Disclaimer: Nada de The Walking Dead me pertenece, sólo personajes, diálogos y momentos creados a base de mi imaginación son de mi autoría.
MERLE'S POV.
Se había pasado ya medio año del día en que todos volvian de la muerte.
Ni la mitad de la gente de la gran ciudad había logrado sobrevivir, tampoco los que viajaban hasta esta pensando que iban a encontrar una solución. Los pocos que lo habían logrado, al par de semanas ya se encontraban buscando rastros de carne humana mientras arrastraban sus propios intestinos... aunque no se les hacia del todo fácil. Ser un trozo de mierda que sólo busca alimentarse no es tan interesante, menos aún si no tenían el alimento.
Las personas ilusas, o más bien, carnadas, solían visitar Atlanta para buscar medicamentos, refugio o ayuda política o militar... pero ya no quedaba rastro de nada. No había gobierno, no había policías, no había críos llorones que salían del colegio entristecidos porque en el exámen no les había ido del todo bien. Nada de nada.
-Tío -su voz ronca resonó por todas las paredes de lo que antes era un shopping, callando los pensamientos que, si hubiera logrado un poco más de concentración, convertía en poemas.
-¿Sí?
-¿Cómo me queda? -rió girando sobre su eje para que pudiera notar lo bien que le iba. Llevaba unas calzas de cuero que resaltaban los músculos de sus piernas completamente. Recorrí desde sus caderas hasta las rodillas, desde las rodillas hasta sus pies abrigados con sus fieles borcegos.
Parecían siameses. Ella, los borcegos y una campera de cuero acompañada con un chaleco de jean siempre iban a ir juntos. A veces parecía que se entendía más con sus propios objetos que con el resto de las personas.
-Es... bastante ajustado -mostré disgusto con una mueca, al parecer graciosa porque sonrió.
-¡Oh, vamos! ¿Me queda mal? -me persiguió sonriente mientras trataba de esconderme entre algunos percheros.
-No es que te quede mal... simplemente es... no, no.
-¡No puedes prohibirmelo! -se cruzó de brazos.
-¿Lo dudas? -sonreí con sarcasmo. -Yo estoy a cargo.
-Me cago en... mierda... tío -susurró mientras me rogaba sin darse cuenta que la miraba a través de un espejo.
Era muy bella. Tenía bastante altura para sus quince años, seguramente ya medía 1.70. Jamás había tenido el pelo corto, en el colegio solían mandar amonestaciones por su larga cabellera que nunca dejaba que le toquen, a menos que sea para un mimo o estando atada a una silla.
La "invasión walker", como algunos lo llamaban, le había otorgado la excusa de dejárselo largo por la falta de peluquerías.
Primer punto a favor, Michelle 1 - Apocalípsis 137.
-Tío... -insistió por última vez.
-No.
-¿¡Quién me va a mirar acaso como me queda!? ¿A los zombies se les para, tío? ¿Ellos se excitan? Claro que no. Y sabes bien porque haces todo esto. Papá me hubiera dejado -me dedicó una última mirada.
¡Punto débil! En eso se parecía muchísimo a Daryl, era su calco. Sabían intimidar a la gente irritandolos con lo que más pueda llegar a herirlos, o como mínimo, dejarlos en un de pensamiento disgustante. Ambos, padre e hija... muy ágiles.
-¿Y? ¿Qué estás esperando? -apareció parandose a mi costado con actitud rebelde.
Tenía varias razones para comportarse como se comportaba, no todo es fácil cuando tu vida antes del fin del mundo era una mierda y luego solo empeoraba, pero nada era justificable. No porque tengas una horda de caminantes te va a dar el ataquesito de histeria... ¡blah, adolescencia!.
-¿Y lo que tenías recién puesto? -intenté evitar la palabra "calza" o "cuero". Ya pronunciarla sobre ella me dejaba mal sabor, no es una mujer, es una pequeña que estaba madurando rápido, pero eso no la hacía mayor.
Silencio.
