Disclaimer: Los personajes de este fueron creados por Stephenie Meyer y no me pertenecen. Yo sólo juego con ellos.
Summary: Disfruta como nunca antes. Se olvida del lugar y el momento, y por un instante son solo ellos dos. No existe más nada. Pero él no es Sam. Drabble angst Jacob/Leah.
Note: Lemon, pero nada explícito.

Después de tanto tiempo sin subir, un pequeño drabble y eso :3


Pero no es Sam.

"Vamos, inténtalo. Al menos trata del olvidarme."

Su respiración ajetreada busca desesperadamente aire mientras sus labios trazan caminos despreocupados por los contornos de su moreno cuello. Imparables gotas de sudor se deslizan por su piel. Lo siente, lo desea, pero no es Sam.
Retuerce los mechones de su pelo entre sus dedos, los hala hasta que lo escucha gemir, y se regodea de placer sintiendo el movimiento constante de sus caderas con las suyas, la lujuria que emana Jacob se apodera de ella, haciéndola jadear, pero no es Sam.

Las manos de él llegan a lugares a los que antes no llegaban, decididamente y con ansias exploran cada espacio libre, ella se deleita con cada roce, y le gusta, le encanta que no haya espacio entre ellos y que cada movimiento produzca esas sensaciones únicas que la hacen olvidarse de todo. Recorren todo su cuerpo estremecimientos, el contraste entre el aire frío que acaricia sus pieles y el calor de la sangre que circula por sus venas. La hace llegar al punto máximo de placer, y ella gime desenfrenadamente cuando el movimiento se hace más rápido y constante, grita fuerte, y no es el nombre de Sam el que se escucha.

Disfruta como nunca antes.

Se olvida del lugar y el momento, y por un instante son solo ellos dos. No existe más nada, no existe Seth a pocos kilómetros de la casa, no existe Billy haciendo sonar el móvil de Jake, no existe Bella arruinando todo lo que encuentra su paso, no existe Sam haciendo trizas sus ilusiones. No existe nada ni nadie que no sean Jacob y Leah.

Se unen, se fusionan, se derriten entre tanto calor y forman uno, nada está mal.
Pero entonces Jacob sale de Leah, y con una hilera de besos urgidos sella la burbuja en la que estaban, explotándola.

La hace olvidar por un momento, la hace sentirse viva y ver las cosas con matices de colores de nuevo. Pero ella no le ama, porque él no es Sam.