NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE DREAMWORKS Y WILLIAM JOYCE, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO.
¡Hola a todo el mundo! Pues bueno, aquí AL FIN les traigo este fanfic =D
ANTES QUE NADA: ESTE fanfic es una SECUELA de mi otro fic llamado "Guardián de la Diversión" si no lo hayn leído ¡Vayan a leerlo! de lo contrario habrá detalles que no entenderán (muchos quizá) =D
Primeramente tengo que agradecerles su paciencia y espero que hayan tenido unas lindas y bonitas fiestas familiares =) ¡Yo les tengo muchas novedades! Pues verán el amor tocó a mi puerta a vuelta de año y he estado por las nubes, rara vez aterrizando en tierra y cuando lo hago es por la escuela ya que empecé el ciclo escolar y debido a eso no he tenido mucho tiempo para escribir (¡Tengo mucho sin entrar por aquí!) Pero les dejo este capítulo nuevo, que es corto y una especie de introducción a la trama.
PD.-¡Gracias por todos los comentarios que me dejaron en el tráiler! me hicieron muy feliz ^^
YOU MUST TO BELIEVE
By
Nefertari Queen
Capitulo 1
6 años después.
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—¡Tooth! ¿Has visto mi chaleco blanco?—preguntó Pippa desde su habitación, asomando un poco la cabeza.
—¡No cariño!—fue la respuesta de Tooth, quien estaba en la cocina preparando el desayuno—¿Ya revisaste en mi ropa? Quizá lo tomé prestado y no me acuerdo…
—Está bien—Pippa salió de su alcoba y caminó al cuarto principal, que estaba vacía.
Tooth mientras agregó los huevos a la mezcla de hot cakes y se puso a tararear felizmente al ritmo de la música (ella siempre cocinaba con música, fuera la hora que fuera) era una linda mañana fresca de febrero. El invierno apenas estaba retirándose para darle paso a la primavera de marzo. Siguió mezclando y pensando en que esa mañana, como todas, se encontraba realmente feliz.
¿Y cómo no estarlo? De un tiempo acá su vida había sido realmente maravillosa. En todos los sentidos. Se sentía feliz, querida, realizada y plena.
Un pequeño llanto de bebé hizo que rodara los ojos. Prendió la estufa y colocó el sartén con un trozo de mantequilla, empezando a derramar la mezcla para cocinarla. El llanto pronto se convirtió en risas que la hicieron sonreír.
—¡Encontré el chaleco!—gritó una Pippa muy feliz—¡Gracias!
—No hay de qué.
Tooth siguió cocinando hasta que sintió pasos acercándose a la cocina.
Pippa ya no era la niña de diez años que conoció. La dulce pequeña se había convertido en una hermosa joven que tenía un futuro muy envidiable. Pippa tenía ahora dieciséis años y estaba en último grado de la preparatoria. Pronto tendría que aplicar sus exámenes de admisión a la Universidad. Era una chica realmente hermosa, de cuerpo escultural y largo cabello castaño que caía liso alrededor de su rostro hasta la mitad de su espalda. Sus ojos encantadores siempre llenos de una chipa de felicidad hacían que estuviera rodeada de amigos sinceros. Y bueno, como nadie en Burguess era ciego, desde que Pippa cumplió los catorce Jack había estado monitoreando (y abusando de su acceso a los expedientes de los alumnos) a cada chico que pretendiera a su hermana pequeña.
—¿Quieres que te ayude en algo?—preguntó la adolescente, luciendo su hermoso chaleco blanco encima de una blusa color verde y pantalones de mezclilla.
—No, encanto—fue la respuesta de la dentista—Mejor ve y ayúdale a tu hermano—le guiñó el ojo.
—¿Ayudarme en qué?—dijo un Jack fingiendo estar ofendido y causando una risa por parte de la chica.
Jason Richard Frost Less, mejor conocido como Jason Frost, era un encantador niño de dos años. Y la alegría entera de la familia.
Aproximadamente dos años después de que comenzaron a salir, la pareja tomó la decisión de casarse. Jack se lo pidió de una forma muy tierna y romántica, a la luz de las velas con aroma de flores. Y Tooth sencillamente acepto encantada.
