Hola ¡Nueva historia! Nos presentamos a quienes no nos conocen, somos Mary y Meems escribimos en conjunto por que solíamos ser terriblemente inconstantes hasta que nos conocimos, esta historia será en su mayoría SasuSaku, obviamente habrá Naruhina y alguna que otra pareja, atención: no, nunca de los nuncas esto será NaruSaku, realmente adoramos a esos dos pero solo como amigos.
La historia será quizá la típica de caballeros y princesas y bandidos pero habrá LEMON en su momento;] y esperemos que les guste, regularmente actualizamos cada viernes o sábado, también solemos responder cada review, así que no sean tímidos.
Capítulo 1
Los rayos de luz entraban por el ventanal de manera imponente, Sakura, una joven chica de cabello largo, rosado y ojos color esmeralda se tallo la cara cansada para después estirar los brazos y bostezar.
-Señorita- dijo una chica de cabello rubio tocando a la puerta con delicadeza
-Adelante-respondió Sakura sentándose en su cama con una sonrisa
-Feliz cumpleaños número 21- dijo alegre la rubia haciendo una reverencia.
Sakura se levantó con los brazos abiertos y un puchero -Ino, cuantas veces te he dicho que somos amigas, dame un abrazo-
-Pero usted es la princesa- dijo Ino asustada -Yo soy solo una emple...-
-La próxima vez que vuelvas a decir eso... Me sentiré realmente ofendida-
Ino se acercó a la peli rosa y le abrazo fuertemente -¿Está lista para la fiesta que se hará en su honor en la noche?- preguntó entusiasmada
-La verdad- Sakura dudo -No, odio este tipo de festejos y más al saber las condiciones de mi pueblo, los bandidos han quemado granjas, dañado propiedad privada, sus ataques se han vuelto más agresivos- dijo Sakura preocupada -Esta fiesta solo será para darme a conocer en sociedad y anunciar mi compromiso con Naruto-
-El joven Naruto es buena persona- dijo Ino sonriente
-Naruto es mi amigo, es como mi hermano, hemos convivido desde niños y aunque sabíamos que el compromiso estaba hecho nunca logramos crear otro sentimiento, si llegamos a casarnos será por el trato anterior- aclaró Sakura resignada sentándose en su cama, Ino le miro preocupada hasta que la sonrisa volvió a aparecer en la cara de su amiga
-¿Me trajiste lo que te pedí?-preguntó Sakura entusiasmada
-Si- dijo Ino sacando de una bolsa un vestido de baja calidad y una capucha del mismo estilo además de un pequeño costal amarrado con un lazo -Todo lo que me pidió, pero...- la rubia dudo un momento -Es peligroso Sakura-
-Me alegra que me hayas dicho por mi nombre- dijo Sakura empezando a cambiarse -Lo sé, ir al pueblo vestida así no es lo que una princesa debería hacer ¿No? Pero he juntado mucho dinero este año, quiero repartirlo a toda la gente que ha perdido todo por culpa de los Uchiha-
Ino miró con orgullo a su amiga -De acuerdo pero tenga mucho cuidado al cruzar el bosque y el río, los Uchiha no son el único peligro, asegúrese que Orochimaru no se entere-
Sakura guiño el ojo y guardo el pequeño costal en su bolsa -Gracias Ino, regresaré antes de la fiesta, por cierto ni una palabra de esto a nadie, los únicos que lo saben es Naruto y tú- terminó por decir y abriendo una pequeña puerta debajo de su alfombra se dispuso a salir de ahí.
Aquel castillo al que pertenecía la familia de Sakura era uno de los más antiguos del lugar y por lo mismo contaba de sin fin de secretos, uno de ellos era aquel pasadizo que la peli rosa recorría con rapidez, cuando ella y Naruto tenían diez años lo habían descubierto por un juego inocente, desde entonces, aquel túnel obscuro y húmedo se había transformado en un método de escape para la princesa, para juegos o en su más reciente misión; ayudar a la gente de la aldea, Sakura no tardó mucho en llegar al final del camino que desembocaba en una pequeña cueva no muy lejos de la entrada del bosque.