-La guardaste en la mochila... ¿verdad? -bufé decepcionado. No podía hacer nada, ella tenía razón. Yo no era su padre.
-Aham -se hundió en sus hombros como si nada.
Para evitar el tema, continuamos caminando en círculos, hasta llegar a la puerta por donde entramos. Como llegamos a la ciudad, nos iríamos. Para lo único que servía era para buscar provisiones y respuestos. No era segura y permanecer allí era un suicidio.
-¿Eh, quién es ese? El de allá, está cabalgando -señaló a un policía que montaba un caballo como si el fin de mundo no hubiera llegado.
Un disparo. Otro. Cinco disparos. El muy idiota abusaba de las balas como si fueran silenciosas.
-¿¡Qué cree que está haciendo!? ¡Los está atrayendo! -me miró con muchísima preocupación.
No lo iba a negar, era valiente, fuerte y disponía de un arco para defenderse pero... no había opción.
Desesperarse y correr por todo el maldito lugar para intentar sobrevivir iba a ser un gasto nulo de energía. No había salida.
-¡Tío, haz algo!... ¡Merle!... ¡Argh, algún día te regalaré un par de pelotas!.
MICHELLE'S POV.
Los caminantes ya habían roto la primer puerta de la entrada, hasta uno se las había arreglado para golpear el vidrio con una roca para que su ruptura fuera más fácil... no eran tan estúpidos como aparentaban. Ni siquiera noté el momento en que mis piernas comenzaron a correr, y al cabo de menos de un minuto, ya había subido las escaleras hasta la azotea.
Desde arriba lucía bien... bueno, el último piso estaba limpio, pero si se bajaba la vista las calles se observaban negras de la enorme cantidad que había de esos... bichos, mounstros, mutantes, zombies, lo que fueran.
Si llegaran hasta acá arriba bastaría con saltar... era lo suficientemente alto como para acabar con todo.
Las únicas desventajas eran que, iba dejarle a esa enorme manada un almuerzo pago y...
-¡Ni te muevas! -una rubia con aspecto de estúpida apareció delante mío, apuntándome con su pistolita que seguramente ni usar sabía.
-Ey... que ni siquiera le has sacado el seguro -reí mientras me colocaba el arco en la espalda para poder levantar ambas manos, a ver si con eso se conformaba.
-¡Te dije quieta!
-¡No me apuntes con esa mierda que yo no he hecho nada! -la señalé con un dedo mientras con otra mano sujetaba fuerte el arco color verde, o bueno... creí que así lo hacía.
-No la amenaces, no buscamos pelea, solo paz y sobrevivientes. Andrea, baja el arma -habló un segundo que me quitó con un par de movimientos rápidos el arma, al parecer era el líder.
-¿Esto es una broma? -reí de forma irónica. ¡Me lo está diciendo la persona que acaba de disparar como un idiota intentando matar walkers y sólo atrajo más y ahora estamos todos en peligro! ¿¡Verdad!? ¡Dame eso antes de que te arrepientas! -me lancé sobre el soltando varios puñetazos que sin necesidad de esfuerzo pudo esquivar.
-T-Dog, hazlo -hizo un gesto con sus manos mientras otra persona detrás mío se dedicaba a obedecerle, colocándo su obeso brazo alrededor de mi cuello, teniéndome así, débil. Cuando quisiera, me extrangularía.
-Ni la toques, negrito.
Apareció Merle, luego de de encontrar su par de pelotas, apuntándo al tal T-Dog con un rifle.
Sobrevivientes vs Dixons.
Este fic está hecho a base de un sueño bastante entretenido que tuve y el nombre viene de la canción de los Redondos de Ricota, "la hija del fletero". Como se puede leer, no es igual a la serie. Merle no estuvo en ningún momento en campamento, ni siquiera estaba enterado de su existencia, ya que sobrevivió solo con Michelle desde el principio. El 'reencuentro Dixon' es probable, quizá pronto, o en bastante tiempo...
Rated M por escenas obscenas y vocabulario bastante fuerte. Reviews, visitas, críticas, ponys... todo es aceptado!