La boda fue sencilla, pero mágica al mismo tiempo. Aún ahora, después de cuatro años de estar felizmente casada, recordaba aquél día como uno de los mejores de su vida. Todo tan hermoso, tan romántico y tan perfecto.
Y luego el viaje de bodas a México…
—¿Amor?—Tooth despertó de sus recuerdos cuando Jack la llamó—Se te va quemar el hot cake.
Tooth miró hacia el pastelito cocido en el sartén e inmediatamente lo colocó en un plato. Después volvió a agregar la líquida masa para hacer más hot cakes. Tarareaba la canción de fondo cocinando, colocando los pastelitos recién hechos en diferentes platos y agregándoles miel, mantequilla, mermelada y hasta crema de avellanas.
—Ya está el desayuno—llamó a todos para que se sentaran en la mesa.
Pippa le ayudó a llevar los platos y cubiertos. Jack sentó a Jason en su periquera. Pronto estaban todos sentados, comiendo, mientras Jason tomaba leche especial.
—Jack ¿recuerdas que mañana es la fiesta verdad?—preguntó Pippa, viendo a su hermano un poco nerviosa. Era algo protector con ella, y aunque ciertamente era muy flexible, a veces le irritaba.
—Claro que sí—sonrió Jack—Jamie vendrá por ti ¿cierto? ¿O quieres que yo te lleve?
—No, no—se apresuró a decir—Jamie vendrá por mí.
Jack rara vez –muy rara vez– la avergonzaba en público, y eso era más bien por descuidos nunca a propósito. Pero era joven, muy atractivo, carismático y ampliamente querido por la comunidad. Muchas de sus compañeras tenían un extraño flechazo hacia él, e incluso vecinas que parecían no importarle que estuviera casado y con un hijo. A Pippa no le gustaba para nada eso, era suficiente con escuchar a sus amigas enamoradas de su hermano mayor como para además soportarlas viéndolas desfallecer en la fiesta sólo por verlo conducir un simple carro.
—¿A qué hora?
—A las siete.
—¿Y ya sabes qué te vas a poner?—preguntó Tooth inmediatamente, repasando el guardarropa suyo y de Pippa en la mente para buscar buenas combinaciones.
—No, sigo pensándolo—repuso—¿Me ayudarías hoy después de la escuela?
—¡Claro que sí!—sonrió emocionada la dentista—Y si no encontramos nada podríamos ir de compras. Ya llevamos buen tiempo sin hacerlo.
—¡Sería genial!—sonrió Pippa emocionada.
Jack suspiró, viendo a su hijo bebé.
—Espero que crezcas pronto—le susurró a su niño. Ansiaba volver a jugar con trineos, hacer muñecos de nieve y carreras con autos.
Después del desayuno Pippa y Jack recogieron la mesa mientras Tooth terminaba de vestir a Jason. Toda la familia se dirigió a la puerta para ir a sus respectivas actividades. Tooth se despidió subiéndose a su auto para ir al consultorio dental. Jack subió a su bebé a la silla especial en su auto y Pippa tomó el asiento de copiloto.
—¿Lista para otro gran día?—preguntó Jack mientras encendía el auto.
Pippa reía mientras ponía un disco de Katy Perry en el reproductor de música, cantando a todo pulmón ella y su hermano.
I've got the eye of the tiger, a fighter, dancing throught the fire 'cause I am a champion. And you're gonna hear me ROAR!(*)
—¡Ro! ¡Ro!—decía Jason atrás en su asiento.
Finalmente llegaron a la preparatoria.
—Sana y salva en la puerta de la escuela—dijo Jack, deteniéndose para que su hermana bajara del carro.
—¡Muchas gracias!—se inclinó para darle un beso en la mejilla. Luego acarició la mejilla de Jason—¡Adiós!
Jack vio a su hermana bajar del carro y echarse la mochila al hombro. Era ahora toda una hermosa jovencita. Su rostro de lleno de orgullo mientras ella entraba con un porte digno de una dama a la escuela, encontrándose con unas amigas en el proceso.
—¿Sabes campeón?—le dijo a Jason, encendiendo el coche para conducir a la primaria—Ella se parece mucho a mamá…
Jack recordaba a su madre cada vez que veía a Pippa sonreír, cantar o simplemente caminar. Se le parecía muchísimo. Aunque Pippa no recordara mucho de su madre, bastaba con que se viera en el espejo para darse una idea de cómo era Susan Frost.
