Disclaimer: Nero y Dante no me pertenecen, son propiedad de Capcom.
Nota: No se asusten con las palabras raras, se leen normal, solo que las letras están al revés.
CAPITULO I: Nada es lo que parece
El albino de corta experiencia se encontraba actualmente corriendo por las calles de la ciudad de Capuleto; lugar de residencia del gran cazador de demonios o mejor dicho, del anciano enfadoso y descuidado con barriga de borracho tan grave que estaba invertida hacia adentro, provocando que no se note su sobrepeso (bueno, eso a vista de Nero).
Exasperado por la impresión de su accidente, era una maldición, oh…Era lo peor que había visto en su vida, al principio sonaba genial la idea de ir a una misión que prometía ser emocionante, una batalla contra el típico demonio fuerte escondido en alguna parte algo lejana de la ciudad, y es que ya estaba cansado de estar ahí, en la agencia de Dante sin hacer nada más que ver los pocos canales que había en la televisión como si en realidad observara algo de lo más interesante.
Anteriormente, se enfrentó contra un supuesto demonio, en el escenario perfecto de las afueras de la ciudad: Sombra por los árboles del irónicamente hermoso alrededor, el lugar con escasas partes con pasto parecía casi preparado un poco antes del encuentro para marcar los límites del combate.
-Flashback-
— ¿ʇn ǝɹǝs ǝl lǝƃǝupɐɹıo ɥıɾo pǝ sbɐɹpɐ? ǝs nu ɥouoɹ bǝlǝɐɹ ɔouʇɹɐ ʇı, ɐɥoɹɐ sǝɹǝ ǝl pǝɯouıo ɯás bopǝɹoso ɔnɐupo ʇǝ ɔousnɯɐ —sonó una voz distorsionada desde la poca oscuridad, marcando una alta silueta aproximándose cada vez más al semi-demonio.
— Si te acercaras un poco más te darías cuenta que no tengo arrugas por todas partes, así que no, no soy el que buscas. —apenas y entendió lo que aquel ser le dijo.
— ıusıƃuıɟıɔɐuʇǝ sǝɹ, ɟuǝɹɐ pǝ ɯı ɔɐɯıuo sıɯblǝ ɥuɯɐuo —
— ¿Quién lo dice? Solo veo a un cobarde que no quiere salir de su escondite. —
Y así, incitó a su contrincante hasta que este por fin salió al centro del lugar, sin embargo, la silueta que antes parecía un enorme demonio, terminó ser una súcubo, y no era exactamente lo que cualquier pensaría que sería, tenía piel de un tono verde y su piel parecía de reptil, su cara no era humana ya que su nariz era demasiado pequeña y sus ojos estaban rasgados de las pupilas como heridas de un tono extrañamente dorado y brillante, en las manos cambiaba el tono a un rojizo carmín opaco y sus uñas eran filosas garras, de sus clavículas del mismo rojo seguía creciendo el hueso hasta terminar en una alas con filo en las puntas de estas extremidades, poseía orejas largas y puntiagudas, sin ningún rastro de cabello, y un traje café desgraciadamente corto que solo cubría las partes más esenciales de su cuerpo femenino.
Nero se encontraba asqueado y lo admitía completamente, deseaba por todo lo bueno que hay en el mundo que aquel traje no dejara ver más o en cuanto regresara al local se lavaría los ojos con ácido puro los ojos.
— uu sıɯblǝ ɯoɹʇɐl, pǝsɐɟıɐupoɯǝ ɐ ɯí, ʌɐsoɹpıǝl lɐ súɔuqo ɯɐs bǝlıƃɹosɐ pǝl ıuɟɹɐɯuupo —rió— ʌǝɐɯos lo duǝ ʇıǝuǝs —abrió su boca, mostrando sus afilados colmillos y emitiendo un sonido agudo como si de animal se tratase.
Por consiguiente, el ex caballero de la orden sin importar el aspecto ajeno sacó en segundos su fiel Red Queen desde su empuñadura y se acercó a gran velocidad hacia su adversario y le atacó con cortes de un lado a otro y con brutal fuerza; 6 golpes antes de mandarla a volar, brincar y mandarla al suelo de cortes sin parar y disparos intermedios, sin darle ni momento para respirar hasta que esta contra atacó y mordió su mano en cuanto tuvo la oportunidad, moviéndose tan rápido que Nero no se dio cuenta cuando ya ni la tenía en el suelo, más bien, cambió la situación y su oponente le atacó con sus propios trucos.
Pasaron varios minutos luchando sin cesar entre sí, pero al final un golpe certero con ayuda de su devil bringer al atraerla y estrellarla contra el suelo brutalmente reiteradas veces lograron que el albino fuera el vencedor.
— ʇu...uo ǝɹǝs ɥuɯɐuo —dijo, sin levantarse del suelo.
— Ni me lo recuerdes —cruzó sus brazos a la altura de su pecho, mirando sin darse aires de grandeza.
— ɯǝ ɥɐz pǝɹɹoʇɐpo, ɐuʇǝs pǝ ıɹɯǝ...ɯǝ ǝuʇɹǝƃo —
Se acostó sobre el suelo, pero de repente, con sus últimas fuerzas se lanzó hacia Nero, el cual solo alcanzó a dispararle en el vientre al verse obligado de actuar a lo primero que se le venga a la cabeza y dejó caer el cadáver de la creatura. De su pecho salió una luz en forma de circulo de color amarillo que flotó hasta llegar al cuerpo de Nero, y el mencionado estaba esperando algo como una habilidad o un arma demoniaca, pues Dante le había contado vagamente una vez cómo consiguió la mayoría de sus armas, ¿Algo así sucedía según, no? Y ahí se quedó viendo el cuerpo demoniaco en el suelo deshacerse hasta desaparecer en la tierra, sin ninguna arma ni cualquier otra cosa nueva.
Regresó hacia el centro de la ciudad para cobrar la recompensa a la persona que había notificado a dicho ser, y después de esto, solo se dedicó a caminar por las tiendas hasta llegar a la agencia nuevamente, pero entretanto se sentía algo…Diferente, como si la ropa se sintiera algo incomoda y algo en su vista hubiera cambiado, pero no entendía qué.
No le dio importancia hasta que pensó en comprar algo de comer en el local (pizza claro) pero justo cuando se quedó esperando por esta y se quedó viendo a la ventada del establecimiento mostrando el reflejo de todos en él, lo que veía no tenía perdón, ¿Era una broma de mal gusto?, no, era imposible. Nero corrió hacia el baño de hombres, se miró en el espejo…Y se siguió mirando unas cinco veces más sin creer lo que estaba frente a sus ojos. Era él, pero ahora parecía una chica, y estaba completamente seguro que era una físicamente en este momento pero no tenía idea del por qué, ahora ni siquiera querría salir del baño por el resto de su vida.
A duras penas salió del lugar y pidió que la pizza se la enviaran a domicilio con toda la pena del mundo pues ya estaba ahí, de una buena vez se podía esperar un poco para que estuviera lista su orden pero quería salir lo más antes posible de ese establecimiento y odiaba admitirlo pero debía ir con el anciano ese para que le ayudase, ¡No iba a quedarse así ningún segundo más!
Con esto en mente, corrió hacia su destino para llegar lo más lejos que sus piernas le permitían.
-Fin del Flashback-
Sí, este es mi primer fanfic, la verdad no le eche muchas ganas (se nota x'D) , y pues, si quieren dar ideas para la historia sería perfecto y se los agradecería con toda el alma.