-¡Bien!- dijo entusiasta Sakura acomodándose la capucha para ocultar el único atractivo por el cual los guardias del castillo la reconocerían que era su cabello Rosa cual cerezos, abrió el pequeño mapa que traía para seguir su ruta sin contratiempos y con una sonrisa empezó su gentil tarea para su gente.
-¡Naruto! ¡Baja de ahí!- gritaba un hombre de cabello blanco y largo a un joven rubio que se encontraba limpiando un gran ventanal en lo más alto de una de las casas más grandes de toda el reino de Konoha -Te vas a lastimar-
El joven rubio sonrío tranquilamente y con una despreocupación alarmante bajo por las esquinas de la casa -Tranquilo Jiraiya, no ha pasado nada-
El hombre se golpeó la cara con la palma de la mano en forma divertida -Pero ¿Qué demonios hacías ahí?-
Naruto un joven alto de cabello rubio y ojos tan azules como el cielo se rasco la cabeza -Bueno, había que limpiar el ventanal-
-Para eso hay personal capacitado Naruto-regaño Jiraiya con una sonrisa en cara
-¡Lo sé!- dijo Naruto -Pero la mayoría de nuestro personal son mujeres ¿Crees que es conveniente que una señorita en vestido suba a esa altura con el peligro de caer?-
Jiraiya se echó a reír y cruzó los brazos en forma resignada -¿Qué voy a hacer contigo? Eres igual a tu padre- dijo nostálgicamente para después alzar la vista y alarmarse de inmediato -¿Qué te pasó en la mano?- gritó señalando al rubio y las gotas de sangre que habían caído en el mármol de la casa
Naruto miró su mano despreocupado -¿Esto?- dijo alzando la mano ensangrentada -No es nada, seguro me raspe al bajar-
Jiraiya volvió a reír -Vamos al hospital, hoy tienes que estar impecable-
-Sabes que no quiero ir- dijo el rubio mirando al suelo -No es que no quiera ver a Sakura, es su cumpleaños pero, no me quiero casar con ella-
Jiraiya palmeo la espalda de Naruto -Yo sé que tus padres querían tu felicidad, si ahora vieran que ustedes dos no se aman seguro habrían roto el compromiso, pero por ahora no hay nada que hacer-
Naruto bufo molesto -De acuerdo- dijo sin más y enredando su mano en su ropa se dirigió al hospital.
El reino de Konoha no era de los más grandes, sin embargo estaba lleno de recursos naturales que eran buenos para sostener la economía, la gente era buena en su mayoría, amable y tranquila, había montones de establecimientos y áreas, uno de los mejores lugares era el hospital que contaba con la gente más capacitada.
-Hola Tsunade- gritó Jiraiya a una mujer rubia y hermosa que vestía una capucha blanca
-Déjame adivinar... ¿Naruto?- preguntó ella de brazos cruzados
-Hola abuela- dijo Naruto entusiasta
-¿Abuela?- preguntó Tsunade -Quizá debería dejar que te desangraras-
Naruto se hizo para atrás intimidado -Digo, señorita-
-Eso está mejor, ve a donde siempre- dijo la rubia y Naruto obedeció, el hospital en su mayoría era de madera, la única médico era Tsunade y había demasiadas enfermeras altamente capacitadas, ya que Konoha era un reino de paz pocas veces ocurría un caso que tuviese que llegar a manos de Tsunade.
Naruto entró al consultorio con normalidad para encontrarse con la silueta de una joven chica que preparaba algunos remedios con hierbas, era pálida y contaba con una larga cabellera negra que se encontraba amarrada bajo un tierno gorrito.
-Hinata ¿Tanto sin vernos?-
La chica brinco del susto y se volteó apurada para hacer una reverencia -Joven, disculpe ¿Tan pronto por aquí?-
Naruto sonrió de lado -¿Dos días te parece poco para regresar?-
-Bueno- Hinata dudo nerviosa -Me parece que usted es muy descuidado-
-¿Cuántas veces te he dicho que puedes decirme Naruto y que no requieres ser formal? ¿Hace cuánto nos conocemos? ¿Once años?-
Hinata afirmó con la cabeza -¿Qué ha pasado ahora?-
Naruto alzó la mano y la sangre alteró a Hinata quien con rapidez la descubrió y empezó a limpiar, aplicó un ungüento con el cual no se infectaría la herida y puso un vendaje bastante cómodo.
