Tenía otra cuenta pero se me ha olvidado haha si recuerdan la historia decidlo y subo el resto de capítulos hasta donde os quedaseis.

PRÓLOGO

Han pasado muchos años desde que Santana finalizó sus estudios en el instituto MaCkenley. Tras ello, continuó su formación académica en la universidad de Lima, concretamente en la facultad de Derecho.

Al poco tiempo de haber empezado su primer año, sus padres la llamaron para comunicarle la muerte de su hermano Carlos, algo que nunca llegó a superar. Su tristeza era tal que de alguna forma influyó en su relación con Brittany, intentaba dar lo mejor de sí pero se veía incapaz de darle felicidad a aquella chica que siempre le había hecho feliz, por ello, y con mucho sentir, decidió romper, para que Brittany pudiera seguir adelante con otra persona. Su dolor le consumió tanto que por unos años dejó de lado su vida social hasta terminar sus estudios.

Al graduarse, le ofrecieron un buen trabajo en un famoso bufete de abogados cuya oficina estaba en el distrito de Manhattan. El nombre de la firma era Will&Browser.

Después de llevar viviendo en Nueva York unos meses, asistió a una fiesta que organizaba su antiguo amigo Kurt por el día de San Valentín, donde se reencontró con más gente como su amiga Quinn.

Hoy estás increíblemente irresistible – Dijo Quinn. Al principio Santana la miró confundida, no sabía si su amiga estaba enterada de lo que podían significar esas palabras entre mujeres.¿Quería flirtear con ella o era simplemente un cumplido?

La noche era joven y el alcohol era una invitación al hedonismo entre dos cuerpos que se frotaban constantemente.

Nunca he bailado con otra mujer – dijo Quinn cuando sus miradas se encontraron – Y me resulta interesante.

-Me gusta el cambio que has dado. Me pregunto si tus manos son tan sensacionales como tu ego.

Soy madre soltera y con dos hijos, creo que experiencia sexual tengo de sobra. ¿Tendrás tú tanta confianza en ti misma como para aceptar lo que te estoy proponiendo? - Era un reto que ambas querían aceptar. Nadie podía negar que la química entre ellas era tan caliente como una olla expres.

Quinn estaba tumbada sobre la cama pensando en lo que se había estado perdiendo todos esos años- Ha sido maravilloso. Ahora entiendo por qué algunas chicas experimentan con sus amigas. Pero que quede claro, esto sólo ha sido una vez.

¿Y por qué no dos?- preguntó la latina.

Quien dice dos dice tres, cuatro, cinco... tuvieron unos cuántos encuentros amorosos hasta que decidieron formalizar su relación. Después de estar juntas por un año decidieron casarse, de esa forma Santana podría adoptar a los dos hijos de Quinn, que eran Beth y Brian. Beth nació cuando Quinn aún estaba en el instituto. Sin embargo, Brian era hijo de su profesor de la universidad, al principio Quinn tenía cierto resentimiento con este hijo pues le culpaba de ser el motivo por el que tuvo que dejar sus estudios, pero con el tiempo se dio cuenta que realmente nunca había sido tan buena estudiante.

Fuera como fuere, ambas consiguieron formar una familia en la que se aceptaban y se querían mutuamente. Vivían felices y ajenos a la suerte que corría otras personas.

CAPÍTULO 1

Cada mañana se despertaba oliendo el delicioso aroma del café. Caminó a hurtadillas hasta ver a su mujer en la cocina preparando pancakes para toda la familia. Silenciosamente se le acercó por detrás hasta rodearla con sus brazos – Mmm. Huele rico.

Sólo dices eso porque estás acostumbrada. Recuerdo que solías odiarlo – dijo Quinn con una sonrisa en su rostro mientras Santana le daba dulces besos en el cuello.

¿Yooo? ¡Qué mentirosa, siempre me ha encantado!- La voz ronca matinal de Santana era irresistible. La latina entrelazó sus manos mientras preparaban el desayuno.

¿Has visto el tiempo? Creo que hoy lloverá – espetó Quinn mirando la ventana.

Yo creo que no lloverá y que podremos seguir con nuestra rutina – Santana estaba segura que no iba a llover.

Escucharon unos pasos tan veloces como caballos galopando en una carrera – Mamás, gracias por haberme dejado lavar mi ropa aquí anoche, pero ahora me tengo que ir al campus. ¿Queréis que lleve a Brian al instituto? - Preguntó Beth, quien por cierto estaba siguiendo los pasos de Santana, estudiaba Derecho.

Desayunar juntos antes de salir de casa era una regla que se estableció hace mucho tiempo en esa casa, asi que forzaron a todos los miembros a desayunar en familia.

¿Beth, has pensado ya en qué campo te vas a especializar?- preguntó Santana.

-No lo sé aún.

- Lo digo porque si quieres meterte a Derecho Civil podría conseguirte un buen trabajo en

Will&Browser.

-Un amigo de clase me ha dicho que Derecho Criminal da mucho dinero

¿Un amigo cercano quizás?- preguntó Quinn sugestivamente.

-Escucha Beth, si te metes en Derecho Criminal podrías verte envuelta en asuntos turbios, no lo hagas simplemente porque un chico te lo diga, ese motivo no merece la pena.

Tras eso se produjo un breve silencio, Beth estaba pensativa, sus madres preocupadas por su futuro, y Brian...él tenía otros asuntos pendientes que resolver. Poco a poco cada uno se fue a donde se suponía que debía estar. En el caso de Santana en el coche yendo al trabajo, sabía que le esperaba un duro día, divorcios, herencias, etc. Amaba su trabajo porque le permitía sacar a Snixx y le pagaban por ello. En su camino dio con un semáforo en rojo, a pocos metros de una mujer que estaba inconsciente en el suelo. Se acercó rápidamente para comprobar sus sospechas, no había duda, era la sombra de un viejo amor que había caído en el olvido.

¿Brittany?- preguntó Santana. Ella no respondió. Santana repitió su nombre otra vez, pero no obtuvo respuesta. La zarandeó levemente y volvió a no tener respuesta. De pronto escuchó que unos pasos se acercaban, y una mano ruda que le alejó de la rubia. Cuando se quiso dar cuenta de qué estacaba ocurriendo, vio a una chica derramar una botella de agua sobre Brittany, y al instante la rubia recuperó su conciencia.

¿Qué ha pasado?- preguntó Brittany.

Te desmayaste – contestó la otra persona – Toma, te he conseguido una botella de agua, azúcar, y una naranja. Necesitas vitaminas.

La rubia movió su mirada de un lado a otro intentando que el dolor de cabeza desapareciese. Fue entonces cuando vio a la latina.- ¡¿Tú qué haces aquí?!-preguntó histérica.

Yo...yo...yo vivo en Nueva York – no sabía qué decir, no entendía nada.

-¡No me refiero en Nueva York, me refiero aquí exactamente!

-Te...te vi en el suelo y… vine a ayudar.

Sí, y has sido de graaan ayuda – dijo la otra persona sarcásticamente. Por primera vez Santana miró directamente a la chica que estaba allí. Se trataba de una chica joven, de pelo moreno, y ojos oscuros. Y aunque su piel era tan blanca como la nieve era... como mirarse en un espejo.