Notas: Fushigi Yuugi no me pertenece, blablabla, sólo la idea de mi reinterpretación y mis personajes originales, etc. ¡Espero que disfruten de la historia!
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LA OCTAVA ESTRELLA
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Capítulo 1: Saikou Kagamika.
Esta historia se sitúa después de que aparecieran todos los guardianes de los cuatro dioses… Mucho después de que las estrellas de Genbu y su sacerdotisa fueran invocados, y que las estrellas de Byakko y su sacerdotisa también…
Las constelaciones restantes, las de Suzaku y Seiryuu, entraban en conflicto por ser las últimas. O eso se creía, puesto que aún quedaba una constelación, que había nacido tras este conflicto… Un octavo guardián en común de los cuatro dioses que había sido invocado por esta necesidad…
La estrella, tenía por nombre, Saikou, y era la constelación de la flor.
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Japón, Ciudad de Tōkyō, 22 de Noviembre del año 1996, a las 16:38 horas. Casa de la familia Kagamika...
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-¡Menudo aburrimiento! No echan nada en la tele el día de mi cumple… -exclamó una joven de 16 años recién cumplidos, quien se quitó las gafas al ver que no había nada que le interesara y se dispuso a levantarse del sofá.
-"¡Atención a todos! ¡La feria del libro por fin abre! Oferta única, ¡gratis todos los libros antiguos! Hoy a partir de las seis de la tarde en el parque junto a la estación…" –sonó desde el televisor. Este anuncio llamó la atención a la chica, a la cual desde luego le encantaba leer.
-Mmh… parece interesante, ¡iré! –decidió.
-¡Yo también quiero ir! –interrumpió Tokuro, su hermano pequeño.
-De eso nada, ya tengo bastante con que me maltraten los demás. –contestó irritada ella, refiriéndose a sus otros cuatro hermanos mayores. –Ugh, cómo odio a los hombres… -refunfuñó en voz baja.
-Pero yo nunca te molesto… ¿o sí? Eres la única que me cuida bien, papá es alcohólico y tampoco se acuerda de quién soy yo… -dijo cabizbajo.
-Shh tranquilo… perdona, me alteré un poco. Ya sabes que en eso estamos juntos. –se disculpó ella. –Puedes venir si quieres, ¡pero tienes que portarte bien! –sonrió mientras le picaba un ojo. El pequeño de 12 años alegró el rostro.
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Más tarde, en la feria...
-Vaya… se han zampado casi todos los libros, ya no queda ninguno que me interese… -comentó la chica al ver los puestos casi vacíos con los mismos títulos de libros que ya tenía o había leído. Hasta que cerca de un matorral, detrás de un banco y alejado de los puestos, divisó uno, tirado. –Mmm… ¡anda! Mira uno allí, ¿quién lo habrá tirado?
Se acercaron a mirar qué libro era.
-"El universo de los cuatro dioses"… ¡Parece interesante! Éste no lo has leído aún, ¿verdad, hermanita? Llevémonos éste, por favor. –pidió Tokuro.
-Bueno… está bien. Total, no hay otro… -comentó la chica, puesto que el libro no tenía pinta de gustarle mucho.
Una vez cogieron el libro, regresaron a casa.
-Bueno, pues como no tengo nada más que hacer hoy, ¿te apetece leerlo conmigo, Tokuro?
-¡Sí, está bien, hermanita!
Se recostaron sobre la alfombra y ella abrió el libro. Pero estaba en chino antiguo.
-¿Ehh? ¿en serio? Yo no creo que pueda leer esto… -cerró el libro, Tokuro se entristeció. –En fin, yo lo dejo ahí, allá tú si lo quieres leer… en la estantería del salón hay diccionarios.
La chica se dispuso a levantarse, pero algo sucedía. Por más que quisiera apartar la mirada del libro, seguía notando una extraña sensación dentro de sí, que le atraía cada vez más.
(Bueno, tampoco es que me haya molestado en ver si realmente lo puedo leer…) pensó. Volvió a girarse y a abrir el libro.
