athena es un rasgo muy común entre los humanos- Como Artemisa no respondía, la Diosa mensajera se mordió el labio y sonrió con picardía –Me gustaría probar su teoría. No te importaría si yo…-

-¡NO!- Touma e Iris levantaron la mirada sorprendidos, como si hubiera echado fuego por la boca. Artemisa parpadeo varias veces y se sintió realmente estúpida –No…Ah…No puede ser que olvidáramos colocar las serpentinas ¿Y los chicos? ¿Dónde diablos está esa bola de zánganos?- Tomo unas serpentinas y salió del salón para colocarlas en el pasillo. Iris la siguió con la mirada y después se giró hacia el ángel, que observaba el lugar por donde había salido su Diosa. La chica sonrió para sí y siguió buscando dentro del cartón.

-Pero que interesante…- Murmuro con picardía.


Continuara…

He aquí el primer capitulo. Remasterizado jajaja xD Solo algunos cambios y tratando de corregir los errores que se me pudieron haber pasado.

Espero les guste y puedan seguir disfrutando de estas disparatadas historias salidas de mi cabecita :B

Faltas de ortografía y gramática no son intencionales, pero si ven alguna avísenme, se aceptan consejos, sugerencias y criticas mientras no sean destructivas.

Mil Gracias por leer el capitulo y dejen su reviws ^^.

YuukoM. (\./)