Regresando de sus recuerdos, Jack se estacionó en la escuela primaria. Bajó del coche y bajó también a su hijo, jugando con él mientras lo dejaba en la guardería de la escuela. Jack había sido el maestro de preescolar durante otros cuatro años y un año de primer grado antes de ser promovido como director. Había escapado de ese puesto mucho tiempo pero al final todos los padres de familia le pidieron que aceptara.
—¡Jason Frost!—Lucy, una de las mujeres que cuidaba a los niños en la guardería, le sonrió al bebito y lo cargó con dulzura—¡Pero qué hermoso retoño tenemos aquí! Buenos días director Frost.
—Buenos días—saludó, entregándole la pañalera con las cosas de Jason—Cualquier cosa estoy en la oficina.
—Claro, no se preocupe—Lucy agarró la pañalera y después agarró la manita de Jason para simular que se despedía.—Dile adiós a papi.
—¡Ada! ¡Dá!—decía el niño.
—Adiós campeón, vengo más tarde—besó la frente de su hijo y Jack caminó hacia la oficina.
Jack caminó hacia la oficina saludando a los maestros que se encontraba y también a todos los niños que pasaban. En la oficina comenzó a trabajar, revisando la papelería pendiente y los trámites que correspondían.
Siguió así, viendo ocasionalmente un portarretratos en su escritorio. Ahí estaba una foto familiar que se habían tomado meses atrás. Él abrazaba a Pippa y Tooth mientras su esposa cargaba del bebito. Lucían sonrientes, felices. Eran su familia.
Con una sonrisa, volvió a trabajar.
-o-
—¡Eso es todo!—anunció Tooth con una sonrisa radiante.—¿Ves que no me tardé nada?
La niña de siete años asintió, enjuagando la boca con el agua que le dio Tooth. La madre de la niña estaba al lado de la ventana, cerca de ambas, y sonreía mientras su pequeña se paraba del sillón.
—No ¡Y no dolió!—agregó dando saltitos—¡Usted es la mejor dentista!
—Gracias hermosa—le sonrió, parándose para agarrar una paleta de su canasto—Y como te portaste muy bien ¡Mereces un premio!—le dio la paleta rosada, emocionando a la niña aún más.
—Gracias doctora Frost—la madre agarró la mano de su hija para conducirla a la salida—La veremos en un mes más.
—Claro que sí, no olviden el hilo dental.
—No lo haré—la niña comenzó a comerse su paleta y salió del consultorio con su madre.
Tooth se sentó en uno de los sillones del recibidor.
—Tienes un gran don con los niños—le dijo Verónica, la otra dentista y su socia de trabajo.
—Gracias—Tooth era la que atendía siempre a los pequeños, ya que Verónica no les tenía tana paciencia—Creo que es herencia.
Verónica se recargó en el escritorio, viendo las fotos en los portarretratos de Tooth. Estaba lleno de imágenes de Jack, Pippa y Jason.
—Tu familia es muy bonita—comentó, agarrando una de las fotos—El bebé precioso.
—Gracias—una enorme sonrisa de orgullo apareció en el rostro de Tooth—Ellos son mi vida.
Y vaya que sí lo eran. Tooth comenzó a recordar más eventos de su vida. No podía imaginarse una vida más perfecta a la que estaba llevando. Al fin se llevaba bien con sus padres otra vez, y era más cercana a sus hermanas que nunca. Tenía a Jack, un marido al que amaba y que la adoraba por sobre todas las cosas. A Pippa, que era una combinación entre hermana, hija y mejor amiga. Y además su pequeño Jason, su hijo, la luz de su vida.
Sí, la vida era muy buena.
*Tengo el ojo del tigre, la fiera, bailando a través del fuego, porque soy una campeona y tu vas a escucharme rugir (Fragmento de la canción "Roar" de Katy Perry)
¡Y bueno! eso es todo por ahora, como ven no es la gran cosa pero irá mejorando con los capítulos =D Muchísimas gracias por aventurarse a leer esta nueva historia que espero sea de su agrado ^^
No leemos!
chao!