-Eres muy buena en esto Hinata-
-Te ruego que te cuides, cada vez regresas con más heridas- dijo la peli negro preocupada
-Estoy bien, no te preocupes- respondió Naruto con una sonrisa de lado -Además, te tengo a ti, no tengo nada que temer-
Hinata se sonrojó y sintió su pecho arder -¿Hoy es la fiesta de la señorita Sakura?-
Naruto se recostó en la cama abrumado -Si, supongo sabes las nuevas ¿no?-
Hinata afirmó nuevamente con la cabeza -¿Se casara con la señorita no? Ella es muy hermosa-
-Yo sé que es hermosa Hinata, pero es mi amiga, es como si me casara con mi hermana, una cosa puedo decirte, no tendremos herederos-
Hinata se sonrojó al instante -¿Cómo puede decir eso Joven?-
Naruto se echó a reír -¿Joven?-
Hinata se sonrojó nuevamente -Bueno, yo-
-¿Cómo están las cosas?- preguntó Tsunade habiéndose presente en el pequeño consultorio
-Bien, la señorita Hyuga ha hecho un excelente trabajo, como siempre- dijo Naruto alzando la mano, odiaba hablarle con tanta formalidad a Hinata, pero frente al médico no había de otra.
-Me alegro- dijo cortésmente Tsunade -Jiraiya te espera-
Naruto hizo una reverencia para ambas mujeres y camino resignado donde le esperaban, tenía que preparase para ver a Sakura por qué independientemente de todo ella era la persona más cercana que tenía.
Pasaba del medio día y Sakura había terminado con todos los pendientes, las personas le habían quedado agradecidas, algunas incluso buscaban retribuirle con algunas de las cosas que vendían sin embargo ella siempre se negaba.
-¡Qué cansado!- exclamó la peli rosa sumergiendo sus manos en el río para refrescarse un poco -Es demasiado por hoy- dijo alegremente observando la pulsera que tenía en su muñeca, aquella joya la había recibido de su madre antes de morir y era su posesión más preciada.
-¡Qué linda señorita!- escucho detrás de ella y volteo asustada para encontrarse con un hombre alto y moreno que portaba una navaja en las manos
-Gracias- dijo Sakura intentando ocultar su miedo, algo la había alertado desde que se había adentrado al bosque para regresar a casa pero no había sido suficiente como las detenerla -¿Qué se le ofrece?-
El hombre sonrio de lado -Todo lo que puedas darme- dijo corriendo hacia ella a toda velocidad, Sakura por instinto corrió adentrándose al bosque, el vestido no le ayudaba mucho pero era ágil y eso le daba ventaja, escuchaba las pisadas del hombre detrás de ella cada vez más cerca y su corazón empezó a latir con más fuerza, sintió una mano en su hombro y fue empujada hacia un árbol chocando contra el con bastante fuerza.
-Maldita niña, dame lo que tengas- amenazo el hombre enojado acercando la navaja a la cara de Sakura de la cual ya brotaba un hilo de sangre de la frente
-No tengo nada- dijo asustada
-¡La pulsera!- dijo el hombre tomando con fuerza la muñeca de la chica, para su sorpresa no había ni rastro de la pulsera lo cual también tomó desprevenida a Sakura, el hombre furioso abofeteó a la peli rosa fuertemente, ella solo colocó su mano en su mejilla que estaba roja y caliente por el impacto.
-Vaya hombre, golpeando a una señorita- se escuchó detrás del fuerte hombre y una espada se apretó contra su cuello.
-¿Quién demonios eres?- preguntó el hombre asustado, Sakura estaba paralizada, no entendía que era lo que pasaba.
-No necesitas saber eso- dijo un chico de cabello negro al igual que sus ojos, su piel blanca lo hacía más intimidante además de parecer no tener más edad que la misma Sakura
-¿Piensas que vengo solo?- preguntó el hombre sonriendo irónicamente y atrás del chico aparecieron dos sujetos más con espadas amenazándolo, el joven bajo la espada y alzó las manos.
