Antes que nada, en esta historia el Totty que aparece es el del AU Nerd, el cual si no me equivoco se llama Todd. Así que...eso xD disfruten ~


Karamatsu estaba en el equipo de baloncesto en su colegio, era uno de los mejores. Realmente disfrutaba jugar y quemar energías, después de todo era muy enérgico.

Era conocido por ser un chico muy amable, aunque también con una manera de hablar muy 'dolorosa'.

En general habían muchas personas en la escuela que le admiraban o querían salir con él, pero él únicamente estaba interesado en un chico de su misma clase. Su nombre era Todd, un joven de su misma edad que podía considerarse el "nerd" de la clase, pero realmente le parecía alguien muy lindo.

Casi no pasaban tiempo juntos, sólo las veces que les tocaba estar cerca en clase, y al ser pareja de laboratorio era donde más podían convivir. Todd le ayudaba mucho con los ejercicios que se le dificultaban, especialmente a la hora en que tenían que hacer mezclas con los utensilios del laboratorio. Aunque a Todd le encantaba poner a prueba a Karamatsu de vez en cuando, y hacer que él primero fuera quien le pidiera lo que iba a ocupar, le era muy divertido ver como el mayor se ponía nervioso cuando debía escoger.

Por otro lado, Karamatsu disfrutaba mucho de la sonrisa que Todd le dedicaba cada que acertaba. Era endemoniadamente tierna y cálida, siempre después de eso se quedaba con las ganas de besarle ahí mismo.

De ahí otro lugar era en Educación Física, ya que el profesor siempre los acomodaba en varias filas para hacer los estiramientos y distintos ejercicios, y a Todd le tocó desde el principio estar a su lado.

Solían intercambiar miradas muchas veces mientras hacían los estiramientos.

Le parecía adorable observar cómo al menor de vez en cuando le costaba realizar los calentamientos, y no porque fuera poco flexible, todo lo contrario...a veces pensaba que lo era incluso más que él mismo, sólo que se cansaba mucho más rápido, especialmente cuando paraba el calentamiento y el profesor les indicaba que hicieran distintos ejercicios.

A veces pensaba que el profesor se ensañaba mucho con el de ojos rosas, después de todo era un tipo muy duro y de gran carácter, así que se aprovechaba de su puesto para forzar mucho al menor al verlo tan delicado. Pero nunca logró evitar lo contrario, ese profesor era realmente incorregible.

Y por último era en su entrenamiento de baloncesto, su equipo y él suelen practicar casi siempre después de la última clase. La dirección les daba permiso de quedarse más tiempo y cuando la escuela fuera a cerrar les tocaban un timbre extra para avisarles.

Algunos alumnos se quedaban a observarlos, y entre ellos siempre estaba Todd. A Karamatsu le hacía muy feliz notar al menor sin falta en las gradas viéndolo entrenar, era como su motivación para ser cada vez mejor, después de todo también amaba lucirse ante él e impresionarlo.

De vez en cuando podía notar cómo Todd se emocionaba con los partidos y se tomaba el pecho mientras lo observaba, porque sí, Karamatsu notaba que sus miradas siempre eran dirigidas a él. Tales cosas le provocaban una sensación cálida en el pecho.

"¿Hace eso por mí?" Se preguntaba en esas ocasiones.


Había terminado uno de sus entrenamientos, tomó de su botellón de agua mientras veía a sus compañeros platicar animadamente, pero vio a Todd bajar las gradas observándolo, así que le dejó su botella a Osomatsu para luego salir corriendo hacia el menor.

—¡Karamatsu!—le saludó animadamente—Eres asombroso, se nota que te esfuerzas mucho.

—Claro, es porque quiero ser cada vez mejor—le respondió tomándose la barbilla—me alegra verte aquí.

—Bueno, me gusta verte...verlos entrenar, es muy...emocionante—le sonrió tiernamente mientras acomodaba las manos detrás de su espalda.

—T-Thank you...—cerró sus ojos sonriendo de una manera muy segura, pero con un ligero sonrojo en sus mejillas.

El menor no pudo evitar reír—¿Por qué hablas así?—preguntó levantando una ceja.

