¡Hola! Les digo que este es mi primer Dramione. Es un Drabble medio gordito, así que espero que les agrade leerlo.
Clickear el botoncito de Go no les cuesta nada, los reviews son críticas, y me ayudarían si me las dejaran.
¡Besos!
A-Lise.
PD. Quienes leyeron Lies espero que lean mi perfil.
Sangre
Por Punk-Clow Li
Sangre. Sangre recorría sus brazos, como si de lágrimas se tratase. Ella lloraba sangre. Aquel líquido salado y e incoloro había sido reemplazado por uno de extraño color rojizo brillante. Lloraba, pero no lágrimas, si no sangre. Su sangre.
Sus ojos húmedos, lloraban; Sangre. Tosía por la boca; sangre. A cada paso que daba, dejaba huellas de sangre. Sus mejillas estaban cubiertas de sangre. De sus labios, heridos y rotos, salía el líquido rojizo; sangre.
Sus ropas estaban llenas de sangre, como si le hubieran echado encima un gran balde de agua, pero en su caso, un balde lleno de sangre.
Su túnica de Gryffindor estaba manchada, de sangre.
Sus ojos lloraban, sangre.
Sus manos habían probado aquella deliciosa sangre de él.
Sus colmillos blancos y filosos sobresalían un poco de sus labios. Estos, llenos de sangre relucían con la luz de la luna proveniente de la ventana de uno de los pasillos de Hogwarts. Aquellos ojos miel llenos de inocencia, ahora tenían un brillo rojizo, un brillo asesino, prueba de que había probado por primera vez la sangre. La sangre de un sangre limpia.
Sonrió haciendo que un poco del líquido rojizo saliera de su boca, bajando hasta llegar a la barbilla y llegar a su cuello. Donde relucía aquel collar de plata que él le había dado. Una esmeralda envuelta con una serpiente lo adornaba elegantemente.
Pero lo peor de todo, es que Hermione Granger, antes una gran bruja, le había gustado aquel sabor.
El sabor a sangre de un muerto. El cadáver de Draco Malfoy ya hacía muerto a sus pies. Entre cerró los ojos, moviendo ligeramente sus largas y oscuras pestañas un poco, se hincó a lado del mortífago.
Acercó su rostro al suyo, quedando ligeramente separados. Y lo besó, dejando pequeños rastros de sangre encima de ellos. Se levantó lentamente y giró sobre sí, quedando el cuerpo inerte del rubio detrás suyo y empezó a caminar, hasta que finalmente, se perdió entre la oscuridad de las sombras de el castillo de Hogwarts.
Pensó en su vida pasada, en sus amigos y en Draco, el hombre que le había dado la primera sangre que probar después de ser asesinado por el Señor Tenebroso hace algunos minutos.
Irónico, según muchos, el Colegio Hogwarts era uno de los lugares más seguros en el mundo mágico. Pero sin que nadie se hubiera dado cuenta, el mismísimo asesino de muggles y sangre sucias, había entrado a él. Como aquel vampiro que le había mordido aquella noche. Condenándole a vivir oculta en las sombras.
Aquel collar de plata cayó en el suelo. Haciendo ruido al tener contacto con el frío piso de los pasillos aquella noche. La esmeralda relucía brillantemente por la luz de la luna.
Después de todo, Hogwarts no era una total fortaleza.
Y si alguna vez lo hubiera sido, ella no hubiera probado la sangre. Y tampoco Draco estaría muerto.
