Disclamer: Los personajes no son de mi propiedad, solo este intento de entretenimiento después de los duros días que se ha vivido en el fandom y que quizás nunca olvidemos.

Advertencias:

* Posible OoC siendo que yo adapto a los personajes desde mi propio punto de percepción además de tener que ver todos los capítulos más de 5 veces cada uno durante una semana y me es imposible.

* Yaoi. Slash (Chico/Chico)

* Los únicos hermanos en esta versión son Choro-Jyushi e Ichi-Todo.

* ChoroKara, OsoIchi y JyushiTodo porque puedo y quiero.

* AU (Alternative Universe) basado en un fanart del cual no recuerdo la artista más la combinación de una historia propia modificada para estar en estas parejas y fandom.

Probemos suerte con este capítulo.


Resumen: No está seguro de cuánto tiempo lleva mirando por la ventana en espera de nuevas noticias de aquel que un día dejo la humilde casa que alguna vez compartieron. Desconoce las horas que ha dejado escapar todas las mañanas en espera de ver esa sonrisa deslumbrante de nuevo pero no le queda más que la paciencia en esos momentos en lo que lo desconocido gobernaba para obligarlo a quedarse quieto solo por determinados momentos, realmente se pregunta porque tardaba tanto en aquel viaje que juraba ser de "autoconocimiento y prosperidad para ambos" siendo sinceros, sospechaba terriblemente de que le han visto la cara pero debe confiar en el mayor que sin falta siempre le escribía una carta informándole como estaban las cosas.

Tal vez necesitaba que las letras ya se convirtieran de una buena vez en palabras.


Fronteras.

El amanecer resultaba ser bastante calmado a pesar del desastre que tuvieron horas antes de ir a marcharse a descansar, los platos se encontraban limpios, los muebles estaban sacudidos y en unos minutos más el desayuno estaría preparado para recibir con una gran sonrisa a sus dos responsabilidades mayores:

Choromatsu y Jyushimatsu.

Sabe bien que les falta poco para despertar, uno para tener que asistir al instituto mientras que el otro debería prepararse para emprender un camino a la oficina y acabar con todos los pendientes que pasan de la noche a la mañana mientras que a su persona le tocaba quedarse ahí para descansar el esfuerzo que hace justo antes de que los demás despertaran. No le molesta en absoluto, al contrario, le llena de orgullo recibir ese par de gestos amables ante su cuidado después de todo eran como sus niños a pesar de que Choromatsu, mejor conocido por su mejor amigo como "Pajamatsu" entre otros términos que denigraban su hombría, fuera su pareja y tratara a su hermano menor como un hijo; quizás las peculiaridades fueran lo suyo pero no debe olvidar que por ende tienen a una familia igual a la suya, más peculiar de lo que son ellos.

Comenzó a escuchar varios pasos que en un punto se silenciaron solo haciendo que tuviera que dar media vuelta para encontrarse al de sudadera amarilla saltando para que tuviera que ser atrapado en un abrazo que los derrumbo al suelo.

A pesar del duro golpe solo se encontró riendo.

−Good morning, my little Jyushimatsu –pasó la mano por su cabello despeinándolo tan solo un poco−. You had a good dreams my energetic boy?

Verlo asentir le hizo suspirar de alegría antes de sentir un peso menos sobre el−. ¡Karamatsu-niisan! ¿Podemos jugar beisbol hoy?

Tiene que buscar algún empleo en el que el horario sea complaciente para no descuidar nada, ir por los víveres de la semana además de tener que ayudarlo con los deberes, preparar la comida, cocinar algún postre para la venta de estos y dar un apoyo económico a los estudios del menor, coser la ropa que ha roto su pareja en las salidas que ha tenido con Oso donde milagrosamente no ha llegado a vomitar en la entrada, ah, cierto, también lavar la ropa que apestaba a la cena de ayer junto a otros productos no identificables.

−Of course! Siempre y cuando termines tus deberes llegando a casa.

− ¡Lo haré!

−En ese caso no le veo inconveniente alguno.

Podría no tener ni 10 minutos libres pero va a buscar un hueco en todo ese horario de ama de casa para poder pasar tiempo con él, de igual manera la sonrisa que siempre le otorgaba era lo suficiente para que siguiera con una energía que nunca duraba al final. Ser "madre" nunca fue fácil, ahora puede compadecer a la suya durante todo ese tiempo que tuvo que cuidarlo aún si ni siquiera hiciera el esfuerzo de ser un problema como cualquier otro. Mostrando calma total pidió con plenitud que fuera a despertar al mayor para que todos pudieran tomar un lugar y disfrutar de la comida hecha con amor…

Bueno, no en casa propia, pero ha comprado un poco de Oyakodon para todos así que contaba.