—¿How?

—Pff olvídalo—respondió intentando aguantar la risa.

Karamatsu le sonrió sin comprender del todo, quedó unos segundos observandole reír. Realmente le parecía muy bello, no pudo evitar posar su mirada en los labios ajenos, notó que el menor detuvo su risa mirándole intrigado, así que agitó su cabeza.

—Eres muy lindo Todd—pronunció tocando la mejilla del oji-rosado, aunque en seguida al ver la expresión del menor se dio cuenta que había hecho eso sin pensarlo, y retiró su mano con rapidez—D-Disculpa, ah...

—No...está bien—le dijo al mismo tiempo que ponía su mano en la mejilla que Karamatsu le había tocado.

—Todd...yo...—intentó decir pero fue interrumpido por el timbre de la escuela que les indicaba que ya iba a cerrar.

—¡Karamatsu, ya es hora! Vamos a casa—le gritó otro de sus compañeros desde su lugar, sin darse cuenta de su interrupción.

—Oh...debo irme.

—Sí, yo también—se pausó unos segundos al agacharse para tomar su mochila—debo llegar temprano a mi casa.

—Está bien, nos vemos mañana—le sonrió sacudiendole cariñosamente su cabello, para luego darse la vuelta corriendo hacia sus compañeros.

—Sí...—le respondió, aunque más para sí mismo, después de todo el mayor ya estaba lejos de él.

Todd caminó fuera del gimnasio, cruzó la puerta y quedó recargado en la pared del otro lado. Aunque no tardó mucho tiempo en comenzar a dar brincos de emoción en su lugar, se tomó la zona del corazón, abrazando la tela y sonriendo con gran alegría, pero...


Ya era otro día, las clases habían avanzado con normalidad y ahora tocaba Educación Física.

Los chicos comenzaron con los estiramientos como siempre lo hacían, al terminar el profesor les indicó que le dieran diez vueltas a la cancha corriendo. Pero en lo que todos comenzaron a correr, Todd se dirigió al profesor.

—Tougou sensei, quería-.

—¿Qué haces aquí y por qué no estás corriendo?

—Lo que pasa es que quería hablarle de...

—¡No tengo tiempo para tonterías!—Le interrumpió ignorando completamente la hoja que el menor le ofrecía para que tomara—Lo que tengas que decirme lo harás al final de la clase.

—¡Pero...!—Intentó replicar pero el profesor hizo silbar su silbato para obligarlo a obedecerlo de una vez.

Pasó un rato y todos seguían corriendo, algunos ya estaban terminando sus vueltas, pero Todd estaba atrasandose. Parecía estar ya muy cansado y le costaba seguir.

—¡Todd, esfuérzate! ¡Te estoy viendo, corre!—le gritó Tougou en seguida de dar otro silbatazo.

El menor se sobre forzó intentado correr, quería seguir con sus vueltas para terminar de una maldita vez, pero un dolor punzante en su brazo izquierdo lo hizo detenerse estrepitosamente.

Tomó su brazo recargando su cuerpo en la pared, intento seguir caminando pero ya no podía más, estaba en su límite. Su vista se tornó terriblemente borrosa, le costaba trabajo respirar...el dolor comenzó a volverse insoportable, no podía mover su brazo y el dolor le recorría hasta el pecho a la altura de su corazón.

—¡Oye, Todd! Maldita sea...¡No es la hora del descanso!

Karamatsu quien seguía corriendo, al ver en esas condiciones al menor dio pasos más deprisa para llegar hasta él.

—¡Todd! ¿Qué te pasa?—Le preguntó preocupado cuando llegó a su lado.

—K-Ka...ra...K-Kara...ma...—intentó pronunciar cuando le vio, respiraba de una manera muy agitada.

—¡¿Qué te duele, te lastimaste?!—exclamó asustado al verlo de esa manera y lo tomó por los hombros—E-E...¡Estás muy pálido!

—A-Ayu...dame...ah...ayud...—no logró terminar puesto que enseguida cayó al piso, aunque no logró golpearse, Karamatsu ya lo tenía sostenido así que al sentirlo caer lo tomó en sus brazos dejando reposar el cuerpo del menor en sus piernas.

