Hola a todos, esta es mi primer fic de Ranma, (he escrito algunos de Dragon Ball Z) asi que espero que les agrade. Si notan algunas diferencias con la serie, ruego las disculpen, ya que yo veia la serie en catalan y es algo diferente.
ANHELOS DEL CORAZON
LA FERIA, LA ADIVINA Y LA SOMBRA.
El sol brillaba sobre la cuidad de Nerima dando paso a una calurosa mañana de verano.
Había pasado un mes desde la fallida boda de Ranma y Akane y aunque todo parecía no haber cambiado en la relación de los dos jóvenes, no era cierto.
O al menos eso era lo que pensaba Ranma al respecto.
Había sido un mes de lo más tranquilo por suerte para ambos. Se habían terminado las clases y había empezado el verano.
Pero durante ese mes de tranquilidad Ranma había empezado a notar algo en Akane que parecía perturbarle. Apenas había ocurrido un par de veces y en realidad no estaba seguro de estar en lo cierto.
La primera vez había ocurrido una semana después del fatídico intento de boda. Akane y él habían regresado a casa enredados en una de sus muchas discusiones. Al entrar en la casa, Soun y Genma les habían mirado desde el salón y el padre de Akane había echo el fatídico comentario. "Es que siempre tienen que estar discutiéndose? Así no se casaran nunca!"
Habían escuchado aquello un millón de veces y la respuesta escapo de sus labios casi por costumbre.
"Y quien iba a querer casarse con una marimacho?!"
Hubiese esperado recibir un buen golpe, tal vez unas palabras despectivas e insultantes por parte de Akane. Un contraataque! Pero no.
Akane simplemente le había mirado, clavando sus castaños ojos sobre los suyos con una extraña expresión y se limito a decir unas sencillas palabras.
"Como si a alguien le importara eso ya."
Lo dijo tranquilamente y sin más se dio la vuelta y se marcho de camino a su habitación.
Lo había dejado perplejo. Su indiferencia había sido el peor ataque que Akane había podido usar contra él.
Porque? Se pregunto entonces. Porque había dejado de importarle el asunto de la boda a Akane?
Aquella pregunta llevaba un mes en su cabeza. No es que él deseara casarse. En realidad creía ser demasiado joven para ello. Pero tampoco olvidaba la sensación que había tenido al ver a Akane vestida de novia poco después que casi la perdiera para siempre.
Y lo hermosa que se veía. Había deseado casarse. Si. Apenas unos instantes, antes de olvidarse por completo con el asunto del agua.
Después todo se había ido al traste y la boda se había anulado.
Debía reconocer que se había sentido agradecido, pues no quería casarse aun y mucho menos obligado por su padre y el padre de Akane. Y había dado por echo que ella se había sentido igual. Hasta aquel comentario.
Estaba sentado en el porche de la casa con todos aquellos pensamientos cuando repentinamente Happosai salto sobre su cabeza para después propulsarse hacia el tejado. Apenas se había recuperado del golpe cuando recibió un fuerte escobazo en la cabeza.
- Ya le atrapare viejo pervertido!- Grito Akane realmente enfadada, para seguidamente mirar el enorme chichón de Ranma- Oh! Ranma! Te he hecho daño?
Ranma se puso de pie de un salto y la miro enfadado.
- Como puedes preguntarme eso después del golpe que me has dado?
- Si no estuvieras en medio como siempre, no te hubiese dado.- Dijo ella cruzándose de brazos.- Por tu culpa Happosai se me ha escapado!
Ranma estuvo apunto de contestarle nuevamente cuando una voz femenina le interrumpió.
- Eh! Akane!
Akane levanto la vista para ver a Sayuri saludándola con la mano desde la entrada.
- Sayuri!- Dijo ella acercándose a ella, seguida por Ranma a un paso lento.- Que haces aquí?
- Yuka y yo estuvimos en el centro esta mañana.- Le comento ella feliz.- Unos feriantes acaban de llegar a la cuidad y esta noche habrá una fiesta. Pensé que tal vez querrías venir con nosotras.
- Una feria? Estupendo! Estaba algo aburrida.
- Dicen que hay una adivina que es capaz de leerte el futuro en los ojos! Y dicen que nunca falla! Yuka y yo probaremos esta noche.
- La mayoría de veces es todo mentira. No creo que deban gastar su dinero en eso.
- No te gustaría conocer tu futuro, Akane?
- Akane dedico una corta mirada a Ranma al escuchar aquello.
- No creo que saberlo sirva de mucho. – Contesto seguidamente.
- Bueno, indudablemente yo probare esta noche. Nos vemos allí Akane.- Le dijo despidiéndose con la mano mientras emprendía el camino.
- Esta bien Sayuri, hasta luego.