-Buen muchacho- dijo uno de los hombres
Sakura observó que el joven poseía tres espadas, antes de morir su madre le había enseñado algo de esgrima y las peleas constantes con Naruto la habían hecho fuerte, miro a los ojos del chico y luego las espadas, como si se hubiera comunicado mentalmente el joven aventó una a Sakura con la cual pudo someter al primer hombre mientras que él con rápidamente sometió a los otros dos.
-Tenemos que irnos- dijo el joven tomando la mano de Sakura, corrían a través de los árboles con una velocidad impresionante, esquivaban algunos arbustos y aun así se escuchaban las voces de los hombres detrás de ellos -¡Por aquí!- dijo él y se adentraron en una pequeña cueva.
-¿Estás bien?- dijo él en el tono más bajo posible.
-Sí, gracias- respondió Sakura
-Me sorprendió tu habilidad con la espada, bueno para ser una princesa-
Sakura abrió los ojos como platos y retrocedió un poco -¿Cómo sabes?-
-Tu cabello, solo la princesa tiene ese tono- afirmó el chico señalando la cabellera de Sakura
-¿Quién eres tú?-
-Sasuke- dijo sin más
-Ellos quizás sean de los Uchiha- dijo Sakura nerviosa revisando que llegaran.
-No ellos no lo son- contestó Sasuke sin dejar de ver a la chica
-¿Cómo puedes saberlo?-
-Por qué yo soy un Uchiha-
Sakura palideció, se encontraba con unos de las personas más peligrosas del reino o eso le habían dicho, él sabía que ella era la princesa, estaba indefensa, pero también él la había ayudado y hasta ese momento Sasuke era su mejor opción.
-Ahora, ellos nos perseguirán hasta que los enfrentemos ¿Qué dices?- preguntó Sasuke
-Dame una espada- dijo Sakura con confianza y él se la dio con una sonrisa de lado.
Apenas los hombres habían llegado al lugar cuando Sakura y Sasuke emboscaron, Sakura recordaba cada lección aprendida por Naruto y vaya que le era útil, en pocos movimientos el hombre se encontraba en el suelo herido y fue mayor su sorpresa cuando vio a los otros dos de la misma manera.
-Tenemos que amarrarlos- dijo Sasuke dándole una cuerda a la peli rosa, ella aceptó y empezó a atar al hombre en el suelo, en pocos minutos se encontraban los tres hombres inconsistentes y amarrados.
-Buen trabajo- dijo Sasuke -¿No tienes miedo? Soy un Uchiha- preguntó volteando a ver a Sakura
-Yo, bueno si quisieras hacerme algo seguro los hubieras dejado a ellos ¿no?-
-Quizá lo que quiero hacerte no tiene nada que ver con ellos princesa- dijo acercándose y tocando suavemente la mejilla de Sakura
-No te creo tan poco hombre- dijo ella molesta por el jugueteo de palabras.
Sasuke se echó a reír, odiaba a todos aquellos que pertenecieran a la nobleza, incluso aún más a la familia real sin embargo, se llevó una grata sorpresa al encontrarse con tan peculiar mujer. -Bien, tienes razón, el bosque es peligroso princesita, ve a casa, yo me encargo de ellos-
-¿Así nada más?- preguntó Sakura sorprendida
Sasuke la miró de reojo -¿Pensabas ofrecerme algo?-
Sakura miró al cielo y saco de su bolsa una manzana -Es todo lo que tengo, gracias por ayudarme-
Sasuke tomó la manzana -Eres princesa ¿De verdad me dices que esto es todo lo que tienes?-
Sakura miró al suelo -Yo di todos mis ahorros del año a la gente del pueblo, si ustedes dejaran de destruir todo la economía iría mejor-
Sasuke observó a la chica y miro al cielo, bufo resignado y tomo la manzana -La gente te quiere princesa, ahora veo por qué, tienes que irte, el bosque mientras más tarde más peligroso- dijo
Sakura sonrió de lado -Gracias por todo Sasuke Uchiha- dijo y salió corriendo perdiéndose entre los árboles, el joven dio una mordida a la manzana y sonrío de lado al descubrirla jugosa.