− ¡Jyushimatsu!

Definitivamente ese era Choro.

"Creo que debí especificarme mejor" trataba de no reír, era de mala educación, pero estaba siendo inevitable no empezar con pequeñas risitas al ver al otro corriendo mientras que su compañero lo correteaba para pedir sus lentes de vuelta además de querer brindarle un regaño propio de su persona.

− ¡Devuélvemelos! –reclamó cuando el otro se atrevió a escudarse en Karamatsu−. ¡No puedes ocultarte siempre en él, Jyushimatsu! ¡Vas a estar castigado!

− ¿Eh?

Oh no.

Esa palabra no.

−Jyushimatsu el no… −los llantos leves fueron inevitables haciendo que frunciera el ceño para mirar al contrario con un eje de molestia, cruzado de brazos y con un semblante disgustado−. Choromatsu Matsuno ¿Por qué has dicho eso?

−Yo, es decir, me quito mis anteojos y los necesito para leer los mensa-

− ¡Esas no son excusas! Discúlpate.

−Per-

−No escucho la disculpa.

Hubo silencio antes de que el respiro resignado haciendo que diera lugar a la atención de todos.

−Lo siento Jyushimatsu –expresó con sinceridad antes de hundirse de hombros.

−Yo también lo siento Choromatsu-niisan –finalmente contesto cuando acabo con las lágrimas para mostrarse tan reluciente como siempre−. ¡Muscle muscle, hustle hustle! –expresó contento mientras volvía a entregar lo que "secuestro" para lanzarse al otro extremo y tomar un asiento para comer.

−A veces no los entiendo.

−Dímelo a mí.

−Me sigo preguntando como acabamos en esto. De verdad, es mucho peor que estar viviendo con Osomatsu.

Tomo su barbilla luciéndose como casi siempre lo dictaba su actitud.

−Don't worry my eternal love, yo haré que todas tus preocupaciones valgan la pena.

−Eso es lo suficientemente doloroso para sentir que me he quedado ciego.

Lo tomo de su hombro para besar su mejilla antes de ser el siguiente en tomar un lugar esperando a que todos estuvieran preparados para compartir el desayuno todos juntos en un entorno de alegría que siempre se trataba de respirar.


−Osomatsu-niisan, Ichimatsu-niisan –los sacudía intentando tener suerte en que le prestaran un poco de atención−. ¡Despierten!

−Ah, Todomatsu, pero si apenas estamos en el día ¿Qué haces levantándonos? –se quejo levemente antes de tener que volver a dejar caer su cabeza contra la almohada−. ¿No tienes algo mejor que hacer?

− ¡No tengo tiempo para bromas!

−Bien. No diremos ni una.

−Ichimatsu-niisan, ya es tarde ¿No piensan preparar el desayuno?

Miradas conspirativas se vieron compartidas en los únicos que aún se encontraban en cama hasta que el líder de todos mostro una sonrisa que reflejaba tener el plan perfecto para evadir sus responsabilidades como casi siempre. Rascando su nariz no dejo de poseer ese semblante de despreocupación que irradiaba con su punto más puro, uno debería tener los ojos vendados para no notarlo.

−Por supuesto que sí, solo que el desayuno no está en esta casa, Totty.

− ¿Eh? ¿A qué te estás refiriendo?

−Osomatsu tiene razón, el desayuno se encuentra con el doloroso.

Tomo la punta de su nariz para no tener que reclamarles más de lo habitual, no puede forzarse a estar molesto si quiere evitar las arrugas o el hecho de cometer homicidio. Varios y largos segundos posteriores a sus regaños, reclamos y molestias, pudo mantenerse en la única obligación de buscar su Smartphone junto a todo lo que llevaría ese día. Sabe bien que va a necesitar toda la paciencia restante para enfocarla a su primer amigo de la infancia forzada por sus "padres" quienes solo deseaban lo mejor. Excusa aceptable solo para mantenerse de los otros quienes al menos se esforzaban en no ser dos parásitos amantes de dormir hasta tarde.

Revisando que todo estuviera listo en su mochila no dudo en girar sobre sus tobillos para verlos y mostrar esa sonrisa que estaba llena de maldad.

Pero ¡Hey! No lo pueden culpar, el quiso hacer las cosas por las buenas desde un inicio.