Akane observo pensativa como su amiga se alejaba. Una adivina? Realmente no creía en esas cosas. Y en realidad no estaba segura de si deseaba saber sobre su futuro.
- Así que dejaras que esa adivina te diga tu futuro?- Le pregunto Ranma al verla pensativa.
- Quien sabe? Siempre es divertido, aunque sepas que no es verdad.- Dijo ella encaminados hasta la casa.
- Personalmente creo que el fututo lo hace uno mismo.
- Iré a contárselo a Nabiki y a Kasumi, seguro que les parece divertido ir a la feria esta noche.
Después de hablar con sus hermanas, quienes decidieron acompañarla aquella noche, Akane subió hasta su habitación y abrió su armario con intención de elegir un bonito vestido para aquella noche.
Pero casi sin poder evitarlo sus ojos se toparon con aquel enorme y hermoso vestido blanco.
La yema de sus dedos acariciaron la suave tela.
- Ranma...- Pronunciaron sus labios con anhelo.
Aquel vestido era un permanente recuerdo de su fallida boda con Ranma, en realidad ni siquiera sabía porque lo seguía conservando.
Después de tantos años discutiendo con Ranma había estado segura de que no deseaba casarse con él. Al menos de aquella manera. Pero cuando su boda se suspendió no pudo evitar dejarse dominar por la pena. En realidad aun estaba triste por lo ocurrido sin ni siquiera lograr entender porque había deseado casarse aquel día.
- Baka!- Dijo enfadada cerrando la puerta del armario bruscamente.
No debía entristecerse por aquello. En realidad había decidido olvidar a Ranma, sacarlo de su corazón fuese como fuese, porque indudablemente no se casaría con él. Ni siquiera volvería a intentarlo. El fracaso había resultado ser demasiado doloroso.
...
La familia Tendo y la familia Saotome al completo caminaban aquella noche entre la multitud que había acudido a la feria aquella noche. El centro de la cuidad estaba completamente adornado y puesto tras puesto, la feria se alargaba entre las calles.
Con un algodón de azúcar en sus manos, Akane caminaba entretenida por el lugar, mientras un indiferente Ranma la seguía de cerca.
- Todo esta repleto de gente.- Comento ella.
- La gente estaba esperando algo como esto.- Comento Nabiki.- Por mi parte ire a buscar algo lucrativo que hacer esta noche.
Con aquellas palabras la mediana de las Tendo se separo del grupo.
- Siempre tienes que hacer el ridículo?- Le pregunto Ranma a su padre que iba transformado en panda.
Este lo miro y le enseño un cartel.
"Solo quiero pasar desapercibido"
- Pues menuda forma tienes de hacerlo!
- Akane!
Sayuri y Yuka corrieron hasta ella.
- Al fin llegas!
- Hemos estado esperándote para ir a la adivina! – Le dijo Yuka tirando de su brazos.
- Vamos, ya hay mucha gente.
Sin poder evitarlo Akane se dejo arrastrar por sus amigas.
- Porque no acompañas a Akane, Ranma?- Le pregunto su madre.
- Tengo mejores cosas que hacer que dejarme engañar por una adivina.- Contesto molesto tomando otro camino.
Ranma camino aburrido por las calles hasta que una voz familiar capto su atención.
- Ranma!
Ranma se giro para ver el pequeño puesto de Ukyo.
- Ukyo, que haces aquí?- Le dijo acercándose.
- Nunca pierdo una oportunidad para sacar dinero, ya lo sabes.- Le dijo ella con una sonrisa.- Te apetece una de mis tartas?
Ranma tomo asiento y dejo que ella empezara a cocinar.
- Shampoo también anda por aquí. – Le comento ella.
- Entonces al final será una noche entretenida. – Dijo sarcástico.
- No vino Akane contigo?
- Se fue con sus amigas a que una adivina le adivinara el futuro.
- Oh! He oído hablar de ella! Dicen que es realmente buena! Yo misma había pensado ir a verla. Puede que nos fuera útil.
- Útil para que?
- Bueno, tal vez podrías preguntarle si alguna vez dejaras de convertirte en chica. Y si te dice que si, podría decirte como hacerlo, no?
Los ojos de Ranma se entrecerraron interesados.
- Tal vez tengas razón.
- No estaría de más intentarlo.- Dijo ella sirviéndole la comida.- Si quieres podría acompañarte después.
...
Akane, Sayuri y Yuka entraron en la oscura tienda de la adivina. Ante la oscuridad y la imagen tétrica de esta, Sayuri y Yuka no tardaron en esconderse tras de ella.
- Este lugar da un poco de miedo.- Le susurro Yuka.
- No es más que una decoración para tapar la farsa de todo esto.- Le contesto Akane para no reconocer que seguramente estaba tan asustada como sus dos amigas.