-¿Cómo demonios estuviste con un Uchiha?- preguntó Naruto asustado a Sakura mentiras la música sonaba fuerte en el salón principal -¿Él te golpeó la frente?-
Sakura negó con las manos -Él me salvó, no quiero sonar como una soñadora pero... No creo que sean tan malos como dicen-
Naruto abrazo a la peli rosa fuertemente -No dejaré que vuelvas a salir sola, es peligroso, también le avisaré a Hinata-
Sakura separó de él rápidamente -Hinata ¿Eh?- preguntó pícaramente
Naruto raspo su garganta -Bueno tú sabes, ella siempre me cura y ayuda-
Sakura se echó a reír -¿No se te hace rato que solo a ella y a mí nos llames por nuestros nombres?-
-¡Qué hermosa pareja!- interrumpió un hombre pálido como la nieve y de cabello negro
-Buenas noches Señor- dijo Naruto habiendo una reverencia
-Orochimaru ¿Qué pasa? ¿Tiene algo papá?- preguntó Sakura asustada
-No, tranquila señorita, él me pidió que bajara a ver la fiesta ¿Ya anunciaron el compromiso?- preguntó interesado
-No, he decidido anunciarlo hasta que mi padre mejore y esté presente- aclaro firmemente Sakura
-Yo estoy de acuerdo con eso- dijo Naruto
-Que lastima, nos harán esperar un poco más- dijo Orochimaru antes de retirarse
Naruto lo siguió con la mirada -Ese sujeto da miedo-
-Lo sé- dijo Sakura, sin embargo le ignoro y decidió divertirse, por qué a pesar de todo ese era su cumpleaños.
La noche había finalizado de una manera tranquila, Sakura salió de la bañera enredando una toalla a en su cuerpo y dejando su largo cabello caer en la espalda.
-Linda habitación- escucho desde el ventanal y retrocedió sorprendida
-Es una linda vista- dijo Sakura
-Lo sé- respondió Sasuke sin quitarle la vista de encima
-¿Cómo entraste?- preguntó ella aferrándose a su toalla
-Es fácil si dejas la ventana abierta-
-¿Qué deseas?-
-Dos cosas-contestó Sasuke y Sakura tragó saliva nerviosa -Una- dijo alzando la mano y aventando un artefacto, Sakura lo agarro y se llevó la otra mano a la boca.
-El brazalete de mi madre, pero ¿Cómo?- preguntó ella realmente feliz
-Conozco muy bien el bosque y parecía importante para ti -
-Gracias- dijo ella feliz
-Dos- dijo él
-Espera- gritó Sakura -Debo vestirme, no puedo estar así contigo-
-Es cierto, no es de una señorita, debes recordar que soy un hombre y el deseo me domina-
-Eso es muy general Sasuke- dijo Sakura divirtiéndose hasta que sintió la mano del chico en el hombro provocando que suavemente ella se recostara en su cama y de alguna manera Sasuke se encontraba encima de ella sin aplastarla, las manos de Sakura se volvieron a aferrar a su toalla mientras el calor en sus mejillas se incrementaba.
-No tengo mucho tiempo princesa, la segunda cosa es que debes aceptar que ahora me debes un favor-
Sakura estaba paralizada mientras veía la profundidad en los ojos de Sasuke -Yo... yo -
Sasuke se acercó un poco más a ella, podía sentir su respiración y veía las mejillas rojas de la chica -Dilo- dijo suavemente.
-Te debo un favor Sasuke Uchiha- y en segundos él había desaparecido escabulléndose por la ventana, Sakura intentaba mantener su corazón tranquilo, se acercó y miro a lo lejos, no había rastro de él, cerró las ventanas y miro el brazalete, ese era definitivamente el cumpleaños más raro que había tenido.
¿Y bien? ¿Qué les pareció? ¿Tiene potencial? ¿La dejamos aquí? ¿Nos dedicamos mejor a estudiar? Por favor aunque sea dejen un review diciendo, lo fea, bonita, aburrida, interesante que les pareció, ayúdenos a mejorar, recomiéndenos y también déjenos sus fics para pasar a leerlos.
Hasta el próximo viernes!
