Nota: Esta historia la visualicé cuando vi una escena del capítulo "Phoebe La Mala" en inglés, porque en la versión en español ésta se omitió. Hay un diálogo de Max que me llamó la atención, y que fue la base que utilicé para escribir esta historia. Me gustaría recibir algunos de sus comentarios. Me gusta leerlos.


Esa tarde, cuando Max llevó a su nuevo amigo Oyster a su casa para ensayar con la banda que formaron en clase de educación física, de alguna forma él ya se imaginaba la posible reacción que tendría en su hermana Phoebe. Comúnmente ella se ponía muy nerviosa y sonreía de más cuando conocía a algún chico que le llamara la atención, y con Oyster no fue la excepción. Al principio no le pareció muy grave que su hermana actuara como boba frente a él, pero después de ver como la joven heroína intentaba desesperadamente de impresionarlo, fue que empezó a preocuparse. Aunque de ninguna manera iba a mostrarse así, no en frente de ella.

Max estaba casi seguro de que los bobos intentos de Phoebe no funcionarían, no con un tipo rudo como Oyster, que prácticamente escupía rock al bostezar, y presenciar cómo ella fallaba en sus coqueteos, no podía provocarle más que risa, nada grave. Sin embargo, cuando notaba que su gemela se interesaba mucho en alguien, a veces eso le causaba un sentimiento muy extraño, un sentimiento que siempre trataba de ignorar molestándola como siempre lo hacía. "Que boba, como si tuviera oportunidad" pensó el joven después de que la corrió de su guarida, para continuar con los ensayos de su banda sin nombre.

Pero la gota que derramó el vaso, fue cuando escuchó a su nuevo amigo decir que prefería salir con Phoebe que seguir en la banda. Max desvaneció lentamente su sonrisa después de esto, y lo único que podía describir lo que sintió cuando notó como ella se acercaba más al chico, era enojo e incredulidad.

"Mi guitarra eligió a Phoebe... y yo también."

"Que cursi. ¿Quién se cree?" pensaba el joven súper villano, después pensar en su hermana sonriendo molestamente al lado del chico rockero. Ahora Max estaba en su guarida, a donde había ido con el fin de despejar su mente después de haber discutido con Phoebe en la sala, en un vago intento por arreglar las cosas para hacer que ella entrara en razón y se olvidara del chico. Pero todo fue en vano, su gemela podía ser muy buena heroína, una genio en matemáticas, pero también una necia cuando de verdad se lo proponía.

Y estando ahí, recostado en su cama y con la mirada clavada en el techo pensando sobre eso, reproducía una y otra vez la escena en la que su hermana le había demostrado, que era completamente capaz de lograr salir con su nuevo ligue. Se sentía molesto con ambos, tanto con Oyster por haber preferido abandonar la banda para salir con su hermana, como con Phoebe, por obsesionarse con su nuevo amigo y dejar a su banda sin un guitarrista. Pero... ¿de verdad estaba molesto por la crisis de su banda? ¿o había algo más?

"¡Como si me importara!" Exclamó Max después de salir abruptamente de sus pensamientos.

Y después de que volvió a la realidad, tomó una de sus almohadas y la arrojó por la habitación, golpeando una de las paredes de su guarida. Pronto, son tan sorpresiva acción, el Dr. Colosso no dudó en hacer uno de sus clásicos comentarios:

"Wow, alguien está de mal humor." Dijo mientras volteaba a ver a la pobre y suave víctima en el suelo.
"¡Es culpa de Phoebe! Está obsesionada con el nuevo guitarrista." Contestó Max, sentándose sobre su cama y levantando la voz.
"Si, algo escuché. Y parece que se equivocó de fecha porque la vi vestida como para Halloween." Le respondió Colosso.
"¡Es una necia Colosso! Ellos ni siquiera tienen cosas en común. Una niña buena como ella no debería andar con un tipo como Oyster." Dijo Max al mismo tiempo que se paraba de la cama y daba vueltas por su guarida, dándole vueltas al asunto. En determinado momento se detuvo, y dándole la espalda al conejo.
"Oye, suenas como si estuvieras celoso, viejo." Comentó el conejito, tratando de provocar a su amigo, quien rápido se dio la vuelta en cuanto escuchó la palabra 'celoso'.

Por alguna extraña razón, ese adjetivo que pronunció el ex-villano le afectó en cierta medida. Desde que vio como su hermana sonreía sin parar, ansiosa por tener su cita, no se había detenido a pensar si estaba oponiéndose a que su hermana y su amigo fueran novios, porque estaba celoso. Y mientras pensaba qué contestarle a su peludo amigo, rápidamente desechó esa idea. "¡Max Thunderman no puede estar celoso!" pensó.

