Germinar, florecer y crecer.

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Disclaimer: Naruto no me pertenece, le pertenece a si creador Masashi Kishimoto.

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Advertencias generales: Posible OoC, What If?, Spoiler.

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Aviso: Este Fic participa del Reto especial: Ino Yamanaka del Foro La Aldea Oculta Entre las Hojas.

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Una oleada de intensos nervios comenzó a adueñarse de mis huesos al sentir el cuerpo inerte de mi rival, Sakura Haruno, totalmente apegado al mío. No me sorprendió verla así, después de todo, terminó por drenar la mayor parte su chakra en nuestra batalla.

De alguna manera, tal vez inconscientemente, me llenaba de paz sentir la suave aura de Sakura permanecer junto a la mía. Me hacía feliz ver como la conexión de amistad que tuvimos en el pasado se restauraba nuevamente en el presente, después de haberse resquebrajado por los celos del "amor obsesivo". Aunque, sin importar que tan fuerte se volviera a reconstruir nuestro lazo, de ninguna manera volveríamos a experimentar la misma alegría que sentimos de niñas.

El trato y la confianza ya no serían los mismos que en aquella inocente época.

Retazos de recuerdos volvieron a entrelazarse en mi memoria al observar el rostro de Sakura detenidamente. Ver el ceño de quien alguna vez fue mi mejor amiga, cubierto por leves heridas, denotando serenidad y dureza; me llenó repentinamente de una inmensa admiración. Me costaba mucho creer que la hermosa y valiente Kunoichi inconsciente a unos centímetros de mi cuerpo era la misma niña en forma de capullo —tímida y desconfiada— que no lograba alcanzar la germinación.

Durante nuestra pelea, Sakura dejó salir su pequeño tallo por primera vez hacia la superficie del mundo, y eso me llenó de una venenosa amargura. La fuerte amargura de abrir los ojos y darme cuenta de que —a pesar de nuestro poder igualado— no estábamos relativamente al mismo nivel.

Cualquiera pensaría que, en nuestra infancia, yo era la hermosa flor en etapas finales de crecimiento. Y que Sakura solo era una semilla que apenas si intentaba nacer en vano. Pero no era así... nunca fue así verdaderamente.

Crecer o germinar no significa solo creer en uno mismo, sino también tener la voluntad suficiente como para no perecer ante las adversidades que implican pasar de ser un capullo cerrado a una bella flor. Sakura hizo que me diera cuenta de que en realidad jamás dejé salir mi tallo.

Nunca dejé de ser un *botón.

A pesar de haber llegado a la adolescencia, seguía siendo una niña inmadura ante el respeto y poco devota a mis objetivos, dejándome derrotar fácilmente. Eso es a lo que los ninjas llamamos: "germinar a medias".

Ante mis ojos, Sakura se había convertido en el retoño de una flor completamente madura y resistente.

—Veo que al fin lograste salir de tu cascaron, frente de marquesina. Ya no eres más un botón. —Mi rival estaba despertado; pude oír un bostezo salir de sus labios.

A pesar de que ambas logramos no perecer en la batalla, aquel día —en esa etapa de los exámenes Chunin— me di cuenta de que, comparada con Sakura, yo seguía siendo un capullo.

Entendí que en realidad a la que le faltaba crecer era a mí, Ino Yamanaka. Mientras que la verdadera flor, ya madura, era ella: rara y perseverante... Sakura Haruno.

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Fin.

*Botón: Brote de una planta o capullo de una flor cuando están completamente cerrados y aún no se ven hojas o pétalos.