—¡Todd, Todd! ¡Reacciona!—le gritó intentando darle aire con su mano.

Los demás alumnos comenzaron a acercarse alrededor sorprendidos por lo que estaba pasando, y Tougou que también se acercó hizo a un lado a todos para quedar frente al par de chicos que estaban en el suelo.

—Sea lo que sea que intenten mejor deténganlo ahora o los enviaré a la dirección ¡a ambos!

—¿Realmente piensa que está fingiendo?

—No me sorprendería que hiciera un truco para no terminar los ejercicios de hoy, es muy débil.

—¡Cómo puede decir eso! ¡¿A caso no lo ve?!

—¡NO ME LEVANTES LA VOZ! Y ustedes dejen de amontonarse, no hay nada que ver aquí, ¡sigan corriendo, nunca les dije que se detuvieran!

En lo que discutían, Osomatsu tomó una hoja que estaba tirada en el piso, notó que a Todd se le había caído de las manos así que comenzó a desdoblarla para poder leerla.

—Tougou Sensei, debo llevarlo a la enfermería, ¡tal vez esté deshidratado!

—O tal vez esté fingiendo, ya despertará.

—No está fingiendo, hay que llamar a una ambulancia ¡rápido!—habló el oji-rojo.

Tougou se echó a reír—¿Pero qué ridiculez es e...?

—Ésta es la petición médica de Todd, le prohibe que entre a Educación Física o que haga cualquier esfuerzo, está enfermo—le interrumpió Osomatsu mostrándole la hoja que traía en las manos—Probablemente...le dio un ataque.

Tougou le quitó la hoja de las manos a Osomatsu para leerla por sí mismo, y en efecto, Todd no debía hacer ese esfuerzo físico.

—No tiene pulso...—pronunció pesadamente Karamatsu, creyó que Todd únicamente se había desmayado por el cansancio, pero al escuchar lo que dijo Osomatsu tocó su cuello rápidamente, sin encontrar ningún latido.

—Llévenlo a la enfermería, llamaré a una ambulancia—dijo Tougou por fin luego de irse corriendo.

Karamatsu entró en pánico, y sin pensarlo comenzó a empujar el pecho del menor con ambas manos para masajear su corazón, tenía la esperanza de que eso lo reanimara.

—Vamos Todd...reacciona, please...—le susurraba con insistencia, hasta que el de ojos rosas encorvó su espalda recobrando el aliento.

—¡Rápido Karamatsu, a la enfermería!—exclamó el mayor, a lo cual el oji-azul obedeció enseguida tomando a Todd en brazos.

Los mayores llegaron con la enfermera de la escuela, entraron sin tocar puesto que era una emergencia. Por suerte la encontraron ahí.

—¿Qué le pasó?

—P-Parece que le dio un paro cardíaco, enfermera haga algo...—dijo Karamatsu en un tono suplicante.

—Tranquilos muchachos, déjenlo en la camilla—les respondió la castaña de una manera amable y reconfortante, no quería que los menores se siguieran alterando de esa forma.

Prosiguió a revisarlo mientras ambos chicos seguían observando con expectativa, especialmente Karamatsu. Él nunca se imaginó que el menor tuviera ese problema, aún no podía creerlo, no quería que le pasara nada. Deseaba internamente que se pusiera bien.

—No respira...—susurró la enfermera.

—¿Qué?—respondieron ambos al no entender lo que había dicho.

—Éste chico necesita ir a un hospital ahora mismo.

—¡T-Tougou Sensei dijo que llamaría a una ambulancia!

—Está bien, pero por ahora salgan de aquí, por favor.

Los mayores hicieron caso, aunque Karamatsu necesitó que el oji-rojo le tomara por el brazo para que pudiera salir pero de igual manera lo hizo.

El de azul no paraba de dar vueltas fuera de la enfermería, Osomatsu sólo lo observaba.

—Calma, la ambulancia ha de estar por llegar.

—S-Sí pero...tal vez pude haber hecho algo.

—Ah no, no te atrevas a decir eso, no había forma de que pudieras ayudarlo. Y de igual manera lograste que se reanimara, hiciste lo que pudiste, pero ahora...queda esperar.