-¿Hermanita? –se extrañó Tokuro, que andaba aún sentado en frente suya.
-Voy a intentar leerlo de nuevo, a ver… "Pero además de los tesoros celestiales, lo que ellos no sabían aún, es que existía una octava constelación. Pero no haría falta, pues, sin buscarla, apareció de pronto delante de ellos…" … ¿eh? Que raro comienzo, no entiendo na-… -Antes de que pudiera seguir hablando, del libro salieron cuatro luces de colores. Los hermanos no se lo creían, mucho menos cuando la luz roja y azul envolvieron el cuerpo de la chica y la hicieron desaparecer…
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Mientras, en otro lugar…
-Tetsuya, ¿lo has visto, sabes dónde está? –el chico con gafas de sol negó con la cara. –Joder, debimos tener más cuidado… tenemos que encontrarlo lo antes posible.
-Esperemos que no se lo hayan llevado, esto nos pasa por ponernos a buscar otros libros…
-¡Eso es! –exclamó Keisuke Yuuki. –Vayamos a mirar cerca de la feria. Tetsuya asintió y echaron a correr.
En casa de los Kagamika...
-He- ¿Hermanita?... ¿Saikou?... –preguntó con lágrimas en los ojos Tokuro, que no se creía lo que acababa de ver, mientras tenía el libro en sus manos. –Si tan solo pudiera leer esto…
Decidido, fue a buscar los diccionarios que le mencionó su hermana. Se sentó en el escritorio de su cuarto y poco a poco, pudo empezar a leer. Se dio cuenta además, que su hermana se había saltado sin querer el prólogo.
-"Esta es la historia de una sola chica que reunió a las siete estrellas de Suzaku y consiguió el poder de hacer cumplir sus sueños. La misma historia a su vez es un hechizo y cualquiera que lo lea gana el poder de la protagonista, para conseguir que sus deseos se hagan realidad. Esto es porque una vez dan la vuelta a la página, la historia se hará real y comenzará…" –leyó Tokuro, con escalofríos, y se dispuso a seguir lo que había leído su hermana.
-"Aunque ella misma, no sabía dónde se encontraba, andaba perdida. En un instante, divisó una cabellera del color de las llamas entre los matorrales…"
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En un lugar algo lejano...
-Eh… ¿hay alguien ahí? Perdone, ¿puede decirme dónd-…? -la chica se acercó al propietario de la cabeza, el cual se asomó.
-¡Eh, apártate! ¿Quién eres tú? –exclamó un chico de unos 17 años, con rostro gruñón, empujándola hacia atrás y apuntándole con un abanico de metal, el cual enseguida bajó. Miró de arriba abajo a Saikou, la cual se le había descolocado un poco la blusa por la cintura. –Bah, otra mujer… lo que me faltaba.
-¿Pero cómo te atreves? ¡Agh! Hombre tenías que ser. –Exclamó la chica, enfurecida.
En ese momento, el chico pudo divisar un símbolo tatuado encima del ombligo de la chica, el cual estaba brillando cambiando de color, primero rojo, después azul, y finalmente verde y blanco. Era el carácter de la flor.
-¡¿Qué?! E- eres, tú eres… -el chico abrió los ojos como platos, dando un paso hacia atrás, en guardia.
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CONTINUARÁ.
Una breve explicación de por qué he reescrito esta historia y borrado los demás capítulos: Primero que nada, una disculpa, por haberlo hecho, y por haber desaparecido durante casi o más de 10 años. Nunca supe cómo continuar el fic, y con el Nanowrimo de este año y una gran nostalgia hacia esta serie que a día de hoy sigue siendo una de mis favoritas y más importantes de mi vida, me he animado a rehacerla de nuevo. Esta vez con algo más de sentido común XD...
Sin más que decir, ¡saludos! Dejad review con qué tal os ha parecido el primer capi para los nuevos, y si alguno de mis viejos lectores sigue por aquí, agradecería que me comentaran qué tal les parecen los cambios. ^^ Bye!