Caminaron a paso lento hasta divisar una mesa, donde una anciana de cabellos largos y blancos y aspecto aterrorizador parecía esperarlas.
- Quien será la primera?- Pregunto la anciana con una voz aguda y tétrica.
- Akane!- Dijeron al unísono sus amigas empujándola hacia delante aun más asustadas.
Akane miro a sus amigas espantadas.
- Siéntate niña.- Le ofreció la anciana.- Y deja que vea tus ojos.
Akane obedeció y se sentó en una silla que había frente a la mesa.
- En realidad no se si quiero saber el futuro.- Dijo ella nerviosa.
La anciana sonrió al escuchar aquello dejando a la vista una tétrica sonrisa con escasos dientes. Pero como si no la escuchara la anciana se levanto de su silla y se aproximo a ella para clavar unos profundos ojos negros sobre los de ella.
La sonrisa de la mujer empezó a borrarse lentamente de sus labios, hasta quedar con un aspecto sombrío.
- Una luchadora rendida no puede ganar las batallas.- Dijo sin apartar la mirada de ella.- Y si pierdes, todo se perderá para siempre. El día de luna llena mira al cielo y que la estrella caída te indique el destino por donde el agua fluye, después sigue los pasos del oso, hasta el lago dorado, adentrare en su bosque guiada por la blanca luz, hasta encontrar la piedra mágica. Esta te cumplirá el deseo que más anhele tu corazón. Pero cuidado, tus labios y tu corazón tendrán que decir lo mismo.
Akane miro a la mujer incrédula y esta al fin se aparto de ella. No había entendido nada de lo que le había dicho y ahora más que nunca estaba segura de el fraude de todo aquello.
- Ha sido muy amable.- Dijo Akane levantándose de la silla.
La anciana se alejo para rebuscar en lo que parecía un pequeño baúl de madera en el suelo. Al girarse, se acerco nuevamente a ella y deposito en sus manos un cristal negro.
- Esto te enseñara los anhelos de tu corazón, - Le susurro la anciana.- Llévalo siempre contigo. Pero cuidado con las sombras, Akane Tendo. estas son a veces más fuertes de lo que uno puede controlar. Y recuerda que el gato te anunciara el principio de tu aventura.
Akane miro el cristal negro que ahora estaba en sus manos y afirmo con la cabeza pese a no entender nada. Después se acerco a sus amigas.
- Gracias.- Dijo ella por ultimo.
- Vamonos de aquí.- Le pidió Yuka cuando llego hasta ella.
Las tres amigas salieron de la tienda y emprendieron nuevamente el camino por las iluminadas calles de Nerima.
- Que ha querido decir? Tu la has entendido Akane?- Le pregunto Sayuri.
- No.- Dijo ella admirando el cristal negro.- Podrías haberlo intentado vosotras después de arrastrarme hasta allí dentro.
- Nos dio mucho miedo.- Dijo Yuka. – Además no hubiésemos entendido sus predicciones.
- Porque dijo que eras una luchadora rendida?- Le pregunto Sayuri.
- No lo se.
Akane miro al cielo inconscientemente para mirar la luna que casi estaba llena y sin más algo salto delante de ella.
Akane miro al pequeño gato con sorpresa.
- Shampoo! Que haces aquí?
El pequeño animal rosado se giro para mirarla y fufo como un gato enfadado. Pero seguidamente miro hacia atrás y siguió su camino a toda prisa, como si huyera de algo.
- Shampoo voy a darte tu merecido!
El grito resonó en la noche justo cuando la gente se aparto asustada para dejar ver a Ukyo correr en la misma dirección que Shampoo con un enrome pala en las manos.
Paso por delante de ella a gran velocidad, seguida por un pato, Cologne y Ranma trasformado en chica.
- Un momento!- Gritaba Ranma tras ellos.
- Que estará pasando?- Pregunto Akane.- Espera Ranma!- Dijo echando a correr tras ella.
La carrera de Ranma se detuvo para esquivar diversos mazos, pero seguidamente dio un salto y ser perdió por los tejados de los puestos dejando a Akane completamente sola.
- Ranma! – Grito inútilmente.- Baka! No me ha oído! Que estará pasando?
- Esta perdida señorita?
La voz del hombre la hizo girarse para ver ante ella a un apuesto muchacho vestido completamente de negro. Tenía los cabellos negros, al igual que los ojos y posaba sobre ella una mirada penetrante que pareció paralizarla por completo.
- Esto... no, creo que no.- Dijo ella nerviosa.
- Permítame que me presente. Mi nombre es Dabak, soy el señor de las sombras.- Dijo a la vez que si inclinaba sobre ella para aferrarla de la mano y besarla.
- A... Akane Tendo.- Contesto ella.
