Justicia joven no es de mi propiedad, es de sus propietarios de Dc comics,

ADVERTENCIA ESTE FINC CONTIENE VIOLENCIA HACIA UN ANIMALITO INOCENTE.

PORFABOR NO ME REPORTEN CON GREENPEACE POR FAVOR,

BIEN DISFRUTEN ESTE PEQUEÑO CAPITULO, QUE SE ME OCURRIO EN UNA TARDE DE VERANO.

¿BEQUEEN64?

¿Cómo lloran los conejos?

Era un día, memorable para los Westh, avían ido a Ciudad Gótica a visitar a unos Familiares, y festejar el cumpleaños de su pequeño, después de la fiesta Martha Westh, llevo a su hijo pequeño a visitar un pequeño zoo infantil, el pequeño de siete años era alto para su edad, tenia cabello rojizo y unos ojotes verdes, que iluminaban su carita, el niño veía directo a donde un enorme conejo Blanco comía tranquilamente pasto,

-mamá, ¿Cómo lloran los conejos?- dijo el pequeño con gran ternura,

-no lo sé amor- su madre hablaba por teléfono, así que esa fue toda su respuesta, Wally se separo de su madre y se acerco un poco más al pequeño animal, en eso otro niño más pequeño que también se acerco a ver al animalito se paro al lado de Wally, el chico parecía de cinco años y su cabello era obscuro,

-hola- le dijo Wally,

-hola- le contesto el pelinegro sin dejar de ver al conejo,

-¿Cómo te llamas?-

-Richard, -

-¿y tú?-

-Wally- le contesto y volvió a ver al animal, se quedaron callados un buen rato,

-¿sabes cómo lloran los conejos?- pregunto Wally,

-no, no lo sé- otro silencio se hiso entre ellos,

-pero ¿por qué no lo averiguamos?- dijo el pelinegro, el se arrodillo y gateo cuidadosamente hasta donde estaba el conejo, Wally curioso fue y lo siguió de igual forma,

-¿Cómo?- le pregunto en susurro,

-mira, toma esa oreja del conejo y yo esta y cuando te diga le damos una mordida- Wally se quedo pensativo, pero la curiosidad pudo más que el,

-bien-

Martha colgó el teléfono y al no ver a su hijo a su lado se alarmo, pero en eso se escucho un chillido muy fuerte, todo mundo volteo a ver de dónde venía el ruido, un hombre alto de cabello obscuro corrió al ver a uno de los niños mordiendo la oreja del conejo,

-Richard que te dije de andar mordiendo a todo- el hombre que vestía un traje de negocios cargo al niño y lo saco de ahí,

Claro los cuidadores del zoo tuvieron que pedirle a Martha que se fueran, ella termino muy enojada con su hijo por hacerle pasar tal vergüenza, ella lo subió al carro sin dirigirle la palabra al pequeño, conforme pasaban los semáforos el coraje se la pasaba a la mujer,

-¿mamá?- dijo el niño con timidez,

-¿si, hijo?- ella respondió y dio un fuerte suspiro,

-ya sé como lloran los conejos- dijo con aire de triunfo,

-¡Wallace Rudolf Westh!- grito la mujer recordando su enfado,

- ¡que no se te ocurra volver a hacer algo así en tu vida, entendiste!-

-claro mamá- el niño agacho la mirada, pero conforme avanzaban en el trafico el niño vio un cartelón que anunciaba una crema rehidratante, y miro a su madre con ese aire de curiosidad,

-¡mamá!- comenzó de nuevo el niño,

-¿Qué pasa?- respondió la mujer todavía enfadada,

-¿Cómo lloran los cocodrilos?- le pregunto nuevamente a su madre, la mujer piso el freno asiendo que el trafico se detuviera detrás de ella,

-¡Wally, no empieces!- el niño dio un sollozo, y agacho su cabecita de nuevo, y después por el viaje se quedo dormido, Martha al llegar al hotel cargo a su pequeño y lo llevo a la cama para dejarlo dormir, al final lo arropo y le dio un dulce beso en su frente,

-Feliz cumpleaños, mi pequeño Sherlok,-

¿BEQUEEN64?

Bien esta historia fue verídica, el pequeño capitulo se me ocurrió cuando mis tíos me contaron la historia, si mi padre y mi tío fueron los verdaderos protagonistas de la historia pero como me fascina el personaje de Wally y Robín creí que sería un buen finc,

Por favor no me reporten con la sociedad protectora de animales.