−Ichimatsu-niisan –canturreo dando unos cuantos pasos fuera de la habitación−. Espero que no extrañez darles de desayunar a los gatos siendo que Osomatsu-niisan se ha comido todos los bocados para ellos.

Sintió el aura gélida y oscura llenar la habitación mientras que el mayor de los tres trataba de explicar cuáles fueron las razones por las cuales ha cometido tal acto de crueldad contra su "dulce" e "adorable" esposo. La ventaja era que el no tendría que cargar con la responsabilidad de curar las próximas heridas siendo que necesitaba tener algo en el estómago para no sentirse fatal. Quizás de esa manera entiendan que no se le puede tratar como si no tuviera importancia.

Quedaba tan solo huir del escenario para no verse como el culpable.

− ¡Nos vemos luego!

Y huyó de la escena del crimen que acaba de organizar sin una pizca de arrepentimiento en sus "justas" acciones que eran "necesarias" para mantener su paz.


− ¡Totty!

Las dos cabezas restantes dirigieron su mirada al individuo que cruzaba por la puerta con una sonrisa disculpándose de antemano por encontrarse interrumpiéndolos a esas horas; más tarde de la breve explicación pidió esperanzado de poder compartir con ellos algo de comida.

−No me sorprende de Osomatsu, aunque debo admitir que ha tardado más que la última vez.

−Choromatsu –regañó Kara al ver su comentario provocando que le diera un leve empujón con su costado del cuerpo−. No te preocupes, eres bienvenido todas las veces que quieras.

−Gracias Karamatsu-niisan –resplandeciente agradeció nuevamente por la comida, dejando que Jyushimatsu salpicara por todos lados para terminar rápidamente y en tiempo record antes que los demás haciéndole reír−. Me esperaras ¿Cierto?

Tanto Kara como Choro se quedaron quietos cuando su "hijo" alzaba al otro con todo y plato para llevárselo directo a la salida solo haciendo que ambos adultos los tuvieran que perseguir tras de sí sin resultado alguno solo teniendo que aferrarse a que volvieran con el trasto en buenas condiciones o por lo menos que aun se pudiera comer en este. Rendidos solo quedo despedirse con un beso donde el encargado del hogar pedía que no tardara mucho en el trabajo y claramente no se estresara con todo el papeleo que pudiera haber esperándolo en su escritorio; cuando no hubo más que decir tan solo quedaba ver su partida no sin antes ver pasar a Oso con un buen golpe en el ojo que pedía piedad y atención en su hogar.

No pudo negárselo a pesar de que hubiera oposiciones ante eso.

−Ah~ Choromatsu escogió bien, tiene a una buena esposa en casa que se encarga de todo.

Cubrió la bolsa de hielo con un trapo para que no hubiera ninguna quemadura a la hora de entrar en contacto con la zona inflamada.

−En realidad tenemos la tarea del hogar repartidas, Choromatsu hizo una tabla donde todos nos hemos dividido por día los deberes así para que en un punto todos tengam –calló al ver al otro levantarse dirigiéndose al refrigerador como si se tratara del suyo−. ¿Buscas algo en especial Osomatsu?

− ¿No tienen nada de cerveza?

−Desde la última vez que por poco y lanzan la televisión por jugar un partido hemos decidido que no ¿Remember? Ustedes dos estaban demasiado happys.

− ¡Celebrábamos el ascenso de Pajamatsu!

−Celebration or no, you can't drink beer in this house.

Ver esa cara de cachorro solo le hizo ladear la cabeza para buscar en los estantes insistentemente hasta toparse con las sardinas resecas que hace menos de 3 días había comprado como repuesto a todo el daño que pudiera ocasionar quien le ganaba solo por poco en edad, no importaba mucho quien fuera o como fuera sabe que debe ayudarlo por ser su amigo además del "hermano" de su esposo y a ese paso ya lo consideraba parte de la familia puesto que Jyushimatsu le tenía bastante cariño a todos mucho más a Todomatsu al que de vez en cuando todo mundo lo llamaba como Totty.

−Eres igual de aburrido como cuando Choromatsu platicando sobre los conciertos de Nya-chan.

Bufó por lo mencionado antes de volver y darle su preciada salvación.

−O tú con las apuestas de caballo.

Intercambiaron miradas unos instantes para echarse a reír en bajo.

Actuaban como si se tratara de una sola familia juntada por los pequeños adolescentes que se salían fácilmente con la suya.

Por ahora.