- Sois muy hermosa Akane Tendo.- Le dijo el muchacho con voz seductora.
Akane sonrió nerviosa a la vez que él muchacho se acerco más a ella sin soltar su mano. Aquel era uno de esos momentos que Ranma siempre interrumpía dando algún golpe, pero el muy tonto no estaba.
- Es muy amable.- Dijo ella paralizada a la vez que el muchacho la aferraba de la cintura.
Aquella era una situación extraña, el muchacho era extraño! Estaba asustada, pero por una extraña razón aquellos ojos negros parecían haberla hipnotizado por completo. No podía moverse, ni huir, ni gritar. Las palabras salían de su boca amablemente, como si estuviera prendada de aquel chico.
- Tus ojos son los más hermosos que he visto nunca antes... tus labios...- Dijo inclinándose sobre ella lentamente.- Son los más tentadores que he visto en toda mi vida.
- De... de verdad?- Pregunto ella tontamente.
- Si y por ello voy a besarlos.
Pánico! Terror! Akane vio como el chico se inclinaba más sobre ella con clara intención de besarla y seguía sin poder moverse del sitio. Cerro los ojos con fuerza, intentando liberarse de aquella mirada hipnótica, pero aun no pudo moverse.
Quien era él? Porque hacia aquello?
No lo sabía, pero ya sentía su aliento sobre ella y casi como una marioneta sus brazos lo rodearon por el cuello para aceptar aquel beso.
Ranma! Grito algo en su interior. Ayúdame!
Pero sus labios solo se movieron para posicionarse para el beso que estaba apunto de recibir.
Entonces lo sintió, fue casi un segundo, pero sintió sus labios rozar levemente los de ella. Después cayo al suelo bruscamente.
- Maldita sea!- Exclamo el muchacho.
Cuando Akane abrió los ojos el muchacho de negro estaba luchando encarecidamente para librarse el pequeño animal negro que le atacaba con decisión.
- P-chan!- Dijo ella sorprendida aun en el suelo.
Pero aquello distrajo a su cerdito, quien recibió un fuerte golpe que lo hizo caer al suelo.
Akane exclamo exaltada, pero cuando fue a recriminarle el muchacho había desaparecido.
Se levanto del suelo de un salto y corrió hasta P-chan.
- P-chan, estas bien?- Dijo estrechándolo entre sus brazos. – Pobrecito, vayamos a buscar al resto. Creo que es hora de ir a casa.
Akane emprendió el camino nuevamente con su cuerdito en los brazos.
Aquel extraño muchacho había desaparecido en cuestión de segundos. Como si se hubiese desvanecido en el aire.
Que hubiese pasado si P-chan no la hubiese defendido?
Había sentido los labios del joven posarse sobre ella sin poder evitarlo. Había estado como hipnotizada! No podía creerse lo que le había ocurrido. Pero desde luego lo mejor era volver a casa y no tentar la suerte de volver a encontrarse con aquel muchacho.
...
P-chan salto de la cama de Akane cuando esta se hubo quedado dormida y salió de la habitación para dirigirse al baño.
Minutos después Ryoga salió del baño dispuesto a marcharse cuando vio a Ranma sentado en el porche con una bolsa de hielo en la cabeza y se sentó a su lado casi mortificado.
Ranma miro a Ryoga sorprendido.
- Lo que faltaba esta noche, Ryoga! Que haces aquí?- Le pregunto sosteniendo la bolsa de hielo sobre un enorme chichón.
Pero Ranma no recibió contestación alguna y entonces se dio cuenta de lo pensativo que estaba su amigo.
- Eh! Ryoga! Que te pasa?
- La... la...la ha besado!- Dijo echo polvo.
- A quien dices que has besado?- Le pregunto Ranma divertido.
- Deja de decir tonterías Ranma!- Grito Ryoga poniéndose en pie realmente enfadado.
- Esta bien, esta bien.- Dijo Ranma con una sonrisa divertida y agitando los brazos.
- No puedo creerlo.- Dijo Ryoga volviéndose a entristecer.- Ella lo beso también.
Oye Ryoga, de verdad, no entiendo nada de lo que dices. Creo que te has dado un golpe en la cabeza o algo así.
- Es que no lo entiendes!? – Grito.- Mi dulce Akane! En brazos de otro hombre!
- Que? Definitivamente te has golpeado la cabeza.
- No me he golpeado la cabeza. Lo vi con mis propios ojos! Él la beso y Akane... Akane... se dejo besar por él.
CONTINUARA...
Hasta aqui llege de momento, espero que les haya gustado. Prometo no tardar mucho en actualizar.
Espero que me dejen algunos reviews con sus opiniones, ya sean buenas o malas. Me encantan.
Saludos JJ.Amy
