NO TODAS TUS BUENAS ACCIONES SON BIEN RECOMPENSADAS

ACCIÓN I


.


N/A: Bueno , este fanfic está dedicado a quien me ha metido un trauma por Kamui y en nuestras platicas nos pusimos a pensar como seria la vida de estos dos cuando el pelirrojo se coló en la tripulación de Housen

Rasen Rougue va con todo mi love para ti


.


Nunca se imaginó que el niño que había salvado de ser golpeado por unos abusadores y luego de una patada de su dirigente, en aquel planeta donde la lluvia siempre caía, fuera a formar parte de la tripulación.

Logró ser aceptado por sus agallas de encarar a Housen, capitán de la séptima tripulación del Harusame y ser capaz de haberle dado un golpe, era una locura para sus tan solo míseros diez años de edad.

Su existencia no pasó desapercibida por los miembros más veteranos de la embarcación, los cuales querían ver en carne propia lo que ese mocoso era capaz. Cualquiera pensaría que era una locura, cinco adultos contra un niño era una aberración que ni siquiera debía ser pensada. Pero ese no era el caso para quien estaba presenciando como el joven que le querían hacer una novatada por empezar a trabajar para el sindicato criminal más grande del universo, estaba luchando y esquivando todos los golpes de Yatos experimentados mientras lucía tan fresco, como si patear traseros espaciales fuera de lo más fácil.

—Niño te he dicho que no le causes problemas a los adultos —le reprendió dándole un golpe en la parte trasera de su cuello, utilizó la suficiente fuerza para botarlo en el piso pero no para herirlo de gravedad. Para lograrlo se metió en medio del combate, el cual los adultos agradecieron porque ya iban tarde para la reunión de la noche.

—No quiero escuchar eso de alguien que atacó por la espalda, señor Abuto. — El tripulante más joven de la nave se sentó en el suelo mientras tallaba la parte de su cuerpo que fue golpeada.

—Deja de lado el señor, me haces sentir viejo. —¿El rascarse la nuca era seña de pena o de que ya estaba pensando en los problemas que ese chamaco creó por solo defenderse de unos abusivos? —¿Ahora cuál fue el motivo porque los hayas empezado un combate con ellos? —Porque los mayores se encontraban tallándose las partes en donde aquel chiquillo les había logrado atinar un golpe.

—Simplemente porque empezaron a buscar pelea conmigo diciendo que no era lo suficientemente fuerte para estar en su tripulación. —Ya se había puesto de pie mientras movía los brazos para desentumirlos del movimiento provocado por la pelea.

—Así que decidiste callarles la boca con un buen escarmiento. —¿Era normal para la cría de un Yato tener esa fuerza o él había nacido con cualidades especiales por ser hijo de aquel hombre?

—Si no van con todo no podrán deshacerse de sus enemigos. —Tenía una tierna sonrisa que pareciera que no era capaz de darle pelea por sí solo a cinco Yatos adultos.

—Quita esa estúpida expresión de su rostro, no eres tan tierno como aparentas. —Definitivamente eso causaría pesadillas en sus enemigos y es que imaginarse a esa juguetona sonrisa en las noches provocaría mucho terror.

—Es divertido pelear señor Abuto. Por eso sonrío de esta forma.

—Lo único que me hace pensar que sonrías así es que eres un completo sádico, que busca el sufrimiento de sus víctimas. —Otro golpe más, le estaba pareciendo divertido intentar corregir las acciones del pelirrojo —. El capitán me ha mandado en tu búsqueda...

—¿Yo para que quiero hablar con un anciano como ése?, suficiente tengo de irlo a buscar para tener un combate con él y no me voltee a ver. —Parece que alguien estaba molesto porque desde que llegó a ese lugar no había tenido otra oportunidad de medir fuerzas con el mandamás de dicha nave.

Parece que los niños no saben respetar a su mayores y no hay excepción de especie —pensó mientras el pequeño brincaba de aquí allá, como si de un conejito se tratase —. El señor Housen ha decidido darte una excelente noticia.

—¿Qué es? — Se nota que los niños les encantan las sorpresas, definitivamente estaba aprendiendo de conducta infantil al estarse relacionándose con él

—Dice que te va a dar un coscorrón diario; para que ya dejes de hacer perder el tiempo a sus hombres, somos hombres de negocios tenemos cosas que hacer, a diferencia de niños que suben a naves de extraños.

—¿Qué clases de trabajos podría hacer un pirata? —Que mostrará curiosidad mientras lo seguía era algo sorprendente, no pensó que ese pequeño niño tuviera interés en ser un pirata, pensó que solo estaba en busca de más fuerza.

—Hay muchos, por ejemplo transportes de mercancía peligrosa, exterminar algunas razas de unos planetas, eliminar estorbos…

—Parece que se la pasan muy divertidos. —Fue imaginación suya o esa sonrisa que traía empezó a ancharse.

—Sí, pero todavía eres muy pequeño para andar metido en esos rumbos. —Ya lo había llevado a su habitación, tendría su castigo por pelearse con miembros de la tripulación y eso era no cenar. Incluso ya le había echado llave a la puerta desde afuera —No intentes nada extraño, todo está hecho lo suficientemente resistente para aguantar los embistes de un Yato adulto. Mañana empieza tu entrenamiento con el capitán, así que procura dormir temprano. Descansa.