Suspiró pesadamente—Maybe...tal vez tengas razón pero...aún así...

En ese momento vieron a la enfermera salir con prisa, ni siquiera los volteó a ver, sólo pasó de largo. Se le notaba en su expresión que estaba preocupada.

Ambos intercambiaron miradas y no dudaron en entrar a la enfermería. Aunque sintieron una punzada en el pecho al encontrarse con el menor aún recostado en la camilla, pero con una sábana cubriéndole completamente.

Osomatsu quedó paralizado en su lugar observando ese punto, pero Karamatsu no, él se acercó deprisa al lado de la cama. Al principio dudó un poco, pero tomó valor y fue retirando lentamente la sábana para ver el rostro del chico.

—No es posible...—pronunció, sonaba realmente dolido al verlo así. Estaba totalmente pálido, su rostro se veía relajado...como si durmiera plácidamente, sólo que sabía que no era así—Hace a penas un rato estaba sonriendo...se veía tan bien, tan sano, pero ahora...

Osomatsu se acercó a un lado de Karamatsu, observaba a Todd junto a él mientras lo escuchaba, aunque realmente no sabía qué decir.

El de azul pasó su mano por la frente del menor, subiendo hasta llegar a su cabello. Lo acarició ligeramente para luego posar su palma en esa mejilla, esa que había acariciado a penas el día anterior.

—Aún está cálido...no puedo creerlo—sintió la mano de su amigo posarse en su hombro.

—Ya basta Karamatsu...no sigas—pronunció intentando calmarlo.

—Lo sé...pero...

—Vamos, hay que irnos. Puede llegar la enfermera y si nos ve aquí...

—Sí...sí...—a pesar de lo que dijo, no paraba de observar a Todd con tristeza sin moverse de su lugar, así que Osomatsu tomó la iniciativa cubriendo de vuelta el rostro del menor con la sábana.

—Vamos...—pronunció poniendo la mano en el hombro ajeno haciéndolo caminar hacia la puerta.

Las clases se cancelaron por el resto del día, los maestros no dijeron nada para no alertar a los demás estudiantes, aunque los compañeros que iban en la misma clase que Todd supusieron lo que pasaba.

Por suerte para Karamatsu es que era viernes, no debía preocuparse por ir a clases por ahora, puesto que en esos momentos no tenía cabeza para nada. Se encontraba muy contrariado y deprimido, mínimo así lo pasó todo el fin de semana, realmente no podía creer que eso estuviera pasando. Ni siquiera se animó a ir al velorio, no podía...

Su cabeza era un lío, comenzó a pensar y recordar muchas cosas, entre ellas en las ocasiones que veía a Todd tomarse el pecho. Se sentía estúpido por recordar que en su momento pensó que era porque el menor sentía esa misma calidez que él en su pecho...porque le correspondía.

Ahora entendía que era porque posiblemente se había agitado de alguna manera.

Se encerró en su habitación todo el fin de semana sin pretender parar de llorar, tampoco tenía hambre, se culpaba mucho por no haber aprovechado el tiempo que tuvo con él.

Pero ahora ya no lo estaría nunca.

Ya no tenía pulso.

Ya no respiraba.

Ya no tenía vida.

Continuará...

¡Hola! Éste será un two shot, así que el siguiente capítulo es el último. Aún tengo pendiente subir el siguiente de 'Mi platónico' pero tuve algunos problemas para terminar el capítulo -me enfermé mffhh-

Ahora que me sentí mejor decidí terminarlo pero se me ocurrió esto repentinamente, y al tener la idea tan clara preferí escribirlo primero. Debo aprovechar cuando me llegan los golpes de imaginación o sino ya no lo hago :') y como ya tenía ganas de escribir sobre Todomatsu Nerd...pues ¿why not?

En cualquier caso espero les haya gustado este primer cap, el siguiente y último lo subiré después de que suba el de Mi Platónico xD trataré de hacerlo rápido antes de que vuelva a sentirme mal y no pueda mantener la vista en la pantalla xc

Gracias por leer ~ ;^;