"¡¿De qué hablas?! ¡Solo me importa la banda! Acabábamos de encontrar a un buen músico y de pronto se va por culpa de 'Bobi'." Le respondió Max con evidente molestia, y haciendo énfasis en el apodo de su hermana.
"Bueno pues si quieres que todo vuelva a la normalidad, debes hacer lo que cualquier villano respetable haría. Separarlos."Dijo Colosso, con una voz conspiradora.
"¿Cómo?, no puedo convencer a ninguno de los dos." Le contestó sin muchos ánimos, pues se dio cuenta de lo difícil que eso sería.
"Pues debes pensar en algo ingenioso... sabotea su relación inventando algo." Le respondió el viejo villano, mientras movía las orejas pensando en algún plan.
"Tal vez tengas razón. A lo mejor no lo he pensado bien. Si no puedo convencer a la 'poser' de mi hermana, tal vez pueda manipular a Oyster y lograr que termine con ella. No creo que sea tan difícil, por alguna razón él me recuerda a Cherry." Afirmó Max, al mismo tiempo que reía levemente por la repentina comparación de sus ingenuos amigos.

Max permaneció en su lugar, se cruzó de brazos y tenía la mirada baja. Se frotó la barbilla con su mano derecha mientras pensaba en un plan lo suficientemente efectivo como para poder separarlos. Pero no sería fácil, pues si bien sabía que Phoebe era difícil de convencer al haberse impresionado con Oyster, también le preocupaba que su distraído amigo se cegara a la idea de que su guitarra eligió a su hermana como pareja. Pero entonces, en medio de la marea de recuerdos que volaban por su mente, súbitamente recordó la última conversación que tuvo con Phoebe minutos atrás:

"Phoebe no van a durar."
"Claro que sí, Oyster ya piensa que soy una tarta."
"¡Una dark! ¡Ni siquiera entiendes su idioma!"

En ese momento, Max creyó que podía hacerla cambiar de parecer, que tal vez si lograba hacerle ver que ellos dos no eran el uno para el otro, ella lo entendería. Y cuando vio como seguía sonriendo al hablar de su tan esperada cita, él no pudo evitar sentirse desplazado, sobre todo cuando ella salió corriendo hasta su cuarto, con tanta prisa para arreglarse... para él por supuesto. Pero pese a haber recordado algo que no le gustó presenciar, con ese recuerdo pudo obtener lo que tanto buscaba, una idea con la que trazaría un plan que podría funcionar.

"Colosso, creo que ya pensé en algo." Exclamó Max de sobresalto.

Justo después de eso, se dirigió a su escritorio, se agachó y comenzó a buscar en todos varios cajones, o más bien en uno, aquel en el que ocultaba sus cosas malvadas. Buscó rápidamente ahí y luego de dejar varios objetos tirados por todo el suelo, sacó una pequeña caja fuerte de color negro, la sostuvo entre sus manos mientras la veía fijamente, y sin pensarlo tanto empezó teclear los números para poner la combinación: "746323" No le fue difícil recordarla, pues aunque no abría la caja muy seguido, era un número que nunca podría olvidar, y lo que se escondía detrás de esos dígitos, era algo que jamás le contaría a nadie. Una vez que puso los 6 digitos correctamente, la pequeña puerta de esa caja se abrió, revelando su contenido. Al ver lo que sacaba Max de ahí, el Dr. Colosso sintió curiosidad.

"Sobornar a tu amigo eh, bien pensado." Comentó el conejo, asimilando la repentina idea de su amigo.
"No. Voy a usar este dinero para llevar a cabo mi plan. Es infalible ya verás." Le contestó Max, al mismo tiempo que aventaba la caja fuerte en su cama, y contaba los billetes que había sacado de ahí, para luego guardarlos en su billetera.
"¿Y cuál es el plan?" Preguntó con curiosidad el conejito.
"Después te cuento, tengo que moverme rápido." Respondió Max, mientras se apresuraba a sacar su MePhone de su bolsillo.

Una vez que lo tuvo en su mano, puso toda su atención en buscar algo entre todos sus archivos. Parecía ser una parte crucial de su plan, así que se tomó su tiempo para buscar muy bien entre todos sus 32Gb. Es por eso que tardó más de lo esperado.

"Oye, deja de etiquetar a tus amigos en Chirper y mejor cuéntame tu plan." Dijo el ex-villano, muy molesto.
"No estoy etiquet..." Contestó con dificultad, dado a la concentración que tenía con su teléfono.

Y tan solo unos segundos después, Max pareció encontrar eso que le robó tanto su atención, y cuando finalmente se aseguró de que ya tenía todo lo que necesitaba para llevar a cabo su plan, guardó nuevamente su teléfono en su bolsillo, y volteó con su amigo.

"Adiós Colosso." Dijo rápidamente el joven villano.

Y entonces, justo después de despedirse de su amigo, Max corrió hasta las rocas de su guarida, las escaló ágilmente y salió por la ventana, sin mirar atrás.

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